4.17 a.m. He leído en la página web de la Universidad Carlos III de Madrid una interesante entrevista a Rubén Martín Martos, el segundo narrador del Carrusel Deportivo. Seguro que muchos ya sabéis de quien hablo. Fue la voz del Villareal semifinalista de la Liga de Campeones en 2006 y, actualmente, es el narrador de la mayoría de los partidos del Atlético de Madrid, entre otros equipos. Estos días lo podemos escuchar desde Francia, donde cubre su cuarto Tour como enviado especial de la cadena SER. Pocos oyentes dudan a estas alturas de la profesionalidad de Rubén Martín, que ha sabido unificar a la perfección las virtudes de Manolo Lama, Paco González y Pepe Domingo Castaño para convertirse en una referencia de la radio deportiva española.
Desde sus inicios periodísticos en el diario La Tribuna de Toledo, Rubén Martín demostró que iba a llegar lejos en el mundo del periodismo, coinciden sus compañeros de redacción y de pupitre. Desde un principio todos repararon en la vocación radiofónica de este joven madrileño, que pronto comenzó a demostrar en en la cadena SER de Toledo donde presentó el espacio "A vivir que son dos días". Después, y sin ánimo de desgranar su currículum línea por línea, pasó a ser Jefe de Deportes en Ser Móstoles. No resulta difícil suponer la trascendencia que alcanzó su labor que le trasladó hasta Villareal, un pueblo de 45.000 habitantes en la provincia de Castellón con un equipo en la élite del fútbol europeo. Allí se consolidó gracias a un brillante trabajo que le llevó junto al mejor Villareal de la historia a los estadios más prestigiosos del mundo en París, Lisboa, Manchester, Milán o Londres. Además de un narrador fabuloso (para el recuerdo queda su narración del gol de Arruabarrena al Inter de Milan que clasificó al Villareal para las semifinales de la Champions League de 2006), Rubén se ganó un reconocimiento a nivel nacional que le condujo a la redacción de deportes de la SER en Madrid, convirtiéndose, por su aventura personal, en un ejemplo para centenares de estudiantes de Periodismo.
“Es el nuevo Lama”. La frase se repite en varias ocasiones y lo más asombroso es que la pronuncian incluso sus compañeros. Y comprendo la comparación pues no está basada únicamente en su habilidad radiofónica. Descubre, sobre todo, el triunfo del trabajo, la rebelión ante el estancamiento, la esperanza de ser el mejor. La voluntad de ser grande al lado de los más grandes. Una condición que acompaña a todos los profesionales que han revolucionado la radio española. Especialmente a una generación de jovenes profesionales del periodismo deportivo radiofónico como Francisco José Delgado (Pacojó), Jesús Gallego, Juan Antonio Alcalá, Joseba Larrañaga, Juanma Castaño, Heri Frade, Juan Antonio Sampedro o David Alonso, entre otros, que siguieron sin complejos el camino que antes les habían marcado los grandes (De la Morena, Castaño, Paco González, Lama o López Feito). Ejemplos de superación y talento que acabaron con la hegemonía de Supergarcía en las ondas.
Si los referentes de la profesión han designado a Rubén Martín como una revelación del periodismo deportivo es porque en él coinciden la excelencia periodística y la calidad humana. Un ejemplo de vocación pura al servicio de una profesión que necesita a gente con disposición para contar las noticias que de verdad interesan a la gente, no las que van a leer los políticos, los compañeros de profesión o los superiores. "Escribimos o hablamos para la gente, que no se nos olvide". Esta premisa que Rubén defiende dentro y fuera de las aulas de la Carlos III, donde actualmente imparte lecciones de periodismo, es la norma que rige el trabajo de los que intentamos dignificar la profesión con nuestra tarea. De esta forma se pueden seguir sus pasos siempre con el objetivo de mantener la dignidad un par de peldaños por encima del miedo. La ilusión, curiosidad y constancia de que el Periodismo no es el medio, sino el fin en sí mismo, la meta a la que todos aspiramos a cruzar. Rubén está muy cerca de conseguirlo y sus aportaciones diarias le acercan más a este propósito.
No sé por qué cuento todo esto, pero me ronda de vez en cuando. Supongo que es una reflexión sobre las ilusiones que rondan nuestros pensamientos, sobre la satisfacción de escuchar cada día ese ¡Hola España, muy buenas tardes...Aquí termina hoy la etapa del Tour de Francia!, un saludo que todos los que admiramos el ejemplo de Rubén recibimos con agrado "pase lo que pase y donde quiera que sea".
6.16 a.m A estas horas de la mañana (madrugada, para los que aún no se han acostado), muchos asturianos esperan la llegada a sus manos del periódico del día con el fin de conocer la actualidad de las últimas horas. Los repartidores de la prensa apuran los últimos minutos de su labor y se afanan en depositar las ediciones de los diarios en kioskos, cafeterías y casas. Esta rutinaria tarea, que se suele iniciar a las 2 o 3 de la madrugada, culmina el trabajo desarrollado anteriormente en las redacciones y plantas de impresión. Pocos reparos admite una actividad imprescindible para la difusión de los periódicos de la jornada. A partir de aquí se abre la vía de la interpretación y el análisis sosegado de las noticias , un cometido que ya depende única y exclusivamente del lector. Culminada esta faena, todos se pueden formar una opinión precisa sobre la calidad y rigurosidad del producto que tienen en sus manos. Llegados a este punto, me gustaría ordenar mis pensamientos sobre la prensa que me resulta más próxima.
Supongo que pocos discutirán a estas alturas que EL COMERCIO , diario decano de la prensa asturiana, es el periódico de referencia en Gijón. Pero como hay gente para todo, y especialmente en este foro, me gustaría argumentarlo y abrir el debate. En primer lugar creo que semejante título honorífico, para despejarlo de dudas, debe recaer sobre una cabecera que acumule muchos años de historia y una línea editorial en defensa de los intereses de los lectores, lo que excluye de la pugna a la prensa oficialista, moldeable y amarillista, a la que pertenecen muchos periódicos que ya habrán aflorado en muchas cabezas, especialmente las que coronan a los lectores de la prensa más prestigiosa del país. Yo también lo soy (lector, digo), pero entiendo que el mejor periódico debe estar en condiciones de pelear con sus similares, sin que importe el área o sección del que estemos hablando. EL PAÍS es, quien lo puede dudar, por su sobriedad expresiva en el tratamiento de la información, una referencia en el mercado de la prensa española de pago, donde también destacan EL MUNDO, LA VANGUARDIA, ABC y, probablemente, LA RAZÓN. Como se aprecia no utilizo simplemente el número de lectores para establecee el ránking ideal, sino los años de existencia y algo tan subjetivo como el pelaje de las informaciones. El criterio de selección (el mío) también deja fuera los periódicos deportivos, pues en estos casos la calidad del producto está decisivamente influido por el rendimiento del deportista. El diario AS sería un candidato con esta consideración sobre el tapete, por no hablar de MARCA, cuyos seguidores bien podrían discutir las opciones de su más directo competidor. Pero lo siento, no se acepta balón como animal de compañía.
Que nadie piense que me estoy colocando la pelota. Podría abrir la inscripción y seguir pensando lo mismo: el mejor periódico de Gijón es EL COMERCIO. Y avanzo un paso en mi razonamiento. El pedigrí de un periódico se mide, fundamentalmente, por la categoría de sus informaciones. Si convenimos tal cosa, debemos reconocer los méritos de sus profesionales, los que trabajan dentro y fuera de los despachos. EL COMERCIO compite, y va camino de doblegar en la plenitud de su trayectoria, a otras cabeceras que han sido situadas entre las principales del país. Y el combate, lo subrayo, es directo y repetido, constante y martilleante.
El periodismo, por otra parte, aporta una condición específica, una competencia brutal, como se registra en pocas actividades. Hablo tanto de la proliferación de periódicos de primer nivel como de la gran diversidad de soportes tecnológicos (ordenadores y teléfonos móviles), en los que el lector puede encontrar la noticia que busca en cualquier momento y donde quiera que sea gracias a la Red de redes. Los profesionales de EL COMERCIO, y por eso insisto en la importancia de la línea editorial, trabajan desde 1878 al servicio de los intereses del lector, afrontan esta misión apoyados en su criterio, en batallas de diez u once horas, día tras día, sin que les asista la excusa de un mal día, un buen compañero o un periodo de transición. Cumplido este objetivo, el paso al liderazgo en toda la comunidad asturiana está próximo aunque los esfuerzos deben continuar de manera incesante.
Hasta aquí llego. Os espero cual espadachín para que me convenzáis, si procede, de lo contrario de lo que pienso. Os espero, también lo digo, con el repertorio de las ideas preparado, con la prensa del día en ristre, y sin ánimo de ofrecer empalagos.
3.28 a.m. Antes de comenzar el sesudo análisis de la actualidad (que si Florentino, que si el Gobierno, que si la crisis) me siento obligado a plantear una reflexión íntima. Los habituales a este espacio están en su derecho de dedicarme una serie de comentarios que inciden en mi compromiso con el blog; mi falta de compromiso, mis frecuentes desapariciones, mis delirios. No basta con acudir y fichar, podrían decir. No sé mucho de blogs, pero me temo que un blog debe ser más ingenioso que un periódico digital y menos reiterativo que un foro. La lección es digna del mejor colegio y poco puedo alegar en mi beneficio. No soy bloguero, nunca lo fui; simplemente estoy interesado en dar rienda suelta a mis pensamientos puntuales. De ahí que este rincón haya pasado de ser un confesonario digital a una prolongación de los diarios deportivos. Llegados a este punto, me temo que no hablamos de revolución, sino de frescura. La repetición puede limar las puntas del ingenio, y me preocupa. Pero no busco excusas y aprovecharé esta reflexión para dar un giro a los contenidos de este espacio que surgió para hablar sin cortapisas sobre cualquier asunto. Para ello intentaré escribir en modo diálogo y no en modo discurso. Como siempre, el tiempo irá puliendo los defectos de fabricación. Lo importante es que, tras una injustificada tardanza, este salón virtual creado para dialogar sobre lo divino y lo humano reabre sus puertas.
4.23 a.m. Sé que me he desviado de los asuntos que quería sacar a debate. Esta noche iba a hablar sobre el dinero y sus repercusiones sociales. Si había alguna duda se ha disipado en los últimos días. Entre los fichajes galácticos de Florentino Pérez y la subida de impuestos de los hidrocarburos y del tabaco aprobada por el Gobierno el pasado viernes, todos tenemos el maldito parné en la boca. De todas partes salen defensores y detractores de ambas estrategias aunque todos coincidimos en el mismo punto: la pela es la pela. En esta etapa de crisis, cualquier movimiento económico es sometido a un riguroso control por parte de la población. Me parece una estrategia lógica y coherente. Cualquier persona tiene autoridad para emitir una valoración sobre movimientos empresariales y decisiones gubernamentales. Lo que me resulta incuestionable es que el dinero marca la agenda. A la espera de que se traduzca en hechos la petición realizada por la ministra de Economía, Elena Salgado, a los bancos y cajas para que hagan llegar crédito a las empresas y familias, los impuestos acaparan la atención. Este martes se hizo efectiva la subida del tabaco. Las marcas más populares han subido de golpe 35 céntimos: 19 son de impuestos y el resto de propina de los fabricantes. Cualquier paquete de tabaco, incluido el negro, ronda ahora en los estancos los 3 euros. El tabaco de liar también se verá incrementado por un impuesto específico de 6 euros por kilo. El Gobierno sube los impuestos con el fin de hacer frente a la peor tormenta económica de las últimas décadas y frenar el consumo de tabaco.
4.40 a.m. Me declaro abiertamente a favor de la subida del precio del tabaco. Es una decisión acertada para tratar de detener los fallecimientos y los problemas de salud que esta adicción causa cada año en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que para el 2030 morirán anualmente 8 millones de personas de enfermedades relacionadas con el tabaquismo. En ese mismo informe, publicado a principios del pasado año, la OMS advierte de que la mejor manera de reducir el uso del tabaco es mediante impuestos a la venta de ese producto. La coordinadora de la acción sanitaria en el sistema de las Naciones Unidas insiste en que el tabaco provoca enfermedades cardíacas, respiratorias y tumores cancerígenos, entre otros perjuicios. Sin embargo, muchos consumidores defienden su vicio al declarar que los ingresos del Estado proceden del consumo de tabaco en un 50%, lo que garantiza la financiación de la Sanidad Pública. En mi opinión, este argumento respetable no se sostiene en pie por una razón muy sencilla: si los fumadores amparan su vicio porque creen así engordan las cuentas estatales, deberían pensar en que no tiene la misma importancia la economía de un país que la propia salud. El mejor ejemplo es que aún se puede vivir con una hipoteca, pero a duras penas se puede sobrevivir al cáncer sin esperar milagros de la medicina.
PD: Para concluir esta intervención adjunto el video de la campaña publicitaria en contra del consumo del tabaco que protagonizó Johan Cruyff a principios de la década de los noventa. El mito holandés sobrevivió a un infarto de miocardio causado por su gran adicción. Entre el tabaco y el deporte, Cruyff escogió el deporte. Fumador, ¿por qué no pruebas a seguir su ejemplo?
4.35 a.m. Muchos recordarán el jueves 11 de junio por ser el día en que el Manchester United aceptó una oferta de 94 millones de euros del Real Madrid por el portugués Cristiano Ronaldo. Para otros, esta fecha pasará a la historia por un triste acontecimiento que ha conmocionado a la radio española. Falleció Ernesto López Feito, madrileño de ascendencia asturiana y Licenciado en Ciencias de la Información, productor de El Larguero. La gran mayoría de los oyentes del programa estrella de la radio deportiva nocturna recordará a López Feito por ser el encargado de acercar los datos de La Quiniela y el repaso a las portadas de los principales diarios deportivos españoles. Este redactor de deportes de la Cadena SER, de 56 años, falleció en la madrugada del jueves víctima de un traicionero infarto con parada cardiorespiratoria que sufrió cuando se dirigía a su casa tras haber terminado un día más su trabajo en la SER, emisora de la que formaba parte desde 1997. Todos los integrantes de la redacción deportiva de la SER están de luto por el fallecimiento del "Chato".
No, admito que ya nunca podré conocer personalmente a mi paisano y colega Ernesto López Feito. Sin embargo, siempre conservaré un recuerdo especial de ese periodista que nos acompañaba cada noche, realizando una labor oscura, eficaz y meritoria tanto detrás como delante del micrófono. Estoy particularmente apenado por este fallecimiento que considero totalmente injusto e inmerecido. Una desaparición inoportuna e innecesaria de un gran hombre. Un personaje intransferible, de los que no venden pero tampoco se venden, que cultivó su sapiencia y humildad entre sus seres más próximos. Todos los que estuvieron a su lado en algún momento se sienten orgullosos de haber coincidido con Feito. Seguro que él, allá donde esté, se sentirá muy feliz por todas las semblanzas que le hemos dedicado en esta fecha tan lamentable. Asumo que, allá donde esté, habrá disfrutando con la emisión de El Larguero en la noche del jueves. Como hacía cada noche. Seguro que Feito gozó con los análisis de los miembros del Sanedrín sobre el fichaje astronómico de Cristiano Ronaldo, con las aportaciones de Lama y Romero desde África del Sur, y con el resto del programa hasta sentirse tan feliz como cualquier noche al final de la emisión. Lo que más le apenará, seguro, es no haberle podido leer a José Ramón de la Morena los periódicos al final del programa, esa mini sección que personalizó hasta el extremo y que no me parecerá lo mismo sin su voz. Una voz que dibujaba una personalidad tranquila y cabal que envolvía a un periodista admirable.
Sí, desgraciadamente sé que ya no podré mirar nunca a los ojos a Don Ernesto, pero estoy orgulloso de haber disfrutado de su voz durante tantas noches. Me siento feliz por haberle considerado parte de mi familia. Como se sentirá él por haber formado parte de la familia de tantas y tantas personas. Los familiares, compañeros, amigos y conocidos de López Feito se merecen un fuerte abrazo que sirve como mínima muestra de gratitud por la encomiable labor realizada por un gran periodista, un buen hombre, un galáctico de las ondas. Sin él, la emisión diaria de El Larguero no será lo mismo y los deportes de la Cadena SER pierden a un pilar fundamental. Sin embargo, su eterno recuerdo guiará para siempre el trabajo de sus compañeros. Descanse en paz, Don Ernesto.
Quedan tres jornadas para la conclusión de la temporada en Primera División y el Sporting se juega la permanencia. Fueron necesarios diez años para regresar a la élite del fútbol español y los jugadores no pueden bajar los brazos ahora, en el momento más importante. Contra el Málaga, en El Molinón, los rojiblancos disputarán su batalla más importante. De este partido dependen las posibilidades de salvación del cuadro rojiblanco. Una victoria contra los malacitanos dejaría la situación muy encarrilada para los hombres de Manolo Preciado, sin necesidad de depender de otros equipos. Para afrontar un reto tan mayúsculo volverá Kike Mateo, el héroe del ascenso, un ejemplo de profesionalidad y señorío dentro y fuera de los terrenos de juego. Él puede ser el guía que ilumine el camino que se debe recorrer. Su esfuerzo, junto al del resto de jugadores de la plantilla sportinguista, debe contribuir a la consecución del objetivo. La afición volverá a jugar un papel determinante, acorde al que ha tenido históricamente. Y no defraudará. Los jugadores tampoco pueden decepcionar. Llegó la hora de la verdad.
Sin Iniesta, sin Henry y sin Valdés, el Barcelona se coronó como rey de Copas. El público de Mestalla disfrutó de una lección de fútbol. Ni la avalancha de seguidores del Athletic de Bilbao, que no dejaron de animar desde que desembarcaron en Valencia hace unos días, pudo frenar a un equipo que engrandece al fútbol en cada partido. El triunfo inapelable en la Copa del Rey (4-1) se sitúa en el centro de los días más emocionantes de la historia del barcelonismo. Tras la goleada en el Santiago Bernabéu y el empate triunfal ante el Chelsea en Stamford Bridge que otorgó el billete para la final de la Liga de Campeones, llegó la primera coronación de una temporada que puede encumbrar al cuadro de Pep Guardiola, un hombre que aumenta su relevancia partido tras partido y que acabó manteado por sus pupilos. Si se consigue la tercera Copa de Europa en Roma y se rubrica el título de Liga, el Fútbol Club Barcelona ascenderá al Olimpo del fútbol. Ya nadie duda de que la historia de este deporte guardará un recuerdo especial para este equipo pero falta la rúbrica que se firmaría con la triple corona.
El partido de Mestalla, que se adivinaba como la madre de todas las batallas, fue otro paseo triunfal para la tropa de Guardiola. El guardameta azulgrana, Pinto, que se ganó un hueco en este combinado estelar gracias a su notable aportación en el partido de vuelta de las semifinales disputadas contra el Mallorca, sólo se inquietó con el gol inicial de Toquero. A partir de ahí, el Athletic se encerró en su área y el Barcelona dominó la situación a la perfección, ajeno totalmente a la presión de los infatigables y admirables aficionados vascos. Se sacudió la presión y marcó el ritmo de manera incontestable. Así fueron llegando los goles. El primero lo marcó Yaya Touré gracias a una bonita jugada personal que culminó con un disparo seco a la izquierda de Iraizoz. La magia de Messi tampoco faltó y, en la reanudación de la segunda parte, se inventó un gol espectacular que ajustició a los bilbaínos. Después llegaron los goles de dos canteranos, Bojan Krkic y Xavi Hernández, el último una auténtica obra de arte. El de Terrassa logró un espectacular tanto de falta directa que se coló a la derecha de la escuadra de la portería defendida por Iraizoz. Después pudieron llegar más goles para los azulgrana, pero el guardameta bilbaíno no permitió que el correctivo fuese mayor. En la grada, mientras, sólo se escuchaban los ánimos de los aficionados del Barça ante el silencio sepulcral de los incondicionales del Athletic. Al final, el Rey Don Juan Carlos entregó a Carles Puyol, que levantó la 25ª Copa del Rey de un equipo de virtuosos que caminan hacia el paraíso.
Fue colosal. Una demostración de poderío, talento y superioridad que sitúa al Barcelona a la altura de los equipos más grandes de la historia. Ganar 2 a 6 en el Santiago Bernabéu, en plena lucha por la Liga, es un hito inolvidable y un resultado que pasará a la historia como la histórica manita endosada por el Barça de Cruyff en 1974. Sin embargo, este partido va más allá porque confirma los mejores pronósticos sobre el conjunto entrenado por Pep Guardiola que, gracias a su clarividencia táctica, supera los mejores vaticinios sobre su primera temporada en el banquillo culé. Ya nadie añora a Frank Rijkaard a pesar de la brillante gestión que realizó el holandés durante sus tres primeras temporadas al frente de la parcela técnica del club azulgrana. Xavi, Iniesta, Messi, Henry, Eto´o y Piqué fueron los grandes protagonistas de la goleada en Chamartín, un triunfo inapelable que disipa todas las dudas sobre el estado anímico y físico de un bloque extraordinario. Los seis goles al eterno rival en el clásico más espectacular del fútbol mundial colocan el certificado de calidad a un equipo invencible, hermoso, extraordinario. Sólo el Chelsea inglés parece capaz de echar el lazo a un Barcelona que, en el caso de confirmar su impresionante temporada con un triplete, escribirá una página para la historia del fútbol. A la altura del Ajax de Cruyff, el Madrid de Di Stefano o el Milan de Sacchi. Claro que estos equipos no hacían del fútbol total su filosofía futbolística. Pase lo que pase, gloria al campeón.
Debemos disfrutar de nuestra ilusión, porque la ilusión, a diferencia del triunfo es un acto que depende únicamente de nuestra voluntad. Diez años después, nos codeamos con la flor y nata del fútbol español y eso hay que gozarlo. Dicho esto conviene recordar que todavía no tenemos asegurada la permanencia. Nos respetan los rivales y nos aprecian los aficionados , pero nos faltan 7 jornadas. Ya le gustaría estar en la misma situación a nuestro rival de hoy, que se presenta al partido con la acuciante necesidad de sumar los tres puntos para huir del infierno.
El encuentro es fundamental por las matemáticas y por las sensaciones. Sólo después del partido de esta noche podremos distinguir la suerte del talento, las virtudes del sistema y la talla del equipo. De momento, lo que ha transcurrido de temporada, nos ha permitido comprobar las cualidades de nuestro fútbol. La virtud del juego atrevido, valiente, alegre que condena al contragolpe a nuestros enemigos pero, en ocasiones, peca de ingenuidad. Bilic, Barral, Diego Castro y Carmelo son nuestras flechas. Pero debemos ponernos a prueba en otros escenarios.
A pesar de su apurada situación en la clasificación, el Espanyol no es un enemigo menor. La pasada jornada venció al Almería (1-0). Esa victoria les aleja de la última plaza, y sirve de aviso. El equipo blanquiazul se llevó la victoria de un agónico partido que decidió un gol de Iván Alonso. No es de extrañar que los aficionados pericos corearan un mismo grito desde las gradas del Estadio Olímpico de Montjuic al término del encuentro: "Bendita victoria". Por cierto, el domingo no jugó De la Peña. Este apellido tan poco catalán es la diferencia entre lo anodino y lo genial. De origen cántabro, Iván de la Peña se crió en la cantera del Barcelona, en la inagotable factoría de La Masía. Quizá la fusión explique su talento imprevisible y su carácter espumoso. Sus enfrentamientos con sus entrenadores son habituales; esa puede ser la razón por la que nunca gozó de la continuidad necesaria para alcanzar la titularidad en la selección española. Esta temporada, en el Camp Nou, fue el héroe al conseguir un gol de ejecución imposible tras un partido imperial. Le apodan "Lo pelat". Tampoco conviene obviar otros peligros como Luis García o Raúl Tamudo quienes conocen el juego y el gol, y más que amenazas físicas son amenazas inteligentes.
En el Sporting habrá cambios sustanciales en el once. Reaparecen Roberto Canella y Diego Castro, dos regresos fundamentales que deben devolver la profundidad a la banda izquierda. No obstante, como suele ser habitual en estos partidos, el partido se cocerá en el centro del campo, donde el canterano Lora, que se perfila como principal aspirante para sustituir al sancionado Míchel, debe demostrar su aptitud para ordenar el juego rojiblanco ante equipos que se encierran y salen a la contra. Y en ese movimiento será esencial sorprender por las bandas y conectar con los delanteros, entre los que estará Carmelo a pesar de las molestias que ha padecido en las últimas horas. Además, Iñaki Lafuente sustituirá en la portería a Iván Cuéllar, al que expulsaron el pasado domingo en el Ruiz de Lopera por tocar el balón con la mano fuera del área.
Las casas de apuestas no advierten muchos peligros y nos dan como favoritos, por lo que el botín principal se lo llevarán los que apuesten por el Espanyol. Ganar nos dará alegría y tranquilidad, pero no dinero. No se puede contar con el contrario, ni con su aparente debilidad para volar del infierno. Hoy cuentan los goles.
Ramón Calderón no se resiste a dar por perdida la presidencia del Real Madrid. Y los diarios deportivos madrileños echan chispas ante la bomba informativa que explotó en las últimas horas. El ex presidente blanco dice que se presentará a las elecciones. Parece una maniobra desesperada por arrojar sombras sobre la inminente reaparición de Florentino Pérez, el hombre que hizo soñar al madridismo y terminó devorado por los egos de una plantilla que él alimentó con anterioridad. Según la información que difunde el diario As, Calderón asume que no va a ganar pero advierte que "la voy a liar"; también recoge el rotativo deportivo de PRISA que "Bernabéu me dice que nos apoyan los 18.000 socios que hemos hecho". En la batalla blanca, igual que en el amor, todo vale. Hasta invocar apellidos que evocan la época más gloriosa del club madridista. Un tiempo en el que los equipos temían los combates contra el Real Madrid porque el desenlace siempre solía ser el mismo: victoria blanca. Ese anhelo por esa pujanza internacional, el deseo de revivir en color esa etapa brillante, marca los deseos de los aspirantes a dirigir a la entidad en el futuro. El problema es que el tiempo ha empañado el esplendor de antaño y los rivales ya no tiemblan ante la camiseta blanca.
Algo debe tener el contacto directo con el cargo de máximo responsable madridista. Quienes han pasado por ese trance han terminado absorbidos, atolondrados y desorientados. Debe resultar muy divertido sentirse el Mr Marshall de Berlanga cuando tienes un imperio deportivo a tus pies, pero también supondrá un trauma permanente el recuerdo de los hechos no consumados, las traiciones no evitadas y los resultados inesperados. La caída es dura, sí. Y eso es lo que les ha pasado a los hombres que intentaron levitar en el sillón presidencial durante los últimos 4 años. En este tiempo se han sentado 5 presidentes en el palco del Bernabéu: Florentino Pérez, Fernando Martín, Luis Gómez Montejano, Ramón Calderón y Vicente Boluda. A la espera de lo que ocurra con Boluda, que se enfrentará este domingo a la asamblea más caliente de los últimos años, ninguno de los cuatro se fue por la puerta grande. Ésto ha causado una incertidumbre tremenda en el club, que navega en un mar de dudas.
Muchos sueñan con el retorno de Florentino. Con la vuelta de los proyectos galácticos. De los grandes fichajes. Un amplio sector de la afición madridista se conforma con las llegadas de dos cracks del fútbol mundial, Kaká y Cristiano Ronaldo, para transformar la dinámica decadente del Madrid en un equipo aspirante a todos los títulos, que siembra el temor entre sus rivales y recauda millones de euros en concepto de márketing. Si a ese anhelo se le suman las incorporaciones de figuras del fútbol español como Xabi Alonso, Villa o Césc Fábregas, se llega a la exaltación total y la guinda necesaria para un equipo temible. Otros dudan de la capacidad de transformación real de la entidad que conseguiría otro vestuario lleno de egos, con jugadores que se sienten los mejores en su puesto al ser buenos y guapos. No daré nombres porque no está bien señalar con el dedo pero soy escéptico en cuanto a la regeneración de esta entidad. Con los fichajes de los hombres anteriormente citados y de un prestigioso entrenador, más la llegada de un nuevo director deportivo, se conseguiría lavar la cara del equipo; pero no creo que se pueda detener la inercia. Y la inercia no es buena.
Cuando Florentino llega a la presidencia del Real Madrid en 2000, con el fichaje de Luis Figo bajo el brazo, el equipo acababa de ganar la octava Copa de Europa en París y tenía un buen bloque de jugadores, liderado por Vicente del Bosque en la parcela técnica. Allí estaban Casillas, Roberto Carlos, Hierro, Raúl y Morientes, entre otros. La columna vertebral del equipo ya estaba construida y se le había añadido un gran apoyo con Figo, que venía de ser el estandarte del Barça. El único revés fue la baja de Fernando Redondo, que se marchó al Milan. La gestión del recambio para el inolvidable cerebro madridista fue un botón de muestra de los fallos que estaban por venir. La contratación de Claude Makelele, uno de los mejores medios defensivos de los últimos años, vino acompañada de la llegada de Flavio Conceiçao, por el que se invirtieron 4.100 kilos de la época. Jorge Valdano, el hombre fuerte de Pérez para la gestión deportiva, no se lució en esta operación. Aunque Makelele se consolidó en el centro del campo, Del Bosque tuvo que hacer infinitas pruebas en la medular para conseguir un doble pivote de garantías. Un carrusel de rotaciones que terminó con los huesos del bien pagado Flavio en el banquillo. Al verano siguiente y con el equipo madridista como flamante campeón de Liga, Conceiçao abandonó el club. Makelele mantuvo la titularidad durante unas temporadas más, pero también se vio obligado a emigrar agobiado por la locura que marcó los últimos instantes del Florentinato. Se pasó de apostar descaradamente por Valdano y Del Bosque a terminar en las manos de Benito Floro y López Caro.
El escepticismo de muchos madridistas aumenta cuando se recuerda el rendimiento de su equipo en los partidos decisivos de las últimas ediciones de la Copa de Europa. Durante el mandato de Florentino Pérez (2000-06) sólo se pasó el umbral de las semifinales en una ocasión (2002 con posterior victoria en la competición). El resto de temporadas, el Madrid quedó eliminado en cuanto se midió a un rival de gran envergadura. En 2001, el verdugo fue el Bayern Munich en semifinales; en 2003, la Juventus apeó a los madridistas también en semifinales; el Mónaco de Giuly y Morientes se cruzó en el camino en cuartos de final en el año 2004; la Juventus volvió a ser el verdugo en octavos de final en 2005. Con Fernando Martín de presidente, el Arsenal de Henry, Reyes y Césc truncó las esperanzas en los octavos de final de 2006, año en que el Barcelona ganó su segunda Copa de Europa. Ramón Calderón tampoco puede presumir de su andadura europea porque, durante su gobierno, el Madrid cayó contra el Bayern Munich y la Roma en octavos de final en 2007 y 2008, respectivamente. Vicente Boluda es la última víctima de la deprimente travesía europea merengue. Sus jugadores no fueron capaces de eliminar al Liverpool en octavos de final y sufrieron una vergonzosa derrota en Anfield Road (4-0), a pesar de las palabras de Boluda en los días previos a la eliminatoria profetizando "un chorreo".
Expuesta la situación, es comprensible la incertidumbre de un amplio sector de la afición. La institución madridista precisa un cambio, no un añadido. No se trata sólo de comprar sino de sustituir, vender, renovar, modificar filosofías y suprimir proyectos caducados. Por doloroso que pueda parecer en un principio, sería necesario prescindir de nombres históricos del club, cuyo rendimiento ha sido francamente irregular durante las últimas campañas. Sin traumas ni dramas. Simplemente recordar las mejores carreras deportivas y agradecer los servicios prestados. En definitiva, borrón y cuenta nueva. Me ahorro la referencia a reconocimientos porque ya han sido suficientemente premiados en el campo y en los contratos. Ya no queda ninguna deuda pendiente, está claro. Y no hace falta jubilar a nadie. Simplemente se trata de buscar nuevas referencias para abrir otra etapa. De lo contrario, a pesar de todos sus tropiezos, el Barcelona seguirá marcando la diferencia.
Son ellos. Los reds. Los inquilinos del emblemático campo de Anfield Road. La afición del Liverpool, el club de Los Beatles. Una afición única. Extraordinaria. Sobran los calificativos para valorar a unos seguidores que, antes de cada partido, protagonizan la más hermosa liturgia que se vive actualmente en un campo de fútbol. Desde la mítica grada conocida como "The kop" hasta cualquier rincón del estadio se corea el espectacular "You´ll never walk alone", el mayor canto al fútbol que se ha hecho nunca y que pone los pelos de punta a cualquiera. Ni los inigualables "barras bravas" argentinos o los temibles aficionados griegos pueden igualar en sus feudos, el ambiente que se alcanza cuando Anfield comienza a corear al unísono este himno.
Hoy, a eso de las 20.45 horas, los jugadores del Real Madrid escucharán desde cerca ese sonido inmortal. Un sonido que introduce mejor que ninguno toda la magia de un partido clave de una competición única como la Copa de Europa. Casillas, Pepe, Ramos, Lass, Raúl e Higuaín tienen la difícil misión de silenciar con sus goles a unos hinchas que no se cansan de vitorear a su Liverpool del alma. ¿Podrán? Los hombres de Benítez, con la armada española a la cabeza, tienen la misión de reentabilizar el 0-1 del partido de ida en el Santiago Bernabéu y mantener viva la ilusión de una afición que sueña con vencer en la más importante competición de clubes del mundo. Sobre el césped, ganará el mejor y se dirimirán todas las diferencias futbolísticas. De entrada, pase lo que pase, hay un indiscutible vencedor: el fútbol.
Cayó el Barça, goleó el Madrid y la gran pregunta de las últimas semanas comienza a ganar protagonismo. ¿Hay Liga? La bajada del rendimiento del Barcelona es un hecho incuestionable, ya no es ese equipo electrizante y contundente al que nadie era capaz de echar el guante y que asombró al fútbol español. Y el Madrid, tal y como se vió en los dos últimos partidos ligueros, no se derrumba fácilmente. Tiene casta y tiene juego, guiado por los precisos conceptos tácticos que marca Juande Ramos desde el banquillo. Desde la llegada del nuevo entrenador, el Real Madrid sólo ha conocido la derrota en una ocasión. Fue en el Camp Nou, ante el Barça (2-0), en el pasado mes de diciembre, después de un partido vibrante en el que los blancos aguantaron heroicamente las embestidas de Eto´o, Messi y el resto de la tropa azulgrana. Y a punto estuvieron de dar un gran susto a los culés si el holandés Drenthe no hubiera fallado un mano a mano ante Víctor Valdés. A partir de aquí, el Madrid metió la directa y ha encadenado nueve victorias consecutivas. Todo un récord que calienta la pelea por el título de Liga.
Las consecuencias de la reacción blanca son imprevisibles. La documentación más fiable al respecto nos recuerda lo sucedido en el campeonato de hace dos temporadas, con Fabio Capello en el banquillo merengue, que encabezó el renacimiento. Éste fue un caso indudablemente divino porque los resucitados se presentaron ante sus verdugos, motivados por unas ganas terribles de darles un palazo a los enterradores y recorrer los terrenos de juego haciendo cortes de manga o, incluso, blandiendo motosierras después de las criticas recibidas tras un arranque liguero excesivamente mediocre. Casillas, Cannavaro, Roberto Carlos, Ramos, Beckham, Diarra, Guti, Raúl, Higuaín, Van Nistelrooy y Reyes capitanearon una revolución que encandiló al madridismo y fascinó a Ramón Calderón, que culminó su sueño de concluir su primera temporada en la presidencia con una Liga en el bolsillo. El inolvidable empate logrado en el Camp Nou (3-3) marcó un punto de inflexión en la fé madridista, que terminó por fulminar la cómoda ventaja que llevaba el Barça en la clasificación del campeonato.
El Madrid ha resucitado y, según voy tecleando estas palabras, recuerdo algunos recados recibidos en los últimos días por ser excesivamente agorero cuando daba por acabado el mito de Raúl y consideraba finiquitada la lucha por la Liga. Ahora me veo como un pobre pecador descreído, que volvió a cometer el pecado de vender la piel del oso antes de cazarlo. Con el Madrid, cualquier milagro es posible, aunque todavía no se haya producido. Como primer incrédulo ya me golpeo el pecho y reconozco que este fin de semana se cumplió el primer paso, porque no sólo ganó el Madrid, sino que lo hizo con un fútbol soberbio, con goleada incluida y, si bien es cier to que la diferencia particular de goles sigue favoreciendo al Barcelona, no lo es menos que muchos (muchos malvados, se entiende) hubieran concedido esa baza a cambio de la lesión de Iniesta, el jugador más determinante de la Liga.
En resumen, se podría decir que todo aquello que podía minar la confianza del Barça ocurrió. El efecto sobre el barcelonismo y su agitado entorno es imprevisible, tanto como la influencia que tendrá el triunfo del Espanyol, un vecino absolutamente incómodo que se revela como un verdugo terrible cuando la tensión es máxima. Es el mismo guión de la película que se rodó hace un par de campeonatos y concluyó de la forma más inesperada, con un gol de Tamudo a pocos minutos del final del partido. La afición del Camp Nou, en ocasiones, ve fantasmas. Este año ha vuelto a pasar pero a la mitad del rodaje y con distinto protagonista. Iván de la Peña, un viejo conocido, se vistió el mismo traje de su compañero para cobrarse viejas deudas con dos goles que ensombrecen el desenlace liguero. Los tantos tuvieron rango y luz de fase final de Copa del Mundo, ya que reunían todos los alicientes posibles, intervención estelar del actor secundario más reconocido y un par de giros de guión que estuvieron a punto de dislocarnos la cintura, y no es metáfora. Durante un encuentro de semejante emoción se activan músculos desconocidos que después de miles de respingos provocan que los que no jugamos acabemos igual de agotados que los protagonistas, o más.
El siempre ingenioso Woody Allen admiraba del deporte su capacidad para generar guiones imprevisibles y finales insólitos y ayer fue un magnífico ejemplo de que siempre tiene razón, porque si el choque parecía sencillo para el Barça hasta alimentar la convicción de una posible goleada, se puso de repente a merced del Espanyol, y cuando más parecía confirmarse el dominio barcelonista, su cercanía a la victoria, volvió a ser propiedad periquita a pesar de que deparó importantes emociones hasta los minutos finales, gracias a un gol de Touré Yayá que mantuvo la tensión hasta el final.
Mientras, el Madrid salió con entusiasmo y compromiso, en un notable estado de revolución, y amparado por el Bernabéu, que le convirtió en un equipo casi imparable, aunque sea a costa de la frágil defensa del Betis. En este caso bastó con el primer tiempo. Durante ese periodo, el Madrid estuvo desatado, implicadísimo y cayeron 6 goles. Raúl volvió a sumar dos tantos y Huntelaar anotó un doblete que le sirve para reivindicar su titularidad en la Liga, pues la batalla europea ya la perdió en los despachos por culpa de la ineficacia administrativa de sus superiores. Incluso hubo salto mortal de Sergio Ramos después de lograr el sexto gol, con el que finalizó la primera parte y, prácticamente, el partido. Sin embargo, renace la lucha por la Liga. Los arrepentidos y los inquietos tienen un mismo dato en la cabeza: 7 puntos de ventaja para el Barça, que visita al Atlético de Madrid la próxima jornada y tiene fijada en su calendario una incómoda escala en el Bernabéu a pocas jornadas de la finalización del espectáculo. Se presume un desenlace apasionante.
Raúl es el embajador de la gran esperanza blanca. Sus dos goles en El Molinón ante un entregado Sporting demuestran que el capitán no está acabado y que el Real Madrid no da por perdida la Liga. Los números evidencian una jornada redonda para el madridismo. Raúl González Blanco, con 309 goles, es el máximo goleador de la historia del club por encima del inolvidable Alfredo Di Stefano. Por otra parte, los blancos recortan 2 puntos al Barcelona y alimentan la ilusión de aspirar al título de Liga. Por si ésto no fuera suficiente, los hombres de Juande Ramos suman su octavo triunfo consecutivo.
Lejos de descomponerse por las bajas de Robben, Sneijder, Guti y Van der Vaart, el Real Madrid campó a sus anchas sobre el impoluto césped de El Molinón. Dominó el partido desde el comienzo y no tardó muchos minutos en marcar el primer tanto. Un balón desde la banda derecha de Sergio Ramos encontró a Raúl en el punto de penalti, que superó a placer la media salida del guardameta Lafuente. No se conformó el Madrid, que tardó pocos minutos en marcar su segundo gol. El holandés Huntelaar, que aún no se había estrenado con la camiseta blanca, aprovechó un buen servicio con la cabeza de Gonzalo Higuaín y transformó a placer con la pierna derecha. Los puntas madridistas necesitaron sólo 37 minutos para dejar en evidencia a Gerard e Iván Hernánadez, la pareja de centrales del Sporting. La situación se mantuvo en calma hasta el minuto 59, cuando apareció Marcelo. El lateral brasileño se vistió el traje de Roberto Carlos y consiguió un hermoso gol aprovechando un gran pase de tacón que le sirvió Higuaín y culminó un contragolpe vertiginoso. Parece que Marcelo mejora su rendimiento desde que juega por delante de la defensa. El partido ya estaba resuelto, el Sporting era un pelele y el Madrid jugaba a placer. Y a los blancos aún les quedaba dinamita. Una concatenación de errores en la zaga rojiblanca, con un fallo garrafal de Lafuente al que se le escapó de manera absurda un balón que debía detener sin mayores problemas, terminó en las botas de Raúl y el capitán no perdonó a puerta vacía para conseguir el gol 309 de su carrera. Fue el típico gol de delantero listo, que se sabe desmarcar y posicionar cerca de la portería. Un remate al poste de David Barral fue la única aproximación peligrosa del Sporting, que realizó un partido nefasto y no inquietó en ningún momento a Iker Casillas. El portero vivió una tarde muy apacible ya que no recibió ningún balón inquietante. Un cero para los sportinguistas, que completaron un partido horrible y cayeron con estrépito ante un Real Madrid muy ordenado.
El Real Madrid vuelve a Gijón. Sin apenas tiempo para digerir el resultado de la visita al Camp Nou, el Sporting recibe al actual campeón de Liga. Regresa a Asturias el fútbol de élite. No falta de nada. Los blancos apuran la lucha por la Liga, guiados por los conceptos tácticos que Juande Ramos administra desde el banquillo con mano de cirujano. Es admirable la reconstrucción que ha experimentado este equipo desde la llegada de su actual entrenador. No obstante, no conviene pasar por alto un detalle: los niños ya no disfrutan con el Madrid. Se aburren. Prefieren disfrutar con otras emociones y optan por otros colores. El Barça es el equipo de moda y sus partidos generan más expectación entre la juventud, que no pierde el tiempo. Los sportinguistas, que llenarán El Molinón para apoyar a sus jugadores, esperan inyectar en el ambiente la presión necesaria para romper los esquemas de Juande. Con esta afición en las gradas nadie debería despreciar el partido o darlo por ganado, y ni siquiera por perdido, porque las sorpresas se cultivan así, entre la confianza y las estadísticas. La última visita merengue a Gijón se saldó con victoria visitante (0-2) el 15 de octubre de 1997, con un tanto de Raúl que ya forma parte de las videotecas de los buenos aficionados. Ablanedo, portero del Sporting en aquel partido, aún se sigue preguntando por qué tuvo tanta precisión aquella vaselina. Impresionante.
Pero si hay un indiscutible ganador de este choque, éste es el Sporting. Pase lo que pase este domingo sobre el terreno de juego de El Molinón, los rojiblancos podrán sacar pecho porque han vuelto a disfrutar de cerca con el mejor fútbol del mundo. Para muchos, el Real Madrid es un enemigo entrañable, de los que apetecería frecuentar en lugar neutral y desarmados ambos, porque la grandeza también debería incluir visitas periódicas. Son tantas las batallas vividas a lo largo de la historia contra este equipo, que Gijón disfruta cuando se reencuentra con el lauredo equipo blanco. En plena etapa pirenaica de la Liga, los sportinguistas se enfrentan con el Madrid en el escenario perfecto, ante un equipo desesperado porque su racha triunfal no es suficiente para aguantar el paso al Barça y con toda la artillería afinada en el conjunto merengue. Situado en la zona tranquila de la clasificación (12º con 27 puntos), el reto es apasionante para los gijoneses, pero cuenta con un antecedente cercano: el Numancia estaba en zona de descenso cuando recibió a los merengues hace dos jornadas y cayó 0-2. Y dicen que el Madrid no jugó a nada.
Si el Sporting aprieta por huir definitivamente de la quema, lo cierto es que los números del Madrid en los últimos partidos resultan aterradores, ya que no pierde desde la derrota en el Camp Nou el pasado 13 de diciembre y su bagaje global es contundente: siete victorias en los últimos siete partidos. Para afrontar el envite contra los blancos, los rojiblancos se refuerzan con los regresos de Canella y Diego Camacho, que se perdieron el duelo contra el Barça por sanción. Ambos querrán compensar esa indeseable ausencia con un triunfo ante los blancos. Como ellos, el resto del equipo asturiano.Parece seguro que Preciado presentará sin disimulo un once fundamentalmente ofensivo a la espera de una conexión milagrosa (Camacho, Diego Castro, Carmelo, Bilic o Barral -la eterna duda-). Juande, por su parte, presentará un once sin cambios sustanciales. Así, se espera que Raúl e Higuaín será la pareja atacante, con Huntelaar al acecho en el banquillo con la intención de estrenar su bagaje goleador en España. Gago también regresará al centro del campo tras cumplir un partido de sanción y la baja de Van der Vaart abre las puertas de la titularidad a Guti. También se mantiene en el once titular el incombustible Robben, para muchos la gran preocupación sportinguista.
No hay quien pueda con el Barça. Es una máquina de fabricar buen fútbol y ningún equipo se puede sobreponer a la armada invencible de la Liga. Pep Guardiola ha conseguido un engranaje perfecto desde la defensa hasta la delantera que se lleva por delante a todos los rivales, sea cual sea su nivel y voluntad. El Sporting de Gijón no pudo hacer nada para frenar el huracán azulgrana, que suma una victoria tras otra gracias a la inspiración goleadora de sus atacantes y a la calidad de sus centrocampistas. Samuel Eto´o, que es un experto a la hora de desatascar partidos contra rivales de nivel medio, no deja de añadir goles a su bagaje goleador y ya es el indiscutible máximo goleador de la Liga con 21 tantos en 21 partidos. Un ejemplo de efectividad. Es una delicia ver a Andrés Iniesta con el balón en sus pies, siempre sabe lo que debe hacer y opta por la solución más precisa en cada caso. Pura creatividad a la órdenes de Guardiola, el entrenador con más futuro del fútbol europeo. El talento del mediocentro manchego cuenta con el mejor complemento posible, Xavi Hernández, que en cada partido justifica su condición de mejor jugador de la pasada edición de la Eurocopa donde se convirtó en el líder indiscutible de la selección española. Sergio Busquets, que se ha hecho un hueco en la nómina de los mejores futbolistas españoles, es un portento al que muy pocos consiguen superar en la medular. Las estelares aportaciones de estos cuatro fenómenos, unidas a las notables aportaciones de Dani Alves y Henry, engrandecen aún más la leyenda de Messi, estrella de un Barcelona deslumbrante.
En plena etapa pirenaica, pocas cosas se le pueden reprochar al Sporting. Guiados desde el banquillo del Camp Nou por el futbolista más emblemático de la historia rojiblanca, Enrique Castro Quini, los sportinguistas hicieron lo imposible por frenar el vendaval culé y cosecharon una derrota digna ante un equipo que les sometió a una presión asfixiante y a un caudal imparable de fútbol ofensivo. Resultó notable la actuación del canterano José Ángel que, partido tras partido, se gana la titularidad en el lateral izquierdo. La última joya de la inagotable factoría de Mareo no se acobarda ante nadie y en el Camp Nou consiguió detener holgadamente las embestidas de Alves, Messi y Eto´o durante la recta final del encuentro para lograr que el marcador no fuese más abultado. Idénticas loas se merece Kike Mateo, un profesional intanchable y un ejemplo de señorío, que marcó un hermoso gol recién entrado al terreno de juego. La fulgurante irrupción de Carmelo, fichaje deslumbrante para afrontar la aventura de la Primera División, jugó en contra de Mateo al que muchos consideran un ídolo. No es para menos. La fuerza del Sporting tiene este domigo una ocasión de oro para asombrar al fútbol español. El Real Madrid visita El Molinón el próximo domingo y los gijoneses buscan una victoria histórica ante el vigente campeón de Liga. Sería la mayor alegría que podría recibir el sportinguismo tras el regreso a Primera.
En cada partido, en cada torneo, Rafael Nadal Parera agranda su leyenda. No tiene límites, alcanza lo imposible y tiene un carisma natural que lo aleja de lo corriente. Ese áurea y un carácter ganador insuperable le han convertido en el mejor tenista de la historia de España y en el deportista más apreciado de nuestro país. Es un ejemplo de superación, deportividad y nobleza. Todos los aficionados al tenis lo consideran un referente de fuerza y los niños sueñan con ser como él. En el último Open de Australia, Nadal volvió a superar todas las barreras, acabó con los maleficios históricos y venció a Roger Federer en un partido agónico. Una de las principales virtudes del tenista manacorí es su capacidad para sobreponerse a las situaciones adversas y a los complejos. Es un ganador nato al que ni el mismísimo Roger Federer, el tenista más completo de la historia, puede poner fronteras. Resultó impactante la imagen del campeón suizo al final del partido. Destrozado por el ingente esfuezo realizado y abatido por la decepción enorme de tropezar continuamente con la misma piedra, Federer derramó las lágrimas incontrolables del campeón que se siente derrotado. Un Dios de la raqueta que, con total seguridad, volverá a volar como el Ave Fénix cuando supere la consternación de una derrota que le aparta momentáneamente de su sueño de ganar el 15º Grand Slam.
¿Por qué somos del Sporting? ¿Por qué nos emocionamos, sufrimos, gritamos y vivimos todas las emociones posibles al lado de este equipo? ¿Por qué nunca desfallecemos y seguimos animando a este club pase lo que pase? ¿Por qué una ciudad entera se vuelca con esta mítica entidad que ya supera los 104 años de vida? ¿Por qué El Molinón es el templo del fútbol español? La respuesta es sencilla: Por noches como la que vamos a vivir hoy. Y en juego, unas semifinales de la Copa, el torneo decano del fútbol español en el que aspiramos a hacer algo grande después de muchos años de travesía por el desierto.
Está en juego el compromiso indisimulable con nuestra historia, con nuestra afición, con nuestros colores. Tenemos la ilusión de dejar apeado de su competición más querida al Athletic de Bilbao, un histórico del fútbol español que quiere reverdecer viejos laureles coperos. Un conjunto con una filosofía futbolística muy parecida a la sportinguista, con un proyecto que gira alrededor de la cantera. Mucho mejor. Más grande el rival y mejor. Más grande será la victoria. Es fútbol a ganar o ganar, sin puntos, sin aplazamientos. Con todo el sabor clásico y todas las ventajas del torneo del K.O. Una maravilla. Juegue quien juegue, hoy lo tenemos claro. Todos estaremos con el Sporting. Como siempre pero, esta vez, con más fuerza que nunca.
No pudo ser peor el debut del portero Iñaki Lafuente. Tras el bálsamo de la Copa del Rey, el Sporting volvió a sacar a relucir sus clamorosas carencias defensivas y las irritantes faltas de criterio ofensivo que se manifiestan en los últimos partidos. Desde la victoria en Montjuic contra el Espanyol (0-1) el 30 de noviembre de 2008, el equipo de Preciado no ha vencido a domicilio. Se entregó al Athletic en San Mamés (3-0); no pudo con el Málaga en La Rosaleda (1-0); perdió en Zorrilla ante el Valladolid en la Copa del Rey (2-1), aunque el resultado le valía para acceder a cuartos de final; y naufragó ante el Recreativo de Huelva en el Nuevo Colombino (2-0). El bagaje es horrendo. La mala imagen de ayer en el Coliseo Alfonso Pérez, que se suma a la mostrada en los últimos desplazamientos, rebaja la fuerza del Sporting como visitante, le arranca un enorme pedazo de crédito y alimenta las incógnitas sobre la confección de la plantilla. La manita endosada por el Getafe, abrumadoramente superior, pone en evidencia a un conjunto que agoniza lejos de El Molinón sin que nadie lo remedie. El club no advierte el peligro, satisfecho con los detalles técnicos de Carmelo, la disposición táctica de Pedro y las arrancadas de Barral, que sirven para ganar partidos en feudo propio pero no levantan remontadas.
Pese a que el Sporting pudo inaugurar el marcador con un cabezazo de Matabuena, el partido ya estaba sentenciado a los 20 minutos. Tiempo suficiente para que el Getafe encarrilara el encuentro gracias a dos tempraneros goles. El primer tanto es sonrojante porque es la demostración clara de cómo no debe defender un equipo de fútbol. Soldado, que acababa de entrar al terreno de juego, superó a placer a Lafuente aprovechando una innecesaria cesión de Jorge. A partir de aquí, el Sporting se convirtió en un pelele a merced de su rival. Hasta el endiablado disparo de Granero, que se inventó un lanzamiento portentoso e imprevisible, contó con la inestimable colaboración de la cabeza del central rojiblanco Neru antes de colarse en la meta sportinguista. La mala suerte y la falta de concentración condenaron a los hombres de Preciado, que no mostraron la picardia necesaria para superar la adversidad. Mucho toque en campo contrario, pero pocas ocasiones. Aún así, David Barral recortó distancias antes del descanso tras una buena acción individual culminada con una precisa definición ante el guardameta Jacobo. Se volvió a demostrar que este equipo puede hacer grandes cosas cuando quiere.
Tras el descanso, Barral volvió a disponer de una clara oportunidad para marcar gracias a un buen pase de Kike Mateo, pero el gaditano envió su disparo al cuerpo de Jacobo. Ahí se acabaron las oportunidades rojiblancas. El Getafe se lanzó con decisión hacia la porteria del Sporting, conscientes de que Lafuente y los zagueros sportinguistas no tenían su día. Soldado consiguió el tercer tanto gracias a una magnífica jugada de Uche, que cabalgó sin freno hasta el área sportinguista para poner un sensacional pase en boca de gol. Tras otra ocasión de Soldado, Preciado sustituyó a Camacho por Maldonado, y a Pedro por Bilic, lo que fomentaba el desbarajuste. Uche marcó el cuarto desde el área grande aprovechando un magistral pase de Casquero mirando al tendido al más puro estilo Michael Laudrup. Soldado logró el humillante quinto gol al transformar un penalty cometido por Neru, que no supo frenar el avance del punta valenciano y lo derribó de manera clara. Hay determinados errores que un gángster que se precie no puede cometer si no quiere ser alimento para las carpas. Por si el panorama no fuera suficientemente terrorífico, Preciado, en plena tormenta, sacó a Lora en lugar de Carmelo, inédito. El canario navega sin rumbo cuando el equipo naufraga. En los último minutos, el público del Coliseo coreó con "olés" las jugadas de su equipo mientras que el entrenador del Gefafe, Víctor Muñoz, agradecía a sus rivales la inyección de liquidez que le dispensaron.
Más allá de los errores que se cometieron ayer, la derrota del Sporting es consecuencia de un error de cálculo a la hora de afrontar la actual situación con el equipo vivo en dos competiciones. Nadie puso sobre la mesa la necesidad de una renovación defensiva urgente, imprescindible tanto para mejorar la zaga, como para aportar profesionalidad a un bloque a medio hacer. La solución de urgencia que se sacó de la manga el entrendor cántabro, con Camacho y Matabuena en el doble pivote, no dio resultado y se mostró insuficiente a la hora de corregir la falta de entendimiento. La responsabilidad de los fichajes la comparten presidente, director deportivo y entrenador, además de los medios de comunicación a los que se les debe exigir mayor capacidad para la crítica y, en algunos casos, más claridad a la hora de difundir informaciones y opiniones.
Preciado es responsable de no haber gestionado con eficacia la política de las rotaciones (que ha provocado grandes incongruencias), por no moverse con suficiente rapidez en el banquillo, por ser excesivamente generoso con los suplentes y por no apostar decididamente por futbolistas competentes y comprometidos como Jorge, al que no se puede condenar al ostracismo por haber cometido un error puntal después de ser una referencia en el equipo del ascenso y el autor del gol que resucitó al equipo en la Copa; Camacho; Castro; Bilic; Canella; Mateo; Sastre o Gerard. La culpa de Preciado es que no se aclara entre el equipo de Liga y el de la Copa. Pero no es el culpable. Los jugadores deben tener una capacidad mayor para buscar soluciones sobre el terreno de juego sin necesidad de mirar al banquillo o a la grada. Ni egoísmo ni ingenuidad, simplemente saber jugar al fútbol con sentido común, optando por la solución más coherente en cada caso. Esta petición se puede extender al guardameta Lafuente, al que se fichó para ser un digno reemplazo de Sergio Sánchez y no un coladero. En la nómina de presuntos incluyo al "Tati", cuyo fichaje me empieza a oler a podrido por su falta de compromiso en el campo y su escasa aportación al juego del equipo.
Si este equipo aspira a clasificarse para las semifinales de la Copa del Rey superando al Athletic de Bilbao, ¿no va a tener oficio suficiente para jugar con criterio a los equipos de la mitad de la tabla de Primera? Veremos qué pasa en los cuatro próximos partidos ante los grandes (Sevilla, Barcelona, Real Madrid y Villareal). Tengamos la esperanza de que este Sporting, a medio camino entre su juego gris de empaque, tránsito lento, balón al pie y maravillas de cuando en cuando, vuelva a ser un equipo dinámico, de presión, toque, desmarque y salida rápida como en la mayor parte de la primera vuelta. Ocasiones no le van a faltar.
Esta semana hubo fútbol copero y el fin de semana vuelve la Liga. El miércoles se disputaron el Valencia 3 Betis 2, y el Espanyol 0 Barcelona 0. En la noche del jueves se jugaron el Mallorca 1 Betis 0, y el Athletic 0 Sporting 0, un empate de oro para los sportinguistas que están ante una oportunidad de oro para alcanzar las semifinales de la Copa del Rey después de muchos años de errática travesía por el torneo más legendario de nuestro país. El caso es que nada parece cerrado y todo se está abierto para la vuelta. Se avecinan emociones muy intensas. Vamos a disfrutar. Seguro. Éstos, y todos los partidos, se pueden seguir por la radio.
Muchos apostamos por la SER para vivir el mejor fútbol. Por El Larguero y, sobre todo, por Carrusel Deportivo, el sonido de fondo para las tardes de miles de españoles. El segundo programa más escuchado de la radio española. Ya no llama la atención su liderazgo, que viene de lejos, es persistente y establece un récord tras otro. Nadie concentra tantos oyentes en las siete u ocho horas diarias de emisión cada sábado y domingo. Ha triunfado la visión grata y moderna, acorde con la realidad de un país que ha alcanzado mejores niveles de convivencia, de conocimiento, de debate. Un país que a todos sus progresos ha añadido el de una nueva visión del deporte como signo de cultura, concordia y modernidad. Aunque los competidores cuentan con grandes profesionales y ofrecen atractivas propuestas, más de tres millones y medio de oyentes cada fin de semana apuestan por escuchar el viejo sonido del morse en el mayor espectáculo de la radio. En su homenaje, recuperaré algunas de las canciones más representativas de Carrusel a lo largo de los últimos años.
SINTONÍA DE CARRUSEL DEPORTIVO (Sintonía de entrada que acompaña la mítica presentación de Pepe Domingo Castaño: "¡Hola hola, muy buenas tardes, comienza Carrusel! El de los goles, el de la emoción, el del espectáculo, el de siempre, el clásico, el único, el veterano, el del sonido inconfundible, el de la Cadena SER...")
EL DESCUBRIMIENTO (Azul y negro) (Sintonía identificativa que suena en Carrusel cuando juega la selección española de fútbol. Qué recuerdos de la última Eurocopa me vienen a la mente cuando oigo esta música)
CA PLANE POUR MOI (Plastic Bertrand) (Canción que da paso actualmente al repaso al calendario deportivo del fin de semana que realiza Paco González)
MARIA CAIPIRINHA (Carlinhos Brown) (Penúltima canción que acompañó el repaso al calendario durante las temporadas 2004-05 y 2005-06)
KING KONG FIVE (Manu Chao) (Canción que sonó al principio de Carrusel durante la temporada 2003-04)
A LITTLE LESS CONVERSATION (Elvis Presley) (La mítica canción que acompañó el anuncio de Nike con Ronaldo, Figo, Totti, Roberto Carlos, Denilson, etc., sonó en Carrusel durante la campaña 2002-03)
ABSOLUTELY EVERYBODY (Vanessa Amorosi) (Esta canción fue el fondo musical elegido para el calendario durante las temporadas 2000-01 y 2001-02. Inolvidable)
LET´S GET LOUD (Jennifer López) (Esta canción de esta belleza latina sonó en Carrusel durante la temporada 1999-00)
HIMNO DE LA UEFA CHAMPIONS LEAGUE (Tema oficial de la Liga de Campeones que suena en la apertura de cada edición del Carrusel europeo)
SIR DUKE (Stevie Wonder) (Esta es la mítica canción de La Quiniela, que patrocina Marina Alta de Bodegas Bocopa. No es la versión exacta que suena en Carrusel pero es el tema original de 1976)
MARIANA MANBO (Chayanne) (El estribillo de esta canción es casi más conocido desde que supone la activación del sistema de mensajes al 7640: "Escucha Carrusel en la SER, escucha Carrusel en la SER)
CARNAVAL DE PARÍS (Dario G) (Canción oficial del Mundial de Francia en 1998 que suena cuando Carrusel realiza la ronda de novedades en los campos de Primera)
SPEEDY GONZALEZ (Kumbia All Stars) (Canción oficial de los dibujos animados que suena cuando se anuncian los Chaskis Facundo, un placer de este mundo)
OBLIVION (Terrorvision) (Canción que se escuchó durante las primeras ediciones de la retranasmisión de la Superbowl para patrocinar Cosentino, el rey de las encimeras de Silestone. En la actualidad se escucha un fragmento)
EXOTIC AND EROTIC (Sandy Marton) (Sintonía del partido de la jornada de la SER, que ahora patrocina la gama de vehículos comerciales de Renault. Cuando suena esta canción es el momento en que Pepe da paso al Satiago Bernabéu, donde están Juan Antonio Alcalá, Antonio Romero y Manolo Lama..."¡Vaya equipo!")
B-BOYS & FLY GIRLS (Bomfunk MC´s) (Sintonía de la ronda informativa de Carrusel desde el año 2000)
ONE MORE TIME (La Velvet) (Canción identificativa de la publicidad de Jamón Guijuelo. Esta versión no es exactamente la que se escucha en Carrusel, pero la sintonía es la misma)
SIMPLY THE BEST (Tina Turner) (Inolvidale canción que, en su día, se utilizó como fondo de la campaña de publicidad del As y ahora sirve para patrocinar la sección de los mejores jugadores de cada partido con Opel)
DESTINATION CALABRIA (Alex Gaudino) (Canción de patrocinio de la compañía de apuestas BWin. Un temazo)
METE METE (King Africa) (Esta es la canción que sonaba en el célebre anuncio de Coronita)
KIDS (MGMT) (Canción que suena en las promos de Carrusel y que Gallego puso varias veces en la primera hora de los sábados)
WHAT A WONDERFUL WORLD (Louis Armstrong) (Inolvidable canción de Louis Armstrong que sonó como fondo de los versos de Pepe Domingo Castaño durante muchas temporadas en la despedida de cada edición de domingo de Carrusel)
FOOTBALL´S COMING HOME (Three Lions) (El himno oficial de la Eurocopa de Inglaterra de 1996 es una de las canciones más identificativas de Carrusel; actualmente cierra las ediciones que se emiten martes, miércoles o jueves. Según Alcalá, escuchar esta canción con el micrófono amarillo de la SER a pie de campo es lo máximo. Ya pone los pelos de punta sin el micrófono, Alca, imaginate con él)
YOU´RE SO COOL (Hanz Zimmer) (Banda sonora original de la película True Romance (Amor a quemarropa) que fue el fondo musical elegido para el resumen de contenidos que se emitió al término de cada edición dominical durante las temporadas 2004-05, 2005-06 y parte de la 2006-07)
GROOVEJET (Sophie Ellis) (Canción que acompaña el resumen de marcadores y noticias polideportivas que pone fin desde 2001 a cada edición de sábado de Carrusel)
SOMEWHERE OVER THE RAINBOW (Israel Kamakawiwo’ole) (Una canción estupenda que pone fin cada domingo a Carrusel, acompañando el resumen de los mejores momentos del programa)
OLÉ OLÉ (Dj Bobo) (Sintonía de apertura del Especial Eurocopa Austria y Suiza 08, con Paco González)
7 NATION ARMY (The White Stripes) (Sintonía que sonó en el Especial Eurocopa 08, generalmente cuando se comenzaba a informar de la selección española)
I'M NOT GONNA TEACH YOUR BOYFRIEND (Black Kids) (Canción que sonó en el Especial Euro 08 cuando se informaba sobre los rivales de España)
FEEL THE RUSH (Shaggy) (Otra canción que sonó en el Especial Euro 08)
ELLA, ELLE L´A (Kate Ryan) (Fue sonar en la SER y comenzar a oirse en todos los lados; cerró cada edición del Especial Euro 08)
HIPS DON´T LIE (Shakira) (Esta canción abrió los Especiales del Mundial de Alemania 2006)
UNA COPITA (Café Quijano) (Canción oficial de la selección española en la Eurocopa de Portugal 2004, que abrió los especiales de la SER)
HIMNO OFICIAL MUNDIAL 2002 (Vangelis) (Canción que se escuchó en los Especiales del Mundial de Corea y Japón)
CAMPIONE 2000 (E-Type) (Himno de la Eurocopa de Holanda y Bélgica que sonó muchas veces en la SER)
RISE UP (Yves La Rock) (Sintonía oficial de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 en la SER)
PASS DE FLAME (Trevor Horn) (Himno oficial de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, que sonó en Carrusel)
Así de animado es el deporte en la SER. Así suena Carrusel Deportivo. Espero que os haya gustado la recopilación, que mis horas me llevó. Prometo que muy pronto incluiré más canciones que han sonado en SER Deportivos y El Larguero.