
Todos sentimos sus proezas como un triunfo mayor de uno de los nuestros. Cuando este catalán aterrizó en Los Ángeles el pasado mes de febrero, los españoles sonreímos porque comprendimos enseguida que el deporte español había aprobado una asignatura pendiente. Algo así como cuando Zidane fichó por el Real Madrid o Ronaldinho por el Barça. Ver a Pau Gasol vestido de púrpura y oro con Los Ángeles Lakers, uno de los clubes más laureados de la NBA , nos recordó que cualquier sueño se puede hacer realidad cuando se persigue con tesón, inteligencia y buena voluntad. Gasol accedió al Olimpo de la canasta por la puerta grande. Dispuesto a coronarse con el anillo de campeón en su primera temporada vistiendo los colores de un nuevo club, una gesta que sólo está al alcance de los elegidos. Y a punto estuvo de hacerlo si no se llegan a interponer los Celtics de Boston en la mismísima final. Arropado en la cancha por el talento del genial Kobe Bryant y por los consejos del viejo maestro Phil Jackson, el barcelonés se hizo fuerte en los "play off" e impulsó a su equipo a lo más alto de la Conferencia Oeste. Gasol acarició el título y, lejos de rendirse, ya sueña con tomarse la revancha en su segunda temporada en Hollywood. Todos apoyamos a este prodigio del balón grande para el que no existen los obstáculos.

Es el nuevo seductor de Hollywood. Con 1.83 de estatura y mirada firme e invariable, este canario universal ha regalado la gloria a nuestro cine. Fue el pasado 24 de febrero. Por primera vez en sus 80 años de historia, un actor español conseguía una estatuilla en el Kodak Theatre. Su magistral interpretación de un asesino sádico y despiadado en "No es país para viejos", película elaborada por los hermanos Cohen, le convierte en el mejor embajador de nuestro país en la gran pantalla. Proveniente de una familia de actores entre los que destaca su madre, Pilar, Bardem ya es toda una realidad en Hollywood a partir de una carrera cinematográfica meteórica. Ya nadie osa a cuestionar la progresión alcanzada por un tipo muy singular que sabe alejarse de la parafernalia de los focos cuando le conviene. Su físico rotundo, que consolidó a base de jugar al rugby, le sitúa como el candidato ideal para representar a personajes agresivos con los que consigue transmitir una impactante y terrorífica credibilidad. Lo hace mejor que nadie. El público y la crítica saben que es un actor y un hombre de una pieza, de los que llenan la pantalla inmediatamente y ganan siempre por puro carisma. Así es la carrera cinematográfica de un español que se sabe ganar la confianza de los demás.
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO

José Luis Rodríguez Zapatero volvió a lograr un apoyo mayoritario de los ciudadanos españoles en la cita electoral celebrada el pasado 9 de marzo. Los socialistas siguen al frente del Gobierno español con 169 diputados frente a los 159 del Partido Popular. Ni la crispación ni las acciones armadas de la banda terrorista ETA, una de ellas producida el día de reflexión anterior a las elecciones generales y que provocó la muerte del edil socialista en el Ayuntamiento de Mondragón Isaías Carrasco, impidieron la victoria del PSOE. Volvió a triunfar el talante de un hombre que excluye la confrontación de su acción política, que se encamina al acuerdo en la mayoría de los asuntos de Estado. Una lucha permanente por alcanzar el consenso en la sociedad española que se fraguó en su primera legislatura. Aprovechando la excelente marcha de la economía, Rodríguez Zapatero logró superávit en las cuentas públicas y cumplió la mayor parte de sus promesas electorales. Retiró a las tropas españolas de la guerra de Irak; promocionó la Alianza de Civilizaciones, una alianza de Occidente con el mundo árabe con el fin de combatir el terrorismo internacional de manera pacífica; legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo; desarrolló la ley de la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia; la ley para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres; la ley antitabaco; creó los Juzgados de Violencia sobre la Mujer, y regularizó la situación de centenares de inmigrantes. Sus medidas, de gran calado social, le permitieron caminar con solvencia hacia la reelección. A ello también contribuyó el cuestionable papel de la oposición, con Mariano Rajoy a la cabeza, que no consiguió la unidad de su partido y no modernizó su discurso acorde a las necesidades de la población. Ahora, el ejecutivo de Rodríguez Zapatero atraviesa una nueva etapa con María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del Gobierno, Carme Chacón, ministra de defensa, y Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior, como columna vertebral. El derrumbe del sistema financiero internacional, que ha afectado notablemente a España, es la principal tarea a la que se enfrenta Rodríguez Zapatero durante la segunda legislatura. La caída libre del sector inmobiliario y el aumento de las cifras del paro serán los principales caballos de batalla para el gobierno socialista.
SELECCIÓN ESPAÑOLA DE FÚTBOL
La fecha del 29 de junio será recordada para siempre en la historia del fútbol español. Ese día, España conquistó la segunda Eurocopa de su historia en Austria, una hazaña que convirtió a los futbolistas nacionales en los seductores del continente europeo tras 44 años de desilusiones. El estadio Prater de Viena fue el escenario que coronó a nuestros jugadores tras una trabajada victoria con la terrible selección de Alemania (1-0). Un atractivo gol de Fernando Torres trajo la gloria a nuestro país. Con la madrileña plaza de Colón convertida en el epicentro de la mayor fiesta deportiva de la historia española, todas las calles de nuestra nación se llenaron de aficionados extasiados que celebraron con una euforia sobresaliente la conquista del título continental. Había muchas ganas de quitarse la espina y cambiar la triste historia que había presidido el recorrido de la selección española de fútbol por las fases finales de los grandes campeonatos. No se había visto un juego tan bonito de nuestro combinado. Una apuesta tan descarada por el fútbol de toque. Desde el debut ante Rusia (4-1, tres goles del langreano Villa), los hombres de Luis Aragonés asombraron al mundo con un fútbol de pase y contención al que nadie pudo superar. Ni Italia, esa selección de infatigables y enloquecedores luchadores; ni Rusia, un combinado de diablos del balón que situaron al pequeño Arshavin como punta de lanza de sus envites; ni la sempiterna Alemania pudieron frenar el avance español hacia la victoria. Toda España secundó la marcha del ejército del Sabio de Hortaleza hasta que el capitán Casillas levantó la Copa de la victoria. No, no fue un sueño. Todos asistimos a la coronación de Iker, Reina, Palop, Navarro, Albiol, Ramos, Capdevila, Arbeloa, Puyol, Marchena, Juanito, Senna, Fábregas, Xavi, Iniesta, Silva, Alonso, De la Red, Cazorla, Villa, Torres, Güiza y Sergio García. Nuestros 23 héroes elegidos para la gloria. 
¡Qué portento! Rafael Nadal Parera ha cambiado el concepto del tenis en nuestro país. A pesar de que Santana, Bruguera, Arantxa, Moyá y Corretja, entre otros, consiguieron importantes campeonatos, este tenista balear ha redimensionado la imagen de este deporte en España. Nacido en junio de 1986 en la isla de Manacor, Rafa Nadal se ha convertido en el número uno del tenis mundial gracias a una trayectoria impecable. Tetracampeón de Roland Garros (2005 a 2008); campeón de Wimbledon (2008); medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín (2008); premio Príncipe de Asturias de los Deportes (2008) y finalista en varias ocasiones de los torneos más importantes del ránking ATP, Nadal ha hecho historia. Pocos deportistas aúnan unas condiciones físicas y psíquicas tan avanzadas. Los exigentes dirán que no es mérito suficiente como para garantizar la celebridad y se apoyarán en que aún le quedan muchos años de carrera. No lo vamos a negar pero las circunstancias del tenis obligan a pensar de otra manera. Nadal tiene 22 años y es un prodigio. No hay manera de ver en él un vestigio de duda. Su noble carácter es una garantía de limpieza. Además tiene a su favor las mejores coartadas posibles: es joven, fuerte y valiente. Su aparición ha deslumbrado al mundo y ha eclipsado la excelencia de Roger Federer, el mejor tenista de la historia. Su irrupción alimenta la esperanza. De ahí que no sea extraño que todos los españoles se rindan en elogios hacia Rafa, el manacorí de oro.
MICHAEL PHELPS Y USAIN BOLT


Ellos fueron los grandes triunfadores de los últimos Juegos Olímpicos. Sus hazañas coparon las primeras páginas de los periódicos y llenaron minutos en los informativos de emisoras de radio y cadenas de televisión. En la piscina y la pista de atletismo, ambos han construido una historia de superación personal, constancia y triunfo. Todo el mundo se rinde a estos dos maravillosos deportistas. No se pueden situar sus límites porque su fuerza incombustible les convierte en semidioses. Quienes vieron a Phelps en la piscina olímpica de Pekín ganar sus 8 medallas de oro difícilmente creerán que hay alguien capaz de igualar el valor de semejante gesta. La asombrosa capacidad acuática de este estadounidense, de espalda ancha y largos brazos, le acredita como el mejor nadador de la historia y uno de los mejores deportistas de la historia olímpica. La pileta se convirtió en su entorno natural, en ella Phelps se convirtió en un ser imbatible y demostró su tremenda fortaleza. Produce escalofríos pensar en alguien que consiga superar algún día las marcas del hombre que obró el milagro de triunfar donde nadie lo preveía. Parece imposible. Similares elogios merece la proeza del atleta jamaicano Usain Bolt, que pulverizó los récords del mundo en 100, 200 y 4x100 metros. Ver una carrera de Bolt, con su increíble progresión y velocidad, es observar la fuga de un caballo desbocado. Es un relámpago que no encontró en las pruebas olímpicas un rival que le pueda desafiar. Hubo y hay muchos candidatos, pero ni Tyson Gay ahora, ni Michael Johnson antes han conseguido heroicidades semejantes. Y lo han intentado. Aplaudimos y disfrutamos a Bolt porque no es otra cosa que una fiel representación de las luces y proezas de la velocidad humana. Ni la sombra del dopaje puede arrojar dudas sobre un corredor que está un paso por delante del resto de atletas de la historia. El lado oscuro, tristemente común en el atletismo, no vale ni la mitad de sus hazañas, de su ejemplo.
ALBERTO CONTADOR

Es el hombre que ha devuelto la esperanza al ciclismo. Siempre será recordado por ello. Alberto Contador, que nació el 6 de diciembre de 1982 en el pueblo madrileño de Pinto, fue capaz de ganar Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España en un año, una gesta que no pudo conseguir ni el pentacampeón del Tour de Francia Miguel Induráin ni el heptacampeón de la ronda gala Lance Armstrong. Contador parece un alumno aventajado de los dos, contando con cualidades naturales propias de Pedro Delgado. A la fuerza contra el crono de Lance y la regularidad de Miguel, Alberto le suma la capacidad escaladora de Perico. Así ha conseguido levantar pasiones entre la afición y catapultarse hacia un futuro prometedor a pesar de tener tan solo 26 años. Lo mejor es que Alberto sabe sufrir y resistir las emboscadas. Lo demostró en la carrera italiana, donde soportó como un coloso las embestidas de Riccó, Di Luca y Simoni. Una resistencia heroica que le valió la maglia rosa y le sirvió para demostrar que es el más fuerte del pelotón internacional. Privado de correr el Tour de Francia por los dueños de la ronda gala, Contador preparó a conciencia la Vuelta a España y dio un auténtico recital por las carreteras españolas. Para los anales se queda su inolvidable escalada hasta la cima de L´Angliru que deparó una victoria incontestable. Digna de otra época. En poco más de un año, este corredor madrileño ha ingresado en el club de los elegidos. No todos los años un ciclista consigue la triple corona y coloca su nombre junto a celebridades de las dos ruedas como Bernard Hinault, Eddy Merckx, Jacques Anquetil y Felice Gimondi. Tampoco conviene pasar por alto los méritos contraidos por Carlos Sastre, que venció el Tour de Francia, y Samuel Sánchez, medalla de oro en la prueba en ruta de los Juegos Olímpicos de Pekín.
LEWIS HAMILTON

Lewis Hamilton hizo historia al convertirse en el campeón de Fórmula Uno más jóven de la historia en su segundo año profesional en la categoría reina del automovilismo. El británico superó el poder de la escudería Ferrari, que rozó el título hasta el final, y el tesón de Fernando Alonso, quien no se resiste a abandonar la estela del triunfo y colocó su irregular R28 en posición de victorias. McLaren Mercedes tiene motivos para sentir orgullo y afrontar el futuro con esperanza gracias a Hamilton, un piloto brillante que consigue cumplir todos sus sueños. Su vida es un ejemplo de lucha infatigable, similar a la que protagonizó Fernando Alonso. El británico no lo ha tenido fácil para alcanzar la gloria. Tras una infancia complicada, en la que su padre ejerció de sostén e impulsor a pesar de una situación económica precaria y enormes problemas familiares, Hamilton tuvo la valentía suficiente y accedió a Ron Dennis, que finalmente le concedió una oportunidad vista la tremenda ambición del chaval y sus exageradas condiciones naturales para la conducción competitiva. De la mano de Dennis, Hamilton se consagró y accedió así hasta la escudería McLaren. En este equipo llegó, vio y venció. Los responsables del equipo no tuvieron dudas y, ante la llegada del bicampeón del mundo Fernando Alonso, pensaron en sentar a Hamilton en otro monoplaza. Los problemas llegaron cuando chocaron los egos de los dos pilotos, que se enquistaron por la mala gestión y planificación llevada a cabo por Ron Dennis. Alonso pretendía ser el líder del equipo al estar avalado por la victoria en dos campeonatos del mundo, y Lewis no quería ser el escudero de nadie pues asumía que tenía muchas posibilidades de victoria. Al final, Raikkonen se llevó el triunfo esa temporada y Hamilton aguardó un año. Sin Alonso a su lado, el inglés enterró viejos fantasmas y consiguió grandes victorias. Y llegó como líder a la carrera final en Interlagos, con una ligera ventaja sobre Felipe Massa. A falta de dos vueltas para la conclusión, Hamilton perdía el título mundial porque Vettel le adelantó aprovechando los problemas del inglés con el motor de su monoplaza. Pero el retroceso de Timo Glock, que no fue capaz de mantener a su Toyota en las primeras posiciones por la mala elección de los neumáticos, permitió un adelantamiento inverosímil de Hamilton en la última curva. A 850 metros de la meta. El box de McLaren estalló; Lewis lo había vuelto a conseguir.
BARACK OBAMA

Estados Unidos optó por el cambio y Barack Obama llegó a la Casa Blanca. Una apuesta por la esperanza, que rompe con 8 años de mandato de la Administración republicana. Por primera vez, un afroamericano venció las elecciones a la presidencia de la primera potencia internacional. Con un alto índice de popularidad y dispuesto a rescatar a la nación americana de una de las peores crisis de su historia, Obama rompió los prejuicios acerca del conflicto racial. Su imparable progresión ha sido objeto de estudio y su oratoria demócrata se impuso al continuismo republicano. Primero consiguió arrebatar a Hillary Clinton la nominación por el Partido Demócrata y después, el 4 de noviembre, Obama logró un triunfo historico ante John McCain al conseguir un 64,9% de apoyo en las urnas. La era Bush, con la imagen más desgastada que cualquier líder norteamericano ha tenido jamás, había llegado a su final para dejar paso a una nueva etapa que caló especialmente en la sociedad estadounidense. "Yes, we can". Este lema de su campaña resume a la perfección las intenciones del nuevo líder para el mundo libre, que ya ha pasado a la historia de la política internacional. Su objetivo es dejar atrás el escepticismo y las dudas para abrir una ventana a la ilusión. Todo el mundo seguirá con expectación a partir de enero las evoluciones de un hombre que pretende gobernar para el pueblo. El desarrollo global dependerá de buena parte de las decisiones que tomará el nuevo y flamante inquilino del despacho oval.
Tras esta descripción pormenorizada sobre los principales protagonistas del año que está a punto de dejarnos, quiero hacer una mención especial. Lo de casa tira, y mucho. Por eso no me quiero olvidar del mayor logro conseguido por el Sporting de Gijón en la última década: el regreso a Primera División. Después de diez años de fatigosa trayectoria por la Segunda División, Gijón se echó a la calle para celebrar el regreso de su equipo a la élite. Es la victoria de la juventud, de un proyecto basado en la confianza y el respeto que tiene un protagonista singular: Manuel Preciado. Este cántabro espontáneo y sencillo ha devuelto al Sporting a la élite. Y también será recordado como uno de los grandes triunfadores del 2008.
MANUEL PRECIADO
Desde que llegó a Gijón tuvo muy claro su objetivo. Desde el primer día que compareció ante la prensa en la Escuela de Fútbol de Mareo, vendió un discurso de ilusión. Desde que, en el verano de 2006, tomó las riendas del Sporting de Gijón se empeñó en devolver la alegría a este club. Dos años y medio después, Manuel Preciado Rebolledo puede estar orgulloso. Ha cumplido sus objetivos. El Sporting ha regresado a Primera División y este cántabro, que nació en un pueblo llamado Astillero, es el principal artífice. Toda la afición de Gijón estará eternamente agradecida a este singular técnico que sabe dejar su huella allá donde pisa. Tras entrenar a Gimnastica de Torrelavega, Racing de Santander, Levante y Murcia, Preciado acumula una dilatada trayectoria que le ha llevado a vivir los partidos de una forma muy vehemente. Y esos sentimientos los sabe contagiar a la grada, que le responde con innumerables muestras de cariño y complicidad. "Me voy a dejar un bigotín como Preciado" es una de las consignas que grita la afición de El Molinón en honor a un hombre que les ha devuelto la alegría. Él lo sabe y responde sin problemas a cada solicitud de autógrafo y fotografía. Todos quieren a Preciado, que parece un entrenador hecho a la medida del Sporting.
El secretario tecnico, Emilio de Dios, lo convenció para asumir el mando de un nuevo proyecto a un paso de su Santander del alma. Preciado aceptó el reto y transmitió su buen rollo a toda la ciudad. Su espontaneidad no pasa desaparecibida y para los anales han quedado algunas de sus frases en ruedas de prensa como "alguno se la comerá doblada dentro de poco" o "ni ahora somos el Bayer Leverkussen ni antes eramos la última mierda que cagó Pilatos". Genio y figura. Desgraciadamente, Preciado lo pasó mal en la vida y sabe que la alegría es imprescindible para sobrevivir. Por eso sabe relativizar la importancia de las cosas. Aún así, no se le puede escapar mirar al cielo para dedicarles un éxito a su mujer y a uno de sus hijos, que fallecieron hace unos años. Pero ni esa circunstancia ha apartado la sonrisa del rostro de un hombre que ya se identifica con las raíces más profundas de la ciudad. No es extraño encontrarlo por las calles gijonesas como uno más, vestido con una de sus inconfundibles camisas blancas por encima de un vaquero. Y es que la sencillez es otra de las cualidades que distinguen a este cántabro tan auténtico. Preciado ha sabido meterse a los gijoneses en el bolsillo porque Gijón ya forma parte de su corazón. Esta villa lo ha sabido reconocer y se comprobó el pasado 15 de junio cuando los gijoneses se echaron a la calle para sumarse a su cariño.

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