jueves, 23 de abril de 2009

El Sporting quiere volar del infierno

Debemos disfrutar de nuestra ilusión, porque la ilusión, a diferencia del triunfo es un acto que depende únicamente de nuestra voluntad. Diez años después, nos codeamos con la flor y nata del fútbol español y eso hay que gozarlo. Dicho esto conviene recordar que todavía no tenemos asegurada la permanencia. Nos respetan los rivales y nos aprecian los aficionados , pero nos faltan 7 jornadas. Ya le gustaría estar en la misma situación a nuestro rival de hoy, que se presenta al partido con la acuciante necesidad de sumar los tres puntos para huir del infierno.

El encuentro es fundamental por las matemáticas y por las sensaciones. Sólo después del partido de esta noche podremos distinguir la suerte del talento, las virtudes del sistema y la talla del equipo. De momento, lo que ha transcurrido de temporada, nos ha permitido comprobar las cualidades de nuestro fútbol. La virtud del juego atrevido, valiente, alegre que condena al contragolpe a nuestros enemigos pero, en ocasiones, peca de ingenuidad. Bilic, Barral, Diego Castro y Carmelo son nuestras flechas. Pero debemos ponernos a prueba en otros escenarios.

A pesar de su apurada situación en la clasificación, el Espanyol no es un enemigo menor. La pasada jornada venció al Almería (1-0). Esa victoria les aleja de la última plaza, y sirve de aviso. El equipo blanquiazul se llevó la victoria de un agónico partido que decidió un gol de Iván Alonso. No es de extrañar que los aficionados pericos corearan un mismo grito desde las gradas del Estadio Olímpico de Montjuic al término del encuentro: "Bendita victoria". Por cierto, el domingo no jugó De la Peña. Este apellido tan poco catalán es la diferencia entre lo anodino y lo genial. De origen cántabro, Iván de la Peña se crió en la cantera del Barcelona, en la inagotable factoría de La Masía. Quizá la fusión explique su talento imprevisible y su carácter espumoso. Sus enfrentamientos con sus entrenadores son habituales; esa puede ser la razón por la que nunca gozó de la continuidad necesaria para alcanzar la titularidad en la selección española. Esta temporada, en el Camp Nou, fue el héroe al conseguir un gol de ejecución imposible tras un partido imperial. Le apodan "Lo pelat". Tampoco conviene obviar otros peligros como Luis García o Raúl Tamudo quienes conocen el juego y el gol, y más que amenazas físicas son amenazas inteligentes.

En el Sporting habrá cambios sustanciales en el once. Reaparecen Roberto Canella y Diego Castro, dos regresos fundamentales que deben devolver la profundidad a la banda izquierda. No obstante, como suele ser habitual en estos partidos, el partido se cocerá en el centro del campo, donde el canterano Lora, que se perfila como principal aspirante para sustituir al sancionado Míchel, debe demostrar su aptitud para ordenar el juego rojiblanco ante equipos que se encierran y salen a la contra. Y en ese movimiento será esencial sorprender por las bandas y conectar con los delanteros, entre los que estará Carmelo a pesar de las molestias que ha padecido en las últimas horas. Además, Iñaki Lafuente sustituirá en la portería a Iván Cuéllar, al que expulsaron el pasado domingo en el Ruiz de Lopera por tocar el balón con la mano fuera del área.

Las casas de apuestas no advierten muchos peligros y nos dan como favoritos, por lo que el botín principal se lo llevarán los que apuesten por el Espanyol. Ganar nos dará alegría y tranquilidad, pero no dinero. No se puede contar con el contrario, ni con su aparente debilidad para volar del infierno. Hoy cuentan los goles.