martes, 16 de noviembre de 2010

Cuestión de señorío


Estoy dolido por lo que sucedió este fin de semana en mi ciudad. El Real Madrid, mejor club de fútbol del siglo XX según la IFFHS (Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol),  visitó Gijón para enfrentarse al Sporting y se lio parda. Jose Mourinho, flamante entrenador madridista, colocó la bomba en el cañón apuntando hacia el norte pocos días después del partido entre el Fútbol Club Barcelona y el Sporting de Gijón. Aquel partido lo venció por la mínima (1-0) el conjunto culé y nada hacía presagiar que iba a ser el detonante de una gran guerra entre el Real Madrid y el Sporting. El pasado 24 de septiembre, Mourinho puso el grito en el cielo y declaró que "hay algunos equipos que regalan los partidos al Barcelona". El equipo asturiano formó aquel día con Cuéllar; Sastre, Botía, Iván Hernández, José Ángel; Rivera, Lora, Matabuena, De las Cuevas; Luis Morán y Barral. Según Mourinho, un equipo "lleno de suplentes" aunque el Barcelona terminó defendiendo el resultado en su propio campo (ver minuto 12.44 del video que adjunto).  La chispa ya estaba encendida.



Desde aquel día de septiembre, el entrenador del Sporting, Manuel Preciado, no había hecho ninguna referencia a las palabras de su colega portugués. Sin embargo, Mourinho decidió disparar un misil directo a la línea de flotación del Sporting en la semana previa al encuentro entre el equipo gijonés con el Real Madrid. En una entrevista concedida el pasado jueves al programa "El Larguero" de la Cadena SER, a preguntas del periodista José Ramón de la Morena, el técnico portugués no quiso matizar las declaraciones del 24 de septiembre y no pidió perdón al club gijonés. Todo lo contrario, afirmó: "La crítica, entre comillas porque no es una crítica, la hago otra vez. Un equipo de Primera División no puede dar por perdido un partido, no puede regalar un partido, y tiene que jugar todos los partidos al máximo de su potencial y su ambición. Esto en Inglaterra no se puede hacer porque tiene sanción de la Premiership. A ver si hace rotaciones contra nosotros. Si juega en Copa con su primer equipo y contra nosotros con el segundo, yo se lo agradeceré". Y estalló la guerra.

Preciado explotó al oir las palabras de Mourinho en "El Larguero" y fue con el arsenal preparado a la rueda de prensa del viernes en la Escuela de Fútbol de Mareo. Le dolieron mucho las declaraciones de su colega y respondió aunque había jurado "por lo más sagrado" no entrar al trapo. "Esto quiero verlo de tres maneras diferentes: una, como si fuera un chiste, y si es así no me gusta nada, me parece muy malo; otra, como una provocación al entrenador del Barcelona o a alguien de ese club para que salte, pero si piensa así es un iluso porque no le van a contestar, y la tercera, que lo dice de verdad, y si lo dice de verdad es un canalla y un muy mal compañero de trabajo. Y me quedo con esta última". La cosa no se quedó ahí porque el técnico de Astillero se mostró escandalizado porque la entidad madridista permita a Mourinho realizar esas afirmaciones. "No pensaba hacer ninguna declaración porque podría parecer que quería preparar un ambiente hostil para el Real Madrid. Nada más lejos de la realidad: lo ha preparado él lo que se va a encontrar, que se lo va a encontrar seguro, porque aquí no somos unos primos, somos de pueblo, humildes, pero somos, primero, deportistas; segundo, sabemos ganar, y tercero, sabemos perder. Y si en el Madrid nadie le dice a este señor lo que es el respeto, se lo voy a decir yo desde aquí. Nos merecemos el mismo respeto que él con toda su titulitis".

"Lo que ha hecho con este club, con estos futbolistas y con este entrenador es una falta de respeto muy grave. Porque está diciendo que hemos regalado un partido. ¿Quién coño es éste? ¿De qué va? Que lo diga un periodista no está bien, pero que lo diga un colega...", comentó Preciado. También quiso dejar muy claro que no se negaría a darle la mano al entrenador portugués ("yo la mano se la doy a todo el mundo") aunque eso no le impediría decirle a la cara todo lo que piensa. "Si tengo oportunidad, claro, por supuesto. De todas maneras, seguro que ya me estará oyendo, ¿no veis que lo escucha, ve y lee todo?". El cántabro siguió disparando e incluso se permitió la licencia de bromear sobre la sanción de dos partidos sin sentarse en un banquillo impuesta a Mourinho por mandar "a la mierda" a un árbitro. "Yo le metería con los Ultra Boys, pero eso no depende de mí". Todos los ataques de la contraofensiva de Preciado se pueden ver en el siguiente video.




La respuesta de Preciado no dejó indiferente a nadie. Todos los medios de comunicación se hicieron eco de su rueda de prensa y el titular "Preciado llama canalla a Mourinho" empezó a correr como la pólvora. Las redes sociales echaban humo y la palabra "Preciado" se convirtió en Trending Topic, una de las palabras más usadas en Twitter. "Preciado se ha atrevido a hacer lo que otros piensan por lo bajini", escribió un periodista en esta red social. Pero las palabras del entrenador del Sporting también irritaron a muchos y la mejor demostración es la portada que publicó un importante diario deportivo al día siguiente. En su editorial de páginas interiores dejaban claro que Preciado les parece un gran entrenador aunque esta vez había ido "demasiado lejos" y le avisaban de que sería el culpable de los posibles incidentes que se produjesen antes, durante y después del partido. El Real Madrid sacó un comunicado en el que acusaba a Preciado de incitar a la violencia, mientras que la directiva del Sporting optó por no publicar ninguna nota oficial.

Con todos los focos apuntando hacia la batalla dialéctica entre Mourinho y Preciado, jugaron Sporting y Real Madrid. Un partido tan especial contaba, en esta ocasión, con un aliciente añadido. El portugués siguió un intenso e igualado partido en un palco VIP de El Molinón. Desde allí pudo ver como el Sporting plantó cara durante 82 minutos a su equipo, que recurrió a un rechace aprovechado por Higuaín para sacar los tres puntos del encuentro. Y estuvo a punto de perder dos puntos si llega a entrar un cabezazo de Barral al que solo puede responder alguien como Casillas. El equipo asturiano completó un gran encuentro y se ganó un respeto a pesar de no haber sido capaz de sumar un punto. Con el final del partido parecía que la batalla había llegado a su fin pero aún quedaba un frente abierto. Por cierto, el Sporting jugó con Juan Pablo; Lora, Botía, Gregory, José Ángel; Rivera, Eguren, Diego Castro, Carmelo; Nacho Novo y Sangoy.


Según las informaciones publicadas por medios asturianos, el entrenador de porteros madridista provocó al cuerpo técnico del Sporting en el garaje de El Molinón. «A ver si en Segunda gritáis así», le espetó a Preciado, con muchos futbolistas madridistas subidos al autocar. El de Astillero se fue a por él y a punto estuvieron de llegar a las manos. El propio Preciado destacó ayer en una entrevista que Mourinho le hizo un gesto con dos dedos desde el autocar que se podía interpretar como "a segunda". Esta versión choca frontalmente con la que se maneja en la entidad merengue. Según comenta `off the record´ un alto directivo madridista, Preciado "mintió" y el entrenador portugués no hizo el gesto de los 2 dedos, califica al entrenador del Sporting de "macarra de barrio" y reconoce el incidente con Rui Faria. "Fue a tocarse los huevos y a provocar delante del autobús", señala ese alto cargo que añadió: "El Real Madrid respalda absolutamente a Mourinho y la entidad sale fortalecida de esta movida". También salió fortalecida la imagen de la afición del Sporting que no protagonizó ningún incidente reseñable. Presionaron al Real Madrid dentro y fuera del campo sin excesos violentos. Y eso es de agradecer teniendo en cuenta las provocaciones de los portugueses del Real Madrid, Cristiano Ronaldo y Pepe, que trataron de agitar aún más el ambiente.


Sea o no sea verdad la versión facilitada por Preciado, avalada por los periodistas asturianos; sea o no sea verdad la versión del Real Madrid, resulta lamentable que se vivan episodios semejantes en un deporte tan espectacular como el fútbol. No es cuestión de buscar culpables. Se trata de una simple cuestión de educación. De señorío. ¡Cómo añoro en estos momentos al señor que entrenó al Real Madrid la pasada temporada! Un tal Manuel Pellegrini que no dijo una palabra más alta que la otra en todo el tiempo que estuvo vinculado a la entidad madridista a pesar de las provocaciones y presiones mediáticas a las que le sometieron permanentemente. Él respondió con trabajo, educación y con 96 puntos y 102 goles a favor en la pasada edición del Campeonato Nacional de Liga. Unos números que, sin embargo, no le garantizaron su continuidad en el banquillo del Santiago Bernabéu. Y a pesar de todo "el ingeniero" se fue sin levantar la voz dando la última lección de hombría en Concha Espina. Hoy, Pellegrini entrena al Málaga y el equipo andaluz ya ha salido de los puestos de descenso a Segunda. En su lugar llegó un portugués que siembra vientos y recoge tempestades allá donde va.

Dicen que ese portugués devolverá al Real Madrid a la senda del triunfo pero, como dijo Preciado, algún día perderá. Así es el deporte. No todo es tan "top" como el rendimiento de Khedira como mediocentro y central en el partido contra el Hércules, un recién ascendido, en el Rico Pérez. En ese partido, Mourinho saltó desde el banquillo como un resorte para celebrar el 1-3. ¿Tan difícil le resulta a este hombre actuar como una persona normal? En cualquier caso, se debería mentalizar de que las derrotas forman parte del deporte. Hay que estar preparado para afrontarlas. Igual que hay que saber afrontar las victorias. Yo creo que Mourinho no sabe afrontar ni las victorias ni las derrotas. De momento, los resultados le acompañan. En el caso de Pellegrini, los resultados no fueron suficiente motivo para asegurar su continuidad. Veremos lo que pasa con Mou. De momento el de Setúbal debería de ir aprendiendo que el fútbol no es la guerra.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La brújula correcta

6.22 a.m. Me acuesto con la resaca a cuestas de un día triste por el desgraciado e injusto fallecimiento de Andy Irons, posiblemente el mejor surfista de todos los tiempos. Sin embargo, la calidad humana de unos buenos amigos de Madrid ha vuelto a despertar mi ilusión. Aunque es cierto que la vida es capaz de lo peor, como es llevarse por delante la vida de un deportista de sólo 32 años, también ofrece motivos para soñar despierto cuando te encuentras con un grupo de personas que comparten contigo los mismos valores e ilusiones. Cada día me sorprendo más ante la calidad humana que demuestran estos camaradas a los que, a pesar de la gran distancia que me separa de ellos, me siento más identificado y estoy seguro de que nuestras vidas se juntarán en un día no muy lejano para recorrer el mismo camino que ellos están recorriendo estos días con la esperanza por bandera. Yo también creo que me subiré a ese barco que me llevará a cumplir mis sueños. Lo que más siento es que al bueno de Andy Irons la desgracia no le dejara conseguir todos los sueños que dejaría pendientes.


Insisto en que no sé muy bien cuándo llegará ese día. Lo que sí sé es que ese día llegará. Yo también deseo tener "honra sin barco, a barco sin honra". Lo tengo muy claro. No merece la pena navegar cuando la embarcación no reúne las condiciones necesarias para asegurarte una buena travesía. Aunque reconozco que mis amigos lo comprobaron mejor, yo también he comprobado en primera persona que no se puede navegar a cualquier precio. Por eso he tomado la decisión de cambiar la orientación de mis prioridades y poner la brújula de mis anhelos hacia otro rumbo distinto al que planeaba hace algún tiempo. No es ni mucho menos dramático, pero sí resulta curioso tener que darle un golpe de timón a tu vida cuando ya la tenías orientada hacia un objetivo muy claro. El hecho de haberme encontrado más turbulencias de las deseadas en mi recorrido hacia ese objetivo me ha llevado a desistir. Porque los barcos son como los trenes. Debes subirte a ellos cuando pasan por delante de tí. Existe la opción de incorporarte tú mismo, en marcha, pero resulta mucho más complicado y peligroso.

El próximo domingo 14 de noviembre, el Sporting de Gijón recibe al Real Madrid en El Molinón. Será una buena ocasión para reafirmar mis prioridades y afianzar el rumbo de mi brújula personal. Ese día, las miradas de todos los aficionados al fútbol en mi ciudad se dirigirán hacia José Mourinho, Íker Casillas, Cristiano Ronaldo, Ozil, Khedira, Higuaín...Por algo son estrellas del fútbol e iconos de la juventud. Sin embargo, yo estaré más pendiente de unos cuantos camaradas que también vendrán desde la Meseta pero con objetivos diferentes. Con todos los respetos hacia los hombres de Mourinho, las verdaderas estrellas son mis amigos. Por ellos escogí este camino. Y con ellos tendré la oportunidad de compartir mi esperanza. Me hace muchísima ilusión verlos a este lado del Negrón porque eso me demuestra que en realidad no estamos tan lejos como muestran el tiempo y las distancias. A uno de ellos, además, le tendré que expresar en persona el agradecimiento que siento porque él fue capaz de orientar con precisión mi brújula este verano. Su brújula, que está a punto de llevarle a buen puerto, le está ayudando a dejar atrás el pasado turbulento y poner rumbo a un nuevo destino en el que nadie sabe si es de día o es de noche, pero en el que todos quieren estar.

Por mis amigos y por todos los que tienen una brújula parecida, entre ellos los dos colegas con los que escuché esta canción por primera vez, va este "Don´t look back in anger" que Oasis convirtió en el sonido de la amistad verdadera. Esta canción también quiero que sirva como reconocimiento para Andy Irons, que en gloria esté allá donde descanse en paz.