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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Manu Carreño, el fair play en las ondas


"Es imposible que discutas con Manu Carreño. Es un tío espectacular". Pocas personas pueden opinar con mayor precisión sobre el comunicador vallisoletano. Juanma Castaño, compañero y presentador de Deportes Cuatro, resume a la perfección la bonhomía de Carreño. Ha tenido tiempo para ello. Desde 2005 trabajan juntos y han tenido que presentar juntos innumerables veces. En todos estos años, Castaño ha tenido tiempo suficiente para comprobar la profesionalidad, inteligencia y amabilidad de Carreño. Un periodista vallisoletano que se ha ganado a pulso una fama de elegancia que le ha convertido en uno de los periodistas más respetados y admirados de España. Eso que, por desgracia, no abunda en el periodismo. Manu Carreño no tiene enemigos ni una corte suprema de aduladores que le sitúan por encima del bien y del mal. No ha tenido broncas con nadie. Y tampoco se ha adscrito a la corriente de fanatismo que abunda en el periodismo deportivo. Como dice Juanma Ortega: es Manu Carreño, el hombre al que veías y ahora también escuchas. El personaje del año, el periodista de 2011, el comunicador más mediático del momento.

Desde el pasado 14 de agosto, Manu Carreño es el director de Carrusel Deportivo, el programa decano de la radio española. Y conserva el buen rollo con Juanma Castaño a pesar de que éste ha fichado por la Cadena COPE, rechazando una gran oferta de la Cadena SER para convertirse en su mano derecha. El mejor ejemplo para ilustrar este sentimiento de hermandad fue el mensaje que lanzó Carreño en los primeros minutos de su primer Carrusel: "A nuestros amigos Paco, Pepe y especialmente a Manolo y a Juanma, un abrazo muy fuerte y que Dios reparta suerte". Lo cortés no quita lo valiente. La lógica competencia entre la SER y la COPE no supone un obstáculo para que haya buen rollo entre los profesionales de estas dos emisoras. Más si cabe, con Juanma Castaño y Manolo Lama. "Es bonita esta competición entre nosotros. Cada tres meses diremos ´Eh, que ya te dije yo que ésto iba a funcionar´", dijo Manu Carreño en una entrevista con Pablo Motos en El Hormiguero pocos días después de conocerse su próximo destino. Y no menos original es cómo se enteró de su nueva responsabilidad: "Me llamó Manolo Lama y me dijo: ´¿Sabes que vas a Carrusel Deportivo?´ y a la media hora me lo confirmaron".


Manu Carreño ha creado escuela dentro del mundo del periodismo. Ha aprovechado todas las oportunidades que se le han ofrecido para instaurar un estilo propio. Desde Torre Picasso hasta Tres Cantos, pasando por la Gran Vía. Desde sus inicios hasta la actualidad, Carreño ha demostrado que es un todoterreno de la comunicación. Comenzó su etapa profesional madrileña en la redacción de deportes de Canal+, donde permaneció durante 4 años narrando, junto al Lobo Carrasco, los partidos de Segunda División con un estilo muy característico que han imitado muchos profesionales de Sogecable. Después fichó por Antena 3, donde presentó El show de los récordsLos vigilantes de la tele y El Gran Test, y el informativo de mediodía, con Olga Viza. En este período tuvo tiempo para adaptarse a diversos registros y perfeccionar su propio estilo. Este estilo le permitió abandonar la televisión para crear un nuevo formato radiofónico en Onda Cero. Le ofrecieron cubrir el hueco que había dejado José María García en las noches de esta cadena y así nació Al primer toque, un programa que aún está en antena presentado por Ángel Rodríguez.

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Para explotar al máximo su perfil de periodista multidisciplinar, capaz de adaptarse a diferentes formatos, Sogecable lo recuperó para presentar el mítico programa de entrevistas, Lo + plus, junto a Ana García Siñeriz. Pero ha sido el comienzo de las emisiones de Cuatro, el acontecimiento que ha provocado el más significativo cambio de rumbo en la trayectoria de Manu Carreño. Se situó al frente de la redacción de Deportes Cuatro y concibió una nueva manera de tratar la información deportiva en la televisión. Entre Manolo Lama y él cambiaron el concepto clásico de la presentación de los bloques de deportes en los informativos televisivos. Crearon "Los Manolos", un singular formato que ha cosechado unas notables cifras de audiencia apoyado en el extraordinario nivel del equipo de deportes de Canal+ y en una sobresaliente compenetración con Lama. A pesar de las críticas recibidas por quienes les acusan de forofismo, a pocos periodistas deportivos se les ve menos identificados con los dos grandes equipos del fútbol español. Este pucelano no tiene problemas en prodigar a los cuatro vientos que es del Real Valladolid, un club histórico que no goza del respaldo mediático de los dos colosos.


Ahora, asentado en radio y televisión, no sabemos si Manu Carreño será conocido dentro de unos años por su nombre de pila como sucede con un maestro de la comunicación como es Iñaki Gabilondo o será conocido por su apellido como pasa con muchos otros periodistas deportivos. O seguirá siendo una cara de Los Manolos. De cualquier modo, por su voz, su presencia en cámara y su talento, ha instaurado un estilo propio que demuestra que en el periodismo deportivo se puede compatibilizar radio y televisión. Quizás sea el comunicador con más facilidad para cambiar de registro ante todo tipo de soportes y situaciones. Pero el verdadero calibre de la figura de Manu Carreño se medirá en la radio. A él le corresponde la tarea de modernizar Carrusel Deportivo, "ese pisito" que dejaron amueblado los periodistas que hicieron en 2010 el trasvase entre la SER y la COPE. Para eso cuenta con la ayuda de otro todoterreno de PRISA, José Antonio Ponseti. Por cierto, ¿será Ponseti el personaje del año 2012?

martes, 30 de agosto de 2011

Juanma Castaño ficha por la Cadena COPE


Se terminó el culebrón periodístico del verano. La Cadena COPE ha fichado a Juanma Castaño, uno de los rostros más populares de la televisión española. El periodista gijonés se unirá de nuevo con sus antiguos compañeros de la Cadena SER y será uno de los puntales del equipo de deportes que lideran Xuancar, Paco González, Pepe Domingo Castaño y Manolo Lama. Castaño compaginará la presentación de los deportes de Cuatro con sus aportaciones en la COPE.

Tal y como informó esta página web en un artículo publicado por Carlos Rodríguez el pasado 20 de julio, Juanma Castaño participará en todos los programas deportivos de la Cadena COPE. Estará en la primera hora de los sábados y comentará partidos en el “Tiempo de Juego” de Paco González y Pepe Domingo Castaño; formará parte del tiempo de opinión y de los debates de “El partido de las 12″, con Juan Antonio Alcalá y Joseba Larrañaga; y será comentarista en las distintas ediciones de “Deportes COPE”, con José Luis Corrochano y Manolo Lama. Además, Castaño podría ser el presentador de un espacio semanal dedicado al ciclismo en el que trabajaría junto al equipo que cubre habitualmente este deporte en la COPE: Heri Frade, Rubén Martín, Quique Iglesias, Juan Fernández, Óscar Pereiro y Jesús Alañá.

Juanma Castaño comenzó su carrera periodística en SER Gijón, emisora en la que trabajó desde 1993 hasta 2001; en julio de ese año, Castaño se trasladó a la redacción de deportes de la Cadena SER y empezó a cubrir grandes eventos como finales de la Champions League y grandes rondas ciclistas: 5 Vueltas a España, 4 Tours de Francia, 2 Giros de Italia y el Campeonato del Mundo de 2006. Un año antes, dio el salto a la televisión para formar parte del equipo de deportes de Cuatro, donde sigue trabajando actualmente. En esta cadena presenta los deportes de los espacios informativos y ha cubierto grandes eventos con la selección española de fútbol, entre los que destacan la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010, en los que España salió campeona. También participó en el programa “Maracaná”, con Paco González, presentó durante dos temporadas “El Día Después”, y escribió el libro “Podemos”, junto con Manu Carreño.

Este artículo también se puede leer en una página web de referencia, www.iquattro.es

jueves, 9 de junio de 2011

¿Tú eres Juanma Castaño, verdad?


Conocí a Juanma Castaño en el año 2000. Fue en la redacción de SER Gijón, en la prueba de selección para un programa que se llamaba Jóvenes y Campeones y que se ocupaba de la actualidad del deporte juvenil. Uno de los coordinadores de esa prueba era Juanma. Yo ya lo conocía de escucharlo en la radio y le ponía cara porque lo había visto un año antes presentar una edición del Carrusel Deportivo local que se emitió desde "Futbolmanía", un parque temático dedicado al fútbol que se instaló en el recinto ferial gijonés y que patrocinaba la Cadena SER. O sea que Juanma no sabía quien era yo, pero yo sí que sabía quien era él. Por eso, cuando me lo encontré por primera vez en la redacción de la SER, me llevé una grata sorpresa.

De aquel día de septiembre en el que me puse por primera vez delante de un micrófono amarillo que ponía SER, recuerdo muchas cosas. Recuerdo, por ejemplo, que Juanma iba con muletas. Parece ser que se había lesionado días atrás jugando al pádel y eso le dejó renqueante durante una temporada. A pesar de sus molestias, no dejó de ir a currar y, por suerte, el día de mi debut en la radio no iba a ser una excepción. Él era uno de los encargados de valorar mi debut en la radio. Me acuerdo muy bien de que tenía que leer ante el micrófono la crónica que había escrito sobre el último partido que había visto. Como suele suceder en estos casos, fruto de los nervios y la falta de experiencia propia de un chaval de 16 años, me alargué bastante y tuvieron que mandarme parar. Pero hubo un detalle que me marcó. Justo después de terminar mi intervención, levanté la cabeza y vi claramente al otro lado del cristal a Juanma Castaño con el pulgar hacia arriba. Ese gesto tan simple se me quedó grabado porque lo interpreté como una muestra de aprobación de una de mis voces preferidas.

Como ese día no tuve la oportunidad de darle las gracias en persona, me quedé con la espina clavada. Tenía la esperanza de que fuera uno de los seleccionados, pero comparando mi lamentable nivel con el extraordinario nivel del resto de compañeros que se presentaron a la prueba, comprendí que lo iba a tener muy difícil. No fui uno de los elegidos aunque todo lo malo trae algo bueno y lo bueno fue que, a pesar de que no pude pasar el corte, me invitaron a ir a la radio cuando me apeteciera a ver en directo la emisión de los programas. No desaproveché la invitación del jefe de deportes, Manfredo Álvarez, y un domingo de noviembre del 2000 volví a la emisora. Primero vi Jóvenes y Campeones y después el Carrusel local de Juanma Castaño. Apenas pudimos hablar porque Juanma estaba bastante liado pero sí recuerdo la cercanía y el buen rollo que me transmitió desde que chocamos la mano cuando entró en el estudio del control central. Me acuerdo muy bien de lo primero que le dije: "¿Tú eres Juanma Castaño, verdad?". Fue un encuentro breve porque en cuestión de minutos él iba a salir a antena pero resultó agradable porque me trató con la hospitalidad propia de alguien que me conoce de toda la vida. A eso de las 4 menos 25 de la tarde, me puse los cascos, escuché a Paco González decir aquello de "desde ahora, tiempo para la información local y regional, en el Carrusel que ya empieza en la SER" y Juanma comenzó su programa. Fueron unos minutos de pura radio en directo que me dejaron claras dos cosas: que Juanma Castaño iba a tener un futuro prometedor y que mi vocación debería ser la radio.

Varios meses después, antes de que concluyera la temporada futbolística, regresé a SER Gijón. Volví a ver a los chavales de Jóvenes y Campeones y el Carrusel de Juanma, pero lo que más recuerdo de ese día es la charla que mantuvimos cuando terminó el programa. Me preguntó qué curso estaba estudiando, le respondí que Primero de Bachillerato y le dije que quería estudiar Periodismo. Recuerdo perfectamente la cara que puso Juanma en aquel momento, la típica cara que pone alguien que está pensando: "Chaval, no sabes donde te metes"; a pesar de todo le dejé muy claro que no iba a echarme para atrás y solo le trasladé una cierta preocupación por el examen de Selectividad, una prueba que me tenía en un sin vivir. Juanma se rió y se limitó a decir: "Apruebas fijo. Si la aprobé hasta yo que soy un paquete...". Aquella agradable conversación la mantuvimos en marzo. Al cabo de unos meses, Juanma Castaño comenzó su aventura en el equipo de deportes de la Cadena SER en Madrid al lado de Paco González, Pepe Domingo Castaño, Manolo Lama, Jorge Hevia, Juan Antonio Alcalá, Joseba Larrañaga, Jesús Bueno... Una aventura que arrancó en julio de 2001.


Su marcha a Madrid no me sorprendió. Siempre tuve muy claro que iba a llegar muy lejos en el mundillo del periodismo deportivo y que su destino natural era trabajar al lado de los mejores en la 8ª planta de Gran Vía 32. Si a su talento se le suma el apoyo constante de un grande en la radio y en la vida como Paco González, el resultado es ver hasta donde ha llegado Juanma Castaño. "Paco es el tío que me puso en el primer equipo. Yo estoy donde estoy gracias a la confianza que me dio Paco", comentó Juanma hace unas semanas en el videochat de El Día Después, el programa de Canal + que presentó desde 2009 hasta junio de 2011. Si Paco nunca tuvo dudas, el resto de compañeros de la SER tampoco. Me acuerdo que la primera intervención de Juanma Castaño fue el repaso a la prensa en los últimos minutos de El Larguero de Juan Antonio Alcalá, que dijo en su presentación: "Es un chaval que antes trabajaba en Gijón, pero que hemos traído para Madrid porque Asturias ya se le empezaba a quedar pequeño". Desde aquellas palabras de Alcalá, Juanma no ha parado. Ha cubierto 5 Vueltas a España, 4 Tours de Francia, 2 Giros de Italia, Campeonatos del Mundo de ciclismo en ruta y ha sido micrófono inalámbrico del Atlético de Madrid y el Rayo Vallecano en innumerables ocasiones, además de convertirse en un rostro conocido de la televisión en España. Uno de los momentos de la trayectoria de Juanma que recuerdo con más emoción es el baño de gloria que se dio con los jugadores de la selección española en los vestuarios del Pratter de Viena después de ganar la Eurocopa de Austria y Suiza de 2008.


Desde 2001, mis reencuentros con Juanma fueron muy breves, puntuales y siempre relacionados con asuntos profesionales. Nos vimos en Gijón en la redacción de SER Gijón en la navidad de 2002 (ese año tuve la inmensa fortuna de ser uno de los seleccionados para conducir Jóvenes y Campeones); en el verano de 2003 antes del inicio de una Vuelta Ciclista a España; en 2004 le realicé una entrevista telefónica para un trabajo de la asignatura "Entrevista"; y en agosto de 2008 tuve la oportunidad de hacerle una entrevista para el periódico La Nueva España, uno de los trabajos periodísticos de los que me siento más orgulloso. Ahora ya no hay día que no lo conciba sin tener noticias de Juanma, ya sea por lo que leo en su Twitter, red social en la que me di de alta porque la recomendó en una primera hora de Carrusel Deportivo, y lo que me cuentan personas próximas a su familia.


Estoy muy orgulloso de decir que he conocido, aunque no mucho, a Juanma Castaño. Siempre me he sentido fascinado por su progresión periodística y es uno de mis principales referentes profesionales. Ayer se supo que Juanma está muy cerca de fichar por la Cadena COPE y que puede volver a trabajar al lado de Paquito, Pepe Domingo, Alcalá, Joseba... Me siento orgulloso al comprobar que Juanma se une al combinado nacional de periodistas con el que me siento más identificado y a un grupo de personas con las que comparto muchas cosas, profesionales y no profesionales. Lo que espero ahora es que, dentro de unos meses, pueda volver a encontrarme con Juanma Castaño como aquel día de septiembre del año 2000 en que nos vimos en una emisora de radio situada al pie de la Escalerona y a un palmo del Mar Cantábrico. Esta vez nos encontraremos al lado de la Puerta de Alcalá en la redacción central de una emisora de deportes que mira hacia el Parque del Retiro, el gran pulmón verde de Madrid. Será una nueva oportunidad para volver a agradecerle a Juanma Castaño que él sea uno de los principales "culpables" de que me haya embarcado en esta tremenda locura llamada periodismo. Sí, Juanma, me sigo acordando de ti: de aquel chaval que se comía el mundo en cada edición del Carrusel de SER Gijón, que se hizo una estrella en la redacción de deportes de Radio Madrid y que se ha convertido en uno de los presentadores más reconocidos de la televisión en España.

¡Enhorabuena Juanma! Bienvenido a tu nueva casa: la Cadena COPE.

domingo, 3 de abril de 2011

A sangre fría



No me canso de ver el gol de Miguel de las Cuevas al Real Madrid. Por su belleza estética (recomiendo reparar con atención en la jugada de Nacho Cases por el costado izquierdo del área madridista) y, sobre todo, por su trascendencia. A pesar de las bajas con las que afrontaba el partido el equipo de Jose Mourinho, nunca se puede dudar de un equipo como el Real Madrid. Otra cosa es que los sportinguistas tengamos derecho a soñar porque, a lo largo de los años, el Sporting ha dado suficientes motivos a los gijoneses para que sueñen con su equipo del alma. Pero una vez más, el precursor fue Manuel Preciado.

Cuenta Juanma Castaño en su Twitter que la noche del pasado jueves habló por teléfono con Preciado después de unos días de incertidumbre por la amenaza de huelga realizada por la LFP. Periodista y entrenador compartieron reflexiones e inquietudes de todo tipo, pero el periodista no lo pudo evitar y sacó a colación el partido. "La que se lía como empatéis el sábado", dijo Castaño, a lo que Preciado respondió con su desparpajo habitual: "¿Qué empate? ¡Vamos a ganar! Ya lo verás...¡Qué más da que Mourinho lleve 9 años sin perder en casa!". La conversación terminó entre risas, pero el entrenador de El Astillero ya había puesto las cartas sobre la mesa. Preciado es un tipo que no tiene pelos en la lengua y suele decir lo que piensa sin miedo a las posibles consecuencias. Si a eso se le suma su característica tendencia al positivismo, el resultado es un clima de optimismo que contagia a todo el que le respira, empezando por su propio equipo.

Espantados los temores y los complejos con los que disputó buena parte de la temporada, el Sporting afrontó la cita del Bernabeu como un partido más ante un rival dispuesto a acaparar la posesión del balón con el fin de finiquitar  la papeleta por la vía rápida. Conscientes de que el Real Madrid luchaba por la Liga con muchas bajas, el equipo de Preciado tiró de oficio y rigor defensivo para aguantar las embestidas de un equipo guiado por las incursiones desde los costados de un hiperactivo Di María y el siempre peligroso Ozil. Gracias unas veces a la defensa y otras a las excelentes intervenciones del guardamenta Juan Pablo, el conjunto asturiano fue solventando los peligros que acechaban su portería. Y aunque parecía complicado acercarse hasta los dominios de la meta madridista, los asturianos no perdían la esperanza. Así, en el ecuador de la segunda parte, una excelente jugada de Nacho Cases terminó en un remate raso por parte del ex atlético De las Cuevas que se coló a la derecha de Casillas. Fue el mejor premio a la heroica resistencia mostrada por los rojiblancos durante todo el partido. Fue un guiño del destino hacia un equipo que vive una temporada excesivamente convulsa. Y, finalmente, fue un castigo divino hacia la prepotencia exhibida por el entrenador madridista en relación a Preciado y al sportinguismo. Porque los soñadores sportinguistas también se saben vengar del enemigo a sangre fría.