miércoles, 31 de diciembre de 2008

Los triunfadores de un año inolvidable

Feliz Nochevieja y próspero 2009 para todos. Ya se termina el año y a algunos la espera les ha resultado interminable. Entre ellos a las miles de personas afectadas por la crisis financiera global, que ante la grandeza de lo que se viene encima, no saben si esperar con ansiedad el final de este año o del próximo. Si se tienen en cuenta las previsiones económicas que manejan los expertos, 2009 será "todavía peor" que 2009, según el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes. De ahí surgen las dudas lógicas en buena parte de la población. Lo deseable sería que los Estados y las grandes corporaciones bancarias se pongan de acuerdo para luchar contra la crisis y permitan que la liquidez vuelva a funcionar en el sistema para satisfacción de todos los ciudadanos. Habrá que confiar en que las doce uvas detengan el imparable camino hacia la recesión, el desplome de las bolsas y la desconfianza absoluta en los mercados. De momento, quedémonos con el montón de emociones felices que el 2008 nos ha dejado. Y tengamos un recuerdo especial hacia los protagonistas del año que, con sus logros, han conseguido que el mundo crezca un poco más. Esos personajes que han dejado huella y han centrado innumerables elogios.


PAU GASOL



Todos sentimos sus proezas como un triunfo mayor de uno de los nuestros. Cuando este catalán aterrizó en Los Ángeles el pasado mes de febrero, los españoles sonreímos porque comprendimos enseguida que el deporte español había aprobado una asignatura pendiente. Algo así como cuando Zidane fichó por el Real Madrid o Ronaldinho por el Barça. Ver a Pau Gasol vestido de púrpura y oro con Los Ángeles Lakers, uno de los clubes más laureados de la NBA , nos recordó que cualquier sueño se puede hacer realidad cuando se persigue con tesón, inteligencia y buena voluntad. Gasol accedió al Olimpo de la canasta por la puerta grande. Dispuesto a coronarse con el anillo de campeón en su primera temporada vistiendo los colores de un nuevo club, una gesta que sólo está al alcance de los elegidos. Y a punto estuvo de hacerlo si no se llegan a interponer los Celtics de Boston en la mismísima final. Arropado en la cancha por el talento del genial Kobe Bryant y por los consejos del viejo maestro Phil Jackson, el barcelonés se hizo fuerte en los "play off" e impulsó a su equipo a lo más alto de la Conferencia Oeste. Gasol acarició el título y, lejos de rendirse, ya sueña con tomarse la revancha en su segunda temporada en Hollywood. Todos apoyamos a este prodigio del balón grande para el que no existen los obstáculos.


JAVIER BARDEM


Es el nuevo seductor de Hollywood. Con 1.83 de estatura y mirada firme e invariable, este canario universal ha regalado la gloria a nuestro cine. Fue el pasado 24 de febrero. Por primera vez en sus 80 años de historia, un actor español conseguía una estatuilla en el Kodak Theatre. Su magistral interpretación de un asesino sádico y despiadado en "No es país para viejos", película elaborada por los hermanos Cohen, le convierte en el mejor embajador de nuestro país en la gran pantalla. Proveniente de una familia de actores entre los que destaca su madre, Pilar, Bardem ya es toda una realidad en Hollywood a partir de una carrera cinematográfica meteórica. Ya nadie osa a cuestionar la progresión alcanzada por un tipo muy singular que sabe alejarse de la parafernalia de los focos cuando le conviene. Su físico rotundo, que consolidó a base de jugar al rugby, le sitúa como el candidato ideal para representar a personajes agresivos con los que consigue transmitir una impactante y terrorífica credibilidad. Lo hace mejor que nadie. El público y la crítica saben que es un actor y un hombre de una pieza, de los que llenan la pantalla inmediatamente y ganan siempre por puro carisma. Así es la carrera cinematográfica de un español que se sabe ganar la confianza de los demás.


JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO

José Luis Rodríguez Zapatero volvió a lograr un apoyo mayoritario de los ciudadanos españoles en la cita electoral celebrada el pasado 9 de marzo. Los socialistas siguen al frente del Gobierno español con 169 diputados frente a los 159 del Partido Popular. Ni la crispación ni las acciones armadas de la banda terrorista ETA, una de ellas producida el día de reflexión anterior a las elecciones generales y que provocó la muerte del edil socialista en el Ayuntamiento de Mondragón Isaías Carrasco, impidieron la victoria del PSOE. Volvió a triunfar el talante de un hombre que excluye la confrontación de su acción política, que se encamina al acuerdo en la mayoría de los asuntos de Estado. Una lucha permanente por alcanzar el consenso en la sociedad española que se fraguó en su primera legislatura. Aprovechando la excelente marcha de la economía, Rodríguez Zapatero logró superávit en las cuentas públicas y cumplió la mayor parte de sus promesas electorales. Retiró a las tropas españolas de la guerra de Irak; promocionó la Alianza de Civilizaciones, una alianza de Occidente con el mundo árabe con el fin de combatir el terrorismo internacional de manera pacífica; legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo; desarrolló la ley de la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia; la ley para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres; la ley antitabaco; creó los Juzgados de Violencia sobre la Mujer, y regularizó la situación de centenares de inmigrantes. Sus medidas, de gran calado social, le permitieron caminar con solvencia hacia la reelección. A ello también contribuyó el cuestionable papel de la oposición, con Mariano Rajoy a la cabeza, que no consiguió la unidad de su partido y no modernizó su discurso acorde a las necesidades de la población. Ahora, el ejecutivo de Rodríguez Zapatero atraviesa una nueva etapa con María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del Gobierno, Carme Chacón, ministra de defensa, y Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior, como columna vertebral. El derrumbe del sistema financiero internacional, que ha afectado notablemente a España, es la principal tarea a la que se enfrenta Rodríguez Zapatero durante la segunda legislatura. La caída libre del sector inmobiliario y el aumento de las cifras del paro serán los principales caballos de batalla para el gobierno socialista.


SELECCIÓN ESPAÑOLA DE FÚTBOL

La fecha del 29 de junio será recordada para siempre en la historia del fútbol español. Ese día, España conquistó la segunda Eurocopa de su historia en Austria, una hazaña que convirtió a los futbolistas nacionales en los seductores del continente europeo tras 44 años de desilusiones. El estadio Prater de Viena fue el escenario que coronó a nuestros jugadores tras una trabajada victoria con la terrible selección de Alemania (1-0). Un atractivo gol de Fernando Torres trajo la gloria a nuestro país. Con la madrileña plaza de Colón convertida en el epicentro de la mayor fiesta deportiva de la historia española, todas las calles de nuestra nación se llenaron de aficionados extasiados que celebraron con una euforia sobresaliente la conquista del título continental. Había muchas ganas de quitarse la espina y cambiar la triste historia que había presidido el recorrido de la selección española de fútbol por las fases finales de los grandes campeonatos. No se había visto un juego tan bonito de nuestro combinado. Una apuesta tan descarada por el fútbol de toque. Desde el debut ante Rusia (4-1, tres goles del langreano Villa), los hombres de Luis Aragonés asombraron al mundo con un fútbol de pase y contención al que nadie pudo superar. Ni Italia, esa selección de infatigables y enloquecedores luchadores; ni Rusia, un combinado de diablos del balón que situaron al pequeño Arshavin como punta de lanza de sus envites; ni la sempiterna Alemania pudieron frenar el avance español hacia la victoria. Toda España secundó la marcha del ejército del Sabio de Hortaleza hasta que el capitán Casillas levantó la Copa de la victoria. No, no fue un sueño. Todos asistimos a la coronación de Iker, Reina, Palop, Navarro, Albiol, Ramos, Capdevila, Arbeloa, Puyol, Marchena, Juanito, Senna, Fábregas, Xavi, Iniesta, Silva, Alonso, De la Red, Cazorla, Villa, Torres, Güiza y Sergio García. Nuestros 23 héroes elegidos para la gloria.
RAFA NADAL

¡Qué portento! Rafael Nadal Parera ha cambiado el concepto del tenis en nuestro país. A pesar de que Santana, Bruguera, Arantxa, Moyá y Corretja, entre otros, consiguieron importantes campeonatos, este tenista balear ha redimensionado la imagen de este deporte en España. Nacido en junio de 1986 en la isla de Manacor, Rafa Nadal se ha convertido en el número uno del tenis mundial gracias a una trayectoria impecable. Tetracampeón de Roland Garros (2005 a 2008); campeón de Wimbledon (2008); medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín (2008); premio Príncipe de Asturias de los Deportes (2008) y finalista en varias ocasiones de los torneos más importantes del ránking ATP, Nadal ha hecho historia. Pocos deportistas aúnan unas condiciones físicas y psíquicas tan avanzadas. Los exigentes dirán que no es mérito suficiente como para garantizar la celebridad y se apoyarán en que aún le quedan muchos años de carrera. No lo vamos a negar pero las circunstancias del tenis obligan a pensar de otra manera. Nadal tiene 22 años y es un prodigio. No hay manera de ver en él un vestigio de duda. Su noble carácter es una garantía de limpieza. Además tiene a su favor las mejores coartadas posibles: es joven, fuerte y valiente. Su aparición ha deslumbrado al mundo y ha eclipsado la excelencia de Roger Federer, el mejor tenista de la historia. Su irrupción alimenta la esperanza. De ahí que no sea extraño que todos los españoles se rindan en elogios hacia Rafa, el manacorí de oro.


MICHAEL PHELPS Y USAIN BOLT




Ellos fueron los grandes triunfadores de los últimos Juegos Olímpicos. Sus hazañas coparon las primeras páginas de los periódicos y llenaron minutos en los informativos de emisoras de radio y cadenas de televisión. En la piscina y la pista de atletismo, ambos han construido una historia de superación personal, constancia y triunfo. Todo el mundo se rinde a estos dos maravillosos deportistas. No se pueden situar sus límites porque su fuerza incombustible les convierte en semidioses. Quienes vieron a Phelps en la piscina olímpica de Pekín ganar sus 8 medallas de oro difícilmente creerán que hay alguien capaz de igualar el valor de semejante gesta. La asombrosa capacidad acuática de este estadounidense, de espalda ancha y largos brazos, le acredita como el mejor nadador de la historia y uno de los mejores deportistas de la historia olímpica. La pileta se convirtió en su entorno natural, en ella Phelps se convirtió en un ser imbatible y demostró su tremenda fortaleza. Produce escalofríos pensar en alguien que consiga superar algún día las marcas del hombre que obró el milagro de triunfar donde nadie lo preveía. Parece imposible. Similares elogios merece la proeza del atleta jamaicano Usain Bolt, que pulverizó los récords del mundo en 100, 200 y 4x100 metros. Ver una carrera de Bolt, con su increíble progresión y velocidad, es observar la fuga de un caballo desbocado. Es un relámpago que no encontró en las pruebas olímpicas un rival que le pueda desafiar. Hubo y hay muchos candidatos, pero ni Tyson Gay ahora, ni Michael Johnson antes han conseguido heroicidades semejantes. Y lo han intentado. Aplaudimos y disfrutamos a Bolt porque no es otra cosa que una fiel representación de las luces y proezas de la velocidad humana. Ni la sombra del dopaje puede arrojar dudas sobre un corredor que está un paso por delante del resto de atletas de la historia. El lado oscuro, tristemente común en el atletismo, no vale ni la mitad de sus hazañas, de su ejemplo.


ALBERTO CONTADOR




Es el hombre que ha devuelto la esperanza al ciclismo. Siempre será recordado por ello. Alberto Contador, que nació el 6 de diciembre de 1982 en el pueblo madrileño de Pinto, fue capaz de ganar Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España en un año, una gesta que no pudo conseguir ni el pentacampeón del Tour de Francia Miguel Induráin ni el heptacampeón de la ronda gala Lance Armstrong. Contador parece un alumno aventajado de los dos, contando con cualidades naturales propias de Pedro Delgado. A la fuerza contra el crono de Lance y la regularidad de Miguel, Alberto le suma la capacidad escaladora de Perico. Así ha conseguido levantar pasiones entre la afición y catapultarse hacia un futuro prometedor a pesar de tener tan solo 26 años. Lo mejor es que Alberto sabe sufrir y resistir las emboscadas. Lo demostró en la carrera italiana, donde soportó como un coloso las embestidas de Riccó, Di Luca y Simoni. Una resistencia heroica que le valió la maglia rosa y le sirvió para demostrar que es el más fuerte del pelotón internacional. Privado de correr el Tour de Francia por los dueños de la ronda gala, Contador preparó a conciencia la Vuelta a España y dio un auténtico recital por las carreteras españolas. Para los anales se queda su inolvidable escalada hasta la cima de L´Angliru que deparó una victoria incontestable. Digna de otra época. En poco más de un año, este corredor madrileño ha ingresado en el club de los elegidos. No todos los años un ciclista consigue la triple corona y coloca su nombre junto a celebridades de las dos ruedas como Bernard Hinault, Eddy Merckx, Jacques Anquetil y Felice Gimondi. Tampoco conviene pasar por alto los méritos contraidos por Carlos Sastre, que venció el Tour de Francia, y Samuel Sánchez, medalla de oro en la prueba en ruta de los Juegos Olímpicos de Pekín.


LEWIS HAMILTON




Lewis Hamilton hizo historia al convertirse en el campeón de Fórmula Uno más jóven de la historia en su segundo año profesional en la categoría reina del automovilismo. El británico superó el poder de la escudería Ferrari, que rozó el título hasta el final, y el tesón de Fernando Alonso, quien no se resiste a abandonar la estela del triunfo y colocó su irregular R28 en posición de victorias. McLaren Mercedes tiene motivos para sentir orgullo y afrontar el futuro con esperanza gracias a Hamilton, un piloto brillante que consigue cumplir todos sus sueños. Su vida es un ejemplo de lucha infatigable, similar a la que protagonizó Fernando Alonso. El británico no lo ha tenido fácil para alcanzar la gloria. Tras una infancia complicada, en la que su padre ejerció de sostén e impulsor a pesar de una situación económica precaria y enormes problemas familiares, Hamilton tuvo la valentía suficiente y accedió a Ron Dennis, que finalmente le concedió una oportunidad vista la tremenda ambición del chaval y sus exageradas condiciones naturales para la conducción competitiva. De la mano de Dennis, Hamilton se consagró y accedió así hasta la escudería McLaren. En este equipo llegó, vio y venció. Los responsables del equipo no tuvieron dudas y, ante la llegada del bicampeón del mundo Fernando Alonso, pensaron en sentar a Hamilton en otro monoplaza. Los problemas llegaron cuando chocaron los egos de los dos pilotos, que se enquistaron por la mala gestión y planificación llevada a cabo por Ron Dennis. Alonso pretendía ser el líder del equipo al estar avalado por la victoria en dos campeonatos del mundo, y Lewis no quería ser el escudero de nadie pues asumía que tenía muchas posibilidades de victoria. Al final, Raikkonen se llevó el triunfo esa temporada y Hamilton aguardó un año. Sin Alonso a su lado, el inglés enterró viejos fantasmas y consiguió grandes victorias. Y llegó como líder a la carrera final en Interlagos, con una ligera ventaja sobre Felipe Massa. A falta de dos vueltas para la conclusión, Hamilton perdía el título mundial porque Vettel le adelantó aprovechando los problemas del inglés con el motor de su monoplaza. Pero el retroceso de Timo Glock, que no fue capaz de mantener a su Toyota en las primeras posiciones por la mala elección de los neumáticos, permitió un adelantamiento inverosímil de Hamilton en la última curva. A 850 metros de la meta. El box de McLaren estalló; Lewis lo había vuelto a conseguir.


BARACK OBAMA


Estados Unidos optó por el cambio y Barack Obama llegó a la Casa Blanca. Una apuesta por la esperanza, que rompe con 8 años de mandato de la Administración republicana. Por primera vez, un afroamericano venció las elecciones a la presidencia de la primera potencia internacional. Con un alto índice de popularidad y dispuesto a rescatar a la nación americana de una de las peores crisis de su historia, Obama rompió los prejuicios acerca del conflicto racial. Su imparable progresión ha sido objeto de estudio y su oratoria demócrata se impuso al continuismo republicano. Primero consiguió arrebatar a Hillary Clinton la nominación por el Partido Demócrata y después, el 4 de noviembre, Obama logró un triunfo historico ante John McCain al conseguir un 64,9% de apoyo en las urnas. La era Bush, con la imagen más desgastada que cualquier líder norteamericano ha tenido jamás, había llegado a su final para dejar paso a una nueva etapa que caló especialmente en la sociedad estadounidense. "Yes, we can". Este lema de su campaña resume a la perfección las intenciones del nuevo líder para el mundo libre, que ya ha pasado a la historia de la política internacional. Su objetivo es dejar atrás el escepticismo y las dudas para abrir una ventana a la ilusión. Todo el mundo seguirá con expectación a partir de enero las evoluciones de un hombre que pretende gobernar para el pueblo. El desarrollo global dependerá de buena parte de las decisiones que tomará el nuevo y flamante inquilino del despacho oval.


Tras esta descripción pormenorizada sobre los principales protagonistas del año que está a punto de dejarnos, quiero hacer una mención especial. Lo de casa tira, y mucho. Por eso no me quiero olvidar del mayor logro conseguido por el Sporting de Gijón en la última década: el regreso a Primera División. Después de diez años de fatigosa trayectoria por la Segunda División, Gijón se echó a la calle para celebrar el regreso de su equipo a la élite. Es la victoria de la juventud, de un proyecto basado en la confianza y el respeto que tiene un protagonista singular: Manuel Preciado. Este cántabro espontáneo y sencillo ha devuelto al Sporting a la élite. Y también será recordado como uno de los grandes triunfadores del 2008.

MANUEL PRECIADO

Desde que llegó a Gijón tuvo muy claro su objetivo. Desde el primer día que compareció ante la prensa en la Escuela de Fútbol de Mareo, vendió un discurso de ilusión. Desde que, en el verano de 2006, tomó las riendas del Sporting de Gijón se empeñó en devolver la alegría a este club. Dos años y medio después, Manuel Preciado Rebolledo puede estar orgulloso. Ha cumplido sus objetivos. El Sporting ha regresado a Primera División y este cántabro, que nació en un pueblo llamado Astillero, es el principal artífice. Toda la afición de Gijón estará eternamente agradecida a este singular técnico que sabe dejar su huella allá donde pisa. Tras entrenar a Gimnastica de Torrelavega, Racing de Santander, Levante y Murcia, Preciado acumula una dilatada trayectoria que le ha llevado a vivir los partidos de una forma muy vehemente. Y esos sentimientos los sabe contagiar a la grada, que le responde con innumerables muestras de cariño y complicidad. "Me voy a dejar un bigotín como Preciado" es una de las consignas que grita la afición de El Molinón en honor a un hombre que les ha devuelto la alegría. Él lo sabe y responde sin problemas a cada solicitud de autógrafo y fotografía. Todos quieren a Preciado, que parece un entrenador hecho a la medida del Sporting.

El secretario tecnico, Emilio de Dios, lo convenció para asumir el mando de un nuevo proyecto a un paso de su Santander del alma. Preciado aceptó el reto y transmitió su buen rollo a toda la ciudad. Su espontaneidad no pasa desaparecibida y para los anales han quedado algunas de sus frases en ruedas de prensa como "alguno se la comerá doblada dentro de poco" o "ni ahora somos el Bayer Leverkussen ni antes eramos la última mierda que cagó Pilatos". Genio y figura. Desgraciadamente, Preciado lo pasó mal en la vida y sabe que la alegría es imprescindible para sobrevivir. Por eso sabe relativizar la importancia de las cosas. Aún así, no se le puede escapar mirar al cielo para dedicarles un éxito a su mujer y a uno de sus hijos, que fallecieron hace unos años. Pero ni esa circunstancia ha apartado la sonrisa del rostro de un hombre que ya se identifica con las raíces más profundas de la ciudad. No es extraño encontrarlo por las calles gijonesas como uno más, vestido con una de sus inconfundibles camisas blancas por encima de un vaquero. Y es que la sencillez es otra de las cualidades que distinguen a este cántabro tan auténtico. Preciado ha sabido meterse a los gijoneses en el bolsillo porque Gijón ya forma parte de su corazón. Esta villa lo ha sabido reconocer y se comprobó el pasado 15 de junio cuando los gijoneses se echaron a la calle para sumarse a su cariño.

martes, 30 de diciembre de 2008

El poder del fútbol español


Los niños han conquistado el fútbol español. Las mejores canteras de España y de Europa volvieron a deleitar en un torneo rápido, apasionante y cargado de belleza. Todos los españoles lo pudimos disfrutar en Cuatro, esa cadena de televisión que nos acerca mejor que ninguna otra a la realidad social y deportiva. Estoy seguro de que nadie lamentó ver los modos y maneras de estos jugadores grandes, auténticos artistas del balón, verdaderos futbolistas de alto voltaje que comprimen un talento sobrenatural en un pequeño cuerpo. No me deja de sorprender desde qué tempranas edades se alcanzan los más altos niveles de destreza futbolística. Es difícil jugar mejor de lo que juegan estos niños que participaron en el XIII Torneo Internacional Alevín de Fútbol 7, que se celebró estos días en Maspalomas, organizado por la Fundación El Larguero.


¿Quién dice que en Navidad no hay fútbol? Lo hay, y del bueno. Fútbol de alta escuela, porque en Canarias se reunieron los equipos alevines de las mejores canteras de España y Europa para reñir la supremacía. De fuera vinieron Borrusia Dortmund, Inter, Milan y Benfica, para medirse con Barça, Real Madrid, Athletic, Atlético, Valencia, Sevilla, Villareal y Espanyol. Niños de doce años, en la modalidad de Fútbol a Siete. (Siete contra siete, en medio campo, dispuesto a lo ancho, con las porterías en las bandas). Un campo acorde al desarrollo físico de los chavales. Qué mejor espacio para demostrar el talento. Un marco inmejorable para exhibir las cualidades y habilidades aprendidas hasta el momento en los campos naturales, artificiales y de tierra. También para lucir el repertorio que se muestra en los partidos de los parques, que se resisten a desaparecer. Y eso que España no tiene tan arraigada esta costumbre de jugar a pie de calle, que impera en países consolidados convertidos en grandes superpotencias futbolísticas como Brasil o Argentina. De las fabelas surgieron astros como Pelé, Ronaldo, Rivaldo y Ronaldinho. De las barriadas argentinas aparecieron cracks de la talla de Riquelme, Aimar, Verón, Agüero, Messi y, cómo no, Diego Armando Maradona, el barrilete más cósmico de la historia del fútbol internacional. Tampoco me olvido de África, la potencia futbolística emergente de cuyas entrañas han salido figuras como Eto´o, Drogba o Kanouté.


El fútbol de los chavales es el fútbol verdadero, sin conservantes ni colorantes. Sin achique de espacios, sin especulación, sin faltas tácticas, sin Rafa Guerrero, sin pérdidas de tiempo, sin Rodado, ni Iturralde ni todos los que vienen después. Fútbol que fluye en estado puro desde la cabeza de estos chicos hasta sus pies, y de ahí se proyecta hacia el compañero o hacia la portería contraria. Fútbol sano, bonito, descontaminado, mecido esta vez por el dulce clima de Maspalomas. Es el fútbol como lo ven, lo explican y lo interpretan los niños. El fútbol que todos soñamos y entre todos perdimos. En esta ocasión, la victoria ha recaído en el Barcelona. Guiado por la calidad de cuatro artistas (Enguene, Kaptum, Fran y Saavedra), esos pequeños diablillos del balón derrotaron a todos sus rivales en las rondas previas y arrasaron a los chicos del Benfica en la final (6-2). Una demostración de poder que emula el magisterio impartido por los mayores, por sus ejemplos a seguir: Iniesta, Xavi, Bojan, Puyol y Víctor Valdés. Las lecciones magistrales que éstos imparten en el fútbol de élite han contribuido a la mayor gesta conseguida por la selección española de fútbol a lo largo de su historia: la Eurocopa de Austria y Suiza. Ese triunfo logrado el pasado mes de junio en el estadio Pratter de Viena, que vive instalado en los sueños de los que hoy han comenzado a saborear las mieles del mejor deporte, nos lo ha recordado Cuatro esta noche. Los goles de Villa, Torres, Fábregas, De la Red, Güiza, Xavi y Silva. Soñemos despiertos y pensemos que Cuatro nos volverá a ofrecer pronto imágenes parecidas de éxtasis triunfal, pero con nuevos protagonistas. Para mantener las sensaciones vividas durante un año en el que se consagró el poder del fútbol español al grito de "Podemos".

lunes, 29 de diciembre de 2008

La inocencia de Peter Pan


Ayer se celebró el Día de los Santos Inocentes. Todos hemos podido ser autores y víctimas de alguna inocentada, acorde a una vieja tradición que se conmemora cada 28 de diciembre. En este espacio no voy a hacer ninguna. No procede. Primero porque no pretendo molestar a nadie, ni ofender a la gente que se puede sentir mal embromada. Y también porque en estos días han ocurrido tantas cosas (como la crisis financira global que sigue afectando a todos los ciudadanos, el temporal que ha producido un desprendimiento en el santuario de Montserrat (Barcelona) que ha atrapado a 1.500 personas, o la última ofensiva israelí sobre la ciudad de Gaza que ha dejado un rastro terrible de fallecidos y heridos), que desgraciadamente ya no hay barbaridad que nos parezca irreal.

Así que he preferido sumarme a la singularidad del día presentándome tal como era unos cuantos años atrás, cuando vivía en la inocencia, en el delicioso país de Nunca Jamás. No me resisto a abandonar ese lugar tan agradable, donde todos los sueños se hacen realidad. Y lo hago porque es así como quiero sentir la vida, como un mundo mágico de héroes y victorias, donde las trampas y los malos salen siempre derrotados, igual que el Capitán Garfio ante Peter Pan. Sé que pasan muchas cosas malas, y me preocupan, pero vivo con la ilusión permanente de que el mundo es, sobre todo, lo contrario: nobleza, superación, magia, ejemplo. Sentirlo así es lo que me hace tan agradable despertar cada mañana. Manteniendo ese espíritu que me ha guiado durante toda mi existencia. Ese ánimo de jugar, saltar, correr, reir y llorar que ya ponía en práctica dese bien pequeño cuando jugaba con los patos,las ocas, los pavos reales y las palomas en el parque Isabel la Católica. Pensando y sintiendo libremente como ese personaje de dibujos animados que se resistía a crecer y que vivía junto a un grupo de niños con el mismo rango de edad que él, a los que llamaba Niños Perdidos. Y todo en una isla donde conviven piratas, hadas y sirenas en donde se viven numerosas aventuras fantásticas durante toda la eternidad. Así es mi vida.

Y me presento así también en homenaje a esos niños que ya han iniciado en Gran Canaria el campeonato Alevín de Fútbol 7. Una maravilla, ese clásico torneo de verano y de invierno, que mantiene vivo con su esfuerzo otro niño grande, el periodista José Ramón de la Morena, al que la vida ha dado poder y sabe utilizarlo para bien. Fútbol limpio y puro, sin codazos que abren cabezas o rompen narices, sin penaltis fingidos, sin acosos al árbitro. Fútbol jugado desde la nobleza y la inocencia, como fue concebido. Fútbol de niños para disfrute de todos nosotros, niños también cuando les vemos. Yo el primero que me miro en el espejo de los Andrés Iniesta, Cesc Fábregas, Fernando Torres, Iker Casillas, Fernando Llorente y Bojan Krkic del futuro. Todos se guían por un admirable afán de superación y una valentía imperturbable. Esa inocencia por no crecer nunca es la que reflejan Dani Martín y el resto de componentes de El Canto del Loco en su nuevo éxito "Peter Pan". Os la recomiendo. Es una gran canción.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Navidad: entre la alegría, el hastío y los regalos

4.22 a.m. Lo primero, felices fiestas a todos. En mi caso no sé si resultarán del todo felices porque aún tengo muchas dudas sobre si me gusta realmente este tiempo. Ayer tenía preparada una jugosa y sesuda carga de argumentos para defender esta celebración, pero las demoras tecnológicas me impidieron sacar a la luz la retahíla y el panorama ha cambiado bastante. Sabía que es complicado andar en exceso con los fusibles del bar, pero desconocía que iba a resultar tan desesperadamente lento y, por ello, aplazamos los regalos de Papa Noel. Lo volveremos a intentar esta noche, pensando que a estas horas la demanda de corriente no es excesiva, espero. Es 25 de diciembre. Según la jerarquía católica, ésta es la fecha por excelencia de las fiestas navideñas. Muy bien apuntado, amigos obispos. El caso es que yo tengo muchas dudas sobre la eficacia de este periodo. Desconozco si las Navidades me fascinan, como ocurría durante los años dorados de mi infancia, o me resultan un aburrimiento infumable. Está muy bien el rollito de regalos, reuniones familiares, mensaje del Rey, villancicos, buenos deseos y demás; el problema es que resulta una combinación algo absurda cuando se comprueba la poca aplicación práctica de los propósitos navideños. Mientras unos sueñan, otros están en vigilia. De tal modo que se suceden los actos de fé en las Navidades con las pestes de otros que, dicen, esta fiesta sólo tiene aires comerciales. Respeto ambas posturas y eludo decantarme por una en concreto, pues ambas tienen su fundamento.

Me llamaréis materialista, y con razón. Estoy contento porque Papá Noel me trajo el libro "Podemos", escrito por los periodistas Juanma Castaño y Manu Carreño, con el muñeco Otto incluido, por si se tercia una triquiñuela de urgencia. Es broma. No negaré que estoy ansioso por recibir regalos y, sobre todo, alegrías. Valoro el más mínimo detalle, lo admito. Mi racha no es precisamente envidiable, para qué negarlo. Y si algo me emociona es la evolución de mi primo Saüc, que ya supera los 1,700 kg. Menudo crack. Igual que Titán Paul, ese jabato italiano, que tiene mi mensaje de apoyo entre los últimos comentarios recibidos. Eso sí que mola. Espero que lo que 2008 ha torcido, lo encarrile 2009. Prometo un futuro balance sobre lo que ha sucedido en el último año y una disertación con deseos para el próximo. Hasta entonces, cumpliendo lo prometido en una entrada anterior, os ofrezco unos sencillos, patrióticos y apasionados regalos marca de la casa. Los futboleros estáis de enhorabuena porque no sólo la Premier nos permitirá disfrutar nuestro deporte favorito. Tiramos de videoteca. ¡Que os aproveche!







lunes, 22 de diciembre de 2008

¿Y dónde celebro el Año Nuevo?


1.32 a.m. En plenas Navidades, mis preocupaciones son otras. Mis quebraderos de cabeza se dirigen a una fecha en concreto: la noche de fin de año. El día del desmadre, la pasión y la alegría. La pregunta surge sola. ¿Dónde celebrar la Nochevieja? En principio, aprovechando que éste es un bar abierto al mundo y que aquí se valoran todas las opciones, hay que recordar las muchas opciones que tenemos para recibir el 2009. Se puede optar por una noche loca en una casa rural o apartamento; cena más cotillón de gala, que puede incluir alojamiento; y una macrofiesta en un ambiente de desenfreno y locura. Los precios son variados; van desde los 12 hasta los 200 euros dependiendo de las características del fiestorro en cuestión. Oasis, Jardín y Castiello son las opciones que barajo en estos momentos. Las dos primeras propuestas pierden fuerza ante la tercera, una mega celebración en un llagar imponente con sidra, música a todo trapo, chocolate con churros, autobús y, sobre todo, chicas, a la que acudirán mis amigos Jorge, Bayón, Paco, Cova y Jose, entre otros. Interesante y prometedora propuesta pero tremendamente sofocante y cara (65 euros). Es cuestión de opiniones, como todas las cosas.

El caso es que aún no tengo entrada. El personal no perdona una noche tan especial y la venta de localidades marcha a un ritmo frenético. Mis amigos ya tienen las suyas y me invitan a sumarme a su juerga. Pero no me decido y el tiempo pasa. Agradezco su invitación y valoro su compañía. Salimos frecuentemente y no me gusta fallar en una fecha tan señalada. Un día de esos en los que, pase lo que pase, se recuerda todo aunque no se haga nada del otro mundo. Me acuerdo perfectamente de la noche del pasado año, a pesar de que salí y volví para casa en cuestión de 45 minutos. Luego llegaron las quejas, las decepciones y, ahora, las invitaciones. Se me propone un cambio radical. Es cuestión de animarse. Lo acepto y me resulta tentador pero, en un día tan marcado, no quiero equivocarme. La noche va de riesgos, lo sé. Y la liebre puede saltar en cualquier momento. Prefiero jugar con libertad, sin ataduras ni compromisos. Quiero pasarlo bien con mis amigos, pero también me gustaría seguir mi propio criterio sin amarres, deslices y dudas. Marcar mi territorio y dejarme llevar por mis convicciones hasta donde pueda llegar.

Entonces surge la propuesta de Pablo y su corte de camaradas. En principio, no parecen dispuestos a invertir en una mega fiesta, donde podrían terminar agobiados por el ambiente y las circunstancias. Van a lo seguro, o sea, a lo conocido. Ir de bares, la práctica habitual. Una buena fórmula para salir en Nochevieja sin límites horarios y trifulcas no deseadas e inesperadas. Si el sistema da resultado normalmente, ¿por qué no va a funcionar el 1 de enero? Comprendo su sencillo método y me sumo a su causa. Que cuenten conmigo. No quiero imprevistos ni lamentaciones, del tipo "a buenas horas decidí venir a este antro". Después de mucho pensar y consultar, he llegado a la conclusión de que vale más jugar sobre seguro. Tengo comprobado que no conviene comenzar mal el año y prefiero apostar con garantías. Más aún, en una situación como la actual tan necesitada de incentivos. Quién sabe si esta opción traerá agradables sorpresas y terminará con la sequía. Dejo en el aire la duda.

Conclusión: la opción que me ofrecen Jorge, Bayón, Cova y Paco es muy atractiva, sí, pero no lo veo del todo claro. Y las dudas son malas consejeras cuando se trata de decidir la fiesta de fin de año, que no suele perdonar los errores. No le quiero dar más vueltas. Así que me ahorraré los 65 euros de Castiello y los dejaré a buen recaudo (lejos del inefable Madoff y sus maneras especulativas con los dineros). Vuelvo al método empleado en las Nocheviejas de 2006 y 2007 cuando opté por salir a mi rollo. La cosa no fue mal y, en ambos casos, me lo pasé francamente bien con mis colegas. Estoy seguro de que, pase lo que pase el próximo 1 de enero, sacaré algo positivo de esa noche. Para animar los momentos previos, y cumpliendo con lo prometido en una entrada anterior, voy a amenizar la espera con un video muy especial. El fútbol descansa por Navidad y hay que rebobinar para vibrar con los goles pero el entusiasmo no se puede embalsamar. Hoy se cumplen 25 años del 12-1 de España a Malta y, siguiendo con el capítulo de grandes momentos vividos por nuestra selección, incluyo los mejores momentos de la final de los Juegos Olímpicos de Barcelona disputada el 8 de agosto de 1992. La primera medalla de oro conseguida por los nuestros. Un gran triunfo. Espero que os guste. Y la cosa no se queda aquí porque aún me guardo muchas y agradables sorpresas en la recámara.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Las estrellas de la vida







Ahí los tenéis. Sí, son ellos. Los que frecuentemente nos levantan de los asientos con sus hazañas deportivas. Los que nos llenan de ilusión continua por el deporte y por la vida. Los que nos enorgullecen de ser como somos porque ellos son nuestro gran orgullo. Los que nos hacen adorar, aún más, a España. Son las estrellas de la vida. Capitaneados por Iker Casillas y Rafa Nadal, los personajes más carismáticos de este país, los deportistas unieron esta tarde su vocación solidaria para afrontar el reto más hermoso y complicado: luchar contra la malaria, una terrible enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo. Es el segundo partido contra la malaria, a beneficio de Cruz Roja, que se celebró en el Palacio de los Deportes de Madrid con el objetivo de recaudar fondos destinados a la reconstrucción de un hospital en Selengue (Mali), al sur de Bamako, la capital del país.

Alberto Contador, Fernando Alonso, Pedro Martínez de la Rosa, Samuel Eto´o, Raúl González, Sergio Agüero, Juan Carlos Ferrero, Almudena Cid, Kanouté, Santi Cazorla, Dani Sordo, Jorge Lorenzo, Carlos Sainz, Feliciano López o Juan Carlos Ferrero, son sólo algunos nombres de las decenas de héroes que se juntaron para levantar un hospital, ayudar a los necesitados, acabar con la malaria. Los niños de hoy tienen muchos motivos para adorar el deporte y, con esta nueva gesta de los nuestros, se volvió a demostrar. ¡Cómo se lo tuvieron que pasar los pequeños que llenaron las gradas del pabellón esta tarde! Karts, tenis y fútbol, ahí es nada. Una combinación magnífica que dio forma a un espectáculo solidario de primer órden, que Cuatroº nos dio la oportunidad de seguir por televisión gracias a los ingeniosos comentarios de los Manolos (Manolo Lama y Manu Carreño) con la imprescindible aportación de Juanma Castaño y Nico Abad. De esta forma, toda España se pudo sumar a un evento benéfico muy bonito.

Da igual quienes fueron los vencedores y los vencidos. No importa el cuadro de honor de una iniciativa que deja a los más necesitados como ganadores indiscutibles. El buen rato vivido por este grupo de campeones ha conseguido recaudar más de 200.000 euros que se destinarán a una importante labor social. Lorenzo, Alonso, Contador, Casillas y Nadal ya no pueden presumir únicamente de ser campeones del mundo y Europa sobre la cancha, sino que tienen la oportunidad de sacar pecho porque son auténticos ejemplos para una sociedad que necesita a mucha gente como ellos. Que Dios les bendiga por ser como son y que la vida les recompense por su generosidad. Se merecen la mayor de las suertes. Y para que todos nos sumemos a esta causa tan noble, aquí dejo el número de las cuentas corrientes a las que podemos destinar nuestro granito de arena:
Caja Ávila: 2094-0077-96-0077073000 y Banesto: 0030-1292-00-0000135271.

Antes de despedirme quiero recuperar el video-resumen de una de las mayores gestas conseguidas por nuestra selección. Tras escuchar la animada tertulia que esta noche mantuvieron sus protagonistas en El Larguero, he decidido rescatar este documento inolvidable. Son los goles del España 12 Malta 1, un partido disputado el 21 de diciembre de 1983 y del que en breve, por tanto, se cumplirán 25 años. España estaba obligada a ganar por once goles de diferencia para superar en el gol average a Holanda y clasificarse para la Eurocopa de 1984. Aunque, por aquel entonces, uno era un proyecto de persona, no me resisto a situar este momento como uno de los más grandes que he vivido junto al equipo de mi país; a la altura de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 que ganó un equipo en el que destacaban Kiko, Luis Enrique, Abelardo, Manjarín, Cañizares y compañía, un hito con el que empecé a amar el deporte; o ese España 1 Dinamarca 0, valedero para la clasificación del Mundial de 1994, que viví con 9 años y que no pude seguir en directo porque a la hora que se jugó el partido ya estaba en la cama; o el gol de Alfonso a Yugoslavia en la Eurocopa del 2000 que ví en el Albéniz con Javi Armendáriz, Gabi, Carlos Morán, Bayón y Paco; o la tanda de penaltis del España-Irlanda en el Mundial de Corea y Japón del 2002 donde Casillas se consagró parando dos penaltis y que seguí también en el Albéniz con el mítico Requejo y sus colegas; o la inolvidable final de la última Eurocopa, ese España-Alemania que vencimos 1-0 gracias a un estupendo gol de Fernando Torres (Lahm todavía lo está buscando) y que disfruté intensamente en el Dindurra con Cova, Jose, Gracia, Gabi, Rubén, Manu, Gonzalo y mi primo Diego. Mi primer título con la selección nacional que disfruté extasiado por la alegría. ¡Qué grande es el fútbol! Espero que lo mejor aún esté por venir y todos podamos deleitarnos con muchos momentos parecidos gracias a los nuestros. Hasta entonces, disfrutad con los goles de Santillana (4), Poli Rincón (4), Maceda (2), Sarabia y Señor. Prometo que no tardaré en añadir a esta videoteca más videos de las hazañas que acabo de enumerar. Ya dije que este bar iba a ganar en encanto con el paso del tiempo.


lunes, 15 de diciembre de 2008

Terapia navideña

2.30 A.M. Lo único bueno de retrasar las intervenciones en el blog es que la vida nos ofrece nuevos y más sabrosos asuntos para las confesiones en esta taberna incomparable. Y he estado tentado de retrasarme un poco más para comprobar si el momento de calma chicha actual es circunstancial, va para largo o es fruto de mi imaginación. Nunca se sabe. No pretendo con ésto disculpar mi ausencia o quizá sí. Como este salón es lugar de confesiones sin reprimenda debo reconocer mi tendencia a los desahogos en general, lo que podríamos llamar desvaríos, esos pensamientos que guardan una relación directa con la cantidad de trifulcas diarias.

Admiro profundamente, casi tanto como a la gente que sonríe por la calle sin razón aparente y entre los cuales me encuentro ocasionalmente por razones voluntarias e involuntarias (es lo que tiene ir escuchando Carrusel Deportivo), a los que viven despreocupados, pendientes simplemente de sus aficiones y se limitan a preguntarte "¡Qué pasó, hermano! Estás desaparecido en combate, hace días que no se te ve el pelo...¡Un brazo, loqueras!" Confieso que me encantaría quedar frecuentemete con mi gente, con mis amigos, y naturalmente pienso en los buenos momentos compartidos y, lógicamente, en los que están por venir. Pero mi tendencia natural a dejar las cosas para última hora y mis compromisos cotidianos hacen que los encuentros sean puntuales e intensos. El teléfono y el Messenger son buenos aliados en este sentido, pero también pecan de ser excesivamente impersonales y equívocos. Por eso me disperso, aunque me queda el consuelo de que los camaradas que mantengo son inasequibles al desaliento, incondicionales que aceptan la tara de este bohemio confesor bloggero y apenas me reprochan mi desidia. Cuando se hartan les repito que me lo paso genial con ellos, quizás mucho más que otros que les llaman por teléfono cada dos días, y trato de convencerles de que saber compaginar el móvil con los compromisos personales, diversos y dispersos, es complicado.

Intuyo que me estoy desviando del tema, pero esta noche también quería hacer terapia en el bar (Refaeli, a poder ser, sobran los motivos tal y como se puede apreciar en la fotografía de la nueva chica de Di Caprio que acompaña muy bien estas líneas). Yo he venido aquí a hablar de mi libro, ahora que está tan de moda y todos se suman al negocio editorial (Juanma Castaño y Manu Carreño con su emotivo "Podemos"; Rosety y compañía con "15-6-2008. El día del ascenso", Manuel Esteban, Manolete, con su "Soy del Atleti, ¿y qué?", y el gran Pepe Domingo Castaño, animador de Carrusel y juglar por devoción, con su libro de poemas "Debajo de la parra"). De momento no tengo pensado sacar a la luz una obra, básicamente porque ya no hay mucho donde elegir y aún queda mucho para llegar al farragoso mundo de las memorias. Un coñazo o, como diría el gran Maldini, una bacalá. Aún así, aquí sigo sin desistir. Lo sucedido dentro de mi domicilio me resulta más deprimente. Mis padres me exigen movimiento, no me permiten (tampoco lo pretendo) vivir enclaustrado en mi casa todo el santo día, pendiente del monitor del ordenador. Aquello me dejó aturdido un tiempo y no sé cuántas confesiones hice en este salón mientras estuve en trance. Al fin llegué a la conclusión de que había algo de cierto en las exigencias y entonces me dieron unas ganas irrefrenables de cambiar de aires, y para ello elegí la alianza con mi madre que para eso es positiva, útil, conveniente, productiva, comprensiva, tolerante, perspicaz y me puede poner en bandeja las oportunidades soñadas. Una reciprocidad de favores y peticiones entre ambos puede ser una buena terapia para las fechas navideñas y lo sucesivo.


Para amenizar las vísperas navideñas, los colegas de Carrusel Deportivo ya han grabado su tradicional villancico. Aquí os dejo el videoclip del nuevo hit que han conseguido estos locos de la SER. Esta es la felicitación navideña de Paco González, Pepe Domingo Castaño, Jorge Armenteros, Fernando Evangelio, Heri Frade, Álvaro Montero y compañía. Si os gusta, os extiendo su mensaje de felicitación. Y si no, también. ¡Ah! Y ashupá.

domingo, 14 de diciembre de 2008

El Barça marca territorio

Esta vez no falló el hermano Etoo, que volvió a ver puerta en un clásico a pesar de que antes Iker le paró un penalti. Tampoco decepcionó "Diego Armando" Messi que, con un gol de bandera, volvió a demostrar que estos partidos le molan. Valdés, el mejor portero que ha tenido el Barça desde Zubizarreta, respondió con solvencia a los ataques más envenenados del Madrid; la defensa, con Márquez y Puyol soberbios en los cortes, estuvo impecable; los centrocampistas, incluido Touré que se obcecó más de la cuenta, rallaron a gran altura; y hasta "Tití " Henry se permitió desbordar en su banda al inefable Salgado. Fue un partido redondo para el Barça que, con este 2-0, se va a 12 puntos de distancia del Madrid. Los culés se sacaron la espina del 0-1 encajado la temporada pasada, casi por estas fechas con un gran gol de Baptista; y vengaron a su manera la ofrenta del 4-1 encajado en el Bernabéu en un día de infausto recuerdo para la "gent blaugrana" por el dichoso pasillito. Con un par, el Barça ratifica su liderato en la Liga y deja alejado y tocado al equipo de Juande Ramos.

Prometo que volveré, me extenderé más y confesaré mis preocupaciones como Dios manda. Hasta entonces, y cumpliendo la tradición futbolística de cualquier taberna que se precie, os dejo puesto en la tele del bar un video-resumen con los mejores momentos de un clásico que marcó diferencias. A los culés, que lo disfruten. A los madridistas, que tomen buena nota para lo sucesivo del orgullo mostrado por su equipo en el Camp Nou. ¡Y esta tarde todos a apoyar al Sporting contra el Athletic! Hasta luego.



miércoles, 3 de diciembre de 2008

Podemos y debemos


0.16 A.M. ¡Cómo está el patio! Asombrado me hayo, que diría un buen amigo. Vayamos por partes. Escucho a Abellán desvelar en "El Tirachinas" los trapos sucios del Real Madrid y directamente alucino. Este periodista denuncia que una empresa dedicada al márketing y a la organización de eventos revende entradas destinadas a protocolo que corresponden a localidades de Palco VIP del Santiago Bernabéu por un precio astronómico. Al parecer, se están enriqueciendo algunas personas que no tienen nada que ver con el equipo madridista pero sí podrían tener vínculos con el presidente merengue, Ramón Calderón. Un movidón. Si se demuestra lo que denuncia la Cope, es corrupción pura y dura. No creo que se basen en simples fotocopias para sacar a la luz semejante disparate que confirmaría que el Madrid está podrido y sus actuales directivos deberían irse a prisión con viento fresco. Por la salud de esa institución y del fútbol español. No conviene pasar por alto estas prácticas grasientas de unos cuantos golfos que podrían estar llenando sus asquerosos bolsillos en plena crisis financiera global.

No, no quería hablar de la dichosa crisis en este bar pero parece que todo lleva a lo mismo. Y ahí fuera no se habla de otra cosa. O sí, pero abulta poco. Es como la pescadilla que se muerde la cola. Poco a poco, cada vez somos más los que estamos marcados por esta coyuntura económica que está agotando la liquidez de las empresas. Entiendo poco de asuntos económicos, pero estoy al corriente, por si las moscas. Comprendo algunas denuncias de la oposición y las explicaciones del Gobierno, pero desconozco de que lado está la razón, sé que de mi lado, el de los ciudadanos corrientes, el de los más débiles. Aquellos que son las víctimas directas de los escalofriantes datos del paro en España. No se puede ocultar la realidad durante más tiempo. Según los últimos datos registrados por los Servicios Públicos de Empleo, el número de desempleados se incrementó en 171.243 personas durante el pasado mes de noviembre, lo que sitúa el número total de parados en 2.989.269 personas, un 6,08% más que un mes antes y la mayor cifra desde febrero de 1996. Vaya tela. Se empieza a rozar el umbral de los tres millones y lo peor está por venir. Dice el vicepresidente del Gobierno y ministro de economía, el "entrañable" Pedro Solbes, que 2009 va a ser todavía peor que 2008. Gracias por la información, señor. Le podríamos contestar al buen hombre pero ni es el momento de los agradecimientos ni somos máquinas expendedoras de tabaco que, tras vender el producto, dicen: "Su tabaco, gracias". Es el turno de las exigencias, es el momento de exigir la aplicación de medidas solventes para terminar con esta sangría que afecta a los trabajadores. Sirva como botón de muestra que la mayoría de mis amigos (unas 10 personas) no tiene trabajo y que salvan los muebles con chollos puntuales que les permiten sobrevivir. ¿A quién hay que apuntar? Lo desconozco. No sé quien puede ser el responsable de esta crisis, pero ruego soluciones eficaces y urgentes para el mercado laboral. De lo contrario, la confianza se podría resentir en las urnas y no me parece que estén los políticos para andarse con bromas. Confío en mi Gobierno, insisto, pero le solicito que se ponga a trabajar con urgencia para que todos nos vayamos colocando donde nos corresponde y aspiramos.

Una colega, que acaba de padecer en sus carnes los daños colaterales de esta vergonzosa realidad al no ser renovada en su puesto de trabajo, me lo decía bien claro en un mensaje: "Pues sí, es lo que se lleva ahora, estar apuntando en el Inem". Como si fuera una moda. Pero no lo es, por desgracia. Muchos están viviendo con la soga al cuello por esta desagradable tendencia y no se puede permitir que se prolongue hasta el año que viene. Con este panorama se justifican las nulas, o escasas, posibilidades que tengo de progresar laboralmente. Se suceden los despidos, las rescisiones de contratos precarios y se aprovechan las rescisiones de los compromisos laborales para justificar salidas. Así estamos. Y me rebelo. La esclavitud se abolió hace siglos. "Aguanta, aguanta, que ya te surgirá algo mejor", dirán algunos. Y yo respondo "no", porque esa mentalidad conservadora no es propia del siglo XXI. Si se hubiese pensado así, no se hubiera acabado con los trabajos esclavos. Todo evoluciona y la juventud ya no se cruza de brazos, con pasotismo, resignada a su suerte. Podemos y debemos cumplir nuestros sueños. Por convicciones, por principios. Sigamos el famoso "Yes, we can!". Debemos y podemos cambiar esta situación, señores políticos.

lunes, 24 de noviembre de 2008

El deporte español es oro







1.42 h. Poco más puedo añadir después de semejantes tesoros gráficos. Estas cinco instantáneas resumen perfectamente lo que ha sido el año 2008 para España. Las imagenes de Alberto Contador, en Milan, tras ganar el Giro de Italia el pasado mes de mayo; de Iker Casillas, en el Pratter de Viena, levantando la Eurocopa; de Rafa Nadal dando el ansiado mordisco al trofeo de Wimbledon, que ganó tras derrotar al gran Roger Federer en un interminable partido en el All England Tennis Court; de los jugadores de la selección española de baloncesto tras conseguir la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Pekín, y del equipo español, nuevo campeón de la Copa Davis (Feliciano López, Tommy Robredo, David Ferrer y Fernando Verdasco, con el capitán Emilio Sánchez Vicario) demuestran la buena salud y la magia que destilan nuestros deportistas. Y faltan unos cuantos: Samuel Sánchez (medalla de oro en la prueba de ciclismo en ruta de los Juegos); Carlos Sastre y Óscar Pereiro (vencedores del Tour de Francia) o los componentes de la selección española de fútbol sala (brillante subcampeones del mundo). Sin olvidar al asturiano Fernando Alonso, bicampeón del mundo de Fórmula Uno. Ellos han llevado al deporte español a dominar casi todas las disciplinas. Ya sólo nos falta un campeón de los pesos pesados de boxeo, de los 100 metros lisos de atletismo y un campeonísimo de ajedrez para completar la cuadratura del círculo. Para llegar a ser la armada invencible.


Hoy tenía pensado relatar más vivencias personales, pero me embarga la emoción al ver a mis compatriotas en lo más alto del podio. No quiero hablar sobre mí mismo con este rosario de fueras de serie tocando la gloria con las yemas de sus dedos. Se merecen los mayores honores y el homenaje más cariñoso. Este blog se lo dedico a ellos. Porque son un orgullo para España, un motivo de satisfacción del que podemos sacar pecho lejos de nuestras fronteras. Son honrados, honestos, sencillos, humildes, triunfadores naturales que han nacido para hacer feliz a todo un pueblo, a todo un país. Ya no son los equipos de fútbol los únicos que llevan al deporte español a la gloria. No es necesario esperar a que el Real Madrid o el Barcelona ganen la Copa de Europa para presumir de ser español. Lo podemos hacer más, mejor y a menudo gracias a los tenistas, pilotos (no me olvido de Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa o Héctor Barberá, entre otros, que coronan de laurel el motociclismo español un domingo sí y otro también), ciclistas, los ÑBA (denominación de origen de los jugadores españoles, que ya han tocado el cielo gracias a sus admirables canastas), y los futbolistas (jabatos como Fernando Torres, "El Guaje" Villa, Iker Casillas, Sergio Ramos, Cesc Fábregas, Xavi Hernández o Andrés Iniesta que han llevado a nuestro fútbol a las cotas más altas de su historia). Sus habituales logros alegran la vida cotidiana de muchos ciudadanos corrientes, que tienen sus preocupaciones, miedos e inquietudes. Vivimos rodeados y estimulados por héroes, por ese esfuerzo sano, verdadero, por superarnos, por encontrar la excelencia. La victoria de hoy ante la aguerrida Argentina en la Davis, tercera ensaladera para nuestro tenis, ha vuelto a obrar el milagro de unir a una nación en la felicidad. Somos buenos, sí. Somos auténticos. Somos españoles.

jueves, 20 de noviembre de 2008

La ilusión de sentirse una estrella


2.20 A.M. Se va un día agradable de conversaciones profundas y sinceras. Por la mañana desayuné con Gabi y por la noche, cené con Rubén. Dos grandes amigos que, una vez más, me emocionaron y sacaron lo mejor de mí. Recuperaron mi ilusión por sentirme una estrella. Ese ideal de ser periodista que viví en aquella inolvidable temporada 2002-03 en la que formé parte de la gran familia de la Cadena SER. Esa temporada en la que compaginé el primer curso de Periodismo, la carrera que siempre quise estudiar, con mis prácticas en la redacción de deportes de Radio SER Gijón gracias a la oportunidad que me concedió su jefe de deportes, Manfredo Álvarez, de incorporarme al programa de deporte juvenil "Jóvenes y campeones". Jamás olvidaré los momentos tan especiales que viví en aquella emisora con aquellos compañeros tan genuinos, en esos estudios tan coquetos y rodeado de tanta profesionalidad.

Era un tornado y actuaba como tal. Me costaba estar quieto un sólo minuto. Quería trabajar, trabajar y trabajar. Desde el mismo día en que me confirmaron que contaban conmigo, me puse a punto para rendir al 100 por ciento. Sabía que me iba a enfundar el maillot amarillo de los números uno y no quería defraudar. La declaración de intenciones fue contundente: "Mi intención es llegar algún día a presentar Carrusel Deportivo en Madrid". Se lo dije a Manfredo cara a cara en nuestro primer encuentro y alucinó. "Veo que eres ambicioso", me preguntó con una complicidad notable. Tal vez pecara de excesiva ambición pero los grandes del periodismo y mis mejores amigos, grandes de la vida, siempre me recomendaron luchar al máximo por cumplir mis sueños. Como dice Juan Antonio Alcalá, redactor de deportes de la Cadena SER y un profesional a seguir, "cuando los sueños se persiguen con ganas y buena voluntad, se terminan cumpliendo". Y con estas ideas en la cabeza, me puse por primera vez delante del micrófono. Aquel joven inmaduro y entrometido que, a sus 18 años, se sentía Paco González, Pepe Domingo Castaño, Manolo Lama, Juanma Castaño...

Juanma Castaño, actual presentador de los deportes en Noticias Cuatro y redactor de la Cadena SER, fue mi referente. Consciente de que también debutó en "Jóvenes y campeones" y trabajó en SER Gijón durante 8 años antes de llegar a Madrid, me fijé la meta de emular sus pasos. Sospechaba que iba a ser un buen modelo para cumplir mis sueños. Intentar seguir una trayectoria similar a la suya. Podría ser una garantía de acceso a la capital, pensé. Unos años después, he comprobado que yo voy por otro camino. Opté por terminar los estudios de Periodismo y, al tiempo, probé experiencia en otros medios. El resultado es que ahora estoy en un periódico que no me gusta y en el que soporto unas condiciones leoninas, tal y como he apuntado aquí varias veces. Aguantar, aguantar y aguantar hasta que llegue la hora. Ese es el lema que sigo desde 2003 y, transcurridos 5 años desde mi "hasta siempre" en "Jóvenes y campeones", continuo esperando mi turno. En esto de los ejemplos, mi amigo Gabi me lleva mucha ventaja, seguro que a él se le ocurriría algo más preciso, elegante y comprensible. En mi opinión, mi situación debe resultar muy similar a la de ese futbolista que juega durante una temporada con el filial del Madrid, sueña con la opción de debutar con el primer equipo y, al final, acaba fuera por planteamientos de los técnicos. Después milita en equipos de Segunda y Segunda B para destacar y recibir una llamada del Madrid. Transcurridos 3 años recibe esa llamada, consigue esa oportunidad soñada, se va a Madrid, realiza la prueba, le sale bien, lo seleccionan para hacer la pretemporada con el primer equipo pero no se puede ir para el Real Madrid porque su economía no se lo permite. Es una triste historia propia de cuento de hadas pero esa es mi historia personal. Ni más ni menos. Y en esa espiral estamos. Como al principio.

Pero me gusta el periodismo, adoro esta profesión. El País de Nunca Jamás es aquel entresuelo en la calle Jovellanos, aquella redacción tan acogedora, ese pequeño estudio de emisión desde el que se informa y entretiene a los gijoneses, en ese esfuerzo tan sano, tan ejemplar, por contar la vida, con sus miserias y sus grandezas. Por eso me gustó trabajar en SER Gijón, sentía que cada día en lugar de un resultado, una crónica o una pequeña noticia iba a contar un cuento que me iban dictando los logros sucesivos de los jovenes deportistas asturianos. Daba gusto ir a trabajar porque vivía rodeado y estimulado por modelos a seguir, por ejemplos de superación, por la búsqueda continua de la excelencia, por el fin eterno de ser una estrella. Cada día tengo más claro que quiero volver a vivir aquellos momentos tan especiales, esas ganas que tuve en aquel tiempo y ya nunca más he vuelto a sentir. Cosas del paso de los años. Fue bonito, pero algún duende juega al escondite con mi felicidad. Pero sigo en mis trece de que trabajar con ese espíritu es la mejor manera de pasar la vida, que el trabajo puede resultar hermoso para sentirse persona, para sentir personas a los demás.

Bien es cierto que no tuve mucho tiempo para disfrutar de aquella hermosa estancia. Fueron unos 6 meses, segmentados en trabajar viernes, sábado y domingo que se me pasaron en un suspiro. Y, curiosamente, era feliz. Desconozco si por exceso o por defecto, pero cada domingo me sentía bien al irme de la redacción. Principalmente porque me sentía orgulloso de mí mismo por el trabajo que había hecho durante la jornada, y también influía el sonido de fondo de Carrusel Deportivo. La mejor banda sonora dominical que me amenizaba el trayecto, a pie o en autobús, hasta mi domicilio. La mezcla de goles, ocasiones, preguntas de Paco González y los puritos, las Coronitas, los talonarios y la Quiniela de Pepe Domingo animaban mucho el recorrido. Si a eso le sumas las amenas conversaciones de mesa y mantel que mantenía con mi compañero de fatigas, Julio Alberto, el resultado era muy agradable. Alguna vez se sumaba Néstor a lo que yo llamaba el "Comer por comer para hablar". Qué tiempos...Según escribo estas líneas se me vienen a la mente mil imágenes y mil experiencias que viví en la emisora. Las charlas con el director, Joaquín Fernández-Carvajal, en las que me explicaba la historia e intrahistoria de la radio para un trabajo de clase; las eternas disertaciones de Manfredo en las que cruzaba con una facilidad pasmosa el deporte y el periodismo (cosas de los deportivos de la SER); mis revelaciones prematuras a Julio Alberto; las conversaciones periodísticas con Paloma Llanos, José Ángel Leiras o David Fernández; los consejos de Néstor Domínguez; las bromas de Juan Ahuja y mis esfuerzos permanentes por superarme cada día en antena. En resumen, momentos de radio. También viví sensaciones peores por discusiones puntuales, algo normal en toda convivencia. Si ellos lo olvidan, yo lo olvido.

Entre esos momentos, insisto, no puedo olvidarme de los domingos. David González se encerraba en el estudio de control de emisiones para comenzar su Carruselín, conexión incluida con Manfredo que estaba a pie de césped en El Molínón; mientras tanto Julio Alberto y un servidor se quedaban sólos en medio de la redacción con cara de incredulidad por la engañosa soledad. Eran las 15.30 horas, comenzaba Carrusel Deportivo. "El de los goles, el de la emoción, el del espectáculo..." Tensión, satisfacción y responsabilidad se apoderaban de mí mientras Pepe Domingo apuraba la presentación antes de que Paco tomara el testigo para repasar rápidamente la actualidad deportiva del fin de semana. Sin tiempo para asimilar tal mezcla de sensaciones, se cumplían las 15.36 horas. "Desde ahora y hasta que sean las 4, las 3 en Canarias, su información local y regional, en el Carrusel, que ya empieza en la SER". Estas palabras de Paco significaban el ingreso inmediato en el estudio de emisiones. Yo me colocaba en el micrófono central y Julio, a mi derecha. David, al otro lado de la pecera. ¡Qué momento! Me sentía importante y los nervios los intentaba templar como podía. David repasaba el calendario del fin de semana y a los pocos minutos llegaba nuestro turno. Micrófono levantado, cabeza alta y mirada al frente. Pose marcial, prácticamente. "Repasamos ahora los marcadores en categorías inferiores que nos traen Alejandro Rozada y Julio Alberto Morales..." Y allá vamos. Repasaba los resultados con las mismas ganas que Heri Frade relataba los de Segunda División B en la edición nacional y me compenetraba con Julio como si ya fuesen las 7 de la tarde y estuviera media España pendiente de los marcadores en Primera, Segunda y resto de categorías del fútbol español que ibamos a leer nosotros. Toda la magia de la radio se escenificaba en aquellos momentos. Al salir del estudio, de cumplir mi pequeña misión, tenía la satisfacción del deber cumplido.

El caso es que pasan los años y no ceso en mi interés de repetir esos momentos. Salvando las distancias y el tiempo, me encantaría volver a esa silla sobre la que se sentaba un muchacho vehemente que se sentía uno de los grandes. Desde allí me tocó despedir la edición de "Jóvenes y campeones" de esa temporada, que cerré con un contundente "Hasta siempre". Porque no me gusta la palabra adiós. Porque la vida da muchas vueltas y nunca se puede descartar que me acabe reencontrando a mitad del camino con aquel estudio, aquellas mesas, esos micrófonos amarillos tan inconfundibles, tan solemnes. Llevo muchos años con la espina del reencuentro clavada en mi alma y no me la termino de arrancar. Quiero volver a ser ese chaval tan ilusionado de por aquel entonces. A pesar de que muchos parecen empeñados en quitarme ese anhelo, no les haré caso y seguiré a lo mío. Ellos deben disfrutar lo que tienen porque el Dios de la vida les ha sonreido. Otros confiamos en un milagro. Ese milagro que tocó a todos los grandes de la comunicación para llegar a lo más alto. Mi sueño es llegar a decir lo mismo que Iñaki Gabilondo cuando se despidió de "Hoy por hoy" en 2005: "Aquel niño que pasaba por delante de la radio y que quería vivir ahí, ha superado sus sueños".

miércoles, 12 de noviembre de 2008

¡Qué grande es el histórico Real Unión de Irún!


1.25 A.M. No tenía previsto pasar esta noche por este bar para desahogar mis penas pero como los bares no sólo se abren para enjuagar lamentos, voy a disfrutar un poco. Pasad, pasad, podéis coger acomodo en mesa o apostaros sobre la barra. Yo limpio los vasos. Podéis tomaros una copita, porque la cosa va de copas. De copazos, mejor dicho. Menudo trago se pegó el Real Unión esta noche en el Santiago Bernabéu. Esta pobre gente que da forma a una plantilla humilde y perseverante ha eliminado a todo un Real Madrid de la Copa del Rey. Un equipo que milita en Segunda División B se ha cargado a una institución mastodóntica con 9 Copas de Europa. ¡Qué grande es el fútbol y qué distinta es la Copa! Volvió el fantasma del Centenariazo a Chamartín. Fue un bombazo similar al que hizo estallar el Deportivo de la Coruña cuando venció la final de la Copa del centenario, contra todo pronóstico, en el coliseo blanco. Aquel 6 de marzo del año 2002 ha pasado a la historia porque el Madrid perdió en su campo el partido que, para muchos, iba a poner la guinda a los actos del centenario. Hoy la cosa fue diferente porque el Real Unión ya había ganado el partido antes de jugarlo. Llevaba ventaja de la ida y ese 3-2 fue una losa para los madridistas.

Sólo la Copa nos puede transportar como nos ha transportado esta eliminatoria por una montaña rusa de descomunales subidas y bajadas. Del 3-2 en Irún al 4-3 del Bernabéu en la vuelta. La secuencia de los dos partidos fue así: gol del Irún, gol del Madrid, gol del Irún, gol del Madrid. Al final, reparto de victorias y el Real Unión llega a octavos de final de la Copa. Alucinante. No recuerdo una gesta parecida de un equipo humilde en el Santiago Bernabéu en la competición copera. En 1998, un Alavés de Segunda eliminó al Real Madrid tras ganar 1-0 en Mendizorroza y empatar a 1 gol en Madrid. También me viene a la mente aquel inolvidable 4-0 que le endosaron los blancos al Zaragoza y que no valió para nada porque los maños habían vencido 6-1 en La Romareda. Pero estos partidos históricos no tienen la misma gracia que el de hoy. Porque lo que se vivió esta noche fue algo insólito. En un campo abarrotado, con un once repleto de internacionales delante, un histórico del fútbol español hizo un partido primoroso. De esta forma se redondeó una eliminatoria inolvidable que demuestra que los sueños se pueden hacer realidad cuando se persiguen con empeño y buena voluntad.

El Madrid sale trasquilado del envite copero a las primeras de cambio, con una victoria de mentira y escaso orgullo. Sólo el incombustible Raúl, que con sus tres goles de esta noche ya suma 300, y el canterano Bueno, que se estrenó con un gol de bandera, tienen motivos para irse con la cabeza bien alta. El resto de la plantilla blanca, infame. Dudek está fuera de forma y es una caricatura de portero; Michel Salgado vive del juego sucio; Cannavaro es una vulgaridad de defensa que sólo sobrevive por las rentas, Metzelder es un poste, Drenthe se pasa de revoluciones y juega demasiado pegado a la línea lateral, Marcelo naufraga en la zona defensiva, Van der Vaart va a su rollo y es un jugador muy simple, Gago personifica los defectos del futbolista canchero bonaerense y es una mala imitación de Fernando Redondo, y a Sneijder le falta compromiso. Si a eso se le une un entrenador cabreado con el mundo, la mezcla es explosiva. El proyecto de Ramón Calderón se está descomponiendo a marchas forzadas y únicamente se salva por las individualidades de sus figuras, que no siempre dan resultado. La afición se está empezando a hartar y el primero que puede salir escaldado es Bernardo, que tiene nombre de perro y actúa como tal. En la parte trasera de su traje o chándal debería poner: precaución, muerde. Veremos hasta cuando lo agüantan por Concha Espina.

Pero el principal protagonista de esta jornada es el Real Unión de Irún. Todos los honores para un formidable conjunto, que no se arrugó y supo resistir todas las embestidas merengues. Se sientó desbordado en alguna fase del encuentro, pero mantuvo el tipo. Resistió el impacto de cuatro goles con una solidez envidiable, en un escenario imponente. Lo pasó mal, pero supo lucir la calidad de sus hombres y matar a las contra. Ha pasado la más dura de las pruebas y se merece ganar la Copa del Rey. Por merecer se merecen jugar la Champions League, una competición que debería disputar el campeón copero y extrañamente no juega. Son los daños colaterales de una Copa que sigue maltratada y que, hasta la final, debería disputarse a un sólo partido. Y que gane el mejor. Enhorabuena para Eduard, Larrainzar, Berruet, Iglesias, Gurrutxaga, Manu García, Behobide, Salcedo, Juan, Seguro, Eneko Romo, Aitor, Abasolo y Goikoetxea, los héroes de la temporada. Y felicidades a su entrenador, Iñaki Alonso, que desde la humildad y la cordialidad, ha dado una buena lección práctica de estrategia futbolística. Tome nota, Don Bernardo.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Odisea por el disco de Carrusel


Jueves 6, 19 horas. Voy a comprar el disco de Carrusel Deportivo. Leo en el blog de Gallego que el precio del CD, que incluye DVD con el making off del programa, es de 15 euros. A continuación, repaso los comentarios de los oyentes y veo sorprendido que algunos informan de que el precio se eleva hasta los 16, e incluso 20 euros, dependiendo del punto de venta. Como estaba dispuesto a conseguir este trabajo a toda costa, en honor a los esfuerzos de Gallego, ahorré 15, 50 euros para la compra. Y con esta imponente cantidad en el bolsillo, dí un buen paseo hasta El Corte Inglés para comprar el disco. No negaré que no tuve más de una dificultad para encontrarlo en el departamento de discos del centro comercial citado. Los últimos trabajos de Pitingo, Rosario Flores, Soraya, Anastacia o Amaral copaban las estanterías y mi deseado disco no aparecía en un lugar destacado entre las novedades musicales.

19.30 horas. Me ví en la obligación de preguntar a una trabajadora para saber si lo habían recibido. No tenía ni idea e interrogó a su vez a otra compañera, que salió corriendo tras la pregunta. Allá ella, pensé. Cuando ya no contaba con una respuesta porque días antes había preguntado en otro centro comercial y no lo habían recibido, irrumpió la chica con el disco en una mano y me preguntó: "¿Es éste?". Rápidamente contesté: "Sí!". Era un hombre feliz. Pero mis revoluciones por segundo bajaron cuando comprobé el precio (16.50 euros). Pensé en Internet, en la Ley de Murphy y tuve un recuerdo agrio para los cálculos económicos de Gallego. Pero la cosa no iba contra el buen hombre que sacó adelante a la criaturita, reflexioné enseguida. Tras esta rápida meditación, escogí la opción más socorrida: salir lanzado a buscar el euro que me faltaba, no sin emplazar amablemente a la vendedora a que me conservase "la joya" durante unos minutos. Confiaba en un milagro en forma de presencia de madre, padre, amigo o allegado en las instalaciones del hipermercado.

19.40 horas. El paseo hasta los teléfonos públicos del centro comercial me resultó eterno. Incluso me topé con un chico muy amable que me invitó a sacar la tarjeta de compra de El Corte Inglés. No estaba el horno para promociones y le dije gentilmente que no disponía de un minuto porque me iba a hacer una llamada fundamental. Alcanzo la cabina e intento localizar a mis padres y a un amigo creyendo que podrían estar cerca. Supuse mal. El teléfono de mi madre comunicaba y mi amigo no me respondió. Probé por segunda vez y el resultado fue idéntico. En ese momento pensé en desistir, pero me lancé a la búsqueda de un alma caritativa que me pudiera dar el codiciado euro. Aunque fuera un desconocido y mi madre me prohibiera de pequeño hablar con extraños. Y me volví a topar con el chico de la tarjeta de El Corte Inglés a los pocos segundos, mientras realizaba el trayecto de vuelta por el mismo pasillo.

19.50 horas. "¿Has podido realizar esa llamada tan importante", me preguntó el muchacho de la que me vio pasar a su lado. Le respondí con sinceridad: "No localicé a ningún familiar, ni a un amigo, y necesito un euro como sea para comprar un disco. Me voy a buscar a alguien que me lo deje". Con una flema imponente, el chico se ofreció a darme el dinero que necesitaba para el disco, a cambio de recibir información y obtener la tarjeta de compra de El Corte Inglés. Acepté su irresistible propuesta. Le dí mis datos y, en cinco minutos, estampé mi firma en su documentación. Acto seguido recompensó mi cortesía con dos euros. No era cuestión de aprovecharme en exceso de su buena voluntad y le entregué el euro sobrante. Y me fuí corriendo a por el disco que lucía imponente en el mostrador del departamento musical. La vendedora me miraba con gesto de sorpresa e incredulidad. Le había animado la tarde.

20 horas. Al final realizé la transacción de la compra y me marché con las manos llenas. Del generoso comerciante nada he vuelto a saber, aunque pasaré por el centro comercial para devolver el préstamo. Nobleza obliga. El caso es que he podido disfrutar con el deseado disco. Me gustaría felicitar a Gallego por su recopilación de canciones, su trabajo de producción y su introducción en la que reparte agradecimientos a diestro y siniestro, sólo falta el saludo a José "Fransisco" desde Murcia. Pero como suele ocurrir en estos casos me siento más identificado con el making off, sin duda porque muestra lo que generalmente no se ve y desvela secretos. También me han convencido las fotografías de Lama, Paco y Castaño: excepcionales documentos gráficos que les asemejan con Los Panchos. Del prólogo de Paco González sólo puedo decir que es el prólogo de Paco González. Es decir, una bacalá como él mismo concluye. Pensaba haber escrito sobre vivencias personales. En esta entrada tenía previsto hablar sobre mi vuelta al trabajo con sesudos argumentos. Al final he preferido ver, escuchar y así, de paso, cerraré la boca.

martes, 4 de noviembre de 2008

Justo, hermoso y necesario





Lewis Hamilton es el nuevo campeón del mundo de Fórmula Uno. Tras las alegrías del ascenso a Primera del Sporting, la victoria de España en la Eurocopa de fútbol y los éxitos de Rafa Nadal, he disfrutado como un niño con el agónico triunfo conseguido por el bravo muchacho británico que revolucionó el Gran Circo. A sus 23 años, Hamilton es el ganador más joven de un Mundial y el hijo pródigo de Gran Bretaña. Un piloto que simboliza toda la grandeza del deporte, al ser todo un ejemplo de superación y constancia. El mejor piloto ganó el título, y lo hizo defendiendo un estilo más honorable que cualquier otro. Un estilo elegante, con talento, que despierta recelos en muchos devotos de Fernando Alonso y en más de un piloto, pero que es más bello, más moderno, y que hace de las carreras un espectáculo atractivo para todos los publicos. Todos los honores para un gran vencedor que culmina la evolución del automovilismo.

Fue una victoria justa, hermosa y necesaria. Protagonizada por un chaval nacido en un pueblecito llamado Stevenage, que es la gran esperanza del deporte inglés. Ese triunfador de nacimiento al que se esperó durante muchos años en las islas británicas y que ha superado al futbolista David Beckham en los ránkings de popularidad y carisma de Reino Unido. En España, muchos hemos gozado con sus alegrías. Nos hemos enfadado con sus errores. Y hemos sufrido lo indecible por defender la inocencia deportiva de un joven piloto que tuteó a todo un bicampeón del mundo. A los españoles nos puede el forofismo y hemos imitado un viejo defecto francés e inglés: el chovinismo. Está bien valorar lo propio, pero no se puede despreciar lo ajeno. Rafa Nadal es un gran campeón, pero su grandeza tiene en Federer al mejor complemento. Gasol ha triunfado en la NBA, gracias al respaldo de un equipo como los Lakers donde su calidad luce mucho más. Y las hazañas pirenaicas de Alberto Contador brillarán mucho más con la sombra de Armstrong detrás. Somos así. Y nos gusta. Pero debemos tener respeto. Porque lo que no quieras para tí, no lo quieras para tus rivales. Esta carrera ha castigado a los que desean el mal del prójimo y lo ha hecho de la manera más placentera para los que han acompañado al McLaren de Lewis. Con un adelantamiento invisible que no detectó ni la inteligente vista del maestro Pedro de la Rosa, un señor en los circuitos y un caballero de la vida.

La Fórmula Uno no es como el fútbol. La incertidumbre de las carreras llega hasta la última curva de la última vuelta. No hay márgen para la especulación con el resultado. No cabe la relajación porque lo que has conseguido en 70 vueltas, lo puedes perder en un segundo. Es imprevisible y cruel. Fernando Alonso comenzó a encarrilar su primer Mundial gracias al desgraciado accidente sufrido por el finlandés Kimi Raikkonen a falta de dos vueltas en el circuito alemán de Nurburgring, cuando ocupaba la primera posición. Y el gran Michael Schumacher rompió el motor de su imponente Ferrari en un Gran Premio de Japón, cuando marchaba en cabeza en la penúltima carrera de la temporada 2005-06. Son las cosas de este deporte. Un deporte muy cruel que castiga la ingenuidad y el desenfreno. Lo comprobó el propio Hamilton hace un año cuando perdió el título mundial en Interlagos. Parece simple, pero es así. La proyección internacional de la Fórmula Uno ha crecido tras este triunfo de Hamilton, no sólo porque es el mejor piloto, sino porque corona un hermoso cuento con sueños cumplidos y enemigos batidos que hace felices a muchos.

Gracias a Felipe Massa por perder con nobleza lo que rozó gracias a una trayectoria sobresaliente. Lo pude comprobar desde las gradas del circuito urbano de Valencia, donde Felipe consiguió un triunfo incontestable. Gracias a Michael Schumacher por engancharme a este espectáculo único. Gracias a Kimi por ser tan rápido y genuino. Gracias a Ron Dennis, por formar una escudería muy especial en la que su tozudez ha sido el elemento básico para formar un grupo feliz. Y un recuerdo especial para Fernando Alonso, un prodigio al volante que ha sido víctima de su enorme afán competitivo.