Después de unas semanas muy convulsas por la huelga de los futbolistas españoles, que ha provocado que la Liga comience con una semana de retraso, el desarrollo de la primera jornada no ha servido para cambiar la dinámica de las últimas temporadas. El domingo, el Real Madrid le metió media docena de goles al Zaragoza en La Romareda y, ayer, el Barcelona le endosó una manita al Villarreal. Ante este panorama, el mundo del fútbol se hace una pregunta: “¿Somos la nueva Liga escocesa?”. Algunos creen que no y se basan en el esfuerzo diario de los equipos aspirantes, que pueden subir al trono si a los grandes les llegan las vacas flacas; mientras, otros opinan que la actual situación es insostenible y reclaman “un reparto justo” de los derechos televisivos; a la cabeza se sitúa el denominado “G-6″, formado por Sevilla, Espanyol, Zaragoza, Athletic de Bilbao, Villarreal y Real Sociedad. “O arreglamos esto, o esta Liga es la mierda de Europa”, dijo el presidente del Sevilla el pasado 5 de julio en ´El partido de las 12´ de la COPE. Su pensamiento lo apoyan cada vez más personas. La mejor prueba es que, en las últimas horas, el hashtag #ligademierda se ha convertido en Trending Topic, una de las palabras más usadas en Twitter.
¿Cuál es la solución? Muchos empiezan a pensar en la Superliga Europea, un viejo sueño de los grandes clubs europeos que piensan que así podrían incrementar sus actuales ingresos. Incluso algunos aficionados de los equipos modestos creen que es la mejor alternativa al abrumador dominio que ejercen Barça y Madrid en la Liga española. La idea de la Superliga incluye tres divisiones en base al criterio deportivo y un bonus histórico por los títulos conseguidos que protegería a grandes en crisis como Milan o Ajax. Esta competición, que significaría el adiós a las actuales competiciones de la Champions League y la UEFA Cup, es una vieja reclamación de Florentino Pérez para que los grandes equipos se estén enfrentando continuamente. Barça y Manchester United también hacen fuerza para que la UEFA apoye este proyecto, en el que ya trabajan varios clubs, que podría incluir un sistema de ascensos y descensos similar al que ya existe en los campeonatos ligueros de cada país.
Es pronto para saber si llegaremos a ver esta competición. Hasta que Platini no se pronuncie, no sabremos si habrá la NBA del fútbol mundial. En cualquier caso, no parece una solución descabellada para que los grandes equipos de Europa (Barça, Manchester United, City, Inter, Milan, Bayern, Real Madrid, Chelsea, Liverpool, Galatasaray…) compitan entre sí con una cierta igualdad. En el caso concreto de España, como todos sabemos, los poderosos golean plácidamente a sus rivales y solo se permiten tropiezos puntuales, como la derrota sufrida por el Madrid contra el Sporting en el Santiago Bernabeu (0-1) o del Barça ante el Hércules en el Camp Nou (0-2), sus dos mayores tropiezos ligueros la pasada temporada. Exceptuando traspiés puntuales, los grandes parten con mucha ventaja a nivel económico y deportivo a la hora de aspirar a la victoria en los torneos domésticos. Si no se lucha porque haya cierta ecuanimidad en el reparto del dinero de las televisiones o no se establece un tope salarial, el fútbol está condenado a una muerte lenta. Las gradas de los estadios se irán despoblando, los ingresos desaparecerán y muchos clubs estarán condenados a la desaparición. Y eso nadie lo desea. ¿O sí?
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