miércoles, 21 de enero de 2009

Obama guía una nueva ilusión global

Empieza una nueva era de ilusión global con Barack Obama en la Casa Blanca. Ya sé que me estoy metiendo en un terreno ajeno al deporte, pero no me puedo resistir a analizar un momento histórico. Lo que hasta ahora parecía un sueño, se ha convertido en realidad. Se despide una época marcada por la zafiedad, la incompetencia y el rencor del mandato de George W. Bush, para iniciar una nueva etapa. Luminosa, electrizante, prometedora. Obama se convirtió a las doce del mediodía (hora local en Washington) del 20 de enero de 2009, en el primer presidente afroamericano en la historia de los Estados Unidos, un hecho insólito que culmina el viejo sueño americano por alcanzar la igualdad de oportunidades y la libertad de todos sus habitantes. Millones de personas en todo el planeta siguieron con atención la toma de posesión del 44º presidente estadounidense, guiados por la emoción y el interés que desprende un hombre con una gran dimensión política y moral. Unas cualidades innatas que este hombre pondrá al servicio de la superación de la crisis que el mundo padece en la actualidad. En su discurso de investidura ya dejó ver que la resolución de la recesión económica, el final de dos guerras y la caída del prestigio americano serán sus principales retos.

"La esperanza se impondrá al miedo y la voluntad común se impondrá al conflicto y al desacuerdo", prometió Obama. No será fácil y el presidente asume que necesitará el trabajo de todos, grandes cambios y la recuperación de viejos valores soterrados en los últimos ocho años. Un tiempo oscuro que recibe como un catálogo completo de problemas, cada uno con una solución muy difícil, y que supone una herencia aplastante. Pero él no se acobarda y apela al comienzo de "una nueva era de responsabilidad", en la que cada ciudadano deberá aportar su esfuerzo al bien del país y de la humanidad, para solventar el desafío. El idealista discurso de Obama lo deja claro. "Hay que decir adiós a la infancia porque eso ya es algo superado". Para ser poderoso "hay que creer en la justicia y en el respeto a los derechos del hombre", apuntó. Su fé absoluta en la fuerza motriz de la esperanza la respalda un pueblo entregado y completamente optimista ante el porvenir.

"Quiero deciros hoy que los desafíos que tenemos por delante son reales, serios y muchos. No podremos resolverlos ni fácilmente ni en un corto periodo de tiempo", advirtió. "Nuestra capacidad", añadió, "se mantiene intacta. Pero el tiempo de quedarse quieto, de proteger intereses estrechos o de relegar las decisiones incómodas, ese tiempo, seguramente, ha pasado. A partir de hoy, tenemos que ponernos de pie, reinventarnos y empezar otra vez el trabajo de rehacer América". ¿Cómo? Obama tiene la fórmula. "Valores como el trabajo duro y la honestidad, el coraje y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo son cosas viejas, pero son cosas de verdad. Hoy se requiere el retorno a esas verdades. Lo que se requiere de nosotros ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento de parte de cada estadounidense de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, con nuestra nación y con el mundo". En resumen, mirar al pasado para encarar el futuro. El mejor instrumental para afrontar los retos porque entiende que esos ideales encierran una gigantesca capacidad de transformación.

Debemos concederle un margen a Barack Obama. Seguir su recomendación de actuar con humildad y contención para enterrar las turbulencias que confundieron a todos los habitantes del planeta durante el difuso mandato de Bush. Aceptemos que Obama apela a recorrer un nuevo camino en relación al mundo musulmán; tiene la voluntad de juzgar a los líderes que culpan a Occidente de los problemas de sus sociedades; a su interés por combatir a los corruptos y a los tiranos; confíemos en que cumplirá sus promesas de que las tropas de Estados Unidos abandonarán Irak y acabar con el calentamiento global; y soñemos con una derrota inminente del terrorismo y de todos los asesinos que causan la muerte de inocentes. La avaricia, la irresponsabilidad y los intereses estrechos que orientaron la legislación neoliberal de Bush han fracasado. Nace una nueva filosofía que demuestra que los ecos del clásico puritanismo norteamericano no desaparecieron. Sin perder de vista esos conceptos, ahora, cuando el mundo comparte una misma sensación de que la fiesta ha terminado, se reclama una nueva conciencia del sacrificio. Y el presidente de los Estados Unidos extiende esta advertencia a todo el planeta porque confía en lo que "hombres y mujeres libres pueden conseguir con imaginación cuando unen sus fuerzas en un mismo propósito".

El día de la toma de posesión de Barack Obama fue mágico, propio de una superproducción de Hollywood, al igual que toda la carrera política de este afroamericano. Todo el mundo celebra su coronación, que constituye un deslumbrante tributo a la democracia. No creo que Obama frecuente las bases navales tantas veces como su antecesor, entre otras cosas porque le cogerá lejos de casa y los conflictos le apartarán de afrontar desafíos mayores. Sí, es verdad que es el comandate en jefe de las Fuerzas Armadas pero eso es un cargo que no le apartará del sueño de hacer un mundo mejor inspirado en la justicia y la paz para lograr un futuro próspero. España seguirá sus pasos y esperemos que él también siga los nuestros con el fin de conseguir un mayor estrechamiento de las relaciones. La unión de todos los esfuerzos es la mejor receta para afrontar los males de una herencia nefasta. Tengamos ilusión, sin hacernos ilusiones.

lunes, 19 de enero de 2009

Vitamina Pérez Burrull para el Madrid



Los viejos aficionados de Osasuna lo sospechaban de antemano: si alguna medicina podía sacar al Madrid de su decaimiento institucional la podría administrar el árbitro. Algo pasa de unos partidos a esta parte que funde los plomos del cuadro rojillo; unas veces por culpa de los colegiados y otra por pura mala suerte. De hecho, contra el Barcelona, flamante líder de la Liga, el conjunto navarro se puso por delante en el marcador y finalmente perdió víctima de su infortunio y del poderío azulgrana. Camacho, el aguerrido técnico osasunista, no sabe qué pecado ha cometido para recibir tal acumulación de despropósitos. Esos que han llevado a Osasuna a ser colista de Primera División, a pesar de la pelea constante y el buen juego exhibidos en los terrenos de juego. Y en el Santiago Bernabéu se toparon con el colegiado catalán Pérez Burrull.
Como sería la cosa que Camacho tuvo que relacionar este partido con el Corea-España del Mundial 2002, ese encuentro que echó a los nuestros del campeonato por los errores cometidos por el árbitro egipcio Al Ghandour. No parece una relación muy forzada, principalmente porque la misma impotencia que sintieron aquel día los españoles por culpa de las extrañas decisiones arbitrales, la padecieron en el Bernabéu los jugadores de Osasuna. Desde que Pérez Burrull no señaló el penalty cometido por Gago sobre Juanfran y que terminó en una absurda amarilla sobre el jugador rojillo. Aún así, Osasuna se puso por delante en el marcador gracias a un cabezazo del iraní Nekouman. El resto del partido se movió bien para el Madrid, ganduleó, se aprovechó de los errores de Pérez Burrull y de los regalos del meta del equipo navarro, Roberto. Que, dicho sea de paso, mucho ruido y pocas nueces. Sólo se le vio al entrar en el terreno de juego, en alguna intervención facilona y al salir. Con todo, el partido fue flojo de juego pero intenso en emoción, en el que los navarros lucharon contra el infortunio y el árbitro mientras que los blancos lucharon contra su desconcierto y mostraron ganas, urgidos por el ambiente de desagravio tras la dimisión de Ramón Calderón, presente en pancartas (muchas de ellas artificiosas) y en la memoria de todos. El caso es que ganaron y el arreón da un suspiro al nuevo presidente, Vicente Boluda, al que se le presentan apasionantes retos, a cuyo término se valorarán las gestiones y los procesos electorales consecuentes.


La última jornada de la primera vuelta dejó, por lo demás, muchas lamentaciones. El portero del Deportivo Aranzubia se marchó hundido del Camp Nou tras encajar una manita de un Barcelona que aplasta a sus rivales; los futbolistas del Numancia merecieron mucho más ante un afortunado Sevilla y se fueron cabizbajos del Sánchez Pizjuán; los jugadores del Mallorca, que es penúltimo tras su derrota en El Madrigal y sólo han sumado tres puntos de los últimos 33 disputados, no saben cómo levantar la cabeza del descenso; los sportinguistas tampoco se fueron felices del Nuevo Colombino tras entregarse sin condiciones ante el Recreativo de Huelva, que les dió un baño de fútbol; los hinchas pericos tienen motivos para la preocupación al comprobar que su Espanyol se hunde en el antepenúltimo puesto de la clasificación mientras que el Málaga marcha lanzado hacia los puestos europeos; David Villa, el infatigable delantero del Valencia, lamentó el desacierto de su equipo en San Mamés ante un Athletic que últimamente vive en estado de gracia; tampoco terminó feliz el domingo para el Kun Agüero, quien comienza a emitir señales de hartazgo porque no le gusta vivir con una frustración permanente por la incorregible ingenuidad del Atlético de Madrid. Son los daños colaterales de un campeonato que ha superado su primera mitad. Hasta el momento se ha demostrado que unos equipos vueltan alto sobre el ecuador (Barça, Real Madrid, Sevilla, Valencia, Villareal, Atlético de Madrid y Málaga); otros (Deportivo, Athletic, Racing, Sporting y Valladolid) trotan con la satisfacción de haber recorrido más de la mitad del camino; mientras que algunos (Betis, Getafe, Almería, Recreativo, Numancia, Espanyol, Mallorca y Osasuna) se intentan sujetar con apuros al suelo.








viernes, 16 de enero de 2009

La emoción del fútbol a cara o cruz

Mientras Ramón Calderón parece vivir sus últimos momentos en la presidencia del Real Madrid por culpa de la cascada de revelaciones periodísticas, se disputaron los apasionantes partidos de vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey. Por fin pudimos disfrutar de la Copa. Hasta ahora se habían jugado varios partidos atractivos, pero la mayoría resultaron un simple trámite para los equipos poderosos y un baldón insuperable para los modestos. Y la inquietud cundía. Es la consecuencia del sistema de doble partido, que no permite disfrutar de la magia de las eliminatorias a partido único, la alternativa más sólida para mantener la emoción de esta histórica competición. Lo vivido entre el miércoles y el jueves nos devolvió a los aficionados la idea más grata de este torneo: que cuanto más hay en juego, mejor tienen que jugar los equipos. A la emoción del fútbol jugado a cara o cruz. Los octavos estuvieron llenos de demostraciones de ello, como se pudo apreciar en el Deportivo 0 Sevilla 3; Valladolid 2 Sporting 1; Espanyol 1 Poli Ejido 0; Betis 1 Real Unión 0; Valencia 3 Racing de Santander 1; Almería 1 Mallorca 1; Barcelona 2 Atlético de Madrid 1, y Athletic 2 Osasuna 0.

Pasaron Sevilla, Espanyol, Valencia, Sporting, Betis, Mallorca, Barcelona y Athletic. Estos ocho equipos acceden a cuartos de final, donde lucharán por ratificar sus sueños para rememorar la emoción de los viejos enfrentamientos coperos. Algunos momentos vividos en los octavos de final resultaron espectaculares. Fue espectacular el partido que disputó Vicente con el Valencia, marcando dos goles al Racing para sentenciar una eliminatoria muy igualada. Inolvidables también los dos goles de Luis Fabiano al Depor en Riazor en un choque que deparó la anécdota de la jornada cuando el delantero sevillista Chevanton se puso bajo los palos tras la expulsión del guardameta Palop por cometer un penalti sobre Colotto, que Pablo Álvarez lanzó al palo. Soberbio el cabezazo del defensa del Sporting Jorge, que valió una clasificación para cuartos cuando todo parecía perdido para el equipo gijonés. Imponente el dominio del Barça, que echó por tierra los sueños de la remontada colchonera y desgarró a un luchador Agüero a base de grandes detalles de calidad capitaneados por Iniesta. Hubo algún instante más, que fue estupendo también. Entre ellos, esa demostración de poderío del Athletic, que volvió por sus fueros para rememorar viejas emociones en el torneo nacional más antiguo.

Me gusta la Copa y me encanta la emoción que derrochan sus partidos, pero podría ser mayor si se premiara el título con la participación directa en la Champions League. Así se la tomarían aún más a pecho los participantes. Habría menos suplente profesional en las noches turbulentas o plácidas, y los que hubiera se lo tomarían todo más a pecho. Seguirían surgiendo sorpresas, pero menos. Las victorias de los humildes tendrían más brillo. Ya no serían victorias alcanzadas sobre la pereza o el desdén, sino victorias grandes, obtenidas a ley. Ahora debemos preparanos para disfrutar de los cuartos de final, con partidos que prometen muchas emociones para los próximos 21 y 28 de enero: Athletic-Sporting; Mallorca-Betis; Espanyol-Barcelona y Valencia-Sevilla. Lo mejor está por venir. Disfrutemoslo.










miércoles, 14 de enero de 2009

El martes negro de Ramón Calderón


Ramón Calderón no olvidará el 13 de enero de 2009. Un día después de que Cristiano Ronaldo tocase el cielo del fútbol al recibir el prestigioso FIFA World Player, el presidente del Real Madrid bajó a los infiernos. Calderón desayunó con una jugosa y dolorosa información que sacó a la luz el diario Marca, al hilo de las indagaciones difundidas por José Antonio Abellán en la Cadena Cope. "Calderón robó la Asamblea". Éste fue el titular de la primera página de Marca, al que acompañó el siguiente antetítulo "Le votaron compromisarios falsos" y un increíble sumario "Infiltró en el máximo órgano de gobierno del Madrid a socios que no son compromisarios y a individuos que ni siquiera son socios". Pero la cosa no acaba aquí. La cabecera deportiva de Unidad Editorial da a conocer nuevos y sorprendentes detalles en su edición del miércoles 14 de enero. Se desata el acoso y derribo mediático a Ramón Calderón, que contempla con consternación el espectáculo a la espera de que el Dios del fútbol le sonría para parar la persecución. Como siempre, el balón dirá la última palabra pero, por ahora, pintan bastos para el máximo responsable madridista.


La información es rotunda y perjudicial para los intereses presidenciales de Calderón. El pasado 7 de diciembre, informa Marca, el mandatario preparó una trama para falsear el resultado real de las votaciones de la Asamblea ordinaria en la que se debatieron las cuentas de la temporada anterior y el presupuesto de la actual. Su equipo de colaboradores habitual, entre los que se encuentran algunos directivos, coló aquella mañana a la sala del Palacio de Congresos de Madrid a personas que no eran ni socios, ni compromisarios para que votaran a favor de sus propuestas. Un amaño sin paliativos o una traición descarada a Ramón Calderón de la que se hacen eco todos los medios de comunicación nacionales y prestigiosos diarios internacionales, como "La Gazzetta dello Sport" en Italia. Repercusión mundial para lo que ya se conoce como "pucherazo" en toda regla. El Real Madrid anuncia que abrirá una rotunda investigación para escrutar lo sucedido, pero ni confirma ni desmiente la veracidad de lo publicado. La gravedad de los hechos salta a la vista y parece complicado que la Junta Directiva del club, a la que resta un año y medio de mandato, pueda remediar el alcance de las revelaciones.


Son días tristes para Ramón Calderón. Es un hombre decepcionado, traicionado, derrotado. Se escuda en el futuro para no pensar en el presente y se apoya en "la pelotita" para regatear la dimisión. Se intenta confirmar, pero se desgasta. No se puede dudar que sea "un buen tío", tal como él mismo se define, pero eso no le aparta de ciertos impresentables que le están haciendo la cama. Y la afición calla, pero otorga. El madridismo convive pacientemente con las indagaciones continuas sobre su presidente. Calderón se está dejando girones de crédito por cada esquina, éste es el más serio a mi juicio. ¿Quién acudirá en su socorro? El que tenga pensado salir en rescate del presidente debería tener cuidado para no ensuciarse y no corromper aún más la imagen que proyecta el club hacia el exterior, seriamente empozoñada por las impresentables e imperdonables meteduras de pata del principal dirigente madridista y sus acólitos. Errores continuos que producen vergüenza ajena y conducen al adelanto irremediable de elecciones para tantear el respaldo con el que cuenta Calderón entre la masa social de la entidad.


Calderón aún tiene una salida digna que no debe desdeñar: llamar a la paz y dar paso a unas nuevas elecciones. Tal como está no puede seguir, ni el Madrid puede seguir con él. El presidente está contribuyendo a que se sobredimensionen sus errores cada día. Desde la reaparición de Florentino Pérez, escoltado por sus galácticos preferidos (Zidane y Ronaldo), Ramón Calderón vive en un estado de alteración permanente. No se vislumbran muchos escoltas y el irregular rendimiento del equipo no invita a pensar en un desenlace feliz. Su presidencia ya comenzó entre un mar de dudas tras incumplir su gran promesa electoral: fichar a Césc Fábregas, Kaká y Robben. Una contundente declaración de intenciones para vencer los comicios, al más puro estilo Florentino: si me votas, traeré a los mejores. Al final solo fichó al holandés Robben y lo hizo un año después de alcanzar la presidencia. El socio se lo sigue recordando y, a las quejas de la afición, se ha añadido el nombre del portugués Cristiano Ronaldo, otro arrebato presidencial que no se concretó. El apresurado fichaje de Van der Vaart, la marcha de Robinho, la imposibilidad de fichar a Santi Cazorla y David Villa y las reacciones de Bernd Schuster, que derivaron en el cese del entrenador alemán, son otras razones que ponen en la picota al principal responsable del Real Madrid. La planificación táctica de Juande Ramos y el rendimiento de los futbolistas deberán templar los nervios y luchar por conceder crédito al presidente Calderón para que sobreviva a los últimos acontecimientos. Parece complicado.

lunes, 12 de enero de 2009

Todos van a por todas











Barça, líder; Real Madrid, segundo. No son los únicos equipos que ganaron sus partidos, porque lo mismo que ellos han conseguido Sevilla, Málaga, Sporting, Athletic de Bilbao y Numancia. Sin olvidar los meritorios empates logrados por el Villareal (3-3) en Mestalla; el Espanyol (2-2), que remontó un resultado adverso en su estadio ante el Almería; así como por Racing y Recreativo, que siguen sumando puntos vitales para asegurar la permanencia. Cada equipo tiene distintas razones para la lucha, pero todos intentar levantar el vuelo para conseguir sus objetivos: título, Europa o permanencia. Es la esencia de una Liga que desata pasiones, decepciones y, en ocasiones, desgracias.

Me refiero al desagradable episodio que se vivió en el partido que disputó el Atlético de Madrid contra el Athletic, en el Vicente Calderón, y que comenzó con retraso a causa del lanzamiento de bolas de nieve por parte de un sector de aficionados colchoneros. Desde que recuerdo, el Manzanares siempre fue un campo alegre, un ejemplo de apoyo constante a los rojiblancos. Pero hace algún tiempo que eso se ha corrompido y a nadie parece preocuparle. El Calderón empieza a ser un campo seriamente peligroso, y no digamos para los equipos vascos, que cada vez que van allí salen descalabrados porque los radicales de las gradas son capaces de insultar continuamente y lanzar todo tipo de objetos al terreno de juego, que se convierte en un lastre para todos los futbolistas. La vigilancia para que estos aficionados no actúen es tan débil como la propia defensa del equipo local. Bochornoso.

Mientras, el Madrid y el Barça van a su ritmo (notable la remontada del Barça ayer en Pamplona, tan espectacular como la goleada madridista en Mallorca), toman la delantera y aprietan el paso. Es el producto de los años de continuidad de la denominación de origen, de hacer las cosas bien y de tener a los mejores. El caso de los entrenadores también merece ser destacado. Guardiola ya lleva unos meses al frente de la plantilla culé, está perfectamente compenetrado con sus jugadores, y ha acelerado el ritmo de ese equipo. Por su parte, Juande Ramos se ha identificado de una manera loable con sus nuevos colores y ha devuelto el carácter ganador a un equipo que no se resiste a perder la estela de la Liga. Es el triunfo de plantillas hechas a lo grande, según un criterio dispar, incluso a golpes de capricho o a impulsos de una necesidad propagandística. Aún así, saben alcanzar el fútbol, el buen fútbol gracias a jugadores excelentes como Messi, Robben, Eto´o, Raúl, Henry o Higuaín. Detrás de cada uno de ellos, una ciudad, una afición, medio país feliz.

El nuevo año no ha hecho más que empezar, pero pinta mejor para unos que para otros. La primera vuelta toca a su fin y se comienza a apreciar con cierta nitidez el dibujo que va a presentar la clasificación el próximo mes de junio. Y esos puntos que ahora se van acumulando valen para siempre. El Madrid lleva dos victorias consecutivas y ya es el principal perseguidor del Barça. El equipo de Guardiola no se frena. Pero lo importante es que mientras Barça y Madrid han arrancado a plena máquina, otros andan aún hurgando las bujías (Valencia-Atlético-Villareal) para descubrir por qué el motor no les pita. Lo del Valencia es cuestión de la relajación, supongo. Lo del Villareal responde al modelo de la báscula del fútbol ofensivo, según el cual cuanto más ataques más goles marcas, aunque también los encajas. Y lo del Atlético es más complicado. Le faltan dos hierbas para cumplir la exigencia. El planteamiento táctico del mexicano Javier Aguirre es bastante elemental y previsible, lo cual sirve para agotar los amplios recursos ofensivos de un equipo con muchas armas. Tres derrotas ante Valencia, Barça y Athletic en lo que llevamos de 2009 es un triste bagaje para un cuadro que cuenta con el yerno de Dios (Kun) en sus filas. Lo sabe el maestro Joaquín Caparrós, que enloqueció a la zaga rojiblanca gracias al talento de Llorente y las incursiones de Koikili y Gabilondo.

Para algunos equipos ver la tabla de clasificación es deprimente. El Osasuna, contagiado de la casta de su entrenador, con un carácter luchador que le lleva a plantar batalla a cualquier rival, es colista. ¿Por qué está ahí? Simplificando las cosas, se puede decir que no se puede sobreponer a un jugador histórico (Messi), aunque dentro de unos años podrá enseñar como un trofeo las cicatrices que le dejó un futbolista formidable, ni a la mala fortuna que consigue rebajar hasta el ardor del mismísimo Camacho. Un desengaño similar vive el Mallorca que padeció la goleada hacia la autoestima del madridismo infatigable. El Espanyol no vive tan necesitado, está a dos puntos de la salvación y puede presumir de remontar un partido muy complicado en los instantes finales. Más arriba, el Numancia respira tras una victoria balsámica ante el Getafe y el Sporting ratificó la idea extendida entre muchos aficionados: tiene tomada la medida al Valladolid, así en la Liga como en la Copa. Siguiendo la tendencia común en la mayoría de sus encuentros, el partido de El Molinón fue trepidante y los rojiblancos marcaron, disfrutaron y sufrieron. Como suele ocurrir cada fin de semana.

viernes, 9 de enero de 2009

Sobre Guardiola, Preciado y las dudas



El Larguero, programa de referencia en la radio deportiva nocturna, planteó por todo lo alto el debate. ¿Quién tiene más mérito: Guardiola en el Barcelona, o Preciado en el Sporting? Ya están destacadas en este blog las virtudes de Manuel Preciado, el hombre que devolvió la ilusión por el fútbol a Gijón. Todo equipo con necesidades otorga de antemano lastre a sus entrenadores, dado el fatalismo que suele acompañar a este tipo de conjuntos. El Sporting es un buen ejemplo de esta premisa y ahí Preciado lleva mejores cartas: consiguió el regreso a Primera División en su segunda temporada al frente del primer equipo sportinguista y, un año después, salva con nota el tipo en uno de los mejores campeonatos del mundo. Pero también hablamos de Guardiola, que dirige a un Barça implacable y demoledor en las tres competiciones en las que participa. Guardiola es un entrenador elegante, que apuesta por una dirección tranquila del bloque (al estilo Del Bosque, digamos) con mano firme en los momentos determinantes, cree en el buen fútbol, en los triunfos y no admite relajaciones. El debate de esta noche lo escuchó toda España. Fue una ocasión óptima para reconocer los méritos de ambos. Para establecer el peso de la jerarquía en el banquillo y fijar la importancia, entre los aficionados propios y rivales, de hacer sentir a los jugadores que son especiales.


Fue una discusión sobre la teoría de la relatividad aplicada al fútbol. Triunfar con un grande o sobrevivir con un pequeño. Ese fue el eje del debate. Paco González, director de "Carrusel Deportivo", y Juanma Castaño, presentador de deportes de Noticias Cuatro, defendieron la candidatura de Preciado; Andrés Astruells, veterano cronista del Mundo Deportivo, y Emilio Pérez de Rozas, redactor de "El Periódico de Catalunya" y "Sport", subrayaron los méritos de Guardiola. No se pusieron de acuerdo pero los cuatro aceptaron las virtudes de cada teoría. Es un tema atractivo, especial para amenizar la previa de una nueva jornada liguera y así lo reconoció la audiencia. Todos tenemos nuestra opinión y cada uno aportamos un punto de vista. Por teléfono, en Internet o en las discusiones de barras de bar, que son las más populares. En lo que todos coincidimos es que estos debates revitalizan la Liga, y los entrenadores contienen una parte esencial de lo mejor del fútbol. Al margen de los resultados de los partidos, entendidos como sistema de todos contra todos, los técnicos desempeñan una labor fundamental en cada partido. Ellos se encargan de disponer sobre el terreno de juego a los artistas, lo que da lugar a anécdotas de todo tipo y representa un aspecto decisivo del encuentro. Hay equipos con más y menos dependencia de las decisiones tácticas. Sobre eso versó la discusión de esta noche en la SER.


Para defender a Preciado se pueden ofrecer numerosas y profundas reflexiones relacionadas con el mérito de dirigir a equipos modestos. Vivo en las dos competiciones que disputa (Liga y Copa del Rey), con uno de los presupuestos más bajos de Primera y nula inversión en fichajes, el Sporting juega muy bien a fútbol, utiliza a toda la plantilla y se sobrepuso a una racha de cinco derrotas consecutivas al comienzo de la Liga. Una progresión espectacular para conseguir la permanencia, un reto mayúsculo para un recién ascendido que se pasó una década en el infierno del fútbol español. También sabe lidiar con el particular carácter del temperamental David Barral, que no acepta su suplencia a costa de la titularidad del croata Mate Bilic en la delantera. Con este entrenador cántabro, y sin ningún internacional, el equipo gijonés se sobrepuso a un concurso de acreedores y ascendió a los altares del fútbol español para mantenerse en la zona tranquila de la clasificación con un bloque repleto de humildes e ignorados jugadores. El objetivo de la permanencia, más cerca y sin perder el sueño de la Copa a un partido del pase a cuartos de final.


A favor de Guardiola se puede destacar la grandiosidad del reto asumido por un entrenador con poca experiencia en los banquillos, que procedía de la Tercera División. Después de dos años sin ganar ningún título y tras perder a dos estrellas como Deco y Ronaldinho, Pep consiguió devolver al Barcelona al mapa internacional a base de un juego deslumbrante en todas las competiciones. Al Barça no se le permiten derrotas, ni tan siquiera goles en contra y si se pierden dos partidos consecutivos, los directivos entran en ataque de nervios. Por no hablar de la dificultad de domar a un vestuario lleno de egos con reinonas como Eto´o, Henry o Messi. En un escenario tan grandioso, no estar en el once y quedarse en el banquillo equivale al inicio de un conficto entre guerrillas. Por eso se debe tener mano firme para afrontar estas situaciones. El técnico holandés Frank Rijkaard, después de ganar dos Ligas y una Liga de Campeones, terminó devorado por el carácter de sus jugadores. Guardiola ha conseguido dirigir al vestuario azulgrana con la misma maestría que ordenaba el juego del Dream Team desde el césped para meter en cintura las variadas personalidades de sus hombres. No conviene pasar por alto este detalle que ha devuelto el hambre al equipo.


Con estos variopintos argumentos sobre la mesa de debate, varias preguntas salen a colación. ¿Qué haría Guardiola en el Sporting? ¿Y Preciado en el Barça? ¿Se valoraría más a Preciado si el Barça no estuviese tan fuerte? ¿Cambiaría mucho la opinión sobre Preciado si el Sporting bajara a Segunda? ¿Qué pensarán los propios afectados? Cualquier decisión que se adopte, supone un riesgo. Preciado, uno de los rostros del reciente boom del Sporting (al margen de los futbolistas) es muy querido por la afición, de modo que el relevo es impopular y las críticas resultan improcedentes. Por su parte, Guardiola es el entrenador del líder de la Liga, de ese equipo que maravilla a España y a Europa con un juego de alta escuela. Pero esas no son cosas que un entrenador deba barajar. Como el capitán del barco, que come solo en su camarote, el entrenador debe decidir en soledad. Todos opinamos, pero sólo él decide qué once debe jugar en cada partido.

martes, 6 de enero de 2009

Messi calcina al Atlético


No escribiré la palabra heredero salvo para decir que no lo haré. El peso de esa herencia ya aplastó a Saviola, Riquelme, D´Alessandro o Aimar. Tampoco diré sucesor, porque todo lo que nos sucede ahora (el ansia) procede de algo que nos sucedió hace años y que no tuvo sucesión. Debo decir, sin embargo, que Leo Messi, partido tras partido, recuerda al gran Diego Armando, a su forma de volar sobre el césped por encima de cualquier rival. Lo sé, sé muy bien que Leo aún no ha ganado un Mundial, ni un Balón de Oro. Ganó la Liga Española, la Copa de Europa y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín y eso, que es mucho, puede no ser suficiente.

Hubo campeones que sólo presumen de palmarés y otros que incluso brillaron y repitieron, pero que fueron incapaces en otros territorios. Las estrellas irrumpen cuando nadie lo espera y, muchas veces, cuando son casi adolescentes (Cristiano Ronaldo, Ronaldinho, Ronaldo, Van Basten...). Luego hay excepciones, caso de Zidane o Cannavaro, que se se consagraron a esa edad en la que hierven los campeones de cocción lenta. Por suerte, ser futbolista actualmente es una forma heroica de ganar con intensidad. Es el triunfo del juego físico, rápido y vistoso. De ahí que el fútbol ha terminado por desarrollar una nueva morfología de crack: mucha velocidad, gran capacidad para el regate, desmarque y un remate aplastante. Así es Messi.

Su exhibición en el Vicente Calderón (tres goles y jugadas electrizantes) es la última confirmación de todo lo que se puede dar de sí este argentino: es especial y, lo que es más importante, no tiene miedo, lo que denota carácter y ambición, requisitos casi tan importantes como tener piernas y talento. Ayer, se sobró él para hacer carbón con el Atlético de Madrid (1-3). Puede ser un chupón para muchos, pero su calidad no disminuye por esa razón. Lucha por sí mismo, por sus colores y vence, lo que no es mala fidelidad para alguien que gana entre 10 y 14 millones de euros al año. Lo saben los aficionados del Atleti y lo recompensaron con una sonora ovación cuando fue sustituido por Pedro. Pese a la victoria, el entrenador del Barça, Guardiola, mostraba una placidez, demasiado contenida, porque la eliminatoria no se ha acabado. "Le di la mano como a los demás", dijo Guardiola, quien advierte de que "estoy para advertirles que no pueden bajar los brazos". El técnico de Santpedor no huye del pasado, lo asume y lo afronta con decisión. Pep no olvida aquel gol maradoniano de Messi ante el Getafe en la Copa del Rey de hace dos años, que no valió para nada ante la posterior goleada sufrida en el Coliseo (4-0). El Barça tiene hambre de títulos.

La obsesión de Javier Aguirre por las rotaciones le jugó una mala pasada al Atlético, que terminó siendo un juguete en manos del Barça. Perdió su gran oportunidad en la Copa en favor de un Barcelona, al que pudo hacer daño en los primeros instantes del encuentro. Algo similar sucedió en el partido de Liga jugado en el Camp Nou hace unos meses y los atléticos encajaron media docena de goles a manos de un cuadro mucho más incisivo y resolutivo. La entrega no basta cuando te enfrentas a un rival tan poderoso. El partido resultó una fiesta para los culés y un envenenado regalo de Reyes para los colchoneros. No quiero ni pensar en la opción de que Guardiola hubiese dispuesto a todos los titulares sobre el césped del Calderón lo que habría deparado emociones más intensas. Si los aficionados del Atlético quieren buscar una lectura positiva a la derrota de hoy, encontrarán una buena razón en que el encuentro sirvió de lugar de reunión para que el público se hiciera sentir. Quizás hayan visto que su fuerza no es suficiente. Confiarán en que la vuelta depare otro desenlace. Soñarán en que Agüero volverá a vestirse de corto para intentar emular las gestas de su compatriota y desbordará al rival. Sin duda, son sueños porque hoy la realidad es Messi y eso es suficiente para aspirar a todos los títulos.