miércoles, 1 de diciembre de 2010
El clímax del fútbol total
Ya han pasado 16 años desde aquel 8 de enero de 1994, una fecha inolvidable para el barcelonismo. La historia de oro del Fútbol Club Barcelona conserva en un lugar privilegiado aquel sábado en el que el Dream Team de Johan Cruyff pasó por encima del Real Madrid de Benito Floro. Las 120.000 personas que abarrotaron ese día el Camp Nou disfrutaron de una victoria incontestable del, por esas fechas, mejor equipo del mundo. Tenían motivos para alcanzar el éxtasis porque su equipo le había endosado 5 goles, una manita, a su eterno rival. Fue el clímax del Dream Team que coronaba así una época prodigiosa para la entidad azulgrana. Algunos escépticos creían que no se iba a repetir nunca más. Pensaban que todo era demasiado perfecto, exageradamente maravilloso, estéticamente inmejorable.
En aquel conjunto de virtuosos brillaban con fuerza estrellas como Romario, Laudrup, Stoichkov o Koeman y comenzaba a deslumbrar Guardiola, un joven centrocampista formado en La Masía y que llevaba el fútbol en la sangre. Con su excepcional visión de juego y su sobresaliente capacidad de liderazgo, aquel chaval de Santpedor se fue ganando el respeto y reconocimiento de todo el entorno culé. Por eso no resulta extraño que algún cronista de la época premiase su rendimiento con un 4 (puntuación máxima que se puede otorgar en una crónica futbolística). Durante su época como jugador, Guardiola fue la prolongación de Cruyff en el terreno de juego. El holandés le confió el mando de las operaciones ofensivas y defensivas para garantizar en todo momento la supervivencia de su idea de fútbol de toque. Y el 4 (ese fue el dorsal de Guardiola durante su época como jugador del Barça aunque llevaba el 3 en el 5-0) no le falló. Elevó la figura del organizador a la máxima expresión. Más tarde llegaron Xavi e Iniesta. Dos herederos de la filosofía futbolística de Cruyff y Guardiola que, 16 años después, demuestran que este modelo de fútbol está muy vivo.
29 de noviembre de 2010. Ningún aficionado al fútbol olvidará esta fecha. Cuando parecía imposible que se repitiera una manita por la evolución del fútbol y los futbolistas, llegó el Barcelona y demostró que el modelo de Cruyff está más vigente que nunca. Quizás sea éste el principal éxito de la política de Guardiola, que ha mantenido la esencia del Dream Team para dar forma a un ejército de triunfadores a los que no les asusta ningún obstáculo que se les ponga por delante. La mayoría de los jugadores que se enfrentaron al Real Madrid juegan juntos desde benjamines y comparten la misma filosofía de juego: toque, regate y disparo. Una receta tan simple para este club pero tan compleja al mismo tiempo. Ningún equipo del mundo tiene el mismo estilo. Muchos lo intentan, pero siempre sin éxito.
La superioridad del Barça sobre el Madrid fue absoluta a pesar de que el once madridista lo formaban once internacionales y lo adiestraba un técnico portugués que lo ha ganado todo y al que apodan "The Special One" por su tremendo carácter ganador. Sin embargo, no basta con eso cuando te enfrentas a un equipo tan cuajado, una máquina perfecta que juega de memoria con futbolistas que solo necesitan tener el balón para armar el caos.
Es el caso de Xavi Hernández, posiblemente el mejor mediocentro de la historia del fútbol y el sustituto natural de Guardiola sobre el terreno de juego. Xavi, que fue el encargado de abrir el marcador en un clásico que vieron 400 millones de personas en todo el mundo, destaca por algo tan simple como saber tocar el balón y entregárselo al compañero cuando corresponde. Nada más y nada menos que eso. Pero además se suma con mucho peligro al frente de ataque por lo que es un jugador muy completo desde el punto de vista ofensivo. ¿Alguien sabe cómo se las ingenia para estar solo cada vez que sus compañeros le pasan el balón? En definitiva, sería una temeridad y una injusticia histórica si no recibe esta temporada el Balón de Oro de la FIFA.
Precisamente su principal rival en la lucha por este reconocimiento lo tiene en su propio equipo. Es Andrés Iniesta, el autor del gol que dio a España su primera Copa del Mundo, un jugador soberbio. Por calidad, técnica, regate, pase y capacidad para jugar en equipo, muchos lo consideran el Zidane español. Su palmarés no tiene nada que envidiar al del genio francés porque el de Fuentealbilla ya ha ganado un Mundial, una Eurocopa, dos Copas de Europa, cuatro Ligas Españolas, un Mundial de Clubes...Y a ellos se les une Leo Messi, "La Pulga Atómica". Un prodigo que reúne los ingredientes básicos para ser uno de los más grandes de la historia del fútbol: velocidad, regate, pase y gol. El partido que hizo contra el Madrid demostró que también sabe jugar en equipo porque no le puede el egoísmo y tiene la suficiente humildad para relegar el protagonismo cuando corresponde. Son principios básicos del cruyffismo que se inculcan en La Masía. De allí también salieron Victor Valdés, Puyol, Piqué, Bojan, Busquets (su progresión futbolística no tiene parangón), Pedro, Jeffren...Y el matador de Tuilla, David Villa, corona un equipo perfecto. Forjado en Mareo, una de las escuelas de fútbol más importantes de España, El Guaje es la mejor guinda para un bloque histórico.
martes, 16 de noviembre de 2010
Cuestión de señorío
Desde aquel día de septiembre, el entrenador del Sporting, Manuel Preciado, no había hecho ninguna referencia a las palabras de su colega portugués. Sin embargo, Mourinho decidió disparar un misil directo a la línea de flotación del Sporting en la semana previa al encuentro entre el equipo gijonés con el Real Madrid. En una entrevista concedida el pasado jueves al programa "El Larguero" de la Cadena SER, a preguntas del periodista José Ramón de la Morena, el técnico portugués no quiso matizar las declaraciones del 24 de septiembre y no pidió perdón al club gijonés. Todo lo contrario, afirmó: "La crítica, entre comillas porque no es una crítica, la hago otra vez. Un equipo de Primera División no puede dar por perdido un partido, no puede regalar un partido, y tiene que jugar todos los partidos al máximo de su potencial y su ambición. Esto en Inglaterra no se puede hacer porque tiene sanción de la Premiership. A ver si hace rotaciones contra nosotros. Si juega en Copa con su primer equipo y contra nosotros con el segundo, yo se lo agradeceré". Y estalló la guerra.
Preciado explotó al oir las palabras de Mourinho en "El Larguero" y fue con el arsenal preparado a la rueda de prensa del viernes en la Escuela de Fútbol de Mareo. Le dolieron mucho las declaraciones de su colega y respondió aunque había jurado "por lo más sagrado" no entrar al trapo. "Esto quiero verlo de tres maneras diferentes: una, como si fuera un chiste, y si es así no me gusta nada, me parece muy malo; otra, como una provocación al entrenador del Barcelona o a alguien de ese club para que salte, pero si piensa así es un iluso porque no le van a contestar, y la tercera, que lo dice de verdad, y si lo dice de verdad es un canalla y un muy mal compañero de trabajo. Y me quedo con esta última". La cosa no se quedó ahí porque el técnico de Astillero se mostró escandalizado porque la entidad madridista permita a Mourinho realizar esas afirmaciones. "No pensaba hacer ninguna declaración porque podría parecer que quería preparar un ambiente hostil para el Real Madrid. Nada más lejos de la realidad: lo ha preparado él lo que se va a encontrar, que se lo va a encontrar seguro, porque aquí no somos unos primos, somos de pueblo, humildes, pero somos, primero, deportistas; segundo, sabemos ganar, y tercero, sabemos perder. Y si en el Madrid nadie le dice a este señor lo que es el respeto, se lo voy a decir yo desde aquí. Nos merecemos el mismo respeto que él con toda su titulitis".
"Lo que ha hecho con este club, con estos futbolistas y con este entrenador es una falta de respeto muy grave. Porque está diciendo que hemos regalado un partido. ¿Quién coño es éste? ¿De qué va? Que lo diga un periodista no está bien, pero que lo diga un colega...", comentó Preciado. También quiso dejar muy claro que no se negaría a darle la mano al entrenador portugués ("yo la mano se la doy a todo el mundo") aunque eso no le impediría decirle a la cara todo lo que piensa. "Si tengo oportunidad, claro, por supuesto. De todas maneras, seguro que ya me estará oyendo, ¿no veis que lo escucha, ve y lee todo?". El cántabro siguió disparando e incluso se permitió la licencia de bromear sobre la sanción de dos partidos sin sentarse en un banquillo impuesta a Mourinho por mandar "a la mierda" a un árbitro. "Yo le metería con los Ultra Boys, pero eso no depende de mí". Todos los ataques de la contraofensiva de Preciado se pueden ver en el siguiente video.
La respuesta de Preciado no dejó indiferente a nadie. Todos los medios de comunicación se hicieron eco de su rueda de prensa y el titular "Preciado llama canalla a Mourinho" empezó a correr como la pólvora. Las redes sociales echaban humo y la palabra "Preciado" se convirtió en Trending Topic, una de las palabras más usadas en Twitter. "Preciado se ha atrevido a hacer lo que otros piensan por lo bajini", escribió un periodista en esta red social. Pero las palabras del entrenador del Sporting también irritaron a muchos y la mejor demostración es la portada que publicó un importante diario deportivo al día siguiente. En su editorial de páginas interiores dejaban claro que Preciado les parece un gran entrenador aunque esta vez había ido "demasiado lejos" y le avisaban de que sería el culpable de los posibles incidentes que se produjesen antes, durante y después del partido. El Real Madrid sacó un comunicado en el que acusaba a Preciado de incitar a la violencia, mientras que la directiva del Sporting optó por no publicar ninguna nota oficial.Con todos los focos apuntando hacia la batalla dialéctica entre Mourinho y Preciado, jugaron Sporting y Real Madrid. Un partido tan especial contaba, en esta ocasión, con un aliciente añadido. El portugués siguió un intenso e igualado partido en un palco VIP de El Molinón. Desde allí pudo ver como el Sporting plantó cara durante 82 minutos a su equipo, que recurrió a un rechace aprovechado por Higuaín para sacar los tres puntos del encuentro. Y estuvo a punto de perder dos puntos si llega a entrar un cabezazo de Barral al que solo puede responder alguien como Casillas. El equipo asturiano completó un gran encuentro y se ganó un respeto a pesar de no haber sido capaz de sumar un punto. Con el final del partido parecía que la batalla había llegado a su fin pero aún quedaba un frente abierto. Por cierto, el Sporting jugó con Juan Pablo; Lora, Botía, Gregory, José Ángel; Rivera, Eguren, Diego Castro, Carmelo; Nacho Novo y Sangoy.
Según las informaciones publicadas por medios asturianos, el entrenador de porteros madridista provocó al cuerpo técnico del Sporting en el garaje de El Molinón. «A ver si en Segunda gritáis así», le espetó a Preciado, con muchos futbolistas madridistas subidos al autocar. El de Astillero se fue a por él y a punto estuvieron de llegar a las manos. El propio Preciado destacó ayer en una entrevista que Mourinho le hizo un gesto con dos dedos desde el autocar que se podía interpretar como "a segunda". Esta versión choca frontalmente con la que se maneja en la entidad merengue. Según comenta `off the record´ un alto directivo madridista, Preciado "mintió" y el entrenador portugués no hizo el gesto de los 2 dedos, califica al entrenador del Sporting de "macarra de barrio" y reconoce el incidente con Rui Faria. "Fue a tocarse los huevos y a provocar delante del autobús", señala ese alto cargo que añadió: "El Real Madrid respalda absolutamente a Mourinho y la entidad sale fortalecida de esta movida". También salió fortalecida la imagen de la afición del Sporting que no protagonizó ningún incidente reseñable. Presionaron al Real Madrid dentro y fuera del campo sin excesos violentos. Y eso es de agradecer teniendo en cuenta las provocaciones de los portugueses del Real Madrid, Cristiano Ronaldo y Pepe, que trataron de agitar aún más el ambiente.
Dicen que ese portugués devolverá al Real Madrid a la senda del triunfo pero, como dijo Preciado, algún día perderá. Así es el deporte. No todo es tan "top" como el rendimiento de Khedira como mediocentro y central en el partido contra el Hércules, un recién ascendido, en el Rico Pérez. En ese partido, Mourinho saltó desde el banquillo como un resorte para celebrar el 1-3. ¿Tan difícil le resulta a este hombre actuar como una persona normal? En cualquier caso, se debería mentalizar de que las derrotas forman parte del deporte. Hay que estar preparado para afrontarlas. Igual que hay que saber afrontar las victorias. Yo creo que Mourinho no sabe afrontar ni las victorias ni las derrotas. De momento, los resultados le acompañan. En el caso de Pellegrini, los resultados no fueron suficiente motivo para asegurar su continuidad. Veremos lo que pasa con Mou. De momento el de Setúbal debería de ir aprendiendo que el fútbol no es la guerra.
jueves, 4 de noviembre de 2010
La brújula correcta
6.22 a.m. Me acuesto con la resaca a cuestas de un día triste por el desgraciado e injusto fallecimiento de Andy Irons, posiblemente el mejor surfista de todos los tiempos. Sin embargo, la calidad humana de unos buenos amigos de Madrid ha vuelto a despertar mi ilusión. Aunque es cierto que la vida es capaz de lo peor, como es llevarse por delante la vida de un deportista de sólo 32 años, también ofrece motivos para soñar despierto cuando te encuentras con un grupo de personas que comparten contigo los mismos valores e ilusiones. Cada día me sorprendo más ante la calidad humana que demuestran estos camaradas a los que, a pesar de la gran distancia que me separa de ellos, me siento más identificado y estoy seguro de que nuestras vidas se juntarán en un día no muy lejano para recorrer el mismo camino que ellos están recorriendo estos días con la esperanza por bandera. Yo también creo que me subiré a ese barco que me llevará a cumplir mis sueños. Lo que más siento es que al bueno de Andy Irons la desgracia no le dejara conseguir todos los sueños que dejaría pendientes.
Insisto en que no sé muy bien cuándo llegará ese día. Lo que sí sé es que ese día llegará. Yo también deseo tener "honra sin barco, a barco sin honra". Lo tengo muy claro. No merece la pena navegar cuando la embarcación no reúne las condiciones necesarias para asegurarte una buena travesía. Aunque reconozco que mis amigos lo comprobaron mejor, yo también he comprobado en primera persona que no se puede navegar a cualquier precio. Por eso he tomado la decisión de cambiar la orientación de mis prioridades y poner la brújula de mis anhelos hacia otro rumbo distinto al que planeaba hace algún tiempo. No es ni mucho menos dramático, pero sí resulta curioso tener que darle un golpe de timón a tu vida cuando ya la tenías orientada hacia un objetivo muy claro. El hecho de haberme encontrado más turbulencias de las deseadas en mi recorrido hacia ese objetivo me ha llevado a desistir. Porque los barcos son como los trenes. Debes subirte a ellos cuando pasan por delante de tí. Existe la opción de incorporarte tú mismo, en marcha, pero resulta mucho más complicado y peligroso.
El próximo domingo 14 de noviembre, el Sporting de Gijón recibe al Real Madrid en El Molinón. Será una buena ocasión para reafirmar mis prioridades y afianzar el rumbo de mi brújula personal. Ese día, las miradas de todos los aficionados al fútbol en mi ciudad se dirigirán hacia José Mourinho, Íker Casillas, Cristiano Ronaldo, Ozil, Khedira, Higuaín...Por algo son estrellas del fútbol e iconos de la juventud. Sin embargo, yo estaré más pendiente de unos cuantos camaradas que también vendrán desde la Meseta pero con objetivos diferentes. Con todos los respetos hacia los hombres de Mourinho, las verdaderas estrellas son mis amigos. Por ellos escogí este camino. Y con ellos tendré la oportunidad de compartir mi esperanza. Me hace muchísima ilusión verlos a este lado del Negrón porque eso me demuestra que en realidad no estamos tan lejos como muestran el tiempo y las distancias. A uno de ellos, además, le tendré que expresar en persona el agradecimiento que siento porque él fue capaz de orientar con precisión mi brújula este verano. Su brújula, que está a punto de llevarle a buen puerto, le está ayudando a dejar atrás el pasado turbulento y poner rumbo a un nuevo destino en el que nadie sabe si es de día o es de noche, pero en el que todos quieren estar.
Por mis amigos y por todos los que tienen una brújula parecida, entre ellos los dos colegas con los que escuché esta canción por primera vez, va este "Don´t look back in anger" que Oasis convirtió en el sonido de la amistad verdadera. Esta canción también quiero que sirva como reconocimiento para Andy Irons, que en gloria esté allá donde descanse en paz.
Insisto en que no sé muy bien cuándo llegará ese día. Lo que sí sé es que ese día llegará. Yo también deseo tener "honra sin barco, a barco sin honra". Lo tengo muy claro. No merece la pena navegar cuando la embarcación no reúne las condiciones necesarias para asegurarte una buena travesía. Aunque reconozco que mis amigos lo comprobaron mejor, yo también he comprobado en primera persona que no se puede navegar a cualquier precio. Por eso he tomado la decisión de cambiar la orientación de mis prioridades y poner la brújula de mis anhelos hacia otro rumbo distinto al que planeaba hace algún tiempo. No es ni mucho menos dramático, pero sí resulta curioso tener que darle un golpe de timón a tu vida cuando ya la tenías orientada hacia un objetivo muy claro. El hecho de haberme encontrado más turbulencias de las deseadas en mi recorrido hacia ese objetivo me ha llevado a desistir. Porque los barcos son como los trenes. Debes subirte a ellos cuando pasan por delante de tí. Existe la opción de incorporarte tú mismo, en marcha, pero resulta mucho más complicado y peligroso.
El próximo domingo 14 de noviembre, el Sporting de Gijón recibe al Real Madrid en El Molinón. Será una buena ocasión para reafirmar mis prioridades y afianzar el rumbo de mi brújula personal. Ese día, las miradas de todos los aficionados al fútbol en mi ciudad se dirigirán hacia José Mourinho, Íker Casillas, Cristiano Ronaldo, Ozil, Khedira, Higuaín...Por algo son estrellas del fútbol e iconos de la juventud. Sin embargo, yo estaré más pendiente de unos cuantos camaradas que también vendrán desde la Meseta pero con objetivos diferentes. Con todos los respetos hacia los hombres de Mourinho, las verdaderas estrellas son mis amigos. Por ellos escogí este camino. Y con ellos tendré la oportunidad de compartir mi esperanza. Me hace muchísima ilusión verlos a este lado del Negrón porque eso me demuestra que en realidad no estamos tan lejos como muestran el tiempo y las distancias. A uno de ellos, además, le tendré que expresar en persona el agradecimiento que siento porque él fue capaz de orientar con precisión mi brújula este verano. Su brújula, que está a punto de llevarle a buen puerto, le está ayudando a dejar atrás el pasado turbulento y poner rumbo a un nuevo destino en el que nadie sabe si es de día o es de noche, pero en el que todos quieren estar.
Por mis amigos y por todos los que tienen una brújula parecida, entre ellos los dos colegas con los que escuché esta canción por primera vez, va este "Don´t look back in anger" que Oasis convirtió en el sonido de la amistad verdadera. Esta canción también quiero que sirva como reconocimiento para Andy Irons, que en gloria esté allá donde descanse en paz.
jueves, 28 de octubre de 2010
La bondad de las personas
4.15 a.m. Hacía tiempo que no me pasaba por este confesionario nocturno y he elegido esta noche tan singular para reaparecer. ¿Noche singular? Pues sí, la madrugada del 27 al 28 de octubre me ha servido para ir despejando muchas incógnitas de mi cabeza. Últimamente me preguntaba por qué he elegido siempre ir detrás de las personas antes que de las empresas. Por qué prefiero guiarme antes por los sentimientos que por la cabeza. Y eso que no es fácil navegar contra corriente en la sociedad actual, en la que imperan intereses de lo más variado. Sin embargo, en mi caso, ha sido habitual ir contra las normas no escritas que, desgraciadamente, rigen el funcionamiento de la vida cotidiana. Por encima del temor a represalias puntuales. A lo largo de mi vida he pasado por varias rachas negativas, que felizmente ya forman parte del pasado, pero que no conviene olvidar para que la buena voluntad no se ponga en entredicho.
Y este verano no ha sido una excepción. O quizás sí, ha sido la excepción porque me ha demostrado que no soy el único. Hay muchas personas que se rigen por valores parecidos a los míos y que prefieren guiarse por sentimientos como la amistad, el compañerismo o la solidaridad de una forma generosa. Este verano he descubierto que, incluso en plena tempestad, alguna empresa sigue unos valores parecidos a los míos. Ya lo suponía. Tampoco es tan complicado. Al fin y al cabo, las empresas son lo que son sus trabajadores. Tener en cuenta esta premisa es el primer paso para hacer bien las cosas. El tiempo se encarga de hacer justicia y de demostrar el acierto que supone portar la bandera de la amistad. Para ser mejor persona no hay que preguntar a los demás. Simplemente hay que sentirse buenas personas y actuar sin dobles intenciones. Así de simple. De lo contrario recibirás una cura de humildad tras otra.
Un buen amigo, con el que no he compartido tantas horas como desearía pero cuya compañía nunca he dejado de sentir, me ha dejado muy claro que nunca se puede dudar entre las empresas y los amigos. Yo nunca lo he hecho, simplemente reflexiono sobre el por qué de mi elección en la vida. Son esas reflexiones trascendentales que te sueles hacer alguna vez. Y cada día que pasa me demuestra que mi elección ha sido la correcta. A mi amigo le debió de ocurrir algo parecido porque le impidieron actuar con libertad durante un tiempo. Sin embargo, el golpe sobre la mesa que dio un amigo suyo hace unos meses le reencontró con sus valores. Le reencontró con el verdadero significado de la palabra amistad. Una palabra tan grande a la que no se pueden fronteras ni precio, por eso un escuadrón de amigos decidió seguir su mismo camino por encima de presiones y ataques de vanidad puntuales. Entonces todo cambió. El cariño y el respeto que todos sentíamos hacia una empresa ha emigrado para sentir la misma devoción e idéntica simpatía por otra compañía, hacia la que además hay que sentir agradecimiento porque fue capaz de unir los valores que la maldad quiso romper en un tiempo de infausto recuerdo.
Me han despertado, me han quitado la venda, me han abierto los ojos y me han invitado a proclamar a los cuatro vientos que la prepotencia, la chulería y el egoísmo no son buenos compañeros de ruta. A mí me han enseñado que el contenido del cesto es tan importante como el cesto. De nada te sirve tener un buen cesto si lo llevas vacío o con un contenido putrefacto. Por supuesto que creo en los cestos, pero creo más en su contenido. Porque yo prefiero seguir antes a la familia, a los amigos y al corazón. Tengo muy clara mi elección y nunca la cambiaré ya que es la que mejor se ajusta a mis inquietudes, pensamientos y objetivos. Lo demás no me interesa. Al fin y al cabo, se trata de algo tan sencillo como volver a lo bueno. Nunca a lo malo. Y como la música llega adonde no llegan las palabras, para todos aquellos que no tienen miedo a guiarse por sus sentimientos, va dedicado el "Back for good" de Take That, la canción preferida de mi amigo y la banda sonora de mis sentimientos.
Y este verano no ha sido una excepción. O quizás sí, ha sido la excepción porque me ha demostrado que no soy el único. Hay muchas personas que se rigen por valores parecidos a los míos y que prefieren guiarse por sentimientos como la amistad, el compañerismo o la solidaridad de una forma generosa. Este verano he descubierto que, incluso en plena tempestad, alguna empresa sigue unos valores parecidos a los míos. Ya lo suponía. Tampoco es tan complicado. Al fin y al cabo, las empresas son lo que son sus trabajadores. Tener en cuenta esta premisa es el primer paso para hacer bien las cosas. El tiempo se encarga de hacer justicia y de demostrar el acierto que supone portar la bandera de la amistad. Para ser mejor persona no hay que preguntar a los demás. Simplemente hay que sentirse buenas personas y actuar sin dobles intenciones. Así de simple. De lo contrario recibirás una cura de humildad tras otra.
Un buen amigo, con el que no he compartido tantas horas como desearía pero cuya compañía nunca he dejado de sentir, me ha dejado muy claro que nunca se puede dudar entre las empresas y los amigos. Yo nunca lo he hecho, simplemente reflexiono sobre el por qué de mi elección en la vida. Son esas reflexiones trascendentales que te sueles hacer alguna vez. Y cada día que pasa me demuestra que mi elección ha sido la correcta. A mi amigo le debió de ocurrir algo parecido porque le impidieron actuar con libertad durante un tiempo. Sin embargo, el golpe sobre la mesa que dio un amigo suyo hace unos meses le reencontró con sus valores. Le reencontró con el verdadero significado de la palabra amistad. Una palabra tan grande a la que no se pueden fronteras ni precio, por eso un escuadrón de amigos decidió seguir su mismo camino por encima de presiones y ataques de vanidad puntuales. Entonces todo cambió. El cariño y el respeto que todos sentíamos hacia una empresa ha emigrado para sentir la misma devoción e idéntica simpatía por otra compañía, hacia la que además hay que sentir agradecimiento porque fue capaz de unir los valores que la maldad quiso romper en un tiempo de infausto recuerdo.
Me han despertado, me han quitado la venda, me han abierto los ojos y me han invitado a proclamar a los cuatro vientos que la prepotencia, la chulería y el egoísmo no son buenos compañeros de ruta. A mí me han enseñado que el contenido del cesto es tan importante como el cesto. De nada te sirve tener un buen cesto si lo llevas vacío o con un contenido putrefacto. Por supuesto que creo en los cestos, pero creo más en su contenido. Porque yo prefiero seguir antes a la familia, a los amigos y al corazón. Tengo muy clara mi elección y nunca la cambiaré ya que es la que mejor se ajusta a mis inquietudes, pensamientos y objetivos. Lo demás no me interesa. Al fin y al cabo, se trata de algo tan sencillo como volver a lo bueno. Nunca a lo malo. Y como la música llega adonde no llegan las palabras, para todos aquellos que no tienen miedo a guiarse por sus sentimientos, va dedicado el "Back for good" de Take That, la canción preferida de mi amigo y la banda sonora de mis sentimientos.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Despegamos
8.22 a.m. El comandante Rozada informa a su tripulación de que, en breves instantes, iniciaremos el despegue. Esperemos que el viaje de regreso a Asturias les resulte agradable. Y una vez que iniciemos el descenso para tomar tierra en el Paraíso, antes del anochecer, y cumpliendo con el horario previsto, confiamos en que disfruten de Asturias. El comandante y el resto del personal de a bordo les desean una feliz estancia en Gijón.
sábado, 11 de septiembre de 2010
De paso
4.49 a.m. Odio estar de paso en una ciudad. Salvo que lo esté por voluntad propia (vacaciones y similares), no me gusta nada la sensación de provisionalidad. Te impide ser tu mismo y disfrutar de los días con libertad puesto que sabes que, más pronto que tarde, tendrás que irte a empezar desde cero en otra ciudad. En mi caso tengo muy claro que, en pocos días, volveré a poner los contadores a 0 en Gijón. Tengo el convencimiento que Madrid, a día de hoy, ya no sirve para cumplir mis objetivos personales salvo que algún responsable del equipo de deportes de la Cadena COPE, bajo mi punto de vista el Fútbol Club Barcelona de las ondas, me dé la oportunidad de jugar el partido. Como eso es complicado que suceda ya que su Guardiola particular (Paco González) ya me dejó claro que el equipo estaba hecho, no me queda más esperanza que regresar a Gijón y esperar allí a que me den la alternativa.
No es lo mismo, pero tengo la impresión de que para triunfar con los más grandes primero debo conseguir reconocimiento en un entorno más reducido. Triunfar desde la base y acoplarse al primer equipo con naturalidad es el primer paso para alcanzar la gloria. Andrés Iniesta, Xavi Hernández o Lionel Messi empezaron a destacar en el filial del Barcelona, se fueron acoplando al primer equipo de manera progresiva y, sin prisa pero sin pausa, llegaron a ser las estrellas del primer equipo. Y el triunfo les ha durado porque se lo trabajaron desde la base. Bien es cierto que yo tengo 26 años y no soy tan joven como cuando ellos comenzaron a triunfar; pero también es cierto que la vida profesional de un futbolista no es tan longeva como la de un periodista. El verdadero periodista lo es las 24 horas del día y los 365 días de todos los años de su vida. Sería un sueño, una tremenda ilusión, mi mayor orgullo si me conceden algún día la opción de vestirme de corto en la redacción de deportes de la Cadena COPE en Madrid; pero como eso es una quimera confío en que me dejen un pequeño hueco. Con la mayor humildad del mundo y respetando a los que serían mis compañeros, estoy convencido de que lo podría hacer bastante bien a base de aprender y adquirir habilidades que algún día me servirían para subir al primer equipo.
Humildemente, creo que ahora estoy más preparado: con un Máster que lleva el nombre del Real Madrid (reconocido como el mejor club de fútbol del siglo XX) bajo el brazo y la experiencia adquirida después de un año viviendo en Madrid. Y, sobre todo, es muy diferente la situación que vive actualmente el periodismo. La marcha de Paco González ha cambiado el panorama de la radio y lo que antes era negro ahora es blanco, y viceversa. Tiempo al tiempo. El boom radiofónico producido por el trasvase del equipo de Carrusel Deportivo a la COPE ha provocado un seísmo que se deja notar por todos los rincones de la geografía española. Contemplando el panorama periodístico actual, el terremoto tiene dos epicentros muy claros: Gran Vía, 32 y Alfonso XI, 4. En estos dos puntos se han producido consecuencias bien visibles. Sin embargo, el resto de medios de comunicación han notado los efectos pero a menor escala. Y la situación sigue siendo la misma, en mi opinión. Por desgracia.
En unas horas volveré al estudio Antonio Herrero de la Cadena COPE para asistir en directo a la emisión de Tiempo de Juego, ya con Pepe Domingo Castaño, Jorge Armenteros, Pedrito Martín y el resto del equipo. Hay jornada de Liga. Juegan el Barça, el Valencia, el Real Madrid y el Atlético. Será un gran día de fútbol que podré disfrutar al lado del mejor equipo de la radio española. Siempre con la esperanza de poder jugar junto a ellos algún día. En todo caso siempre les estaré agradecido por abrirme las puertas de su casa.
No es lo mismo, pero tengo la impresión de que para triunfar con los más grandes primero debo conseguir reconocimiento en un entorno más reducido. Triunfar desde la base y acoplarse al primer equipo con naturalidad es el primer paso para alcanzar la gloria. Andrés Iniesta, Xavi Hernández o Lionel Messi empezaron a destacar en el filial del Barcelona, se fueron acoplando al primer equipo de manera progresiva y, sin prisa pero sin pausa, llegaron a ser las estrellas del primer equipo. Y el triunfo les ha durado porque se lo trabajaron desde la base. Bien es cierto que yo tengo 26 años y no soy tan joven como cuando ellos comenzaron a triunfar; pero también es cierto que la vida profesional de un futbolista no es tan longeva como la de un periodista. El verdadero periodista lo es las 24 horas del día y los 365 días de todos los años de su vida. Sería un sueño, una tremenda ilusión, mi mayor orgullo si me conceden algún día la opción de vestirme de corto en la redacción de deportes de la Cadena COPE en Madrid; pero como eso es una quimera confío en que me dejen un pequeño hueco. Con la mayor humildad del mundo y respetando a los que serían mis compañeros, estoy convencido de que lo podría hacer bastante bien a base de aprender y adquirir habilidades que algún día me servirían para subir al primer equipo.
Humildemente, creo que ahora estoy más preparado: con un Máster que lleva el nombre del Real Madrid (reconocido como el mejor club de fútbol del siglo XX) bajo el brazo y la experiencia adquirida después de un año viviendo en Madrid. Y, sobre todo, es muy diferente la situación que vive actualmente el periodismo. La marcha de Paco González ha cambiado el panorama de la radio y lo que antes era negro ahora es blanco, y viceversa. Tiempo al tiempo. El boom radiofónico producido por el trasvase del equipo de Carrusel Deportivo a la COPE ha provocado un seísmo que se deja notar por todos los rincones de la geografía española. Contemplando el panorama periodístico actual, el terremoto tiene dos epicentros muy claros: Gran Vía, 32 y Alfonso XI, 4. En estos dos puntos se han producido consecuencias bien visibles. Sin embargo, el resto de medios de comunicación han notado los efectos pero a menor escala. Y la situación sigue siendo la misma, en mi opinión. Por desgracia.
En unas horas volveré al estudio Antonio Herrero de la Cadena COPE para asistir en directo a la emisión de Tiempo de Juego, ya con Pepe Domingo Castaño, Jorge Armenteros, Pedrito Martín y el resto del equipo. Hay jornada de Liga. Juegan el Barça, el Valencia, el Real Madrid y el Atlético. Será un gran día de fútbol que podré disfrutar al lado del mejor equipo de la radio española. Siempre con la esperanza de poder jugar junto a ellos algún día. En todo caso siempre les estaré agradecido por abrirme las puertas de su casa.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Compás de espera
7.10 a.m. Cuesta vivir sin trabajo en Madrid. Me aburre este tedio. Necesito marcha. Es cierto que por tamaño, demografía y concentración de poder, Madrid gana por goleada. Aún así, no termino de ver claro mi camino en esta ciudad. Tengo la sensación de que el trabajo que podría realizar aquí también lo podría hacer en Gijón incluso con mayores posibilidades de proyección.
Por desgracia, hace ya mucho tiempo que dejé de idealizar Madrid. Si Gijón es una ciudad que solo está bien para pasar unos días de vacaciones en los meses de verano, Madrid mola para venir de relax sin mayor preocupación que conocer sus edificios más célebres, caminar por sus calles sofocantes rodeado de un enjambre de personas y conocer de primera mano la jungla urbana. Después de hacer esta pasada de reconocimiento, cada mochuelo ya se puede retirar a su olivo. Misión cumplida. Vuelta a la rutina y a la normalidad. Regreso a casa.
Tengo muy claro que Madrid es una ciudad grandiosa en la que hay mayores oportunidades de empleo. El problema es que no termino de verlo claro en mi sector. El periodismo está igual de mal en la capital que en las pequeñas ciudades. Sí, no tengo la menor duda que si me pudiera quedar a trabajar en la redacción central de deportes de la Cadena COPE, no abandonaría Madrid. Pero el equipo está hecho y solo se podría ampliar con la llegada del trío "MYZ", esto es, Míster X, Míster Y y Míster Z (Lama, Castaño, Carreño). De manera que mi posibilidad de formar parte de esa gran familia radiofónica se reduce a participar como un observador más, al que Paco González y el resto de la familia le abren generosamente las puertas de su casa. Y a disfrutar del mayor espectáculo de la radio española. Por eso fui la semana pasada a ver "Tiempo de Juego" y, si no hay novedad, por ese mismo motivo volveré este fin de semana a ver el programa a pesar de que me produce una enorme vergüenza abusar de la cortesía de Paquito, Hevia, Joseba y compañía.
No quiero dejar pasar la oportunidad de acercarme a los más grandes de la radio deportiva. Sé que puedo resultar cargante y reiterativo con mis buenas palabras hacia ellos, pero no se merecen menos. En estos tiempos se agradece encontrar a gente así. Me parece que ellos se deben sentir arropados por el cariño de los oyentes de la misma forma que los oyentes nos sentimos arropados por su talento y profesionalidad cada vez que sintonizamos sus programas. Sólo espero que, algún día no muy lejano, se me ofrezca la oportunidad de arropar y ofrecer este cariño desde cerca siendo un integrante más de este incomparable grupo de trabajo. Si tengo que regresar a Gijón para conseguirlo, lo haré gustosamente. Al fin y al cabo, siempre tuve la ilusión de ser profeta en mi tierra.
7.30 a.m. Para aproximarme a Madrid siempre me quedarán canciones como ésta, además de compañías muy recomendables. ¿Verdad Míster "jabato" Aráuz?
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Y Mister X tomó la palabra...
Nos situamos. Presentación de la programación de la Cadena SER para la nueva temporada en el renovado estudio central de la octava planta de Gran Vía, 32. Los directivos y los principales comunicadores de la casa presiden la mesa. Raúl Rodríguez, Daniel Anido, Javier Pons, Augusto Delkáder, Carles Francino, Gemma Nierga, José Ramón de la Morena, Laura Martínez, Javier Hoyos, Juanma Ortega y diversos profesionales de Unión Radio comparecían públicamente para adelantar las líneas maestras que iban a guiar los contenidos de sus principales programas en los próximos meses. Una actitud valiente para vender ilusión después de unos meses tan convulsos.
Pero el protagonista principal de ese acto fue Mister X. Nadie tiene dudas de quien es Mister X, a quien denominan de esta cariñosa forma sus familiares de la radio. En mi opinión, es el mejor narrador de eventos deportivos de la radio española. La voz del fútbol, el gol personificado. Es Manolo Lama, un grande del periodismo y de la vida que está aprovechando estos momentos confusos para consagrarse como un líder de la comunicación y un ejemplo a seguir. Un tipo que lleva la alegría por bandera y la sonrisa como mejor carta de presentación, a lo que suma la actitud señorial que ha mantenido en los últimos tiempos y que se coronó en la protocolaria presentación de la programación de la temporada 2010-11 de la Cadena SER. Un acto de hermanamiento que supone un agradable punto de encuentro para todos los profesionales de la cadena y que el maestro IÑAKI GABILONDO (escribo su nombre en mayúsculas porque no se merece menos el mejor comunicador del mundo en castellano) puso en marcha hace unos años.
Me dio la impresión de que Lama se mantuvo distante en todo momento en una esquina de la mesa. Inquieto, incómodo. Fue el último en tomar la palabra. "No me lo esperaba", bromeó cuando le cedieron el turno. Y añadió: "La grandeza de esta emisora son los oyentes que tenemos detrás. Sería injusto conmigo mismo si no digo que la grandeza de esta radio es de todos lo que están aquí y de alguno más. Por eso me quiero acordar de unos compañeros que durante muchos años se han dejado la vida aquí, y han sido Paco González y Pepe Domingo Castaño, que también son parte de esta radio".
Ahí queda eso. Un golpe en toda regla a los que piensan que el ejercicio del periodismo consiste en pisar, pactar y pagar. La amistad es un valor que cotiza al alza para muchos profesionales. Porque Paco González y esos locos de la radio que se subieron al barco de la COPE este verano no son ni kamikazes, ni peseteros ni unos individuos que se venden al mejor postor. Son unos grandísimos profesionales de la información deportiva que estaban en el mercado porque su anterior empresa no contaba con ellos, tal y como la Cadena SER reconoció en un comunicado fechado el 17 de agosto. "Algunos de estos contratados ahora por la Cope, dejan la Cadena SER no por voluntad propia, sino al no renovárseles el contrato que les ligaba con la empresa líder de la radio española. Otros tenían abiertos expedientes disciplinarios e iban a ser despedidos por la gravedad de los comportamientos objetos de sanción", reza una nota que, sinceramente, me duele transcribir pero tengo que hacerlo porque me siento en deuda con esa familia de la radio que me hace compañía desde la infancia.
Sostengo que la operación de este verano no es competencia desleal. Hay pilotos de líneas aéreas que un día trabajan en Iberia, les llega una oferta de British Airways y cambian de compañía; futbolistas que juegan en el Real Madrid y, pasado un tiempo, lo hacen en el Fútbol Club Barcelona; y hay profesionales de la radio que han trabajado en la Cadena SER y luego lo hacen en la COPE. O viceversa. Así de sencillo es el libre mercado. Y cuento los días que faltan para que Mister X también parta rumbo a un nuevo destino.

sábado, 4 de septiembre de 2010
Tiempo de Juego, en directo
7.53 a.m Por fin una buena noticia. Esta tarde voy a asistir a la emisión en directo de "Tiempo de Juego", que comienza a las 17 horas en la Cadena COPE. Al fin podré ver en vivo y de cerca el mayor espectáculo de la radio española y estar cerca de mis referencias profesionales. ¿Por qué los pongo por las nubes? Basta ver este video para salir de dudas.
viernes, 3 de septiembre de 2010
¿Solo triunfan los que pasan hambre?
5.35 horas. Ya será casualidad pero acabo de leer las notas que escribo a mano a modo de diario desde principios de año. Es un bonito modo de recordar unos días muy difíciles pero que viví con gran ilusión porque siempre he tenido como lema vital que lo mejor está por venir. Pero lo que son las cosas; pasado un tiempo veo esas reflexiones un poco insustanciales ante los cambios que se han producido últimamente. Y estas notas me han dejado muy claro que yo prefiero estar al lado de las personas por encima de las empresas. Me gusta pensar que hay muchos profesionales y oyentes que también anteponen la amistad a las siglas y también están cambiando de lemas vitales.
Yo tengo muy claro cuál debería ser mi destino. Por mi vocación para la radio, mis ansias de trabajar junto a los mejores, lo bien que me lo pasé haciendo prácticas en COPE Valladolid y, por qué no decirlo, porque el hambre siempre tiene un fin. Recuerdo ahora una de las mejores historias que nos contaron en el Master. Un profesor nos contó que Florentino Pérez le preguntó al doctor Pirri, ex jugador del Real Madrid, si su equipo pasaría la eliminatoria que iba a disputar contra la Juventus en la Liga de Campeones. Por extraño que parezca, Pirri le respondió a Florentino que no; y el presidente, muy sorprendido, le preguntó el motivo. "Porque nuestros jugadores ya lo han ganado todo y no tienen hambre, mientras que en la Juve están hambrientos de gloria", respondió el responsable de los servicios médicos del conjunto madridista. La conclusión es evidente: "Solo triunfan los que pasan hambre". Ya sé que no todos los que pasan hambre terminan triunfando, pero todos los que pasan hambre y pelean con buenas artes por triunfar, terminan cumpliendo sus sueños. Y yo me pregunto, ¿qué es pasar hambre?
Llevo muchos años queriendo trabajar en la radio y, exceptuando mi colaboración con el programa "Jóvenes y Campeones" de SER Gijón que se prolongó durante todos los fines de semana desde octubre de 2002 hasta junio de 2003, no he pasado de hacer prácticas por más de 5 meses. Eso es muy frustrante y me lleva a tener hambre de radio. La tuve durante todo el Master y traté de hacer lo mejor posible el programa que emitíamos cada semana para la radio de la Universidad Europea de Madrid. El mejor postre fueron las retransmisiones de los partidos del Mundial de Sudáfrica, un reto tan bonito que aún añoro. Aquellas horas al lado de mis camaradas Alberto, Lourdes, Elena, Brais, Jairo, el señor productor Oleagoitia y los chavales de Uemcom radio fueron inolvidables. Siempre recordaré que me tocó narrar el España 2 Chile 1, el Alemania 0 Serbia 1, conducir las retransmisiones del Brasil-Portugal y el Holanda-Eslovaquia junto al gran Brais Llopis, comentar el España 1 Portugal 0 de octavos de final...Momentos de radio, momentos de vida. Ya nunca los olvidaré, chicos. Estas líneas, que no sé si decidiré sacar algún día a la luz, sirven como un pequeño reconocimiento a vuestra ayuda en aquellos momentos.
Con todo y con eso, el caso es que estoy ansioso por volver a ponerme delante de un micrófono. No, no tengo remedio. Lo sé. El "mono" no se me quita aunque no veo muchas garantías de que pueda acceder a una emisora de radio local, regional o nacional. Yo ya no sé cómo llamar a más puertas y a quien dirigirme. Trataré de aprender. Tal vez así comprobaré si las palabras del doctor Pirri son aplicables a mi vida o, por el contrario, se cumplirá aquello de que no todos los que pasan hambre consiguen triunfar y que discutí tantas veces con Oleagoitia. Futbolísticamente Pirri acertó porque la Juventus eliminó al Real Madrid galáctico de los Beckham, Zidane, Ronaldo, Figo, Raúl y compañía en aquellas semifinales de la Copa de Europa. En cualquier caso, siempre me quedará el consuelo de recordar la frase de no sé quien que citó el genial Pepe Domingo Castaño en su sección que sirve para poner el colofón a "El Partido de las 12" de la COPE: "No olvides nunca que se puede matar a un soñador pero nunca, nunca se podrá matar un sueño". Esta reflexión genial se une a un lema vital de Juan Antonio Alcalá: "En la vida si persigues tu sueños con buena voluntad y con fé, generalmente los terminas cumpliendo".
6.19 am: Suena en el ordenador una versión emocionante de "Once upon a Time in the West" con el sonido inconfundible de la guitarra del Boss, Bruce Springsteen. Suena en honor de muchas personas que me han acompañado, directa o indirectamente, en los últimos meses. Donde quiera que estén, donde quiera que vayan.
Yo tengo muy claro cuál debería ser mi destino. Por mi vocación para la radio, mis ansias de trabajar junto a los mejores, lo bien que me lo pasé haciendo prácticas en COPE Valladolid y, por qué no decirlo, porque el hambre siempre tiene un fin. Recuerdo ahora una de las mejores historias que nos contaron en el Master. Un profesor nos contó que Florentino Pérez le preguntó al doctor Pirri, ex jugador del Real Madrid, si su equipo pasaría la eliminatoria que iba a disputar contra la Juventus en la Liga de Campeones. Por extraño que parezca, Pirri le respondió a Florentino que no; y el presidente, muy sorprendido, le preguntó el motivo. "Porque nuestros jugadores ya lo han ganado todo y no tienen hambre, mientras que en la Juve están hambrientos de gloria", respondió el responsable de los servicios médicos del conjunto madridista. La conclusión es evidente: "Solo triunfan los que pasan hambre". Ya sé que no todos los que pasan hambre terminan triunfando, pero todos los que pasan hambre y pelean con buenas artes por triunfar, terminan cumpliendo sus sueños. Y yo me pregunto, ¿qué es pasar hambre?
Llevo muchos años queriendo trabajar en la radio y, exceptuando mi colaboración con el programa "Jóvenes y Campeones" de SER Gijón que se prolongó durante todos los fines de semana desde octubre de 2002 hasta junio de 2003, no he pasado de hacer prácticas por más de 5 meses. Eso es muy frustrante y me lleva a tener hambre de radio. La tuve durante todo el Master y traté de hacer lo mejor posible el programa que emitíamos cada semana para la radio de la Universidad Europea de Madrid. El mejor postre fueron las retransmisiones de los partidos del Mundial de Sudáfrica, un reto tan bonito que aún añoro. Aquellas horas al lado de mis camaradas Alberto, Lourdes, Elena, Brais, Jairo, el señor productor Oleagoitia y los chavales de Uemcom radio fueron inolvidables. Siempre recordaré que me tocó narrar el España 2 Chile 1, el Alemania 0 Serbia 1, conducir las retransmisiones del Brasil-Portugal y el Holanda-Eslovaquia junto al gran Brais Llopis, comentar el España 1 Portugal 0 de octavos de final...Momentos de radio, momentos de vida. Ya nunca los olvidaré, chicos. Estas líneas, que no sé si decidiré sacar algún día a la luz, sirven como un pequeño reconocimiento a vuestra ayuda en aquellos momentos.
Con todo y con eso, el caso es que estoy ansioso por volver a ponerme delante de un micrófono. No, no tengo remedio. Lo sé. El "mono" no se me quita aunque no veo muchas garantías de que pueda acceder a una emisora de radio local, regional o nacional. Yo ya no sé cómo llamar a más puertas y a quien dirigirme. Trataré de aprender. Tal vez así comprobaré si las palabras del doctor Pirri son aplicables a mi vida o, por el contrario, se cumplirá aquello de que no todos los que pasan hambre consiguen triunfar y que discutí tantas veces con Oleagoitia. Futbolísticamente Pirri acertó porque la Juventus eliminó al Real Madrid galáctico de los Beckham, Zidane, Ronaldo, Figo, Raúl y compañía en aquellas semifinales de la Copa de Europa. En cualquier caso, siempre me quedará el consuelo de recordar la frase de no sé quien que citó el genial Pepe Domingo Castaño en su sección que sirve para poner el colofón a "El Partido de las 12" de la COPE: "No olvides nunca que se puede matar a un soñador pero nunca, nunca se podrá matar un sueño". Esta reflexión genial se une a un lema vital de Juan Antonio Alcalá: "En la vida si persigues tu sueños con buena voluntad y con fé, generalmente los terminas cumpliendo".
6.19 am: Suena en el ordenador una versión emocionante de "Once upon a Time in the West" con el sonido inconfundible de la guitarra del Boss, Bruce Springsteen. Suena en honor de muchas personas que me han acompañado, directa o indirectamente, en los últimos meses. Donde quiera que estén, donde quiera que vayan.
jueves, 8 de julio de 2010
La hora de los sueños

- ¿Qué hora es?
- ¡La hora de despertarse! ¿Te parece normal estar durmiendo tan tarde?
- No. No me quiero despertar de este sueño tan hermoso.
- ¿Qué sueño? ¿De qué hablas? ¡Estás loco!
- Sí, lo estoy. ¿Y qué más da?
- Tu vida no es normal. No disfrutas del día y luego te pasas la noche en vela.
- Ni te imaginas la cantidad de cosas que se pueden hacer por la noche...
- ¡No estás bien de la cabeza! La noche está hecha para dormir.
- "A menudo pienso que la noche está más viva y más rica de colores que el día". No lo digo yo. Lo decía Van Gogh, uno de los genios más impresionantes de la historia de la humanidad.
- ¿Y qué más me da lo que diga ese personaje? ¿Quien era? Seguro que es un futbolista raro de esos que conoces tú. A tí te sacan del fútbol y estás más perdido que una vaca en un aeropuerto...
- ¿Van Gogh futbolista? Jajajaja ¡Esa fue buena!
- Bueno, da igual. ¡Déjate de tonterías y ponte a hacer algo de provecho, que eres un vago!
- Tienes razón. Tengo que celebrar este sueño.
- ¡Pero tú te drogas! ¿Qué puñetas dices de ir a celebrar un sueño?
- Sé que este sueño es realidad. Digas lo que digas. Yo sé que no es ficción, y con eso es suficiente.
- Haz lo que te dé la real gana. Tú, en tu línea de locura. Lo habitual. Mejor te ponías a seguir una terapia con un especialista.
- ¿Un especialista? ¿Para qué? ¡Seguro que ha soñado lo mismo que yo!
- No eres normal. Me voy. Haz lo que quieras pero estás dejando pasar la vida y no te das cuenta. Y conmigo no cuentes para ello
- Me alegro porque estoy viviendo unos sueños tan bonitos de los que no quiero despertar. Y lo más grande del asunto es que sé que muchas personas han soñado lo mismo que yo.
- Mal de muchos, consuelo de tontos.
- Me voy a celebrar este sueño.
- Jajaja. Seguro que encuentras a muchos de tu especie...
- A más de los que te puedes imaginar.
- ¿Pero qué demonios has soñado?
- A tí te lo voy a contar. Vente conmigo y lo comprenderás.
- ¿A dónde quieres que vaya?
- ¿No decías que estaba loco? ¿Por qué quieres venir conmigo ahora?
- Porque quiero saber lo que has soñado.
- De acuerdo, pero si lo quieres vivir como Dios manda, ¡ponte La Roja!
- ¿La Roja? ¿Qué es eso?
- La Roja es España, mi selección, el equipo de mi nación, con el que he soñado tantas veces.
- Si ya sabía yo que tu sueño algo tenía que ver con el fútbol. Siempre soñando con lo mismo...
- Ya ves, pero es que un día soñé que España jugaría la final de la Copa del Mundo.
- ¿También te lo dijo el Van Gogh ese?
- ¡Qué bah! Si el tal Van Gogh era holandés...
- ¿Y qué pasa con los holandeses?
- Jugarán contra España la final del Mundial de Sudáfrica.
- ¿Cuándo?
- El domingo a las 8 y media de la tarde.
- Pues yo voy con la Roja.
- Claro que sí. ¡Soñemos juntos!
jueves, 13 de mayo de 2010
Una carta desde el cielo
Querido Paquillo:
Soy Feito, siento mucho no haber respondido antes a la carta que me mandaste hace casi un año. Ya sabes que me dan mucho corte estas cosas, pero te agradezco mucho lo que me escribiste en esa carta. Muchísimas gracias a todos por vuestro recuerdo. No tengo palabras para agradeceros vuestras palabras de cariño. Sirva esta carta como una pequeña señal de agradecimiento que os envío desde el cielo.
Paquillo, he pensado en que hoy te haría especial ilusión recibir noticias de este viejo amigo. No te preocupes por no haberme dado un abrazo de despedida aquel jueves que fue mi último día en la radio. Me conformo con los buenos momentos que vivimos juntos. Tú sentado delante de tu ordenador, con tu Coca Light encima de la mesa, organizando el Carrusel con Hevia, y yo entrando y saliendo del despacho de Joserra para preparar El Larguero, siempre de acuerdo con el gran Busti. ¿Qué tal está Busti? ¿Sigue igual de currante que siempre? Me alegra pensar que el programa se quedó en buenas manos. Ya me he enterado de que se ha incorporado Valbuena al equipo. ¡Qué alegría! Es un gran bloque para sacar adelante el programa cada noche. Desde el cielo os controlo con la misma satisfacción y el mismo orgullo que sentía cuando estábamos juntos. No lo dudes, Paquillo.
¿Sabes con quien estuve esta tarde? Con tu padre. Somos muy amigos. Siempre está radiante porque se siente muy orgulloso de tí, pero esta tarde lo noté más bajo que de costumbre. Cuando le pregunté por qué, me confesó el motivo. No te pudo escuchar en el Carrusel de esta tarde, se enteró de lo que te ha pasado en la emisora y está disgustado. Dice que no te mereces vivir esta situación simplemente por haber defendido tus derechos. Y yo estoy de acuerdo con él. No te pueden vetar por no comulgar con ruedas de molino y por reivindicar lo que crees que es justo. ¿Dónde se quedaron los derechos de los trabajadores?, nos preguntamos y aquí nadie ha sabido responder a nuestra pregunta. Supongo que allí abajo, tampoco. Y así nos luce el pelo. Tú padre me recordó muchas veces a lo largo de esta tarde lo que te dijo hace años cuando le comentaste por primera vez que querías estudiar Periodismo: "Esa es una profesión de lameculos". Lamentablemente, hoy ha recordado esa frase y se reafirma. Sabe que te ha ido muy bien hasta ahora pero no entiende por qué, a la primera dificultad que se ha presentado en el camino, te han jodido. Y tiene toda la razón. Porque se te queda pequeño hacer una gira del Carrusel por toda España en lugar de estar en Sudáfrica para contarnos lo que pase en el Mundial con ese estilo tuyo tan característico. ¡Cómo me gustaba oir ese "hola España" con el que abrías cada edición del Carrusel y cada programa especial de las 3 con tu característica vitalidad! Si, Paquillo, en el cielo también se escucha la SER.
Ya sé que ahora estás muy cabreado con los jefes de la radio por lo que te han hecho. Y no estás dispuesto a pedirles perdón. Tú mismo, Paquillo. Tú padre y yo te aconsejamos que apuntes los pros y los contras de tomar una u otra decisión. Y en virtud de las anotaciones que te salgan, saca tus propias conclusiones. Yo, que atravesé el desierto, sé lo que es pasar sed y hambre. Ya sabes que me tuve que tragar el orgullo unas cuantas veces. Por eso no puedo alimentar tu ira y te invito a que aproveches el periodo que te ha dado la empresa para presentar alegaciones, y reconsideres tu postura. Como buen asturiano sé que no te casas con nadie y te cuesta dar marcha atrás, pero parate a pensar en las ventajas de volver. El micrófono amarillo del estudio principal de la radio te espera. Quiere que le hables con la misma energía y la misma fuerza de siempre. Porque supongo que ya habréis vuelto al estudio grande, ¿verdad? Allí se curra mucho mejor, con más espacio de maniobra para los que presentáis y para los que os apoyamos desde el otro lado. ¡Cómo me gustaría volverte a ver bromear con Pepe Domingo! Supongo que Pepe seguirá dando la publicidad igual que siempre. ¡Dios, cómo os echo de menos! Me emociona recordaros, pero no me quiero poner muy pasteloso para no cargarte aún más la cabeza.
Lo que sí tengo muy claro es que el Carrusel ya no será lo mismo sin tí. Ahí seguirán Pepe, Lama, Hevia, Juanma, Heri, Romero, Alcalá...(ay Alcalá, ¿cómo estará Alca? ¿Qué opinará de toda esta controversia?) y todos los demás, que lo hacen de lujo. Pero ya no habrá la misma frescura. Esa frescura que solo aportas tú. Ya sé que no hay nadie imprescindible. Yo el primero, que nunca he sido imprescindible en ninguna parte y la prueba es lo bien que sigue yendo El Larguero con Joserra, Joseba, Valbuena, Jesús, David... Pero, por tu forma de ser y tu manera de entender la radio, el Carrusel no sonará tan bien sin ti. Y tu ausencia se notará de una forma bestial. La notaremos los que te escuchamos desde la distancia y la notarán tus compañeros que ya no te verán sentado en el asiento central del estudio siguiendo 6 o 7 partidos simultáneamente en los monitores del estudio, con los cascos sobre la frente y apretando al micrófono como si te lo fueras a comer. No, no me lo puedo creer. No me lo quiero creer. Respetando el buen trabajo que hicieron Durán, Prat, Brotons y Valbuena en Carrusel, tú eres el mejor heredero de la marca que nos dejó el inolvidable Vicente Marco. No te lo vas a creer pero acaba de aparecer por aquí. Lo tengo a mi derecha y me pregunta qué ha pasado, por qué tecleo tan rápido, por qué estoy tan alterado. Le estoy diciendo que estoy muy triste porque han destituido a Paco González del Carrusel. ¿Y sabes cómo ha reaccionado el maestro? "Me dan ganas de presentarme por la 9ª planta de Gran Vía, 32 para decirles a los jefes de la radio que están cometiendo un grave error". Más claro no se puede hablar. Lo ha dicho un sabio, un grande, un maestro. Ante tal autoridad, sólo me queda callar, decir "amén" y aplaudir. Vicente Marco es Vicente Marco. Igual que Paco González es Paco González. Y sólo hay uno.
A ver si tengo la ocasión de ver a Dios para explicarle la situación. Siempre está muy atareado pero creo que me puede hacer un hueco en su apretada agenda para exponerle tu caso. Espero que tome cartas en el asunto y arrime el hombro para conseguir que vuelvas a la radio, retomes las riendas del Carrusel y te podamos escuchar desde Sudáfrica el mes que viene. Toda ayuda es poca. Tal vez estés pensando ahora mismo que la SER da asco. No digas eso, Paquillo. Aprovecha tu alzheimer selectivo y olvida este mal trago. Céntrate en tu adorada profesión y recupera la normalidad. Seguro que tu mujer, tus hijos (¿te acuerdas que sólo te perdiste un Carrusel y por qué coincidió con el nacimiento de tu hija?) y el resto de tu gente se llevarán una alegría cuando recuperes la bendita rutina. No te puedes imaginar cuánto se echa en falta la rutina por aquí. Me tratan muy bien, sí, pero añoro los cabreos y los desvelos que vivía cuando estaba con todos vosotros allí abajo.
Así que, Paquillo, relajate, toma unas cuantas Coca Colas Light, fumate un par de cajetillas y reflexiona. Reflexiona mucho. Y vuelve a la radio. Allí hay mucha gente que te necesita. Y tú mismo necesitas volver a estar con ellos. Yo me voy a recoger ya porque por aquí no está tan bien visto trasnochar aunque como saben que yo he trasnochado durante toda mi vida, hacen una excepción. La misma oportunidad que, seguro, te darán los responsables de la radio. Tú sé positivo y verás como todo se solucion.
Mucho ánimo, hermano. Te lo dice un viejo amigo que te sigue queriendo mucho a pesar de estar tan lejos. Y cuando vuelvas a la radio, dales recuerdos a todos y enseñales esta carta como señal de que Feito sigue estando a vuestro lado.
Un abrazo muy fuerte,
Ernesto López Feito
Soy Feito, siento mucho no haber respondido antes a la carta que me mandaste hace casi un año. Ya sabes que me dan mucho corte estas cosas, pero te agradezco mucho lo que me escribiste en esa carta. Muchísimas gracias a todos por vuestro recuerdo. No tengo palabras para agradeceros vuestras palabras de cariño. Sirva esta carta como una pequeña señal de agradecimiento que os envío desde el cielo.
Paquillo, he pensado en que hoy te haría especial ilusión recibir noticias de este viejo amigo. No te preocupes por no haberme dado un abrazo de despedida aquel jueves que fue mi último día en la radio. Me conformo con los buenos momentos que vivimos juntos. Tú sentado delante de tu ordenador, con tu Coca Light encima de la mesa, organizando el Carrusel con Hevia, y yo entrando y saliendo del despacho de Joserra para preparar El Larguero, siempre de acuerdo con el gran Busti. ¿Qué tal está Busti? ¿Sigue igual de currante que siempre? Me alegra pensar que el programa se quedó en buenas manos. Ya me he enterado de que se ha incorporado Valbuena al equipo. ¡Qué alegría! Es un gran bloque para sacar adelante el programa cada noche. Desde el cielo os controlo con la misma satisfacción y el mismo orgullo que sentía cuando estábamos juntos. No lo dudes, Paquillo.
¿Sabes con quien estuve esta tarde? Con tu padre. Somos muy amigos. Siempre está radiante porque se siente muy orgulloso de tí, pero esta tarde lo noté más bajo que de costumbre. Cuando le pregunté por qué, me confesó el motivo. No te pudo escuchar en el Carrusel de esta tarde, se enteró de lo que te ha pasado en la emisora y está disgustado. Dice que no te mereces vivir esta situación simplemente por haber defendido tus derechos. Y yo estoy de acuerdo con él. No te pueden vetar por no comulgar con ruedas de molino y por reivindicar lo que crees que es justo. ¿Dónde se quedaron los derechos de los trabajadores?, nos preguntamos y aquí nadie ha sabido responder a nuestra pregunta. Supongo que allí abajo, tampoco. Y así nos luce el pelo. Tú padre me recordó muchas veces a lo largo de esta tarde lo que te dijo hace años cuando le comentaste por primera vez que querías estudiar Periodismo: "Esa es una profesión de lameculos". Lamentablemente, hoy ha recordado esa frase y se reafirma. Sabe que te ha ido muy bien hasta ahora pero no entiende por qué, a la primera dificultad que se ha presentado en el camino, te han jodido. Y tiene toda la razón. Porque se te queda pequeño hacer una gira del Carrusel por toda España en lugar de estar en Sudáfrica para contarnos lo que pase en el Mundial con ese estilo tuyo tan característico. ¡Cómo me gustaba oir ese "hola España" con el que abrías cada edición del Carrusel y cada programa especial de las 3 con tu característica vitalidad! Si, Paquillo, en el cielo también se escucha la SER.
Ya sé que ahora estás muy cabreado con los jefes de la radio por lo que te han hecho. Y no estás dispuesto a pedirles perdón. Tú mismo, Paquillo. Tú padre y yo te aconsejamos que apuntes los pros y los contras de tomar una u otra decisión. Y en virtud de las anotaciones que te salgan, saca tus propias conclusiones. Yo, que atravesé el desierto, sé lo que es pasar sed y hambre. Ya sabes que me tuve que tragar el orgullo unas cuantas veces. Por eso no puedo alimentar tu ira y te invito a que aproveches el periodo que te ha dado la empresa para presentar alegaciones, y reconsideres tu postura. Como buen asturiano sé que no te casas con nadie y te cuesta dar marcha atrás, pero parate a pensar en las ventajas de volver. El micrófono amarillo del estudio principal de la radio te espera. Quiere que le hables con la misma energía y la misma fuerza de siempre. Porque supongo que ya habréis vuelto al estudio grande, ¿verdad? Allí se curra mucho mejor, con más espacio de maniobra para los que presentáis y para los que os apoyamos desde el otro lado. ¡Cómo me gustaría volverte a ver bromear con Pepe Domingo! Supongo que Pepe seguirá dando la publicidad igual que siempre. ¡Dios, cómo os echo de menos! Me emociona recordaros, pero no me quiero poner muy pasteloso para no cargarte aún más la cabeza.
Lo que sí tengo muy claro es que el Carrusel ya no será lo mismo sin tí. Ahí seguirán Pepe, Lama, Hevia, Juanma, Heri, Romero, Alcalá...(ay Alcalá, ¿cómo estará Alca? ¿Qué opinará de toda esta controversia?) y todos los demás, que lo hacen de lujo. Pero ya no habrá la misma frescura. Esa frescura que solo aportas tú. Ya sé que no hay nadie imprescindible. Yo el primero, que nunca he sido imprescindible en ninguna parte y la prueba es lo bien que sigue yendo El Larguero con Joserra, Joseba, Valbuena, Jesús, David... Pero, por tu forma de ser y tu manera de entender la radio, el Carrusel no sonará tan bien sin ti. Y tu ausencia se notará de una forma bestial. La notaremos los que te escuchamos desde la distancia y la notarán tus compañeros que ya no te verán sentado en el asiento central del estudio siguiendo 6 o 7 partidos simultáneamente en los monitores del estudio, con los cascos sobre la frente y apretando al micrófono como si te lo fueras a comer. No, no me lo puedo creer. No me lo quiero creer. Respetando el buen trabajo que hicieron Durán, Prat, Brotons y Valbuena en Carrusel, tú eres el mejor heredero de la marca que nos dejó el inolvidable Vicente Marco. No te lo vas a creer pero acaba de aparecer por aquí. Lo tengo a mi derecha y me pregunta qué ha pasado, por qué tecleo tan rápido, por qué estoy tan alterado. Le estoy diciendo que estoy muy triste porque han destituido a Paco González del Carrusel. ¿Y sabes cómo ha reaccionado el maestro? "Me dan ganas de presentarme por la 9ª planta de Gran Vía, 32 para decirles a los jefes de la radio que están cometiendo un grave error". Más claro no se puede hablar. Lo ha dicho un sabio, un grande, un maestro. Ante tal autoridad, sólo me queda callar, decir "amén" y aplaudir. Vicente Marco es Vicente Marco. Igual que Paco González es Paco González. Y sólo hay uno.
A ver si tengo la ocasión de ver a Dios para explicarle la situación. Siempre está muy atareado pero creo que me puede hacer un hueco en su apretada agenda para exponerle tu caso. Espero que tome cartas en el asunto y arrime el hombro para conseguir que vuelvas a la radio, retomes las riendas del Carrusel y te podamos escuchar desde Sudáfrica el mes que viene. Toda ayuda es poca. Tal vez estés pensando ahora mismo que la SER da asco. No digas eso, Paquillo. Aprovecha tu alzheimer selectivo y olvida este mal trago. Céntrate en tu adorada profesión y recupera la normalidad. Seguro que tu mujer, tus hijos (¿te acuerdas que sólo te perdiste un Carrusel y por qué coincidió con el nacimiento de tu hija?) y el resto de tu gente se llevarán una alegría cuando recuperes la bendita rutina. No te puedes imaginar cuánto se echa en falta la rutina por aquí. Me tratan muy bien, sí, pero añoro los cabreos y los desvelos que vivía cuando estaba con todos vosotros allí abajo.
Así que, Paquillo, relajate, toma unas cuantas Coca Colas Light, fumate un par de cajetillas y reflexiona. Reflexiona mucho. Y vuelve a la radio. Allí hay mucha gente que te necesita. Y tú mismo necesitas volver a estar con ellos. Yo me voy a recoger ya porque por aquí no está tan bien visto trasnochar aunque como saben que yo he trasnochado durante toda mi vida, hacen una excepción. La misma oportunidad que, seguro, te darán los responsables de la radio. Tú sé positivo y verás como todo se solucion.
Mucho ánimo, hermano. Te lo dice un viejo amigo que te sigue queriendo mucho a pesar de estar tan lejos. Y cuando vuelvas a la radio, dales recuerdos a todos y enseñales esta carta como señal de que Feito sigue estando a vuestro lado.
Un abrazo muy fuerte,
Ernesto López Feito
miércoles, 17 de febrero de 2010
El gol de sus vidas
No hace falta ser Messi o Cristiano Ronaldo para marcar un gol desde el centro del campo. "La Jornada de tu vida" ha puesto al alcance de ciudadanos corrientes una hazaña a la que, a priori, solo aspiraban los cracks del fútbol, esos que ocupan la primera plana de la actualidad cada día. El Club Deportivo Móstoles organizó una iniciativa similar en el descanso del partido que le enfrentó al Santa Ana en el campo municipal de El Soto, un encuentro perteneciente al grupo VII de la tercera división española. Tres aficionados, que fueron seleccionados a través de un sorteo, tuvieron la ocasión de efectuar un lanzamiento desde el centro del campo. El vencedor optaba a diferentes galardos. Dos botellas de vino, un jamón ibérico y un viaje de dos días a Palma de Mallorca fue el suculento botín que se llevó el más atinado de cara a puerta. Los nervios fueron evidentes entre los candidatos. Sólo podía quedar uno y los estiramientos previos al chut supusieron una buena forma de descargar tensión porque no cabía la posibilidad de realizar disparos previamente.
El primero en probar suerte fue Gonzalo Peláez. Lanzó un chut ajustado al palo derecho que se marchó desviado a la derecha de la portería. No pudo ser. Tampoco tuvo fortuna David Martín, cuyo lanzamiento se quedó corto y el balón se durmió antes de sobrepasar la corona del área pequeña. La frustación era notable entre estos lanzadores que iban a contemplar con notable expectación el disparo de Carlos Cascallana. Toda la presión del mundo recayó en este mostoleño que debía asumir la responsabilidad de marcar el único gol para convertirse en el indiscutible vencedor de la jornada. Carlos tomó carrera, levantó la cabeza, armó su pierna derecha y envió un fuerte disparo que se coló por el centro de la portería del fondo Sur de El Soto. Fue el delirio para este mostoleño que, indiscutiblemente, había marcado el gol de su vida. El público presente en las gradas del estadio mostoleño recompensó con una sonora ovación su acierto, e incluso los que aprovecharon el descanso para tomarse algo en la cafetería del campo dirigieron una mirada cómplice y un sentido aplauso para este jabato. "Gracias a mi hijo me animé a probar suerte y ya ves. He tenido suerte y ahora voy a ser el protagonista del día", bromeó Cascallana, de 41 años de edad, al que sus compañeros miraban con cierta envidia disimulada por las reverencias que le dedicaron mientras atendía a la prensa. El ganador se sintió por unos momentos como un crack de la Liga Española y no tuvo problemas en sacar pecho para declarar "quizás Cristiano Ronaldo no habría estado tan atinado".
La hazaña de Cascallana tuvo un espectador de lujo que ya había hecho los deberes con anterioridad en un escenario completamente diferente. Fue el domingo 14 de febrero en "La Jornada de tu vida" que se celebró en el descanso del partido que enfrentó al Atlético de Madrid y el Fútbol Club Barcelona en el Vicente Calderón.240.000 euros de premio se podía lleavr el ganador, aunque fueron dos de los cuatro participantes los que se llevaron 120.000 euros cada uno al tener la nómina domiciliada en BBVA. Sin embargo, la presión no atenazó al mostoleño Raúl Martín, que fue el primero en lanzar. Los nervios no le traicionaron, lanzó con el interior y marcó un golazo que se coló por la izquierda de la portería y le supuso 120.000 euros. "El dinero no será para mí porque yo chuté porque fue mi tío fue seleccionado en el sorteo del banco y él me encargó tirar", subrayó Martín que, no obstante, es consciente de que se llevará "un buen pellizco" en reconocimiento a su eficacia. Una precisión goleadora que pulió en los equipos inferiores del Móstoles aunque su objetivo siempre será triunfar en el Real Madrid. "Quiero triunfar en mi equipo y meter algún día goles parecidos en el Vicente Calderón", proclamó sin reparos. Con gestas parecidas a la conseguida en El Soto, Raúl se aproxima a su sueño.
Del Vicente Calderón a El Soto. Del Atlético de Madrid-Barça. De Carlos Cascallana a Raúl Martín. Dos generaciones unidas por el amor al fútbol y por una eficacia goleadora que evidencia que no sólo son capaces los grandes cracks de conseguir hazañas con el balón. Así de emocionante es el fútbol español. Y estos son los alicientes que motivan a los aficionados a vivir con tanta intensidad este deporte.
El primero en probar suerte fue Gonzalo Peláez. Lanzó un chut ajustado al palo derecho que se marchó desviado a la derecha de la portería. No pudo ser. Tampoco tuvo fortuna David Martín, cuyo lanzamiento se quedó corto y el balón se durmió antes de sobrepasar la corona del área pequeña. La frustación era notable entre estos lanzadores que iban a contemplar con notable expectación el disparo de Carlos Cascallana. Toda la presión del mundo recayó en este mostoleño que debía asumir la responsabilidad de marcar el único gol para convertirse en el indiscutible vencedor de la jornada. Carlos tomó carrera, levantó la cabeza, armó su pierna derecha y envió un fuerte disparo que se coló por el centro de la portería del fondo Sur de El Soto. Fue el delirio para este mostoleño que, indiscutiblemente, había marcado el gol de su vida. El público presente en las gradas del estadio mostoleño recompensó con una sonora ovación su acierto, e incluso los que aprovecharon el descanso para tomarse algo en la cafetería del campo dirigieron una mirada cómplice y un sentido aplauso para este jabato. "Gracias a mi hijo me animé a probar suerte y ya ves. He tenido suerte y ahora voy a ser el protagonista del día", bromeó Cascallana, de 41 años de edad, al que sus compañeros miraban con cierta envidia disimulada por las reverencias que le dedicaron mientras atendía a la prensa. El ganador se sintió por unos momentos como un crack de la Liga Española y no tuvo problemas en sacar pecho para declarar "quizás Cristiano Ronaldo no habría estado tan atinado".
La hazaña de Cascallana tuvo un espectador de lujo que ya había hecho los deberes con anterioridad en un escenario completamente diferente. Fue el domingo 14 de febrero en "La Jornada de tu vida" que se celebró en el descanso del partido que enfrentó al Atlético de Madrid y el Fútbol Club Barcelona en el Vicente Calderón.240.000 euros de premio se podía lleavr el ganador, aunque fueron dos de los cuatro participantes los que se llevaron 120.000 euros cada uno al tener la nómina domiciliada en BBVA. Sin embargo, la presión no atenazó al mostoleño Raúl Martín, que fue el primero en lanzar. Los nervios no le traicionaron, lanzó con el interior y marcó un golazo que se coló por la izquierda de la portería y le supuso 120.000 euros. "El dinero no será para mí porque yo chuté porque fue mi tío fue seleccionado en el sorteo del banco y él me encargó tirar", subrayó Martín que, no obstante, es consciente de que se llevará "un buen pellizco" en reconocimiento a su eficacia. Una precisión goleadora que pulió en los equipos inferiores del Móstoles aunque su objetivo siempre será triunfar en el Real Madrid. "Quiero triunfar en mi equipo y meter algún día goles parecidos en el Vicente Calderón", proclamó sin reparos. Con gestas parecidas a la conseguida en El Soto, Raúl se aproxima a su sueño.
Del Vicente Calderón a El Soto. Del Atlético de Madrid-Barça. De Carlos Cascallana a Raúl Martín. Dos generaciones unidas por el amor al fútbol y por una eficacia goleadora que evidencia que no sólo son capaces los grandes cracks de conseguir hazañas con el balón. Así de emocionante es el fútbol español. Y estos son los alicientes que motivan a los aficionados a vivir con tanta intensidad este deporte.
domingo, 14 de febrero de 2010
La pareja perfecta
No suelo hacer mucho caso a la prensa del corazón. No me gusta este tipo de periodismo. Recelo de los paparazzis. Si una revista de papel cuché llega a mis manos, lo máximo que puedo hacer es ojearla como paso previo a arrojarla en el contenedor más próximo, preferiblemente de reciclaje. Con todos los respetos hacia las personas que se ganan la vida gracias a estos contenidos, no hago mucho caso de las informaciones que publican "¡Hola!", "Lecturas", "Qué me dices" o "Diez minutos". Me resultan publicaciones excesivamente huecas y previsibles, alejadas del factor novedad que siempre debe acompañar al buen periodismo.
Sin embargo, hay informaciones a las que concedo al menos el beneficio de la duda. Siempre que tengan, claro está, un tono ligero, afable y educado, acompañado de imágenes de buen gusto. Muy alejadas de las prácticas que se siguen últimamente en determinadas revistas y ciertos programas del cotilleo. Un ejemplo de este tipo de informaciones potables lo pude encontrar este sábado, víspera de San Valentín, en el suplemento "La Otra Crónica" de El Mundo. Ya en la primera página de este periódico se podía encontrar un sumario que anticipaba la noticia: "El portero batido por la reportera. Iker Casillas y Sara Carbonero, nueva pareja del año". Ya en el citado cuadernillo, junto a una gran fotografía de los dos protagonistas, encontré más detalles acerca del probable idilio entre uno de los futbolistas más carismáticos del mundo y la periodista más sexy del planeta. Según relata el artículo, al término del encuentro que enfrentó al Real Madrid y el Espanyol, el portero madridista se fue con varios amigos a la discoteca Pachá. Allí coincidió con Sara Carbonero. En la penumbra de un reservado, ambos dejaron entrever que eran más que amigos. La flecha del amor había hecho diana.
Son la pareja perfecta. El mejor portero del mundo con la periodista más deseada. Ninguno tiene dependencia del otro. Es la combinación ideal. Él no necesita a su lado a un monumento para presumir y saciar el apetito de su ego. Ella no se deja deslumbrar por el primer galáctico que se cruza en su camino. Los dos son guapos y ricos. Pero, sobre todo, son dos personas normales con los pies sobre la tierra. Íker es un tipo discreto, sencillo y humilde de Móstoles, amigo de sus amigos, al que no le deslumbran los flashes de la fama, el poder y el dinero. Gana muchos millones al año por hacer bien su trabajo, por ser un currante leal a su compromiso con un club de fútbol, y no es un arrogante que sucumbe ante cualquier delantera potente. A Sara le sucede algo parecido. Es una profesional brillante que se ha ganado el respeto de los espectadores sin necesidad de recurrir a sus encantos primarios. La audiencia canta y respalda cada noche esta afirmación al situar su informativo entre los más vistos de su franja horaria. Algunos dicen que cobra 100.000 euros anuales por ser la subdirectora de deportes de Telecinco. Seguramente podría cobrar aún más si se dejase llevar por las ofertas que recibe para ejercer otro tipo de periodismo. Sara no se vende. Tiene la suficiente personalidad para desechar estos cantos de sirena y seguir ejerciendo su vocación de periodista deportiva.
No hace falta ocultar que Íker y Sara, Sara e Íker, van a dar mucho que hablar en los próximos días. Seguramente aparecerán muchas informaciones sobre su relación. Las lenguas viperinas se afilarán para poner en cuestión su idilio. Cosas de la envidia. Ellos, que son suficientemente guapos y maduros, seguirán adelante porque no tienen nada que esconder. Casillas no necesita a Carbonero para ordenar su vida y ser más respetado. Carbonero no necesita a Casillas para ser más apreciada y aumentar su fama. La lista de pretendientes de ambos es interminable. Ninguno necesita alardear de sus virtudes para sentirse mejor. Ya son triunfadores, famosos y deseados por separado. Entonces, ¿por qué se unen? Simplemente porque no cambian para estar juntos. Son naturales y espontáneos, sencillos y honestos, bellos y encantadores. Ahí comienza la auténtica seducción. Y, sobre todo, se quieren a ellos mismos tal y como son. Así han conseguido el éxito en la vida. Sin debilidad. Ya dijo Baltasar Gracián aquello de "no hay perfección donde no hay elección". La pareja de Íker Casillas y Sara Carbonero pone de manifiesto que Cupido lo ha vuelto a conseguir. El amor verdadero ha triunfado. El periodismo está de enhorabuena.
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