domingo, 17 de mayo de 2009

La gran batalla del Sporting



Quedan tres jornadas para la conclusión de la temporada en Primera División y el Sporting se juega la permanencia. Fueron necesarios diez años para regresar a la élite del fútbol español y los jugadores no pueden bajar los brazos ahora, en el momento más importante. Contra el Málaga, en El Molinón, los rojiblancos disputarán su batalla más importante. De este partido dependen las posibilidades de salvación del cuadro rojiblanco. Una victoria contra los malacitanos dejaría la situación muy encarrilada para los hombres de Manolo Preciado, sin necesidad de depender de otros equipos. Para afrontar un reto tan mayúsculo volverá Kike Mateo, el héroe del ascenso, un ejemplo de profesionalidad y señorío dentro y fuera de los terrenos de juego. Él puede ser el guía que ilumine el camino que se debe recorrer. Su esfuerzo, junto al del resto de jugadores de la plantilla sportinguista, debe contribuir a la consecución del objetivo. La afición volverá a jugar un papel determinante, acorde al que ha tenido históricamente. Y no defraudará. Los jugadores tampoco pueden decepcionar. Llegó la hora de la verdad.

jueves, 14 de mayo de 2009

El rey de Copas camina hacia el paraíso



Sin Iniesta, sin Henry y sin Valdés, el Barcelona se coronó como rey de Copas. El público de Mestalla disfrutó de una lección de fútbol. Ni la avalancha de seguidores del Athletic de Bilbao, que no dejaron de animar desde que desembarcaron en Valencia hace unos días, pudo frenar a un equipo que engrandece al fútbol en cada partido. El triunfo inapelable en la Copa del Rey (4-1) se sitúa en el centro de los días más emocionantes de la historia del barcelonismo. Tras la goleada en el Santiago Bernabéu y el empate triunfal ante el Chelsea en Stamford Bridge que otorgó el billete para la final de la Liga de Campeones, llegó la primera coronación de una temporada que puede encumbrar al cuadro de Pep Guardiola, un hombre que aumenta su relevancia partido tras partido y que acabó manteado por sus pupilos. Si se consigue la tercera Copa de Europa en Roma y se rubrica el título de Liga, el Fútbol Club Barcelona ascenderá al Olimpo del fútbol. Ya nadie duda de que la historia de este deporte guardará un recuerdo especial para este equipo pero falta la rúbrica que se firmaría con la triple corona.

El partido de Mestalla, que se adivinaba como la madre de todas las batallas, fue otro paseo triunfal para la tropa de Guardiola. El guardameta azulgrana, Pinto, que se ganó un hueco en este combinado estelar gracias a su notable aportación en el partido de vuelta de las semifinales disputadas contra el Mallorca, sólo se inquietó con el gol inicial de Toquero. A partir de ahí, el Athletic se encerró en su área y el Barcelona dominó la situación a la perfección, ajeno totalmente a la presión de los infatigables y admirables aficionados vascos. Se sacudió la presión y marcó el ritmo de manera incontestable. Así fueron llegando los goles. El primero lo marcó Yaya Touré gracias a una bonita jugada personal que culminó con un disparo seco a la izquierda de Iraizoz. La magia de Messi tampoco faltó y, en la reanudación de la segunda parte, se inventó un gol espectacular que ajustició a los bilbaínos. Después llegaron los goles de dos canteranos, Bojan Krkic y Xavi Hernández, el último una auténtica obra de arte. El de Terrassa logró un espectacular tanto de falta directa que se coló a la derecha de la escuadra de la portería defendida por Iraizoz. Después pudieron llegar más goles para los azulgrana, pero el guardameta bilbaíno no permitió que el correctivo fuese mayor. En la grada, mientras, sólo se escuchaban los ánimos de los aficionados del Barça ante el silencio sepulcral de los incondicionales del Athletic. Al final, el Rey Don Juan Carlos entregó a Carles Puyol, que levantó la 25ª Copa del Rey de un equipo de virtuosos que caminan hacia el paraíso.

lunes, 4 de mayo de 2009

El triunfo del fútbol total

Fue colosal. Una demostración de poderío, talento y superioridad que sitúa al Barcelona a la altura de los equipos más grandes de la historia. Ganar 2 a 6 en el Santiago Bernabéu, en plena lucha por la Liga, es un hito inolvidable y un resultado que pasará a la historia como la histórica manita endosada por el Barça de Cruyff en 1974. Sin embargo, este partido va más allá porque confirma los mejores pronósticos sobre el conjunto entrenado por Pep Guardiola que, gracias a su clarividencia táctica, supera los mejores vaticinios sobre su primera temporada en el banquillo culé. Ya nadie añora a Frank Rijkaard a pesar de la brillante gestión que realizó el holandés durante sus tres primeras temporadas al frente de la parcela técnica del club azulgrana. Xavi, Iniesta, Messi, Henry, Eto´o y Piqué fueron los grandes protagonistas de la goleada en Chamartín, un triunfo inapelable que disipa todas las dudas sobre el estado anímico y físico de un bloque extraordinario. Los seis goles al eterno rival en el clásico más espectacular del fútbol mundial colocan el certificado de calidad a un equipo invencible, hermoso, extraordinario. Sólo el Chelsea inglés parece capaz de echar el lazo a un Barcelona que, en el caso de confirmar su impresionante temporada con un triplete, escribirá una página para la historia del fútbol. A la altura del Ajax de Cruyff, el Madrid de Di Stefano o el Milan de Sacchi. Claro que estos equipos no hacían del fútbol total su filosofía futbolística. Pase lo que pase, gloria al campeón.