miércoles, 1 de diciembre de 2010
El clímax del fútbol total
Ya han pasado 16 años desde aquel 8 de enero de 1994, una fecha inolvidable para el barcelonismo. La historia de oro del Fútbol Club Barcelona conserva en un lugar privilegiado aquel sábado en el que el Dream Team de Johan Cruyff pasó por encima del Real Madrid de Benito Floro. Las 120.000 personas que abarrotaron ese día el Camp Nou disfrutaron de una victoria incontestable del, por esas fechas, mejor equipo del mundo. Tenían motivos para alcanzar el éxtasis porque su equipo le había endosado 5 goles, una manita, a su eterno rival. Fue el clímax del Dream Team que coronaba así una época prodigiosa para la entidad azulgrana. Algunos escépticos creían que no se iba a repetir nunca más. Pensaban que todo era demasiado perfecto, exageradamente maravilloso, estéticamente inmejorable.
En aquel conjunto de virtuosos brillaban con fuerza estrellas como Romario, Laudrup, Stoichkov o Koeman y comenzaba a deslumbrar Guardiola, un joven centrocampista formado en La Masía y que llevaba el fútbol en la sangre. Con su excepcional visión de juego y su sobresaliente capacidad de liderazgo, aquel chaval de Santpedor se fue ganando el respeto y reconocimiento de todo el entorno culé. Por eso no resulta extraño que algún cronista de la época premiase su rendimiento con un 4 (puntuación máxima que se puede otorgar en una crónica futbolística). Durante su época como jugador, Guardiola fue la prolongación de Cruyff en el terreno de juego. El holandés le confió el mando de las operaciones ofensivas y defensivas para garantizar en todo momento la supervivencia de su idea de fútbol de toque. Y el 4 (ese fue el dorsal de Guardiola durante su época como jugador del Barça aunque llevaba el 3 en el 5-0) no le falló. Elevó la figura del organizador a la máxima expresión. Más tarde llegaron Xavi e Iniesta. Dos herederos de la filosofía futbolística de Cruyff y Guardiola que, 16 años después, demuestran que este modelo de fútbol está muy vivo.
29 de noviembre de 2010. Ningún aficionado al fútbol olvidará esta fecha. Cuando parecía imposible que se repitiera una manita por la evolución del fútbol y los futbolistas, llegó el Barcelona y demostró que el modelo de Cruyff está más vigente que nunca. Quizás sea éste el principal éxito de la política de Guardiola, que ha mantenido la esencia del Dream Team para dar forma a un ejército de triunfadores a los que no les asusta ningún obstáculo que se les ponga por delante. La mayoría de los jugadores que se enfrentaron al Real Madrid juegan juntos desde benjamines y comparten la misma filosofía de juego: toque, regate y disparo. Una receta tan simple para este club pero tan compleja al mismo tiempo. Ningún equipo del mundo tiene el mismo estilo. Muchos lo intentan, pero siempre sin éxito.
La superioridad del Barça sobre el Madrid fue absoluta a pesar de que el once madridista lo formaban once internacionales y lo adiestraba un técnico portugués que lo ha ganado todo y al que apodan "The Special One" por su tremendo carácter ganador. Sin embargo, no basta con eso cuando te enfrentas a un equipo tan cuajado, una máquina perfecta que juega de memoria con futbolistas que solo necesitan tener el balón para armar el caos.
Es el caso de Xavi Hernández, posiblemente el mejor mediocentro de la historia del fútbol y el sustituto natural de Guardiola sobre el terreno de juego. Xavi, que fue el encargado de abrir el marcador en un clásico que vieron 400 millones de personas en todo el mundo, destaca por algo tan simple como saber tocar el balón y entregárselo al compañero cuando corresponde. Nada más y nada menos que eso. Pero además se suma con mucho peligro al frente de ataque por lo que es un jugador muy completo desde el punto de vista ofensivo. ¿Alguien sabe cómo se las ingenia para estar solo cada vez que sus compañeros le pasan el balón? En definitiva, sería una temeridad y una injusticia histórica si no recibe esta temporada el Balón de Oro de la FIFA.
Precisamente su principal rival en la lucha por este reconocimiento lo tiene en su propio equipo. Es Andrés Iniesta, el autor del gol que dio a España su primera Copa del Mundo, un jugador soberbio. Por calidad, técnica, regate, pase y capacidad para jugar en equipo, muchos lo consideran el Zidane español. Su palmarés no tiene nada que envidiar al del genio francés porque el de Fuentealbilla ya ha ganado un Mundial, una Eurocopa, dos Copas de Europa, cuatro Ligas Españolas, un Mundial de Clubes...Y a ellos se les une Leo Messi, "La Pulga Atómica". Un prodigo que reúne los ingredientes básicos para ser uno de los más grandes de la historia del fútbol: velocidad, regate, pase y gol. El partido que hizo contra el Madrid demostró que también sabe jugar en equipo porque no le puede el egoísmo y tiene la suficiente humildad para relegar el protagonismo cuando corresponde. Son principios básicos del cruyffismo que se inculcan en La Masía. De allí también salieron Victor Valdés, Puyol, Piqué, Bojan, Busquets (su progresión futbolística no tiene parangón), Pedro, Jeffren...Y el matador de Tuilla, David Villa, corona un equipo perfecto. Forjado en Mareo, una de las escuelas de fútbol más importantes de España, El Guaje es la mejor guinda para un bloque histórico.
martes, 16 de noviembre de 2010
Cuestión de señorío
Desde aquel día de septiembre, el entrenador del Sporting, Manuel Preciado, no había hecho ninguna referencia a las palabras de su colega portugués. Sin embargo, Mourinho decidió disparar un misil directo a la línea de flotación del Sporting en la semana previa al encuentro entre el equipo gijonés con el Real Madrid. En una entrevista concedida el pasado jueves al programa "El Larguero" de la Cadena SER, a preguntas del periodista José Ramón de la Morena, el técnico portugués no quiso matizar las declaraciones del 24 de septiembre y no pidió perdón al club gijonés. Todo lo contrario, afirmó: "La crítica, entre comillas porque no es una crítica, la hago otra vez. Un equipo de Primera División no puede dar por perdido un partido, no puede regalar un partido, y tiene que jugar todos los partidos al máximo de su potencial y su ambición. Esto en Inglaterra no se puede hacer porque tiene sanción de la Premiership. A ver si hace rotaciones contra nosotros. Si juega en Copa con su primer equipo y contra nosotros con el segundo, yo se lo agradeceré". Y estalló la guerra.
Preciado explotó al oir las palabras de Mourinho en "El Larguero" y fue con el arsenal preparado a la rueda de prensa del viernes en la Escuela de Fútbol de Mareo. Le dolieron mucho las declaraciones de su colega y respondió aunque había jurado "por lo más sagrado" no entrar al trapo. "Esto quiero verlo de tres maneras diferentes: una, como si fuera un chiste, y si es así no me gusta nada, me parece muy malo; otra, como una provocación al entrenador del Barcelona o a alguien de ese club para que salte, pero si piensa así es un iluso porque no le van a contestar, y la tercera, que lo dice de verdad, y si lo dice de verdad es un canalla y un muy mal compañero de trabajo. Y me quedo con esta última". La cosa no se quedó ahí porque el técnico de Astillero se mostró escandalizado porque la entidad madridista permita a Mourinho realizar esas afirmaciones. "No pensaba hacer ninguna declaración porque podría parecer que quería preparar un ambiente hostil para el Real Madrid. Nada más lejos de la realidad: lo ha preparado él lo que se va a encontrar, que se lo va a encontrar seguro, porque aquí no somos unos primos, somos de pueblo, humildes, pero somos, primero, deportistas; segundo, sabemos ganar, y tercero, sabemos perder. Y si en el Madrid nadie le dice a este señor lo que es el respeto, se lo voy a decir yo desde aquí. Nos merecemos el mismo respeto que él con toda su titulitis".
"Lo que ha hecho con este club, con estos futbolistas y con este entrenador es una falta de respeto muy grave. Porque está diciendo que hemos regalado un partido. ¿Quién coño es éste? ¿De qué va? Que lo diga un periodista no está bien, pero que lo diga un colega...", comentó Preciado. También quiso dejar muy claro que no se negaría a darle la mano al entrenador portugués ("yo la mano se la doy a todo el mundo") aunque eso no le impediría decirle a la cara todo lo que piensa. "Si tengo oportunidad, claro, por supuesto. De todas maneras, seguro que ya me estará oyendo, ¿no veis que lo escucha, ve y lee todo?". El cántabro siguió disparando e incluso se permitió la licencia de bromear sobre la sanción de dos partidos sin sentarse en un banquillo impuesta a Mourinho por mandar "a la mierda" a un árbitro. "Yo le metería con los Ultra Boys, pero eso no depende de mí". Todos los ataques de la contraofensiva de Preciado se pueden ver en el siguiente video.
La respuesta de Preciado no dejó indiferente a nadie. Todos los medios de comunicación se hicieron eco de su rueda de prensa y el titular "Preciado llama canalla a Mourinho" empezó a correr como la pólvora. Las redes sociales echaban humo y la palabra "Preciado" se convirtió en Trending Topic, una de las palabras más usadas en Twitter. "Preciado se ha atrevido a hacer lo que otros piensan por lo bajini", escribió un periodista en esta red social. Pero las palabras del entrenador del Sporting también irritaron a muchos y la mejor demostración es la portada que publicó un importante diario deportivo al día siguiente. En su editorial de páginas interiores dejaban claro que Preciado les parece un gran entrenador aunque esta vez había ido "demasiado lejos" y le avisaban de que sería el culpable de los posibles incidentes que se produjesen antes, durante y después del partido. El Real Madrid sacó un comunicado en el que acusaba a Preciado de incitar a la violencia, mientras que la directiva del Sporting optó por no publicar ninguna nota oficial.Con todos los focos apuntando hacia la batalla dialéctica entre Mourinho y Preciado, jugaron Sporting y Real Madrid. Un partido tan especial contaba, en esta ocasión, con un aliciente añadido. El portugués siguió un intenso e igualado partido en un palco VIP de El Molinón. Desde allí pudo ver como el Sporting plantó cara durante 82 minutos a su equipo, que recurrió a un rechace aprovechado por Higuaín para sacar los tres puntos del encuentro. Y estuvo a punto de perder dos puntos si llega a entrar un cabezazo de Barral al que solo puede responder alguien como Casillas. El equipo asturiano completó un gran encuentro y se ganó un respeto a pesar de no haber sido capaz de sumar un punto. Con el final del partido parecía que la batalla había llegado a su fin pero aún quedaba un frente abierto. Por cierto, el Sporting jugó con Juan Pablo; Lora, Botía, Gregory, José Ángel; Rivera, Eguren, Diego Castro, Carmelo; Nacho Novo y Sangoy.
Según las informaciones publicadas por medios asturianos, el entrenador de porteros madridista provocó al cuerpo técnico del Sporting en el garaje de El Molinón. «A ver si en Segunda gritáis así», le espetó a Preciado, con muchos futbolistas madridistas subidos al autocar. El de Astillero se fue a por él y a punto estuvieron de llegar a las manos. El propio Preciado destacó ayer en una entrevista que Mourinho le hizo un gesto con dos dedos desde el autocar que se podía interpretar como "a segunda". Esta versión choca frontalmente con la que se maneja en la entidad merengue. Según comenta `off the record´ un alto directivo madridista, Preciado "mintió" y el entrenador portugués no hizo el gesto de los 2 dedos, califica al entrenador del Sporting de "macarra de barrio" y reconoce el incidente con Rui Faria. "Fue a tocarse los huevos y a provocar delante del autobús", señala ese alto cargo que añadió: "El Real Madrid respalda absolutamente a Mourinho y la entidad sale fortalecida de esta movida". También salió fortalecida la imagen de la afición del Sporting que no protagonizó ningún incidente reseñable. Presionaron al Real Madrid dentro y fuera del campo sin excesos violentos. Y eso es de agradecer teniendo en cuenta las provocaciones de los portugueses del Real Madrid, Cristiano Ronaldo y Pepe, que trataron de agitar aún más el ambiente.
Dicen que ese portugués devolverá al Real Madrid a la senda del triunfo pero, como dijo Preciado, algún día perderá. Así es el deporte. No todo es tan "top" como el rendimiento de Khedira como mediocentro y central en el partido contra el Hércules, un recién ascendido, en el Rico Pérez. En ese partido, Mourinho saltó desde el banquillo como un resorte para celebrar el 1-3. ¿Tan difícil le resulta a este hombre actuar como una persona normal? En cualquier caso, se debería mentalizar de que las derrotas forman parte del deporte. Hay que estar preparado para afrontarlas. Igual que hay que saber afrontar las victorias. Yo creo que Mourinho no sabe afrontar ni las victorias ni las derrotas. De momento, los resultados le acompañan. En el caso de Pellegrini, los resultados no fueron suficiente motivo para asegurar su continuidad. Veremos lo que pasa con Mou. De momento el de Setúbal debería de ir aprendiendo que el fútbol no es la guerra.
jueves, 4 de noviembre de 2010
La brújula correcta
6.22 a.m. Me acuesto con la resaca a cuestas de un día triste por el desgraciado e injusto fallecimiento de Andy Irons, posiblemente el mejor surfista de todos los tiempos. Sin embargo, la calidad humana de unos buenos amigos de Madrid ha vuelto a despertar mi ilusión. Aunque es cierto que la vida es capaz de lo peor, como es llevarse por delante la vida de un deportista de sólo 32 años, también ofrece motivos para soñar despierto cuando te encuentras con un grupo de personas que comparten contigo los mismos valores e ilusiones. Cada día me sorprendo más ante la calidad humana que demuestran estos camaradas a los que, a pesar de la gran distancia que me separa de ellos, me siento más identificado y estoy seguro de que nuestras vidas se juntarán en un día no muy lejano para recorrer el mismo camino que ellos están recorriendo estos días con la esperanza por bandera. Yo también creo que me subiré a ese barco que me llevará a cumplir mis sueños. Lo que más siento es que al bueno de Andy Irons la desgracia no le dejara conseguir todos los sueños que dejaría pendientes.
Insisto en que no sé muy bien cuándo llegará ese día. Lo que sí sé es que ese día llegará. Yo también deseo tener "honra sin barco, a barco sin honra". Lo tengo muy claro. No merece la pena navegar cuando la embarcación no reúne las condiciones necesarias para asegurarte una buena travesía. Aunque reconozco que mis amigos lo comprobaron mejor, yo también he comprobado en primera persona que no se puede navegar a cualquier precio. Por eso he tomado la decisión de cambiar la orientación de mis prioridades y poner la brújula de mis anhelos hacia otro rumbo distinto al que planeaba hace algún tiempo. No es ni mucho menos dramático, pero sí resulta curioso tener que darle un golpe de timón a tu vida cuando ya la tenías orientada hacia un objetivo muy claro. El hecho de haberme encontrado más turbulencias de las deseadas en mi recorrido hacia ese objetivo me ha llevado a desistir. Porque los barcos son como los trenes. Debes subirte a ellos cuando pasan por delante de tí. Existe la opción de incorporarte tú mismo, en marcha, pero resulta mucho más complicado y peligroso.
El próximo domingo 14 de noviembre, el Sporting de Gijón recibe al Real Madrid en El Molinón. Será una buena ocasión para reafirmar mis prioridades y afianzar el rumbo de mi brújula personal. Ese día, las miradas de todos los aficionados al fútbol en mi ciudad se dirigirán hacia José Mourinho, Íker Casillas, Cristiano Ronaldo, Ozil, Khedira, Higuaín...Por algo son estrellas del fútbol e iconos de la juventud. Sin embargo, yo estaré más pendiente de unos cuantos camaradas que también vendrán desde la Meseta pero con objetivos diferentes. Con todos los respetos hacia los hombres de Mourinho, las verdaderas estrellas son mis amigos. Por ellos escogí este camino. Y con ellos tendré la oportunidad de compartir mi esperanza. Me hace muchísima ilusión verlos a este lado del Negrón porque eso me demuestra que en realidad no estamos tan lejos como muestran el tiempo y las distancias. A uno de ellos, además, le tendré que expresar en persona el agradecimiento que siento porque él fue capaz de orientar con precisión mi brújula este verano. Su brújula, que está a punto de llevarle a buen puerto, le está ayudando a dejar atrás el pasado turbulento y poner rumbo a un nuevo destino en el que nadie sabe si es de día o es de noche, pero en el que todos quieren estar.
Por mis amigos y por todos los que tienen una brújula parecida, entre ellos los dos colegas con los que escuché esta canción por primera vez, va este "Don´t look back in anger" que Oasis convirtió en el sonido de la amistad verdadera. Esta canción también quiero que sirva como reconocimiento para Andy Irons, que en gloria esté allá donde descanse en paz.
Insisto en que no sé muy bien cuándo llegará ese día. Lo que sí sé es que ese día llegará. Yo también deseo tener "honra sin barco, a barco sin honra". Lo tengo muy claro. No merece la pena navegar cuando la embarcación no reúne las condiciones necesarias para asegurarte una buena travesía. Aunque reconozco que mis amigos lo comprobaron mejor, yo también he comprobado en primera persona que no se puede navegar a cualquier precio. Por eso he tomado la decisión de cambiar la orientación de mis prioridades y poner la brújula de mis anhelos hacia otro rumbo distinto al que planeaba hace algún tiempo. No es ni mucho menos dramático, pero sí resulta curioso tener que darle un golpe de timón a tu vida cuando ya la tenías orientada hacia un objetivo muy claro. El hecho de haberme encontrado más turbulencias de las deseadas en mi recorrido hacia ese objetivo me ha llevado a desistir. Porque los barcos son como los trenes. Debes subirte a ellos cuando pasan por delante de tí. Existe la opción de incorporarte tú mismo, en marcha, pero resulta mucho más complicado y peligroso.
El próximo domingo 14 de noviembre, el Sporting de Gijón recibe al Real Madrid en El Molinón. Será una buena ocasión para reafirmar mis prioridades y afianzar el rumbo de mi brújula personal. Ese día, las miradas de todos los aficionados al fútbol en mi ciudad se dirigirán hacia José Mourinho, Íker Casillas, Cristiano Ronaldo, Ozil, Khedira, Higuaín...Por algo son estrellas del fútbol e iconos de la juventud. Sin embargo, yo estaré más pendiente de unos cuantos camaradas que también vendrán desde la Meseta pero con objetivos diferentes. Con todos los respetos hacia los hombres de Mourinho, las verdaderas estrellas son mis amigos. Por ellos escogí este camino. Y con ellos tendré la oportunidad de compartir mi esperanza. Me hace muchísima ilusión verlos a este lado del Negrón porque eso me demuestra que en realidad no estamos tan lejos como muestran el tiempo y las distancias. A uno de ellos, además, le tendré que expresar en persona el agradecimiento que siento porque él fue capaz de orientar con precisión mi brújula este verano. Su brújula, que está a punto de llevarle a buen puerto, le está ayudando a dejar atrás el pasado turbulento y poner rumbo a un nuevo destino en el que nadie sabe si es de día o es de noche, pero en el que todos quieren estar.
Por mis amigos y por todos los que tienen una brújula parecida, entre ellos los dos colegas con los que escuché esta canción por primera vez, va este "Don´t look back in anger" que Oasis convirtió en el sonido de la amistad verdadera. Esta canción también quiero que sirva como reconocimiento para Andy Irons, que en gloria esté allá donde descanse en paz.
jueves, 28 de octubre de 2010
La bondad de las personas
4.15 a.m. Hacía tiempo que no me pasaba por este confesionario nocturno y he elegido esta noche tan singular para reaparecer. ¿Noche singular? Pues sí, la madrugada del 27 al 28 de octubre me ha servido para ir despejando muchas incógnitas de mi cabeza. Últimamente me preguntaba por qué he elegido siempre ir detrás de las personas antes que de las empresas. Por qué prefiero guiarme antes por los sentimientos que por la cabeza. Y eso que no es fácil navegar contra corriente en la sociedad actual, en la que imperan intereses de lo más variado. Sin embargo, en mi caso, ha sido habitual ir contra las normas no escritas que, desgraciadamente, rigen el funcionamiento de la vida cotidiana. Por encima del temor a represalias puntuales. A lo largo de mi vida he pasado por varias rachas negativas, que felizmente ya forman parte del pasado, pero que no conviene olvidar para que la buena voluntad no se ponga en entredicho.
Y este verano no ha sido una excepción. O quizás sí, ha sido la excepción porque me ha demostrado que no soy el único. Hay muchas personas que se rigen por valores parecidos a los míos y que prefieren guiarse por sentimientos como la amistad, el compañerismo o la solidaridad de una forma generosa. Este verano he descubierto que, incluso en plena tempestad, alguna empresa sigue unos valores parecidos a los míos. Ya lo suponía. Tampoco es tan complicado. Al fin y al cabo, las empresas son lo que son sus trabajadores. Tener en cuenta esta premisa es el primer paso para hacer bien las cosas. El tiempo se encarga de hacer justicia y de demostrar el acierto que supone portar la bandera de la amistad. Para ser mejor persona no hay que preguntar a los demás. Simplemente hay que sentirse buenas personas y actuar sin dobles intenciones. Así de simple. De lo contrario recibirás una cura de humildad tras otra.
Un buen amigo, con el que no he compartido tantas horas como desearía pero cuya compañía nunca he dejado de sentir, me ha dejado muy claro que nunca se puede dudar entre las empresas y los amigos. Yo nunca lo he hecho, simplemente reflexiono sobre el por qué de mi elección en la vida. Son esas reflexiones trascendentales que te sueles hacer alguna vez. Y cada día que pasa me demuestra que mi elección ha sido la correcta. A mi amigo le debió de ocurrir algo parecido porque le impidieron actuar con libertad durante un tiempo. Sin embargo, el golpe sobre la mesa que dio un amigo suyo hace unos meses le reencontró con sus valores. Le reencontró con el verdadero significado de la palabra amistad. Una palabra tan grande a la que no se pueden fronteras ni precio, por eso un escuadrón de amigos decidió seguir su mismo camino por encima de presiones y ataques de vanidad puntuales. Entonces todo cambió. El cariño y el respeto que todos sentíamos hacia una empresa ha emigrado para sentir la misma devoción e idéntica simpatía por otra compañía, hacia la que además hay que sentir agradecimiento porque fue capaz de unir los valores que la maldad quiso romper en un tiempo de infausto recuerdo.
Me han despertado, me han quitado la venda, me han abierto los ojos y me han invitado a proclamar a los cuatro vientos que la prepotencia, la chulería y el egoísmo no son buenos compañeros de ruta. A mí me han enseñado que el contenido del cesto es tan importante como el cesto. De nada te sirve tener un buen cesto si lo llevas vacío o con un contenido putrefacto. Por supuesto que creo en los cestos, pero creo más en su contenido. Porque yo prefiero seguir antes a la familia, a los amigos y al corazón. Tengo muy clara mi elección y nunca la cambiaré ya que es la que mejor se ajusta a mis inquietudes, pensamientos y objetivos. Lo demás no me interesa. Al fin y al cabo, se trata de algo tan sencillo como volver a lo bueno. Nunca a lo malo. Y como la música llega adonde no llegan las palabras, para todos aquellos que no tienen miedo a guiarse por sus sentimientos, va dedicado el "Back for good" de Take That, la canción preferida de mi amigo y la banda sonora de mis sentimientos.
Y este verano no ha sido una excepción. O quizás sí, ha sido la excepción porque me ha demostrado que no soy el único. Hay muchas personas que se rigen por valores parecidos a los míos y que prefieren guiarse por sentimientos como la amistad, el compañerismo o la solidaridad de una forma generosa. Este verano he descubierto que, incluso en plena tempestad, alguna empresa sigue unos valores parecidos a los míos. Ya lo suponía. Tampoco es tan complicado. Al fin y al cabo, las empresas son lo que son sus trabajadores. Tener en cuenta esta premisa es el primer paso para hacer bien las cosas. El tiempo se encarga de hacer justicia y de demostrar el acierto que supone portar la bandera de la amistad. Para ser mejor persona no hay que preguntar a los demás. Simplemente hay que sentirse buenas personas y actuar sin dobles intenciones. Así de simple. De lo contrario recibirás una cura de humildad tras otra.
Un buen amigo, con el que no he compartido tantas horas como desearía pero cuya compañía nunca he dejado de sentir, me ha dejado muy claro que nunca se puede dudar entre las empresas y los amigos. Yo nunca lo he hecho, simplemente reflexiono sobre el por qué de mi elección en la vida. Son esas reflexiones trascendentales que te sueles hacer alguna vez. Y cada día que pasa me demuestra que mi elección ha sido la correcta. A mi amigo le debió de ocurrir algo parecido porque le impidieron actuar con libertad durante un tiempo. Sin embargo, el golpe sobre la mesa que dio un amigo suyo hace unos meses le reencontró con sus valores. Le reencontró con el verdadero significado de la palabra amistad. Una palabra tan grande a la que no se pueden fronteras ni precio, por eso un escuadrón de amigos decidió seguir su mismo camino por encima de presiones y ataques de vanidad puntuales. Entonces todo cambió. El cariño y el respeto que todos sentíamos hacia una empresa ha emigrado para sentir la misma devoción e idéntica simpatía por otra compañía, hacia la que además hay que sentir agradecimiento porque fue capaz de unir los valores que la maldad quiso romper en un tiempo de infausto recuerdo.
Me han despertado, me han quitado la venda, me han abierto los ojos y me han invitado a proclamar a los cuatro vientos que la prepotencia, la chulería y el egoísmo no son buenos compañeros de ruta. A mí me han enseñado que el contenido del cesto es tan importante como el cesto. De nada te sirve tener un buen cesto si lo llevas vacío o con un contenido putrefacto. Por supuesto que creo en los cestos, pero creo más en su contenido. Porque yo prefiero seguir antes a la familia, a los amigos y al corazón. Tengo muy clara mi elección y nunca la cambiaré ya que es la que mejor se ajusta a mis inquietudes, pensamientos y objetivos. Lo demás no me interesa. Al fin y al cabo, se trata de algo tan sencillo como volver a lo bueno. Nunca a lo malo. Y como la música llega adonde no llegan las palabras, para todos aquellos que no tienen miedo a guiarse por sus sentimientos, va dedicado el "Back for good" de Take That, la canción preferida de mi amigo y la banda sonora de mis sentimientos.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Despegamos
8.22 a.m. El comandante Rozada informa a su tripulación de que, en breves instantes, iniciaremos el despegue. Esperemos que el viaje de regreso a Asturias les resulte agradable. Y una vez que iniciemos el descenso para tomar tierra en el Paraíso, antes del anochecer, y cumpliendo con el horario previsto, confiamos en que disfruten de Asturias. El comandante y el resto del personal de a bordo les desean una feliz estancia en Gijón.
sábado, 11 de septiembre de 2010
De paso
4.49 a.m. Odio estar de paso en una ciudad. Salvo que lo esté por voluntad propia (vacaciones y similares), no me gusta nada la sensación de provisionalidad. Te impide ser tu mismo y disfrutar de los días con libertad puesto que sabes que, más pronto que tarde, tendrás que irte a empezar desde cero en otra ciudad. En mi caso tengo muy claro que, en pocos días, volveré a poner los contadores a 0 en Gijón. Tengo el convencimiento que Madrid, a día de hoy, ya no sirve para cumplir mis objetivos personales salvo que algún responsable del equipo de deportes de la Cadena COPE, bajo mi punto de vista el Fútbol Club Barcelona de las ondas, me dé la oportunidad de jugar el partido. Como eso es complicado que suceda ya que su Guardiola particular (Paco González) ya me dejó claro que el equipo estaba hecho, no me queda más esperanza que regresar a Gijón y esperar allí a que me den la alternativa.
No es lo mismo, pero tengo la impresión de que para triunfar con los más grandes primero debo conseguir reconocimiento en un entorno más reducido. Triunfar desde la base y acoplarse al primer equipo con naturalidad es el primer paso para alcanzar la gloria. Andrés Iniesta, Xavi Hernández o Lionel Messi empezaron a destacar en el filial del Barcelona, se fueron acoplando al primer equipo de manera progresiva y, sin prisa pero sin pausa, llegaron a ser las estrellas del primer equipo. Y el triunfo les ha durado porque se lo trabajaron desde la base. Bien es cierto que yo tengo 26 años y no soy tan joven como cuando ellos comenzaron a triunfar; pero también es cierto que la vida profesional de un futbolista no es tan longeva como la de un periodista. El verdadero periodista lo es las 24 horas del día y los 365 días de todos los años de su vida. Sería un sueño, una tremenda ilusión, mi mayor orgullo si me conceden algún día la opción de vestirme de corto en la redacción de deportes de la Cadena COPE en Madrid; pero como eso es una quimera confío en que me dejen un pequeño hueco. Con la mayor humildad del mundo y respetando a los que serían mis compañeros, estoy convencido de que lo podría hacer bastante bien a base de aprender y adquirir habilidades que algún día me servirían para subir al primer equipo.
Humildemente, creo que ahora estoy más preparado: con un Máster que lleva el nombre del Real Madrid (reconocido como el mejor club de fútbol del siglo XX) bajo el brazo y la experiencia adquirida después de un año viviendo en Madrid. Y, sobre todo, es muy diferente la situación que vive actualmente el periodismo. La marcha de Paco González ha cambiado el panorama de la radio y lo que antes era negro ahora es blanco, y viceversa. Tiempo al tiempo. El boom radiofónico producido por el trasvase del equipo de Carrusel Deportivo a la COPE ha provocado un seísmo que se deja notar por todos los rincones de la geografía española. Contemplando el panorama periodístico actual, el terremoto tiene dos epicentros muy claros: Gran Vía, 32 y Alfonso XI, 4. En estos dos puntos se han producido consecuencias bien visibles. Sin embargo, el resto de medios de comunicación han notado los efectos pero a menor escala. Y la situación sigue siendo la misma, en mi opinión. Por desgracia.
En unas horas volveré al estudio Antonio Herrero de la Cadena COPE para asistir en directo a la emisión de Tiempo de Juego, ya con Pepe Domingo Castaño, Jorge Armenteros, Pedrito Martín y el resto del equipo. Hay jornada de Liga. Juegan el Barça, el Valencia, el Real Madrid y el Atlético. Será un gran día de fútbol que podré disfrutar al lado del mejor equipo de la radio española. Siempre con la esperanza de poder jugar junto a ellos algún día. En todo caso siempre les estaré agradecido por abrirme las puertas de su casa.
No es lo mismo, pero tengo la impresión de que para triunfar con los más grandes primero debo conseguir reconocimiento en un entorno más reducido. Triunfar desde la base y acoplarse al primer equipo con naturalidad es el primer paso para alcanzar la gloria. Andrés Iniesta, Xavi Hernández o Lionel Messi empezaron a destacar en el filial del Barcelona, se fueron acoplando al primer equipo de manera progresiva y, sin prisa pero sin pausa, llegaron a ser las estrellas del primer equipo. Y el triunfo les ha durado porque se lo trabajaron desde la base. Bien es cierto que yo tengo 26 años y no soy tan joven como cuando ellos comenzaron a triunfar; pero también es cierto que la vida profesional de un futbolista no es tan longeva como la de un periodista. El verdadero periodista lo es las 24 horas del día y los 365 días de todos los años de su vida. Sería un sueño, una tremenda ilusión, mi mayor orgullo si me conceden algún día la opción de vestirme de corto en la redacción de deportes de la Cadena COPE en Madrid; pero como eso es una quimera confío en que me dejen un pequeño hueco. Con la mayor humildad del mundo y respetando a los que serían mis compañeros, estoy convencido de que lo podría hacer bastante bien a base de aprender y adquirir habilidades que algún día me servirían para subir al primer equipo.
Humildemente, creo que ahora estoy más preparado: con un Máster que lleva el nombre del Real Madrid (reconocido como el mejor club de fútbol del siglo XX) bajo el brazo y la experiencia adquirida después de un año viviendo en Madrid. Y, sobre todo, es muy diferente la situación que vive actualmente el periodismo. La marcha de Paco González ha cambiado el panorama de la radio y lo que antes era negro ahora es blanco, y viceversa. Tiempo al tiempo. El boom radiofónico producido por el trasvase del equipo de Carrusel Deportivo a la COPE ha provocado un seísmo que se deja notar por todos los rincones de la geografía española. Contemplando el panorama periodístico actual, el terremoto tiene dos epicentros muy claros: Gran Vía, 32 y Alfonso XI, 4. En estos dos puntos se han producido consecuencias bien visibles. Sin embargo, el resto de medios de comunicación han notado los efectos pero a menor escala. Y la situación sigue siendo la misma, en mi opinión. Por desgracia.
En unas horas volveré al estudio Antonio Herrero de la Cadena COPE para asistir en directo a la emisión de Tiempo de Juego, ya con Pepe Domingo Castaño, Jorge Armenteros, Pedrito Martín y el resto del equipo. Hay jornada de Liga. Juegan el Barça, el Valencia, el Real Madrid y el Atlético. Será un gran día de fútbol que podré disfrutar al lado del mejor equipo de la radio española. Siempre con la esperanza de poder jugar junto a ellos algún día. En todo caso siempre les estaré agradecido por abrirme las puertas de su casa.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Compás de espera
7.10 a.m. Cuesta vivir sin trabajo en Madrid. Me aburre este tedio. Necesito marcha. Es cierto que por tamaño, demografía y concentración de poder, Madrid gana por goleada. Aún así, no termino de ver claro mi camino en esta ciudad. Tengo la sensación de que el trabajo que podría realizar aquí también lo podría hacer en Gijón incluso con mayores posibilidades de proyección.
Por desgracia, hace ya mucho tiempo que dejé de idealizar Madrid. Si Gijón es una ciudad que solo está bien para pasar unos días de vacaciones en los meses de verano, Madrid mola para venir de relax sin mayor preocupación que conocer sus edificios más célebres, caminar por sus calles sofocantes rodeado de un enjambre de personas y conocer de primera mano la jungla urbana. Después de hacer esta pasada de reconocimiento, cada mochuelo ya se puede retirar a su olivo. Misión cumplida. Vuelta a la rutina y a la normalidad. Regreso a casa.
Tengo muy claro que Madrid es una ciudad grandiosa en la que hay mayores oportunidades de empleo. El problema es que no termino de verlo claro en mi sector. El periodismo está igual de mal en la capital que en las pequeñas ciudades. Sí, no tengo la menor duda que si me pudiera quedar a trabajar en la redacción central de deportes de la Cadena COPE, no abandonaría Madrid. Pero el equipo está hecho y solo se podría ampliar con la llegada del trío "MYZ", esto es, Míster X, Míster Y y Míster Z (Lama, Castaño, Carreño). De manera que mi posibilidad de formar parte de esa gran familia radiofónica se reduce a participar como un observador más, al que Paco González y el resto de la familia le abren generosamente las puertas de su casa. Y a disfrutar del mayor espectáculo de la radio española. Por eso fui la semana pasada a ver "Tiempo de Juego" y, si no hay novedad, por ese mismo motivo volveré este fin de semana a ver el programa a pesar de que me produce una enorme vergüenza abusar de la cortesía de Paquito, Hevia, Joseba y compañía.
No quiero dejar pasar la oportunidad de acercarme a los más grandes de la radio deportiva. Sé que puedo resultar cargante y reiterativo con mis buenas palabras hacia ellos, pero no se merecen menos. En estos tiempos se agradece encontrar a gente así. Me parece que ellos se deben sentir arropados por el cariño de los oyentes de la misma forma que los oyentes nos sentimos arropados por su talento y profesionalidad cada vez que sintonizamos sus programas. Sólo espero que, algún día no muy lejano, se me ofrezca la oportunidad de arropar y ofrecer este cariño desde cerca siendo un integrante más de este incomparable grupo de trabajo. Si tengo que regresar a Gijón para conseguirlo, lo haré gustosamente. Al fin y al cabo, siempre tuve la ilusión de ser profeta en mi tierra.
7.30 a.m. Para aproximarme a Madrid siempre me quedarán canciones como ésta, además de compañías muy recomendables. ¿Verdad Míster "jabato" Aráuz?
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