4.49 a.m. Odio estar de paso en una ciudad. Salvo que lo esté por voluntad propia (vacaciones y similares), no me gusta nada la sensación de provisionalidad. Te impide ser tu mismo y disfrutar de los días con libertad puesto que sabes que, más pronto que tarde, tendrás que irte a empezar desde cero en otra ciudad. En mi caso tengo muy claro que, en pocos días, volveré a poner los contadores a 0 en Gijón. Tengo el convencimiento que Madrid, a día de hoy, ya no sirve para cumplir mis objetivos personales salvo que algún responsable del equipo de deportes de la Cadena COPE, bajo mi punto de vista el Fútbol Club Barcelona de las ondas, me dé la oportunidad de jugar el partido. Como eso es complicado que suceda ya que su Guardiola particular (Paco González) ya me dejó claro que el equipo estaba hecho, no me queda más esperanza que regresar a Gijón y esperar allí a que me den la alternativa.
No es lo mismo, pero tengo la impresión de que para triunfar con los más grandes primero debo conseguir reconocimiento en un entorno más reducido. Triunfar desde la base y acoplarse al primer equipo con naturalidad es el primer paso para alcanzar la gloria. Andrés Iniesta, Xavi Hernández o Lionel Messi empezaron a destacar en el filial del Barcelona, se fueron acoplando al primer equipo de manera progresiva y, sin prisa pero sin pausa, llegaron a ser las estrellas del primer equipo. Y el triunfo les ha durado porque se lo trabajaron desde la base. Bien es cierto que yo tengo 26 años y no soy tan joven como cuando ellos comenzaron a triunfar; pero también es cierto que la vida profesional de un futbolista no es tan longeva como la de un periodista. El verdadero periodista lo es las 24 horas del día y los 365 días de todos los años de su vida. Sería un sueño, una tremenda ilusión, mi mayor orgullo si me conceden algún día la opción de vestirme de corto en la redacción de deportes de la Cadena COPE en Madrid; pero como eso es una quimera confío en que me dejen un pequeño hueco. Con la mayor humildad del mundo y respetando a los que serían mis compañeros, estoy convencido de que lo podría hacer bastante bien a base de aprender y adquirir habilidades que algún día me servirían para subir al primer equipo.
Humildemente, creo que ahora estoy más preparado: con un Máster que lleva el nombre del Real Madrid (reconocido como el mejor club de fútbol del siglo XX) bajo el brazo y la experiencia adquirida después de un año viviendo en Madrid. Y, sobre todo, es muy diferente la situación que vive actualmente el periodismo. La marcha de Paco González ha cambiado el panorama de la radio y lo que antes era negro ahora es blanco, y viceversa. Tiempo al tiempo. El boom radiofónico producido por el trasvase del equipo de Carrusel Deportivo a la COPE ha provocado un seísmo que se deja notar por todos los rincones de la geografía española. Contemplando el panorama periodístico actual, el terremoto tiene dos epicentros muy claros: Gran Vía, 32 y Alfonso XI, 4. En estos dos puntos se han producido consecuencias bien visibles. Sin embargo, el resto de medios de comunicación han notado los efectos pero a menor escala. Y la situación sigue siendo la misma, en mi opinión. Por desgracia.
En unas horas volveré al estudio Antonio Herrero de la Cadena COPE para asistir en directo a la emisión de Tiempo de Juego, ya con Pepe Domingo Castaño, Jorge Armenteros, Pedrito Martín y el resto del equipo. Hay jornada de Liga. Juegan el Barça, el Valencia, el Real Madrid y el Atlético. Será un gran día de fútbol que podré disfrutar al lado del mejor equipo de la radio española. Siempre con la esperanza de poder jugar junto a ellos algún día. En todo caso siempre les estaré agradecido por abrirme las puertas de su casa.
sábado, 11 de septiembre de 2010
jueves, 9 de septiembre de 2010
Compás de espera
7.10 a.m. Cuesta vivir sin trabajo en Madrid. Me aburre este tedio. Necesito marcha. Es cierto que por tamaño, demografía y concentración de poder, Madrid gana por goleada. Aún así, no termino de ver claro mi camino en esta ciudad. Tengo la sensación de que el trabajo que podría realizar aquí también lo podría hacer en Gijón incluso con mayores posibilidades de proyección.
Por desgracia, hace ya mucho tiempo que dejé de idealizar Madrid. Si Gijón es una ciudad que solo está bien para pasar unos días de vacaciones en los meses de verano, Madrid mola para venir de relax sin mayor preocupación que conocer sus edificios más célebres, caminar por sus calles sofocantes rodeado de un enjambre de personas y conocer de primera mano la jungla urbana. Después de hacer esta pasada de reconocimiento, cada mochuelo ya se puede retirar a su olivo. Misión cumplida. Vuelta a la rutina y a la normalidad. Regreso a casa.
Tengo muy claro que Madrid es una ciudad grandiosa en la que hay mayores oportunidades de empleo. El problema es que no termino de verlo claro en mi sector. El periodismo está igual de mal en la capital que en las pequeñas ciudades. Sí, no tengo la menor duda que si me pudiera quedar a trabajar en la redacción central de deportes de la Cadena COPE, no abandonaría Madrid. Pero el equipo está hecho y solo se podría ampliar con la llegada del trío "MYZ", esto es, Míster X, Míster Y y Míster Z (Lama, Castaño, Carreño). De manera que mi posibilidad de formar parte de esa gran familia radiofónica se reduce a participar como un observador más, al que Paco González y el resto de la familia le abren generosamente las puertas de su casa. Y a disfrutar del mayor espectáculo de la radio española. Por eso fui la semana pasada a ver "Tiempo de Juego" y, si no hay novedad, por ese mismo motivo volveré este fin de semana a ver el programa a pesar de que me produce una enorme vergüenza abusar de la cortesía de Paquito, Hevia, Joseba y compañía.
No quiero dejar pasar la oportunidad de acercarme a los más grandes de la radio deportiva. Sé que puedo resultar cargante y reiterativo con mis buenas palabras hacia ellos, pero no se merecen menos. En estos tiempos se agradece encontrar a gente así. Me parece que ellos se deben sentir arropados por el cariño de los oyentes de la misma forma que los oyentes nos sentimos arropados por su talento y profesionalidad cada vez que sintonizamos sus programas. Sólo espero que, algún día no muy lejano, se me ofrezca la oportunidad de arropar y ofrecer este cariño desde cerca siendo un integrante más de este incomparable grupo de trabajo. Si tengo que regresar a Gijón para conseguirlo, lo haré gustosamente. Al fin y al cabo, siempre tuve la ilusión de ser profeta en mi tierra.
7.30 a.m. Para aproximarme a Madrid siempre me quedarán canciones como ésta, además de compañías muy recomendables. ¿Verdad Míster "jabato" Aráuz?
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Y Mister X tomó la palabra...
Nos situamos. Presentación de la programación de la Cadena SER para la nueva temporada en el renovado estudio central de la octava planta de Gran Vía, 32. Los directivos y los principales comunicadores de la casa presiden la mesa. Raúl Rodríguez, Daniel Anido, Javier Pons, Augusto Delkáder, Carles Francino, Gemma Nierga, José Ramón de la Morena, Laura Martínez, Javier Hoyos, Juanma Ortega y diversos profesionales de Unión Radio comparecían públicamente para adelantar las líneas maestras que iban a guiar los contenidos de sus principales programas en los próximos meses. Una actitud valiente para vender ilusión después de unos meses tan convulsos.
Pero el protagonista principal de ese acto fue Mister X. Nadie tiene dudas de quien es Mister X, a quien denominan de esta cariñosa forma sus familiares de la radio. En mi opinión, es el mejor narrador de eventos deportivos de la radio española. La voz del fútbol, el gol personificado. Es Manolo Lama, un grande del periodismo y de la vida que está aprovechando estos momentos confusos para consagrarse como un líder de la comunicación y un ejemplo a seguir. Un tipo que lleva la alegría por bandera y la sonrisa como mejor carta de presentación, a lo que suma la actitud señorial que ha mantenido en los últimos tiempos y que se coronó en la protocolaria presentación de la programación de la temporada 2010-11 de la Cadena SER. Un acto de hermanamiento que supone un agradable punto de encuentro para todos los profesionales de la cadena y que el maestro IÑAKI GABILONDO (escribo su nombre en mayúsculas porque no se merece menos el mejor comunicador del mundo en castellano) puso en marcha hace unos años.
Me dio la impresión de que Lama se mantuvo distante en todo momento en una esquina de la mesa. Inquieto, incómodo. Fue el último en tomar la palabra. "No me lo esperaba", bromeó cuando le cedieron el turno. Y añadió: "La grandeza de esta emisora son los oyentes que tenemos detrás. Sería injusto conmigo mismo si no digo que la grandeza de esta radio es de todos lo que están aquí y de alguno más. Por eso me quiero acordar de unos compañeros que durante muchos años se han dejado la vida aquí, y han sido Paco González y Pepe Domingo Castaño, que también son parte de esta radio".
Ahí queda eso. Un golpe en toda regla a los que piensan que el ejercicio del periodismo consiste en pisar, pactar y pagar. La amistad es un valor que cotiza al alza para muchos profesionales. Porque Paco González y esos locos de la radio que se subieron al barco de la COPE este verano no son ni kamikazes, ni peseteros ni unos individuos que se venden al mejor postor. Son unos grandísimos profesionales de la información deportiva que estaban en el mercado porque su anterior empresa no contaba con ellos, tal y como la Cadena SER reconoció en un comunicado fechado el 17 de agosto. "Algunos de estos contratados ahora por la Cope, dejan la Cadena SER no por voluntad propia, sino al no renovárseles el contrato que les ligaba con la empresa líder de la radio española. Otros tenían abiertos expedientes disciplinarios e iban a ser despedidos por la gravedad de los comportamientos objetos de sanción", reza una nota que, sinceramente, me duele transcribir pero tengo que hacerlo porque me siento en deuda con esa familia de la radio que me hace compañía desde la infancia.
Sostengo que la operación de este verano no es competencia desleal. Hay pilotos de líneas aéreas que un día trabajan en Iberia, les llega una oferta de British Airways y cambian de compañía; futbolistas que juegan en el Real Madrid y, pasado un tiempo, lo hacen en el Fútbol Club Barcelona; y hay profesionales de la radio que han trabajado en la Cadena SER y luego lo hacen en la COPE. O viceversa. Así de sencillo es el libre mercado. Y cuento los días que faltan para que Mister X también parta rumbo a un nuevo destino.

sábado, 4 de septiembre de 2010
Tiempo de Juego, en directo
7.53 a.m Por fin una buena noticia. Esta tarde voy a asistir a la emisión en directo de "Tiempo de Juego", que comienza a las 17 horas en la Cadena COPE. Al fin podré ver en vivo y de cerca el mayor espectáculo de la radio española y estar cerca de mis referencias profesionales. ¿Por qué los pongo por las nubes? Basta ver este video para salir de dudas.
viernes, 3 de septiembre de 2010
¿Solo triunfan los que pasan hambre?
5.35 horas. Ya será casualidad pero acabo de leer las notas que escribo a mano a modo de diario desde principios de año. Es un bonito modo de recordar unos días muy difíciles pero que viví con gran ilusión porque siempre he tenido como lema vital que lo mejor está por venir. Pero lo que son las cosas; pasado un tiempo veo esas reflexiones un poco insustanciales ante los cambios que se han producido últimamente. Y estas notas me han dejado muy claro que yo prefiero estar al lado de las personas por encima de las empresas. Me gusta pensar que hay muchos profesionales y oyentes que también anteponen la amistad a las siglas y también están cambiando de lemas vitales.
Yo tengo muy claro cuál debería ser mi destino. Por mi vocación para la radio, mis ansias de trabajar junto a los mejores, lo bien que me lo pasé haciendo prácticas en COPE Valladolid y, por qué no decirlo, porque el hambre siempre tiene un fin. Recuerdo ahora una de las mejores historias que nos contaron en el Master. Un profesor nos contó que Florentino Pérez le preguntó al doctor Pirri, ex jugador del Real Madrid, si su equipo pasaría la eliminatoria que iba a disputar contra la Juventus en la Liga de Campeones. Por extraño que parezca, Pirri le respondió a Florentino que no; y el presidente, muy sorprendido, le preguntó el motivo. "Porque nuestros jugadores ya lo han ganado todo y no tienen hambre, mientras que en la Juve están hambrientos de gloria", respondió el responsable de los servicios médicos del conjunto madridista. La conclusión es evidente: "Solo triunfan los que pasan hambre". Ya sé que no todos los que pasan hambre terminan triunfando, pero todos los que pasan hambre y pelean con buenas artes por triunfar, terminan cumpliendo sus sueños. Y yo me pregunto, ¿qué es pasar hambre?
Llevo muchos años queriendo trabajar en la radio y, exceptuando mi colaboración con el programa "Jóvenes y Campeones" de SER Gijón que se prolongó durante todos los fines de semana desde octubre de 2002 hasta junio de 2003, no he pasado de hacer prácticas por más de 5 meses. Eso es muy frustrante y me lleva a tener hambre de radio. La tuve durante todo el Master y traté de hacer lo mejor posible el programa que emitíamos cada semana para la radio de la Universidad Europea de Madrid. El mejor postre fueron las retransmisiones de los partidos del Mundial de Sudáfrica, un reto tan bonito que aún añoro. Aquellas horas al lado de mis camaradas Alberto, Lourdes, Elena, Brais, Jairo, el señor productor Oleagoitia y los chavales de Uemcom radio fueron inolvidables. Siempre recordaré que me tocó narrar el España 2 Chile 1, el Alemania 0 Serbia 1, conducir las retransmisiones del Brasil-Portugal y el Holanda-Eslovaquia junto al gran Brais Llopis, comentar el España 1 Portugal 0 de octavos de final...Momentos de radio, momentos de vida. Ya nunca los olvidaré, chicos. Estas líneas, que no sé si decidiré sacar algún día a la luz, sirven como un pequeño reconocimiento a vuestra ayuda en aquellos momentos.
Con todo y con eso, el caso es que estoy ansioso por volver a ponerme delante de un micrófono. No, no tengo remedio. Lo sé. El "mono" no se me quita aunque no veo muchas garantías de que pueda acceder a una emisora de radio local, regional o nacional. Yo ya no sé cómo llamar a más puertas y a quien dirigirme. Trataré de aprender. Tal vez así comprobaré si las palabras del doctor Pirri son aplicables a mi vida o, por el contrario, se cumplirá aquello de que no todos los que pasan hambre consiguen triunfar y que discutí tantas veces con Oleagoitia. Futbolísticamente Pirri acertó porque la Juventus eliminó al Real Madrid galáctico de los Beckham, Zidane, Ronaldo, Figo, Raúl y compañía en aquellas semifinales de la Copa de Europa. En cualquier caso, siempre me quedará el consuelo de recordar la frase de no sé quien que citó el genial Pepe Domingo Castaño en su sección que sirve para poner el colofón a "El Partido de las 12" de la COPE: "No olvides nunca que se puede matar a un soñador pero nunca, nunca se podrá matar un sueño". Esta reflexión genial se une a un lema vital de Juan Antonio Alcalá: "En la vida si persigues tu sueños con buena voluntad y con fé, generalmente los terminas cumpliendo".
6.19 am: Suena en el ordenador una versión emocionante de "Once upon a Time in the West" con el sonido inconfundible de la guitarra del Boss, Bruce Springsteen. Suena en honor de muchas personas que me han acompañado, directa o indirectamente, en los últimos meses. Donde quiera que estén, donde quiera que vayan.
Yo tengo muy claro cuál debería ser mi destino. Por mi vocación para la radio, mis ansias de trabajar junto a los mejores, lo bien que me lo pasé haciendo prácticas en COPE Valladolid y, por qué no decirlo, porque el hambre siempre tiene un fin. Recuerdo ahora una de las mejores historias que nos contaron en el Master. Un profesor nos contó que Florentino Pérez le preguntó al doctor Pirri, ex jugador del Real Madrid, si su equipo pasaría la eliminatoria que iba a disputar contra la Juventus en la Liga de Campeones. Por extraño que parezca, Pirri le respondió a Florentino que no; y el presidente, muy sorprendido, le preguntó el motivo. "Porque nuestros jugadores ya lo han ganado todo y no tienen hambre, mientras que en la Juve están hambrientos de gloria", respondió el responsable de los servicios médicos del conjunto madridista. La conclusión es evidente: "Solo triunfan los que pasan hambre". Ya sé que no todos los que pasan hambre terminan triunfando, pero todos los que pasan hambre y pelean con buenas artes por triunfar, terminan cumpliendo sus sueños. Y yo me pregunto, ¿qué es pasar hambre?
Llevo muchos años queriendo trabajar en la radio y, exceptuando mi colaboración con el programa "Jóvenes y Campeones" de SER Gijón que se prolongó durante todos los fines de semana desde octubre de 2002 hasta junio de 2003, no he pasado de hacer prácticas por más de 5 meses. Eso es muy frustrante y me lleva a tener hambre de radio. La tuve durante todo el Master y traté de hacer lo mejor posible el programa que emitíamos cada semana para la radio de la Universidad Europea de Madrid. El mejor postre fueron las retransmisiones de los partidos del Mundial de Sudáfrica, un reto tan bonito que aún añoro. Aquellas horas al lado de mis camaradas Alberto, Lourdes, Elena, Brais, Jairo, el señor productor Oleagoitia y los chavales de Uemcom radio fueron inolvidables. Siempre recordaré que me tocó narrar el España 2 Chile 1, el Alemania 0 Serbia 1, conducir las retransmisiones del Brasil-Portugal y el Holanda-Eslovaquia junto al gran Brais Llopis, comentar el España 1 Portugal 0 de octavos de final...Momentos de radio, momentos de vida. Ya nunca los olvidaré, chicos. Estas líneas, que no sé si decidiré sacar algún día a la luz, sirven como un pequeño reconocimiento a vuestra ayuda en aquellos momentos.
Con todo y con eso, el caso es que estoy ansioso por volver a ponerme delante de un micrófono. No, no tengo remedio. Lo sé. El "mono" no se me quita aunque no veo muchas garantías de que pueda acceder a una emisora de radio local, regional o nacional. Yo ya no sé cómo llamar a más puertas y a quien dirigirme. Trataré de aprender. Tal vez así comprobaré si las palabras del doctor Pirri son aplicables a mi vida o, por el contrario, se cumplirá aquello de que no todos los que pasan hambre consiguen triunfar y que discutí tantas veces con Oleagoitia. Futbolísticamente Pirri acertó porque la Juventus eliminó al Real Madrid galáctico de los Beckham, Zidane, Ronaldo, Figo, Raúl y compañía en aquellas semifinales de la Copa de Europa. En cualquier caso, siempre me quedará el consuelo de recordar la frase de no sé quien que citó el genial Pepe Domingo Castaño en su sección que sirve para poner el colofón a "El Partido de las 12" de la COPE: "No olvides nunca que se puede matar a un soñador pero nunca, nunca se podrá matar un sueño". Esta reflexión genial se une a un lema vital de Juan Antonio Alcalá: "En la vida si persigues tu sueños con buena voluntad y con fé, generalmente los terminas cumpliendo".
6.19 am: Suena en el ordenador una versión emocionante de "Once upon a Time in the West" con el sonido inconfundible de la guitarra del Boss, Bruce Springsteen. Suena en honor de muchas personas que me han acompañado, directa o indirectamente, en los últimos meses. Donde quiera que estén, donde quiera que vayan.
jueves, 8 de julio de 2010
La hora de los sueños

- ¿Qué hora es?
- ¡La hora de despertarse! ¿Te parece normal estar durmiendo tan tarde?
- No. No me quiero despertar de este sueño tan hermoso.
- ¿Qué sueño? ¿De qué hablas? ¡Estás loco!
- Sí, lo estoy. ¿Y qué más da?
- Tu vida no es normal. No disfrutas del día y luego te pasas la noche en vela.
- Ni te imaginas la cantidad de cosas que se pueden hacer por la noche...
- ¡No estás bien de la cabeza! La noche está hecha para dormir.
- "A menudo pienso que la noche está más viva y más rica de colores que el día". No lo digo yo. Lo decía Van Gogh, uno de los genios más impresionantes de la historia de la humanidad.
- ¿Y qué más me da lo que diga ese personaje? ¿Quien era? Seguro que es un futbolista raro de esos que conoces tú. A tí te sacan del fútbol y estás más perdido que una vaca en un aeropuerto...
- ¿Van Gogh futbolista? Jajajaja ¡Esa fue buena!
- Bueno, da igual. ¡Déjate de tonterías y ponte a hacer algo de provecho, que eres un vago!
- Tienes razón. Tengo que celebrar este sueño.
- ¡Pero tú te drogas! ¿Qué puñetas dices de ir a celebrar un sueño?
- Sé que este sueño es realidad. Digas lo que digas. Yo sé que no es ficción, y con eso es suficiente.
- Haz lo que te dé la real gana. Tú, en tu línea de locura. Lo habitual. Mejor te ponías a seguir una terapia con un especialista.
- ¿Un especialista? ¿Para qué? ¡Seguro que ha soñado lo mismo que yo!
- No eres normal. Me voy. Haz lo que quieras pero estás dejando pasar la vida y no te das cuenta. Y conmigo no cuentes para ello
- Me alegro porque estoy viviendo unos sueños tan bonitos de los que no quiero despertar. Y lo más grande del asunto es que sé que muchas personas han soñado lo mismo que yo.
- Mal de muchos, consuelo de tontos.
- Me voy a celebrar este sueño.
- Jajaja. Seguro que encuentras a muchos de tu especie...
- A más de los que te puedes imaginar.
- ¿Pero qué demonios has soñado?
- A tí te lo voy a contar. Vente conmigo y lo comprenderás.
- ¿A dónde quieres que vaya?
- ¿No decías que estaba loco? ¿Por qué quieres venir conmigo ahora?
- Porque quiero saber lo que has soñado.
- De acuerdo, pero si lo quieres vivir como Dios manda, ¡ponte La Roja!
- ¿La Roja? ¿Qué es eso?
- La Roja es España, mi selección, el equipo de mi nación, con el que he soñado tantas veces.
- Si ya sabía yo que tu sueño algo tenía que ver con el fútbol. Siempre soñando con lo mismo...
- Ya ves, pero es que un día soñé que España jugaría la final de la Copa del Mundo.
- ¿También te lo dijo el Van Gogh ese?
- ¡Qué bah! Si el tal Van Gogh era holandés...
- ¿Y qué pasa con los holandeses?
- Jugarán contra España la final del Mundial de Sudáfrica.
- ¿Cuándo?
- El domingo a las 8 y media de la tarde.
- Pues yo voy con la Roja.
- Claro que sí. ¡Soñemos juntos!
jueves, 13 de mayo de 2010
Una carta desde el cielo
Querido Paquillo:
Soy Feito, siento mucho no haber respondido antes a la carta que me mandaste hace casi un año. Ya sabes que me dan mucho corte estas cosas, pero te agradezco mucho lo que me escribiste en esa carta. Muchísimas gracias a todos por vuestro recuerdo. No tengo palabras para agradeceros vuestras palabras de cariño. Sirva esta carta como una pequeña señal de agradecimiento que os envío desde el cielo.
Paquillo, he pensado en que hoy te haría especial ilusión recibir noticias de este viejo amigo. No te preocupes por no haberme dado un abrazo de despedida aquel jueves que fue mi último día en la radio. Me conformo con los buenos momentos que vivimos juntos. Tú sentado delante de tu ordenador, con tu Coca Light encima de la mesa, organizando el Carrusel con Hevia, y yo entrando y saliendo del despacho de Joserra para preparar El Larguero, siempre de acuerdo con el gran Busti. ¿Qué tal está Busti? ¿Sigue igual de currante que siempre? Me alegra pensar que el programa se quedó en buenas manos. Ya me he enterado de que se ha incorporado Valbuena al equipo. ¡Qué alegría! Es un gran bloque para sacar adelante el programa cada noche. Desde el cielo os controlo con la misma satisfacción y el mismo orgullo que sentía cuando estábamos juntos. No lo dudes, Paquillo.
¿Sabes con quien estuve esta tarde? Con tu padre. Somos muy amigos. Siempre está radiante porque se siente muy orgulloso de tí, pero esta tarde lo noté más bajo que de costumbre. Cuando le pregunté por qué, me confesó el motivo. No te pudo escuchar en el Carrusel de esta tarde, se enteró de lo que te ha pasado en la emisora y está disgustado. Dice que no te mereces vivir esta situación simplemente por haber defendido tus derechos. Y yo estoy de acuerdo con él. No te pueden vetar por no comulgar con ruedas de molino y por reivindicar lo que crees que es justo. ¿Dónde se quedaron los derechos de los trabajadores?, nos preguntamos y aquí nadie ha sabido responder a nuestra pregunta. Supongo que allí abajo, tampoco. Y así nos luce el pelo. Tú padre me recordó muchas veces a lo largo de esta tarde lo que te dijo hace años cuando le comentaste por primera vez que querías estudiar Periodismo: "Esa es una profesión de lameculos". Lamentablemente, hoy ha recordado esa frase y se reafirma. Sabe que te ha ido muy bien hasta ahora pero no entiende por qué, a la primera dificultad que se ha presentado en el camino, te han jodido. Y tiene toda la razón. Porque se te queda pequeño hacer una gira del Carrusel por toda España en lugar de estar en Sudáfrica para contarnos lo que pase en el Mundial con ese estilo tuyo tan característico. ¡Cómo me gustaba oir ese "hola España" con el que abrías cada edición del Carrusel y cada programa especial de las 3 con tu característica vitalidad! Si, Paquillo, en el cielo también se escucha la SER.
Ya sé que ahora estás muy cabreado con los jefes de la radio por lo que te han hecho. Y no estás dispuesto a pedirles perdón. Tú mismo, Paquillo. Tú padre y yo te aconsejamos que apuntes los pros y los contras de tomar una u otra decisión. Y en virtud de las anotaciones que te salgan, saca tus propias conclusiones. Yo, que atravesé el desierto, sé lo que es pasar sed y hambre. Ya sabes que me tuve que tragar el orgullo unas cuantas veces. Por eso no puedo alimentar tu ira y te invito a que aproveches el periodo que te ha dado la empresa para presentar alegaciones, y reconsideres tu postura. Como buen asturiano sé que no te casas con nadie y te cuesta dar marcha atrás, pero parate a pensar en las ventajas de volver. El micrófono amarillo del estudio principal de la radio te espera. Quiere que le hables con la misma energía y la misma fuerza de siempre. Porque supongo que ya habréis vuelto al estudio grande, ¿verdad? Allí se curra mucho mejor, con más espacio de maniobra para los que presentáis y para los que os apoyamos desde el otro lado. ¡Cómo me gustaría volverte a ver bromear con Pepe Domingo! Supongo que Pepe seguirá dando la publicidad igual que siempre. ¡Dios, cómo os echo de menos! Me emociona recordaros, pero no me quiero poner muy pasteloso para no cargarte aún más la cabeza.
Lo que sí tengo muy claro es que el Carrusel ya no será lo mismo sin tí. Ahí seguirán Pepe, Lama, Hevia, Juanma, Heri, Romero, Alcalá...(ay Alcalá, ¿cómo estará Alca? ¿Qué opinará de toda esta controversia?) y todos los demás, que lo hacen de lujo. Pero ya no habrá la misma frescura. Esa frescura que solo aportas tú. Ya sé que no hay nadie imprescindible. Yo el primero, que nunca he sido imprescindible en ninguna parte y la prueba es lo bien que sigue yendo El Larguero con Joserra, Joseba, Valbuena, Jesús, David... Pero, por tu forma de ser y tu manera de entender la radio, el Carrusel no sonará tan bien sin ti. Y tu ausencia se notará de una forma bestial. La notaremos los que te escuchamos desde la distancia y la notarán tus compañeros que ya no te verán sentado en el asiento central del estudio siguiendo 6 o 7 partidos simultáneamente en los monitores del estudio, con los cascos sobre la frente y apretando al micrófono como si te lo fueras a comer. No, no me lo puedo creer. No me lo quiero creer. Respetando el buen trabajo que hicieron Durán, Prat, Brotons y Valbuena en Carrusel, tú eres el mejor heredero de la marca que nos dejó el inolvidable Vicente Marco. No te lo vas a creer pero acaba de aparecer por aquí. Lo tengo a mi derecha y me pregunta qué ha pasado, por qué tecleo tan rápido, por qué estoy tan alterado. Le estoy diciendo que estoy muy triste porque han destituido a Paco González del Carrusel. ¿Y sabes cómo ha reaccionado el maestro? "Me dan ganas de presentarme por la 9ª planta de Gran Vía, 32 para decirles a los jefes de la radio que están cometiendo un grave error". Más claro no se puede hablar. Lo ha dicho un sabio, un grande, un maestro. Ante tal autoridad, sólo me queda callar, decir "amén" y aplaudir. Vicente Marco es Vicente Marco. Igual que Paco González es Paco González. Y sólo hay uno.
A ver si tengo la ocasión de ver a Dios para explicarle la situación. Siempre está muy atareado pero creo que me puede hacer un hueco en su apretada agenda para exponerle tu caso. Espero que tome cartas en el asunto y arrime el hombro para conseguir que vuelvas a la radio, retomes las riendas del Carrusel y te podamos escuchar desde Sudáfrica el mes que viene. Toda ayuda es poca. Tal vez estés pensando ahora mismo que la SER da asco. No digas eso, Paquillo. Aprovecha tu alzheimer selectivo y olvida este mal trago. Céntrate en tu adorada profesión y recupera la normalidad. Seguro que tu mujer, tus hijos (¿te acuerdas que sólo te perdiste un Carrusel y por qué coincidió con el nacimiento de tu hija?) y el resto de tu gente se llevarán una alegría cuando recuperes la bendita rutina. No te puedes imaginar cuánto se echa en falta la rutina por aquí. Me tratan muy bien, sí, pero añoro los cabreos y los desvelos que vivía cuando estaba con todos vosotros allí abajo.
Así que, Paquillo, relajate, toma unas cuantas Coca Colas Light, fumate un par de cajetillas y reflexiona. Reflexiona mucho. Y vuelve a la radio. Allí hay mucha gente que te necesita. Y tú mismo necesitas volver a estar con ellos. Yo me voy a recoger ya porque por aquí no está tan bien visto trasnochar aunque como saben que yo he trasnochado durante toda mi vida, hacen una excepción. La misma oportunidad que, seguro, te darán los responsables de la radio. Tú sé positivo y verás como todo se solucion.
Mucho ánimo, hermano. Te lo dice un viejo amigo que te sigue queriendo mucho a pesar de estar tan lejos. Y cuando vuelvas a la radio, dales recuerdos a todos y enseñales esta carta como señal de que Feito sigue estando a vuestro lado.
Un abrazo muy fuerte,
Ernesto López Feito
Soy Feito, siento mucho no haber respondido antes a la carta que me mandaste hace casi un año. Ya sabes que me dan mucho corte estas cosas, pero te agradezco mucho lo que me escribiste en esa carta. Muchísimas gracias a todos por vuestro recuerdo. No tengo palabras para agradeceros vuestras palabras de cariño. Sirva esta carta como una pequeña señal de agradecimiento que os envío desde el cielo.
Paquillo, he pensado en que hoy te haría especial ilusión recibir noticias de este viejo amigo. No te preocupes por no haberme dado un abrazo de despedida aquel jueves que fue mi último día en la radio. Me conformo con los buenos momentos que vivimos juntos. Tú sentado delante de tu ordenador, con tu Coca Light encima de la mesa, organizando el Carrusel con Hevia, y yo entrando y saliendo del despacho de Joserra para preparar El Larguero, siempre de acuerdo con el gran Busti. ¿Qué tal está Busti? ¿Sigue igual de currante que siempre? Me alegra pensar que el programa se quedó en buenas manos. Ya me he enterado de que se ha incorporado Valbuena al equipo. ¡Qué alegría! Es un gran bloque para sacar adelante el programa cada noche. Desde el cielo os controlo con la misma satisfacción y el mismo orgullo que sentía cuando estábamos juntos. No lo dudes, Paquillo.
¿Sabes con quien estuve esta tarde? Con tu padre. Somos muy amigos. Siempre está radiante porque se siente muy orgulloso de tí, pero esta tarde lo noté más bajo que de costumbre. Cuando le pregunté por qué, me confesó el motivo. No te pudo escuchar en el Carrusel de esta tarde, se enteró de lo que te ha pasado en la emisora y está disgustado. Dice que no te mereces vivir esta situación simplemente por haber defendido tus derechos. Y yo estoy de acuerdo con él. No te pueden vetar por no comulgar con ruedas de molino y por reivindicar lo que crees que es justo. ¿Dónde se quedaron los derechos de los trabajadores?, nos preguntamos y aquí nadie ha sabido responder a nuestra pregunta. Supongo que allí abajo, tampoco. Y así nos luce el pelo. Tú padre me recordó muchas veces a lo largo de esta tarde lo que te dijo hace años cuando le comentaste por primera vez que querías estudiar Periodismo: "Esa es una profesión de lameculos". Lamentablemente, hoy ha recordado esa frase y se reafirma. Sabe que te ha ido muy bien hasta ahora pero no entiende por qué, a la primera dificultad que se ha presentado en el camino, te han jodido. Y tiene toda la razón. Porque se te queda pequeño hacer una gira del Carrusel por toda España en lugar de estar en Sudáfrica para contarnos lo que pase en el Mundial con ese estilo tuyo tan característico. ¡Cómo me gustaba oir ese "hola España" con el que abrías cada edición del Carrusel y cada programa especial de las 3 con tu característica vitalidad! Si, Paquillo, en el cielo también se escucha la SER.
Ya sé que ahora estás muy cabreado con los jefes de la radio por lo que te han hecho. Y no estás dispuesto a pedirles perdón. Tú mismo, Paquillo. Tú padre y yo te aconsejamos que apuntes los pros y los contras de tomar una u otra decisión. Y en virtud de las anotaciones que te salgan, saca tus propias conclusiones. Yo, que atravesé el desierto, sé lo que es pasar sed y hambre. Ya sabes que me tuve que tragar el orgullo unas cuantas veces. Por eso no puedo alimentar tu ira y te invito a que aproveches el periodo que te ha dado la empresa para presentar alegaciones, y reconsideres tu postura. Como buen asturiano sé que no te casas con nadie y te cuesta dar marcha atrás, pero parate a pensar en las ventajas de volver. El micrófono amarillo del estudio principal de la radio te espera. Quiere que le hables con la misma energía y la misma fuerza de siempre. Porque supongo que ya habréis vuelto al estudio grande, ¿verdad? Allí se curra mucho mejor, con más espacio de maniobra para los que presentáis y para los que os apoyamos desde el otro lado. ¡Cómo me gustaría volverte a ver bromear con Pepe Domingo! Supongo que Pepe seguirá dando la publicidad igual que siempre. ¡Dios, cómo os echo de menos! Me emociona recordaros, pero no me quiero poner muy pasteloso para no cargarte aún más la cabeza.
Lo que sí tengo muy claro es que el Carrusel ya no será lo mismo sin tí. Ahí seguirán Pepe, Lama, Hevia, Juanma, Heri, Romero, Alcalá...(ay Alcalá, ¿cómo estará Alca? ¿Qué opinará de toda esta controversia?) y todos los demás, que lo hacen de lujo. Pero ya no habrá la misma frescura. Esa frescura que solo aportas tú. Ya sé que no hay nadie imprescindible. Yo el primero, que nunca he sido imprescindible en ninguna parte y la prueba es lo bien que sigue yendo El Larguero con Joserra, Joseba, Valbuena, Jesús, David... Pero, por tu forma de ser y tu manera de entender la radio, el Carrusel no sonará tan bien sin ti. Y tu ausencia se notará de una forma bestial. La notaremos los que te escuchamos desde la distancia y la notarán tus compañeros que ya no te verán sentado en el asiento central del estudio siguiendo 6 o 7 partidos simultáneamente en los monitores del estudio, con los cascos sobre la frente y apretando al micrófono como si te lo fueras a comer. No, no me lo puedo creer. No me lo quiero creer. Respetando el buen trabajo que hicieron Durán, Prat, Brotons y Valbuena en Carrusel, tú eres el mejor heredero de la marca que nos dejó el inolvidable Vicente Marco. No te lo vas a creer pero acaba de aparecer por aquí. Lo tengo a mi derecha y me pregunta qué ha pasado, por qué tecleo tan rápido, por qué estoy tan alterado. Le estoy diciendo que estoy muy triste porque han destituido a Paco González del Carrusel. ¿Y sabes cómo ha reaccionado el maestro? "Me dan ganas de presentarme por la 9ª planta de Gran Vía, 32 para decirles a los jefes de la radio que están cometiendo un grave error". Más claro no se puede hablar. Lo ha dicho un sabio, un grande, un maestro. Ante tal autoridad, sólo me queda callar, decir "amén" y aplaudir. Vicente Marco es Vicente Marco. Igual que Paco González es Paco González. Y sólo hay uno.
A ver si tengo la ocasión de ver a Dios para explicarle la situación. Siempre está muy atareado pero creo que me puede hacer un hueco en su apretada agenda para exponerle tu caso. Espero que tome cartas en el asunto y arrime el hombro para conseguir que vuelvas a la radio, retomes las riendas del Carrusel y te podamos escuchar desde Sudáfrica el mes que viene. Toda ayuda es poca. Tal vez estés pensando ahora mismo que la SER da asco. No digas eso, Paquillo. Aprovecha tu alzheimer selectivo y olvida este mal trago. Céntrate en tu adorada profesión y recupera la normalidad. Seguro que tu mujer, tus hijos (¿te acuerdas que sólo te perdiste un Carrusel y por qué coincidió con el nacimiento de tu hija?) y el resto de tu gente se llevarán una alegría cuando recuperes la bendita rutina. No te puedes imaginar cuánto se echa en falta la rutina por aquí. Me tratan muy bien, sí, pero añoro los cabreos y los desvelos que vivía cuando estaba con todos vosotros allí abajo.
Así que, Paquillo, relajate, toma unas cuantas Coca Colas Light, fumate un par de cajetillas y reflexiona. Reflexiona mucho. Y vuelve a la radio. Allí hay mucha gente que te necesita. Y tú mismo necesitas volver a estar con ellos. Yo me voy a recoger ya porque por aquí no está tan bien visto trasnochar aunque como saben que yo he trasnochado durante toda mi vida, hacen una excepción. La misma oportunidad que, seguro, te darán los responsables de la radio. Tú sé positivo y verás como todo se solucion.
Mucho ánimo, hermano. Te lo dice un viejo amigo que te sigue queriendo mucho a pesar de estar tan lejos. Y cuando vuelvas a la radio, dales recuerdos a todos y enseñales esta carta como señal de que Feito sigue estando a vuestro lado.
Un abrazo muy fuerte,
Ernesto López Feito
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


