viernes, 24 de octubre de 2008

Loas y posturas


3.33 A. M. Siempre es otoño. Para algunos nunca cambia de estación. Digo ésto al hilo del comentario que pude leer en un blog muy recomendable de un colega brillante al que no tengo el gusto de conocer personalmente, aunque disfruto de su asombrosa capacidad para escribir: es fluido y preciso. Quien pudiera. Comparto vuestros elogios hacia este diamante del periodismo deportivo llamado Rodrigo G. Fáez, al que vigilo de cerca. Su blog es adyacente y recomendable por original y vistoso (http://rodrifaez.blogspot.com/). He de desvelar que fue él quien me enganchó a este género de las confesiones bloggeras y os invito, con su permiso, a que no perdáis de vista sus reflexiones. Es un crack. Y además es paisano. Casi nada.

Volviendo al hilo de este comentario, tengo que aclarar inicialmente que recibo con satisfacción la posibilidad de que este admirado compañero pueda regresar a esta orilla del Cantábrico. Aunque parece que el regreso tardará en llegar porque Madrid es Madrid con todos sus defectos y excelencias. Desde aquí contemplo deslumbrado y asombrado su evolución por la capital del Reino. Como no conozco mucho sobre sus aventuras madrileñas, mi papel se reduce a introducir mis singulares peripecias aún a riesgo de salir trasquilado, porque las comparaciones son odiosas. Ojalá a medio camino consiga patentar una parte de ese estilo para convertir este blog en un rincón cada día más tentador. Y si les gusta a ellas, puntúa el doble.

Sé que la trayectoria de Rodrigo va por otros derroteros, pero algo aprendo. Leo, tomo nota e intento patentar sus virtudes aunque asumo que las copias no son buenas. Mi madre diría que, en alguna ocasión, mejoran al original. Cosas de madres. Entiendo que Rodri se labró otro camino que ahora transita con los pertinentes baches, pero que le quiten lo bailao. Tarde o temprano recogerá los frutos porque es un currante brillante que, lo he comprobado, deja huella allá donde va. El problema es que no todos estamos dotados de esa capacidad innata de la que él puede hacer gala y tenemos que abrirnos paso a zurriagazos. Sé que nadie tiene alfombra roja para caminar, pero algunos no tenemos ni baldosas. Y vamos de tropiezo en tropiezo hasta el porrazo final. No descarto que aparezca la autoridad competente a mitad del camino para poner órden en la circulación con la consecuente receta económica.

Mientras cierro estas líneas, Oviedo se termina de engalanar. A 28 kilómetros de este rincón, una ciudad se prepara para volver a ser el centro de las miradas del mundo. Ya está aquí una nueva edición de los Premios Príncipes de Asturias que, este año, tienen más empuje, más vocación solidaria y más innovación que nunca. Los que puedan asistir al Teatro Campoamor, que lo aprovechen. No siempre se puede disfrutar de la presencia de Rafa Nadal, Ingrid Betancourt y los padres de Google por la tierrina. Otros presenciaremos el espectáculo desde la barrera. Me pregunto por qué no habré jugado de guaje al tenis. Ahora sería galardonado y guapo. Ay.

martes, 21 de octubre de 2008

La hora del relevo


1.54 A. M. Hablemos de la radio. "Te hablamos a tí". Este es el lema que, teóricamente, rige la programación de la Cadena SER en la temporada 2008-09, como una garantía del compromiso de esta emisora con su audiencia. Hablan a Carolina, Rubén, Juanjo, Miguel Ángel, Roberto, Alejandro, Miguel, Laura, Carlos, Lucía, Ernesto, Eva, Jorge, Olaya, Carolina...Esta vez se quiere hablar a nivel particular, a la vida, necesidades, sueños y preocupaciones de cada oyente. Aplaudo esta decisión y valoro los esfuerzos de Carles Francino, Gemma Nierga, Ángels Barceló, Montserrat Domínguez, Cristina Lasvignes, Manolo Lama, Paco González y Pepe Domingo Castaño, y el resto de profesionales, por acercarse a la realidad de cada persona que está al otro lado. En este grupo no puedo incluir a José Ramón de la Morena. Este hombre personaliza la decadencia de esta gran cadena.

El director de "El Larguero" es una demostración evidente de cómo no se hace la radio. En su día, impuso un nuevo estilo en las ondas que desbancó al entonces inabordable: José María García. Rodeado por un gran equipo de profesionales, hambrientos de periodismo y auténticas esponjas de conocimiento deportivo, impulsó una marca propia que triunfó entre la audiencia. "Supergarcía" pasó a la historia y la Cadena SER, por fin, logró el liderazgo nocturno. Un obstáculo inalcanzable hasta entonces, que De la Morena y sus compañeros consiguieron superar con notable solvencia. Conste que comprendo ciertas críticas que realiza este profesional al que avala una licenciatura en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Ya podía anteponer la formación universitaria a la hora de contratar personal para la redacción de deportes. Pero eso es otro tema. El periodismo en general y el deportivo en particular deben encajarse, al máximo, con la persona que lo espera, y en este sentido el esfuerzo del comunicador debe ser mayor.

El consumidor de información deportiva ha cambiado, ha evolucionado más que el de información general. Se equivoca quien piense que el comprador de los diarios deportivos o el oyente de un determinado programa busca comida rápida, un pasatiempo de sencilla digestión. Tal vez se olvida de que los periódicos se consolidaron con magníficos periodistas y generosos textos, con elegancia, concediendo tanta importancia a la noticia como al estilo. Lo mismo ocurrió en el caso de la radio donde se valoró la capacidad de narrar acontecimientos deportivos en vivo con la fuerza de Manolo Lama y la sobresaliente capacidad descriptiva de Paco González. Se huyó de la redundancia, se instaló un producto propio y se quitaron los complejos del antiguo régimen. Nació un nuevo periodismo, aprovechando la solera de la marca de la SER y "Carrusel Deportivo" volvió a ser un reloj de precisión. Triunfó la renovación y uno de los espacios más brillantes en la historia de la radio española recuperó la supremacía a la hora de realizar retransmisiones deportivas.

Pero José Ramón de la Morena, que antaño hizo gala de un atractivo estilo íntimo, se vio superado por los acontecimientos y el éxito. Le venció un indisimulado complejo. Ocurrieron tantos acontecimientos fundamentales que el deporte le pareció una frivolidad, una fórmula evasiva en la que todo vale. Y ya es hora, maduros como sociedad, de que cambie esa percepción. El oyente de hoy en día no renuncia a otras alternativas y otros intereses, le caben dos reproductores de radio en el bolsillo y le entra el mundo por la ventana de internet. De la Morena hace de su capa un sayo y se aprovecha de haber creado un programa de autor. Da rienda suelta a sus cabreos en antena y no deja títere con cabeza; desprecia y critica a todo aquel que no comulga con sus gustos; humilla a sus propios compañeros si le cuestionan y, en líneas generales, ha empobrecido su invento radiofónico hasta convertirlo en una chapuza. Sólo se salvan los redactores a los que tanto cuestiona (Bustillo, Juanma, Rubén Martín, Sampedro, Jesús Bueno, Pacojó, Gallego...), y los grandes: Paco González, Lama, Relaño, Ortego y Juanma Trueba.

Si De la Morena tiene la brillante capacidad de elegir a Juanma Trueba para cerrar su programa, aún a costa de un grande de la radio como Pepe Domingo Castaño (renovarse o morir), ¿por qué vuelve a la fórmula del insulto y la vejación que consagró a José María García? Por no hablar de la misteriosa desaparición de su antaño "ojito derecho", Juan Antonio Alcalá. Un periodista aguerrido, profundo y prodigioso al que se relega a la sombra por un "quitame allá ese Luis Aragonés" y que ya no cubre ni la información de la selección española de fútbol. Me agradó la presencia de Alcalá durante el derby madrileño en el palco del Vicente Calderón, micrófono SER en mano, a pocos centímetros de Ignacio Polanco, presidente del Grupo Prisa. Igual que el relevo de Iñaki Gabilondo por Carles Francino se coció en las más altas esferas, espero que otro tipo de cambios también se estén gestando en la zona noble de la corporación multimedia más importante de Europa.

Ya es hora de renovar la programación deportiva de la Cadena SER. Joseba Larrañaga ha instaurado una fórmula de programa, los fines de semana, muy atractiva y respetuosa. Con el oyente y el protagonista de la noticia. Los oyentes demandamos el triunfo de ese estilo. Juan Antonio Alcalá, que cuenta con el respaldo incondicional de sus compañeros de redacción, debería ser el nuevo director de "El Larguero" como una demostración clara de la apuesta de la emisora por los contenidos de calidad. Larrañaga sería un digno sustituto los fines de semana y los periodos festivos. Manolo Lama o Paco González podrían ocupar la dirección de deportes. Estoy convencido de que los ingresos publicitarios no disminuirían y a De la Morena se le podría buscar un nuevo destino en Cuatroº con un espacio de entrevistas, donde podría demostrar una capacidad periodística que en la radio ya no luce como antes. Ya se hizo con Iñaki, ¿por qué no con Joserra?

lunes, 6 de octubre de 2008

La confianza, el asco y la música



2.04 A.M. Cielos, cielos y cielos. Estoy abrumado. Lo confieso. Gracias a la soltura rastreadora por la red de redes de un buen amigo, me he topado de bruces con un videoclip escalofriante en las cloacas de Youtube. Conste que entiendo que cada uno se gane la vida como buenamente puede. Y hasta me parece comprender, después de una reflexión, donde comienza el problema. Creo que la juventud en general y esos jovenes en particular, debe encajarse, al máximo, con el camarada que lo espera y la compañía que se merece. En este sentido el esfuerzo del show musical no es muy espinoso porque el espectador es de la casa. Todos sabemos aquello de la confianza y el asco. El caso es que ciertos jovenes se olvidaron de que hace 40 años, la libertad se consolidó con magníficos luchadores y generosos esfuerzos, con elegancia, concediendo tanta importancia al fin como al estilo. Nos venció, sin embargo, un indisimulado complejo. El de creerse guay. Y no es la herencia de Chikilicuatre. Esto ya viene de mucho antes.


Tampoco quisiera ponerme muy trascendente, así que prefiero no desvariar más sobre un asunto sobre el que sólo tengo hipótesis (como de todos, por otra parte). La existencia de un videoclip titulado "Clazztudio Thug T.V - !Soy guay! ( No apto para chichis)" pone en evidencia, entre muchas cosas, la necesidad de atinar más a la hora de producir un video musical. Las carreras musicales no son iguales para cada uno. No es lo mismo La Oreja de Van Gogh que El Sueño de Morfeo. Tampoco son iguales Coldplay y Greenday que la orquesta Expresiones. Cuando te dedicas a la música se puede escoger entre pensar bien las letras y montar espectáculos elegantes, o cantar lo primero que se viene a la mente sin ritmo ninguno más que la cadencia que marca el colocón. Habría que ver la cara de los padres cuando vean a sus angelitos hacer el ridículo con premeditación y alevosía a ojos de todo el mundo. Un dato: El video en cuestión ha recibido la friolera de 29.116 visitas.


El numerito de los artistas, de macarillas de colegio pijo, corrobora su frustración. Pandilla de infelices, que presumen porro en mano de camisetas horteras, gafas del Mercadillo y boinas roñosas. Me encantaría verlos ante un jurado musical, sometidos al juicio sumarísimo de un grande como Risto Mejide. No pasarían ni el casting previo a Operación Triunfo. Pero oirían cosas como: "En vuestra casa tenéis espejos, ¿y los usais? Pues los usais muy mal"; "si os dejamos escoger el vestuario, tenemos un problema"; "¿que os ha pasado en el pelo? ¿Normalmente por la calle vais así?" Vuestra afinación está como vuestra cabeza, un poco descentrada"; "en el momento que salgáis por la puerta, habré olvidado vuestras caras"; "¿sabeis qué pasa? A mí no me pagan lo suficiente como para tener que aguantaros"; "se os ha caido, ahí, detrás de vuestro pie...¡La vergüenza!"; "¿quien os ha dicho que cantáis bien? Hacerme un favor, denunciad a esa persona porque os está tomando el pelo", o "os da igual entrar en la academia, ¿verdad? ¿Cómo pretendéis convencerme si os da igual entrar? Iros por donde habéis venido, no hay más que hablar".


Por cierto: Imponente la flema de los extras del videoclip, no todos hubiesemos soportado semejante esperpento, confesémoslo. Y si no comprobadlo con vuestros propios ojos: http://es.youtube.com/watch?v=mVqNh26OJ0k

domingo, 5 de octubre de 2008

Un retrato de la vida a esta orilla del Cantábrico

6.23 A.M. Nace un nuevo día en Gijón. A estas horas, la vida muestra su cara más peculiar. Las calles despliegan un mosaico de personas, colores y sonidos que entusiasma e impresiona a partes iguales. Unos comienzan el domingo, otros viven en plena fiesta sabatina y algunos terminan la jornada. Un retrato de la vida a esta orilla del Cantábrico.

Cuando te vas de retirada en la madrugada de un sábado, si la vida lo permite, te fijas en todo. Cualquier cosa tiene su encanto, su interés, su originalidad. Y observas con curiosidad y frescura cómo unos viven extasiados por la farra nocturna. Te cruzas con chicas y chicos que caminan por las calles en dirección a sus respectivas casas. Y la estampa es variada, tal y como se denota de sus respectivas indumentarias. Unos comen, otras ríen, algunos conversan con mayor o menor intensidad y la mayoría campa a su rollo en solitario con la mente puesta en sabe Dios qué. Se trata de un peculiar espectáculo que, en muchos casos, termina en la cama, en otros en una cafetería donde se pone un broche particular a la jornada (chocolate o café con churros mediante. Algún osado se toma incluso otra copa para rematar la velada festiva) y ciertos juerguistas empedernidos acaban en un "after hour". El sábado lo perdona todo. Hasta que más de uno se vaya para casa en plena tarde. El juerguista de hoy no renuncia a nada, tiene a su disposición un amplio abanico de posibilidades y ve todo un mundo por la ventana de la sala de fiestas. Y si quiere comida rápida hasta se come un "kebab".

En paralelo al paisanaje humano que transita por las calles se cruza el permanente tráfico de taxis y vehículos particulares. Sólo el sonido de sus motores rompe la calma chicha nocturna y llena el vacío de las calles. Los cantos de los pájaros también se pueden escuchar pero, en plena ciudad, con mucha menos intensidad. Una pena. También llama la atención la puesta en circulación de los primeros autobuses públicos que ponen en marcha sus motores poco a poco para cumplir con sus servicios y horarios. Su trabajo se mezcla con el que efectúan los repartidores de pan y periódicos que a esa hora cumplen con su rutina diaria al servicio de los que simultáneamente duermen, despiertan, bailan, beben, etc. Los hay que aprovechan el kilómetro cero del día para acercarse hasta las estaciones de tren y autobús que les desplazarán hacia una nueva jornada en destinos diferentes.

6.55 A. M. Y el intrépido observador se va para la cama con la satisfacción de saber que cualquiera tiene la opción de compartir estas mismas sensaciones y disfrutar con el olor especial de los amaneceres a esta orilla del Cántabrico. Gijón se acuesta y se pone en pie al mismo tiempo, gracias a una amplia oferta de posibilidades que demuestra que la vida nunca se detiene.