martes, 30 de diciembre de 2008

El poder del fútbol español


Los niños han conquistado el fútbol español. Las mejores canteras de España y de Europa volvieron a deleitar en un torneo rápido, apasionante y cargado de belleza. Todos los españoles lo pudimos disfrutar en Cuatro, esa cadena de televisión que nos acerca mejor que ninguna otra a la realidad social y deportiva. Estoy seguro de que nadie lamentó ver los modos y maneras de estos jugadores grandes, auténticos artistas del balón, verdaderos futbolistas de alto voltaje que comprimen un talento sobrenatural en un pequeño cuerpo. No me deja de sorprender desde qué tempranas edades se alcanzan los más altos niveles de destreza futbolística. Es difícil jugar mejor de lo que juegan estos niños que participaron en el XIII Torneo Internacional Alevín de Fútbol 7, que se celebró estos días en Maspalomas, organizado por la Fundación El Larguero.


¿Quién dice que en Navidad no hay fútbol? Lo hay, y del bueno. Fútbol de alta escuela, porque en Canarias se reunieron los equipos alevines de las mejores canteras de España y Europa para reñir la supremacía. De fuera vinieron Borrusia Dortmund, Inter, Milan y Benfica, para medirse con Barça, Real Madrid, Athletic, Atlético, Valencia, Sevilla, Villareal y Espanyol. Niños de doce años, en la modalidad de Fútbol a Siete. (Siete contra siete, en medio campo, dispuesto a lo ancho, con las porterías en las bandas). Un campo acorde al desarrollo físico de los chavales. Qué mejor espacio para demostrar el talento. Un marco inmejorable para exhibir las cualidades y habilidades aprendidas hasta el momento en los campos naturales, artificiales y de tierra. También para lucir el repertorio que se muestra en los partidos de los parques, que se resisten a desaparecer. Y eso que España no tiene tan arraigada esta costumbre de jugar a pie de calle, que impera en países consolidados convertidos en grandes superpotencias futbolísticas como Brasil o Argentina. De las fabelas surgieron astros como Pelé, Ronaldo, Rivaldo y Ronaldinho. De las barriadas argentinas aparecieron cracks de la talla de Riquelme, Aimar, Verón, Agüero, Messi y, cómo no, Diego Armando Maradona, el barrilete más cósmico de la historia del fútbol internacional. Tampoco me olvido de África, la potencia futbolística emergente de cuyas entrañas han salido figuras como Eto´o, Drogba o Kanouté.


El fútbol de los chavales es el fútbol verdadero, sin conservantes ni colorantes. Sin achique de espacios, sin especulación, sin faltas tácticas, sin Rafa Guerrero, sin pérdidas de tiempo, sin Rodado, ni Iturralde ni todos los que vienen después. Fútbol que fluye en estado puro desde la cabeza de estos chicos hasta sus pies, y de ahí se proyecta hacia el compañero o hacia la portería contraria. Fútbol sano, bonito, descontaminado, mecido esta vez por el dulce clima de Maspalomas. Es el fútbol como lo ven, lo explican y lo interpretan los niños. El fútbol que todos soñamos y entre todos perdimos. En esta ocasión, la victoria ha recaído en el Barcelona. Guiado por la calidad de cuatro artistas (Enguene, Kaptum, Fran y Saavedra), esos pequeños diablillos del balón derrotaron a todos sus rivales en las rondas previas y arrasaron a los chicos del Benfica en la final (6-2). Una demostración de poder que emula el magisterio impartido por los mayores, por sus ejemplos a seguir: Iniesta, Xavi, Bojan, Puyol y Víctor Valdés. Las lecciones magistrales que éstos imparten en el fútbol de élite han contribuido a la mayor gesta conseguida por la selección española de fútbol a lo largo de su historia: la Eurocopa de Austria y Suiza. Ese triunfo logrado el pasado mes de junio en el estadio Pratter de Viena, que vive instalado en los sueños de los que hoy han comenzado a saborear las mieles del mejor deporte, nos lo ha recordado Cuatro esta noche. Los goles de Villa, Torres, Fábregas, De la Red, Güiza, Xavi y Silva. Soñemos despiertos y pensemos que Cuatro nos volverá a ofrecer pronto imágenes parecidas de éxtasis triunfal, pero con nuevos protagonistas. Para mantener las sensaciones vividas durante un año en el que se consagró el poder del fútbol español al grito de "Podemos".

2 comentarios:

Daniel dijo...

A esas edades en el futbol y en otros deportes, es bastante puro, pero empiezan a aparecer los intermediarios y los padres demasiado nerviosos. Feliz Año2009.

Alex Rozada dijo...

Gracias por tu comentario Daniel y te extiendo una sincera felicitación para el nuevo año. La verdad es que tenemos mucho que aprender de los chavales que se dejan la piel en los partidos de los torneos infantiles. Son la demostración más palpable de la fuerza del deporte. Lo que ocurre más adelante es otro tema pero, quizás, forme parte de la misma esencia del deporte. Un abrazo!