Crónica publicada en CRONÓMETRO DEPORTIVO el 7 de febrero de 2013
La conquista continúa. Si España conquistó América en 1492 gracias a un navegante de nombre Cristobal y apellido Colón, la selección española de fútbol hace lo propio en los terrenos de juego desde aquel inolvidable 11 de julio de 2010. Es un navío triunfal que navega de manera incontenible por el océano futbolístico. Guiada con mano firme por el capitán Vicente del Bosque, y con unos marineros que entran y salen de la embarcación continuamente, sin que ello implique una pérdida de calidad del nivel de la tripulación, el combinado nacional hace una conquista de cada partido. Aunque experimente leves desviaciones en la navegación, el rumbo es firme. Ante una selección de perfil alto como la uruguaya, vigente campeona de América, España impuso la ley de los campeones y solventó el envite con la categoría que se presupone a estos conquistadores del planeta futbolístico.
Al éxito de la conquista contribuyó de manera decisiva el cañonazo que soltó Cesc Fábregas cuando apenas se había sobrepasado el primer cuarto de hora del partido. El catalán lanzó una bomba inteligente desde fuera del área y se le fue por completo de las manos al portero uruguayo. Muslera no supo qué hacer con aquel obús y se acabó colando dentro de su portería. Tan tempranero y afortunado gol nos cogió a todos por sorpresa, incluyendo al propio Fábregas que apenas celebró el tanto e incluso le pidió disculpas al guardameta charrúa. A educados y cabales tampoco nos ganan.
Tardó en sobreponerse la selección uruguaya al bombazo y a punto estuvo de caerles otro, pero el árbitro no dio validez al gol de Carles “Centenario” Puyol, que ayer celebró su partido 100 con La Roja. El fallo espoleó a Uruguay, que consiguió empatar gracias a un tanto del Cebolla Rodríguez. El atlético estuvo más rápido y más listo que Puyol para ganarle la espalda y encarar a Valdés aprovechando un fenomenal pase de Cáceres.
España no se quiso conformar con el empate. En la segunda parte tiró de galones y de estrellas. Y no solo de la estrella que luce en el pecho vive esta selección; sobre todo bebe en el talento de sus jugadores franquicia. Es el caso de Pedro Rodríguez, que se encargó de sentenciar el partido con dos goles que confirman su notable racha goleadora con la camiseta de la selección. Lleva el canario 9 goles en los últimos 6 partidos que ha jugado con España. En el primero no desaprovechó un medido pase de Piqué entre líneas y, tras ganarle la espalda a la zaga de Uruguay, soltó un disparo cruzado ante el que nada pudo hacer Muslera. No era el día del portero uruguayo y de eso se volvió a aprovechar Pedro para consumar su doblete. Un gol de oportunista nato, rematando de primeras en boca de gol, gracias a una asistencia de oro servida por Cesc. De esta forma, la vigente campeona de Europa y del mundo acumula 18 partidos sin perder. Solo faltó el gol de Villa.
Una nueva conquista que anotar en el cuaderno de bitácora de esta imparable selección. Allende los mares que bañan la península ibérica, el fútbol español sigue navegando de conquista en conquista. Fue un partido amistoso, sí, pero con valor doble: por un lado sirvió para conquistar Doha, la capital catarí, y por otro, para conquistar de nuevo América ya que se derrotó a la actual campeona de ese continente. España, esa selección que ya puede presumir hasta de haber conquistado de una tacada dos territorios tan dispares como el americano y el asiático. A ver quién es el guapo que detiene la reconquista.

No hay comentarios:
Publicar un comentario