viernes, 12 de junio de 2009

Réquiem por un galáctico de las ondas

4.35 a.m. Muchos recordarán el jueves 11 de junio por ser el día en que el Manchester United aceptó una oferta de 94 millones de euros del Real Madrid por el portugués Cristiano Ronaldo. Para otros, esta fecha pasará a la historia por un triste acontecimiento que ha conmocionado a la radio española. Falleció Ernesto López Feito, madrileño de ascendencia asturiana y Licenciado en Ciencias de la Información, productor de El Larguero. La gran mayoría de los oyentes del programa estrella de la radio deportiva nocturna recordará a López Feito por ser el encargado de acercar los datos de La Quiniela y el repaso a las portadas de los principales diarios deportivos españoles. Este redactor de deportes de la Cadena SER, de 56 años, falleció en la madrugada del jueves víctima de un traicionero infarto con parada cardiorespiratoria que sufrió cuando se dirigía a su casa tras haber terminado un día más su trabajo en la SER, emisora de la que formaba parte desde 1997. Todos los integrantes de la redacción deportiva de la SER están de luto por el fallecimiento del "Chato".

No, admito que ya nunca podré conocer personalmente a mi paisano y colega Ernesto López Feito. Sin embargo, siempre conservaré un recuerdo especial de ese periodista que nos acompañaba cada noche, realizando una labor oscura, eficaz y meritoria tanto detrás como delante del micrófono. Estoy particularmente apenado por este fallecimiento que considero totalmente injusto e inmerecido. Una desaparición inoportuna e innecesaria de un gran hombre. Un personaje intransferible, de los que no venden pero tampoco se venden, que cultivó su sapiencia y humildad entre sus seres más próximos. Todos los que estuvieron a su lado en algún momento se sienten orgullosos de haber coincidido con Feito. Seguro que él, allá donde esté, se sentirá muy feliz por todas las semblanzas que le hemos dedicado en esta fecha tan lamentable. Asumo que, allá donde esté, habrá disfrutando con la emisión de El Larguero en la noche del jueves. Como hacía cada noche. Seguro que Feito gozó con los análisis de los miembros del Sanedrín sobre el fichaje astronómico de Cristiano Ronaldo, con las aportaciones de Lama y Romero desde África del Sur, y con el resto del programa hasta sentirse tan feliz como cualquier noche al final de la emisión. Lo que más le apenará, seguro, es no haberle podido leer a José Ramón de la Morena los periódicos al final del programa, esa mini sección que personalizó hasta el extremo y que no me parecerá lo mismo sin su voz. Una voz que dibujaba una personalidad tranquila y cabal que envolvía a un periodista admirable.

Sí, desgraciadamente sé que ya no podré mirar nunca a los ojos a Don Ernesto, pero estoy orgulloso de haber disfrutado de su voz durante tantas noches. Me siento feliz por haberle considerado parte de mi familia. Como se sentirá él por haber formado parte de la familia de tantas y tantas personas. Los familiares, compañeros, amigos y conocidos de López Feito se merecen un fuerte abrazo que sirve como mínima muestra de gratitud por la encomiable labor realizada por un gran periodista, un buen hombre, un galáctico de las ondas. Sin él, la emisión diaria de El Larguero no será lo mismo y los deportes de la Cadena SER pierden a un pilar fundamental. Sin embargo, su eterno recuerdo guiará para siempre el trabajo de sus compañeros. Descanse en paz, Don Ernesto.

domingo, 17 de mayo de 2009

La gran batalla del Sporting



Quedan tres jornadas para la conclusión de la temporada en Primera División y el Sporting se juega la permanencia. Fueron necesarios diez años para regresar a la élite del fútbol español y los jugadores no pueden bajar los brazos ahora, en el momento más importante. Contra el Málaga, en El Molinón, los rojiblancos disputarán su batalla más importante. De este partido dependen las posibilidades de salvación del cuadro rojiblanco. Una victoria contra los malacitanos dejaría la situación muy encarrilada para los hombres de Manolo Preciado, sin necesidad de depender de otros equipos. Para afrontar un reto tan mayúsculo volverá Kike Mateo, el héroe del ascenso, un ejemplo de profesionalidad y señorío dentro y fuera de los terrenos de juego. Él puede ser el guía que ilumine el camino que se debe recorrer. Su esfuerzo, junto al del resto de jugadores de la plantilla sportinguista, debe contribuir a la consecución del objetivo. La afición volverá a jugar un papel determinante, acorde al que ha tenido históricamente. Y no defraudará. Los jugadores tampoco pueden decepcionar. Llegó la hora de la verdad.

jueves, 14 de mayo de 2009

El rey de Copas camina hacia el paraíso



Sin Iniesta, sin Henry y sin Valdés, el Barcelona se coronó como rey de Copas. El público de Mestalla disfrutó de una lección de fútbol. Ni la avalancha de seguidores del Athletic de Bilbao, que no dejaron de animar desde que desembarcaron en Valencia hace unos días, pudo frenar a un equipo que engrandece al fútbol en cada partido. El triunfo inapelable en la Copa del Rey (4-1) se sitúa en el centro de los días más emocionantes de la historia del barcelonismo. Tras la goleada en el Santiago Bernabéu y el empate triunfal ante el Chelsea en Stamford Bridge que otorgó el billete para la final de la Liga de Campeones, llegó la primera coronación de una temporada que puede encumbrar al cuadro de Pep Guardiola, un hombre que aumenta su relevancia partido tras partido y que acabó manteado por sus pupilos. Si se consigue la tercera Copa de Europa en Roma y se rubrica el título de Liga, el Fútbol Club Barcelona ascenderá al Olimpo del fútbol. Ya nadie duda de que la historia de este deporte guardará un recuerdo especial para este equipo pero falta la rúbrica que se firmaría con la triple corona.

El partido de Mestalla, que se adivinaba como la madre de todas las batallas, fue otro paseo triunfal para la tropa de Guardiola. El guardameta azulgrana, Pinto, que se ganó un hueco en este combinado estelar gracias a su notable aportación en el partido de vuelta de las semifinales disputadas contra el Mallorca, sólo se inquietó con el gol inicial de Toquero. A partir de ahí, el Athletic se encerró en su área y el Barcelona dominó la situación a la perfección, ajeno totalmente a la presión de los infatigables y admirables aficionados vascos. Se sacudió la presión y marcó el ritmo de manera incontestable. Así fueron llegando los goles. El primero lo marcó Yaya Touré gracias a una bonita jugada personal que culminó con un disparo seco a la izquierda de Iraizoz. La magia de Messi tampoco faltó y, en la reanudación de la segunda parte, se inventó un gol espectacular que ajustició a los bilbaínos. Después llegaron los goles de dos canteranos, Bojan Krkic y Xavi Hernández, el último una auténtica obra de arte. El de Terrassa logró un espectacular tanto de falta directa que se coló a la derecha de la escuadra de la portería defendida por Iraizoz. Después pudieron llegar más goles para los azulgrana, pero el guardameta bilbaíno no permitió que el correctivo fuese mayor. En la grada, mientras, sólo se escuchaban los ánimos de los aficionados del Barça ante el silencio sepulcral de los incondicionales del Athletic. Al final, el Rey Don Juan Carlos entregó a Carles Puyol, que levantó la 25ª Copa del Rey de un equipo de virtuosos que caminan hacia el paraíso.

lunes, 4 de mayo de 2009

El triunfo del fútbol total

Fue colosal. Una demostración de poderío, talento y superioridad que sitúa al Barcelona a la altura de los equipos más grandes de la historia. Ganar 2 a 6 en el Santiago Bernabéu, en plena lucha por la Liga, es un hito inolvidable y un resultado que pasará a la historia como la histórica manita endosada por el Barça de Cruyff en 1974. Sin embargo, este partido va más allá porque confirma los mejores pronósticos sobre el conjunto entrenado por Pep Guardiola que, gracias a su clarividencia táctica, supera los mejores vaticinios sobre su primera temporada en el banquillo culé. Ya nadie añora a Frank Rijkaard a pesar de la brillante gestión que realizó el holandés durante sus tres primeras temporadas al frente de la parcela técnica del club azulgrana. Xavi, Iniesta, Messi, Henry, Eto´o y Piqué fueron los grandes protagonistas de la goleada en Chamartín, un triunfo inapelable que disipa todas las dudas sobre el estado anímico y físico de un bloque extraordinario. Los seis goles al eterno rival en el clásico más espectacular del fútbol mundial colocan el certificado de calidad a un equipo invencible, hermoso, extraordinario. Sólo el Chelsea inglés parece capaz de echar el lazo a un Barcelona que, en el caso de confirmar su impresionante temporada con un triplete, escribirá una página para la historia del fútbol. A la altura del Ajax de Cruyff, el Madrid de Di Stefano o el Milan de Sacchi. Claro que estos equipos no hacían del fútbol total su filosofía futbolística. Pase lo que pase, gloria al campeón.

jueves, 23 de abril de 2009

El Sporting quiere volar del infierno

Debemos disfrutar de nuestra ilusión, porque la ilusión, a diferencia del triunfo es un acto que depende únicamente de nuestra voluntad. Diez años después, nos codeamos con la flor y nata del fútbol español y eso hay que gozarlo. Dicho esto conviene recordar que todavía no tenemos asegurada la permanencia. Nos respetan los rivales y nos aprecian los aficionados , pero nos faltan 7 jornadas. Ya le gustaría estar en la misma situación a nuestro rival de hoy, que se presenta al partido con la acuciante necesidad de sumar los tres puntos para huir del infierno.

El encuentro es fundamental por las matemáticas y por las sensaciones. Sólo después del partido de esta noche podremos distinguir la suerte del talento, las virtudes del sistema y la talla del equipo. De momento, lo que ha transcurrido de temporada, nos ha permitido comprobar las cualidades de nuestro fútbol. La virtud del juego atrevido, valiente, alegre que condena al contragolpe a nuestros enemigos pero, en ocasiones, peca de ingenuidad. Bilic, Barral, Diego Castro y Carmelo son nuestras flechas. Pero debemos ponernos a prueba en otros escenarios.

A pesar de su apurada situación en la clasificación, el Espanyol no es un enemigo menor. La pasada jornada venció al Almería (1-0). Esa victoria les aleja de la última plaza, y sirve de aviso. El equipo blanquiazul se llevó la victoria de un agónico partido que decidió un gol de Iván Alonso. No es de extrañar que los aficionados pericos corearan un mismo grito desde las gradas del Estadio Olímpico de Montjuic al término del encuentro: "Bendita victoria". Por cierto, el domingo no jugó De la Peña. Este apellido tan poco catalán es la diferencia entre lo anodino y lo genial. De origen cántabro, Iván de la Peña se crió en la cantera del Barcelona, en la inagotable factoría de La Masía. Quizá la fusión explique su talento imprevisible y su carácter espumoso. Sus enfrentamientos con sus entrenadores son habituales; esa puede ser la razón por la que nunca gozó de la continuidad necesaria para alcanzar la titularidad en la selección española. Esta temporada, en el Camp Nou, fue el héroe al conseguir un gol de ejecución imposible tras un partido imperial. Le apodan "Lo pelat". Tampoco conviene obviar otros peligros como Luis García o Raúl Tamudo quienes conocen el juego y el gol, y más que amenazas físicas son amenazas inteligentes.

En el Sporting habrá cambios sustanciales en el once. Reaparecen Roberto Canella y Diego Castro, dos regresos fundamentales que deben devolver la profundidad a la banda izquierda. No obstante, como suele ser habitual en estos partidos, el partido se cocerá en el centro del campo, donde el canterano Lora, que se perfila como principal aspirante para sustituir al sancionado Míchel, debe demostrar su aptitud para ordenar el juego rojiblanco ante equipos que se encierran y salen a la contra. Y en ese movimiento será esencial sorprender por las bandas y conectar con los delanteros, entre los que estará Carmelo a pesar de las molestias que ha padecido en las últimas horas. Además, Iñaki Lafuente sustituirá en la portería a Iván Cuéllar, al que expulsaron el pasado domingo en el Ruiz de Lopera por tocar el balón con la mano fuera del área.

Las casas de apuestas no advierten muchos peligros y nos dan como favoritos, por lo que el botín principal se lo llevarán los que apuesten por el Espanyol. Ganar nos dará alegría y tranquilidad, pero no dinero. No se puede contar con el contrario, ni con su aparente debilidad para volar del infierno. Hoy cuentan los goles.

viernes, 27 de marzo de 2009

Renovación o defunción





Ramón Calderón no se resiste a dar por perdida la presidencia del Real Madrid. Y los diarios deportivos madrileños echan chispas ante la bomba informativa que explotó en las últimas horas. El ex presidente blanco dice que se presentará a las elecciones. Parece una maniobra desesperada por arrojar sombras sobre la inminente reaparición de Florentino Pérez, el hombre que hizo soñar al madridismo y terminó devorado por los egos de una plantilla que él alimentó con anterioridad. Según la información que difunde el diario As, Calderón asume que no va a ganar pero advierte que "la voy a liar"; también recoge el rotativo deportivo de PRISA que "Bernabéu me dice que nos apoyan los 18.000 socios que hemos hecho". En la batalla blanca, igual que en el amor, todo vale. Hasta invocar apellidos que evocan la época más gloriosa del club madridista. Un tiempo en el que los equipos temían los combates contra el Real Madrid porque el desenlace siempre solía ser el mismo: victoria blanca. Ese anhelo por esa pujanza internacional, el deseo de revivir en color esa etapa brillante, marca los deseos de los aspirantes a dirigir a la entidad en el futuro. El problema es que el tiempo ha empañado el esplendor de antaño y los rivales ya no tiemblan ante la camiseta blanca.

Algo debe tener el contacto directo con el cargo de máximo responsable madridista. Quienes han pasado por ese trance han terminado absorbidos, atolondrados y desorientados. Debe resultar muy divertido sentirse el Mr Marshall de Berlanga cuando tienes un imperio deportivo a tus pies, pero también supondrá un trauma permanente el recuerdo de los hechos no consumados, las traiciones no evitadas y los resultados inesperados. La caída es dura, sí. Y eso es lo que les ha pasado a los hombres que intentaron levitar en el sillón presidencial durante los últimos 4 años. En este tiempo se han sentado 5 presidentes en el palco del Bernabéu: Florentino Pérez, Fernando Martín, Luis Gómez Montejano, Ramón Calderón y Vicente Boluda. A la espera de lo que ocurra con Boluda, que se enfrentará este domingo a la asamblea más caliente de los últimos años, ninguno de los cuatro se fue por la puerta grande. Ésto ha causado una incertidumbre tremenda en el club, que navega en un mar de dudas.

Muchos sueñan con el retorno de Florentino. Con la vuelta de los proyectos galácticos. De los grandes fichajes. Un amplio sector de la afición madridista se conforma con las llegadas de dos cracks del fútbol mundial, Kaká y Cristiano Ronaldo, para transformar la dinámica decadente del Madrid en un equipo aspirante a todos los títulos, que siembra el temor entre sus rivales y recauda millones de euros en concepto de márketing. Si a ese anhelo se le suman las incorporaciones de figuras del fútbol español como Xabi Alonso, Villa o Césc Fábregas, se llega a la exaltación total y la guinda necesaria para un equipo temible. Otros dudan de la capacidad de transformación real de la entidad que conseguiría otro vestuario lleno de egos, con jugadores que se sienten los mejores en su puesto al ser buenos y guapos. No daré nombres porque no está bien señalar con el dedo pero soy escéptico en cuanto a la regeneración de esta entidad. Con los fichajes de los hombres anteriormente citados y de un prestigioso entrenador, más la llegada de un nuevo director deportivo, se conseguiría lavar la cara del equipo; pero no creo que se pueda detener la inercia. Y la inercia no es buena.

Cuando Florentino llega a la presidencia del Real Madrid en 2000, con el fichaje de Luis Figo bajo el brazo, el equipo acababa de ganar la octava Copa de Europa en París y tenía un buen bloque de jugadores, liderado por Vicente del Bosque en la parcela técnica. Allí estaban Casillas, Roberto Carlos, Hierro, Raúl y Morientes, entre otros. La columna vertebral del equipo ya estaba construida y se le había añadido un gran apoyo con Figo, que venía de ser el estandarte del Barça. El único revés fue la baja de Fernando Redondo, que se marchó al Milan. La gestión del recambio para el inolvidable cerebro madridista fue un botón de muestra de los fallos que estaban por venir. La contratación de Claude Makelele, uno de los mejores medios defensivos de los últimos años, vino acompañada de la llegada de Flavio Conceiçao, por el que se invirtieron 4.100 kilos de la época. Jorge Valdano, el hombre fuerte de Pérez para la gestión deportiva, no se lució en esta operación. Aunque Makelele se consolidó en el centro del campo, Del Bosque tuvo que hacer infinitas pruebas en la medular para conseguir un doble pivote de garantías. Un carrusel de rotaciones que terminó con los huesos del bien pagado Flavio en el banquillo. Al verano siguiente y con el equipo madridista como flamante campeón de Liga, Conceiçao abandonó el club. Makelele mantuvo la titularidad durante unas temporadas más, pero también se vio obligado a emigrar agobiado por la locura que marcó los últimos instantes del Florentinato. Se pasó de apostar descaradamente por Valdano y Del Bosque a terminar en las manos de Benito Floro y López Caro.

El escepticismo de muchos madridistas aumenta cuando se recuerda el rendimiento de su equipo en los partidos decisivos de las últimas ediciones de la Copa de Europa. Durante el mandato de Florentino Pérez (2000-06) sólo se pasó el umbral de las semifinales en una ocasión (2002 con posterior victoria en la competición). El resto de temporadas, el Madrid quedó eliminado en cuanto se midió a un rival de gran envergadura. En 2001, el verdugo fue el Bayern Munich en semifinales; en 2003, la Juventus apeó a los madridistas también en semifinales; el Mónaco de Giuly y Morientes se cruzó en el camino en cuartos de final en el año 2004; la Juventus volvió a ser el verdugo en octavos de final en 2005. Con Fernando Martín de presidente, el Arsenal de Henry, Reyes y Césc truncó las esperanzas en los octavos de final de 2006, año en que el Barcelona ganó su segunda Copa de Europa. Ramón Calderón tampoco puede presumir de su andadura europea porque, durante su gobierno, el Madrid cayó contra el Bayern Munich y la Roma en octavos de final en 2007 y 2008, respectivamente. Vicente Boluda es la última víctima de la deprimente travesía europea merengue. Sus jugadores no fueron capaces de eliminar al Liverpool en octavos de final y sufrieron una vergonzosa derrota en Anfield Road (4-0), a pesar de las palabras de Boluda en los días previos a la eliminatoria profetizando "un chorreo".

Expuesta la situación, es comprensible la incertidumbre de un amplio sector de la afición. La institución madridista precisa un cambio, no un añadido. No se trata sólo de comprar sino de sustituir, vender, renovar, modificar filosofías y suprimir proyectos caducados. Por doloroso que pueda parecer en un principio, sería necesario prescindir de nombres históricos del club, cuyo rendimiento ha sido francamente irregular durante las últimas campañas. Sin traumas ni dramas. Simplemente recordar las mejores carreras deportivas y agradecer los servicios prestados. En definitiva, borrón y cuenta nueva. Me ahorro la referencia a reconocimientos porque ya han sido suficientemente premiados en el campo y en los contratos. Ya no queda ninguna deuda pendiente, está claro. Y no hace falta jubilar a nadie. Simplemente se trata de buscar nuevas referencias para abrir otra etapa. De lo contrario, a pesar de todos sus tropiezos, el Barcelona seguirá marcando la diferencia.

martes, 10 de marzo de 2009

El hermoso ejemplo de una gran afición



Son ellos. Los reds. Los inquilinos del emblemático campo de Anfield Road. La afición del Liverpool, el club de Los Beatles. Una afición única. Extraordinaria. Sobran los calificativos para valorar a unos seguidores que, antes de cada partido, protagonizan la más hermosa liturgia que se vive actualmente en un campo de fútbol. Desde la mítica grada conocida como "The kop" hasta cualquier rincón del estadio se corea el espectacular "You´ll never walk alone", el mayor canto al fútbol que se ha hecho nunca y que pone los pelos de punta a cualquiera. Ni los inigualables "barras bravas" argentinos o los temibles aficionados griegos pueden igualar en sus feudos, el ambiente que se alcanza cuando Anfield comienza a corear al unísono este himno.

Hoy, a eso de las 20.45 horas, los jugadores del Real Madrid escucharán desde cerca ese sonido inmortal. Un sonido que introduce mejor que ninguno toda la magia de un partido clave de una competición única como la Copa de Europa. Casillas, Pepe, Ramos, Lass, Raúl e Higuaín tienen la difícil misión de silenciar con sus goles a unos hinchas que no se cansan de vitorear a su Liverpool del alma. ¿Podrán? Los hombres de Benítez, con la armada española a la cabeza, tienen la misión de reentabilizar el 0-1 del partido de ida en el Santiago Bernabéu y mantener viva la ilusión de una afición que sueña con vencer en la más importante competición de clubes del mundo. Sobre el césped, ganará el mejor y se dirimirán todas las diferencias futbolísticas. De entrada, pase lo que pase, hay un indiscutible vencedor: el fútbol.