Los de Sandoval sufren para llevarse tres valiosos puntos de Almería
Golazo de oro de vaselina del canterano Santi Jara
El equipo gijonés sufre en la media hora final tras la expulsión de Lora
Crónica publicada en CRONÓMETRO DEPORTIVO el 24 de marzo de 2013
Cumpliendo aquello de que para vivir hay que sufrir, el Sporting logró una valiosa victoria contra el Almería. Fue un triunfo contra viento y marea. Contra los elementos tuvo que lidiar el equipo gijonés en el estadio de los Juegos Mediterráneos. En concreto, contra el caótico arbitraje de Martínez Munuera, extremadamente casero e inclinado del lado almeriense. Pero ni eso fue suficiente esta vez para tumbar a los hombres de José Ramón Sandoval, que son mucho más equipo que la gran mayoría de sus rivales en la categoría. Aunque el mensaje más positivo de la tarde, con diferencia, es la reivindicación de Santi Jara, un canterano que ya hace mucho tiempo que tiró la puerta para ganarse un sitio de honor en el primer equipo. El de Almansa (Albacete), un futbolista poco común, marcó un gol de oro que mantiene iluminada la esperanza sportinguista.
El verde sigue siendo el color de la esperanza sportinguista. A este paso, el Sporting terminará disputando todos los partidos con esta camiseta. Dos encuentros ha jugado vistiendo esta casaca y dos victorias de postín ha logrado. En el recuerdo colectivo está el sufrido triunfo contra el Lugo el día del estreno de esta zamarra. Verde que te quiero verde, color talismán de un equipo que aspira a cotas más altas que luchar por evitar el descenso a Segunda B. A este paso, los más grandones terminarán aspirando a algo más que la promoción de ascenso. En Gijón “caballo grande ande o no ande”; bromas aparte, el sportinguismo se empieza a creer que es posible mantener la racha y meterse en play off.
Rompiendo la tónica habitual de sufrimiento que acompaña al Sporting en los Juegos Mediterráneos, un estadio donde hasta hoy nunca había ganado el equipo asturiano, los de Sandoval estaban muy bien plantados sobre el terreno de juego a pesar del carrusel de tarjetas del árbitro valenciano, que incluyó la primera amonestación para Lora. Ahí comenzó el nefasto festival del colegiado, excesivamente empeñado en acaparar protagonismo a base de aplicar el reglamento a su manera. Por si no fuera suficiente con ésto, Pichu Cuéllar tuvo que abandonar el campo por lesión al paso por el primer cuarto de hora para dejar su lugar bajo los palos a Juan Pablo.
Santi Jara parte la pana
Pero ningún contratiempo iba a frenar esta vez al Sporting. Avisó Bilic, a pase de Trejo, con una clara oportunidad a la que se anticipó Esteban. Y no perdonó Santi Jara. El canterano demostró que es un diamante en bruto inventándose una vaselina por encima del guardameta almeriense recogiendo una asistencia cruzada de Sangoy. El manchego es un futbolista de muchos quilates y ya presume de instinto goleador. Dos jornadas consecutivas lleva marcando el de Almansa. Pero es que no se quedó aquí. Estaba desatado; inmediatamente después del gol mandó un obús al palo que pudo romper el partido. También la volvió a tener Bilic, que casi provoca el gol en propia puerta de Pellerano tras un centro cargado de veneno.
Pero ningún contratiempo iba a frenar esta vez al Sporting. Avisó Bilic, a pase de Trejo, con una clara oportunidad a la que se anticipó Esteban. Y no perdonó Santi Jara. El canterano demostró que es un diamante en bruto inventándose una vaselina por encima del guardameta almeriense recogiendo una asistencia cruzada de Sangoy. El manchego es un futbolista de muchos quilates y ya presume de instinto goleador. Dos jornadas consecutivas lleva marcando el de Almansa. Pero es que no se quedó aquí. Estaba desatado; inmediatamente después del gol mandó un obús al palo que pudo romper el partido. También la volvió a tener Bilic, que casi provoca el gol en propia puerta de Pellerano tras un centro cargado de veneno.
La derrota obligó al Almería a lanzarse al ataque en el segundo tiempo. Gracia movió el banquillo y sacó a Chumbi y Aleix Vidal, por Rubén y Carlos Calvo. Pero los almerienses convirtieron al árbitro en su mejor aliado. Martínez Munuera se inventó la expulsión de Lora por una mano inexistente y obligó a Sandoval a improvisar una solución alternativa rápidamente. Salió al campo Luis Hernández por Sangoy en una clara apuesta por recuperar la solidez defensiva mostrada hasta entonces y perdida por obra y gracia del colegiado. La superioridad numérica lanzó al Almería al ataque. Un disparo al larguero de Corona y dos de Falque sin consecuencias fueron el bagaje, aunque el Sporting pudo sentenciar por medio de David Rodríguez pero Gunino se interpuso de manera providencial.
La victoria insufla una ingente dosis de optimismo entre los sportinguistas. Se colocan a siete puntos de la zona de promoción de ascenso y la semana que viene jugarán una auténtica final contra el Castilla en El Molinón. El partido contra el filial del Real Madrid será la gran batalla que dictaminará si, definitivamente, los hombres de Sandoval dan un paso al frente y se meten en la escapada buena por el ascenso. Eso sí, ya será con la habitual elástica rojiblanca y sin la providencial camiseta verde.










